Un encuentro
Mi amor por ti es inmenso
Algún día renacerá
-¿algún día renacerá?
-de que habla princesa – pregunto una linda joven de cómo 25 años, que levantaba las cortinas de la habitación de la princesa para que entrara la luz del sol a la habitación.
-buenos días, de mi sueño- le sonreía una aun somnolienta princesa
-¿Qué soñó alteza?
-luna te he dicho que me digas Serenity, ¿que no somos amigas?
-lo siento Serenity, pero dime ¿qué soñaste?
- no lo se, siento una tristeza enorme y lo único que recuerdo es algún día renacerá
- qué raro princesa, oh ya vio qué hora es su madre la espera
-si ya voy – dio un beso a la mujer y bajo corriendo
En un enorme comedor a parecía una bella joven
-buenos días – gritaba una entusiasmada princesa
-buenos días hija. Siéntate y toma tu desayuno
- si madre- la joven se sentó y comenzó a comer su almuerzo –disculpa madre ¿qué es la comitiva que se encuentra en la entrada?
-voy a ir a la tierra, sabes que hay algunas rebeliones y como custodios de la tierra tenemos que ayudar a poner orden
-madre podría acompañarte
-no- dijo sin pensarlo la reina a la cual la princesa se sorprendió- todo es de política y te aburrirías- término de decir para evitar que la princesa viera su preocupación
-no importa, yo no te interrumpiré paseare por los jardines anda madre, dicen que la tierra es hermosas y siempre he querido ir, no me impidas ese placer
Al escuchar esas palabras el corazón de la reina se encogió y miro con tristeza a la princesa
-muy bien Serenity, pero te portaras bien, ve y prepara tus cosas. Salimos en 2 horas, no tardes.
- gracias madre – y así salió de la habitación la princesa a seguir la orden que le dio su madre
-¿crees que estuvo bien mi dedición plut?
-su alteza, no se puede huir del destino
En la tierra
-puedo pasar
-adelante hijo
-dime madre ¿Qué pasa?
-sabes de los enfrentamientos que han sucedido, y no encontramos otra solución. Al parecer tendrás que desposarte con la princesa Beryl para calmar el conflicto
- no me reusó, no me puedes hacer esto madre – dijo el joven molesto
-es la única solución, vendrá la Reina de la luna a ayudar pero si no encontramos otra solución tu matrimonio será un hecho
-no, esto no es una solución, sabes que esto no cambiara las cosas en nada. Ellos quieren el dominio de la tierra y casarme con ella no lo evitara
-pero nos dará tiempo. –Contesto la reina con algo de molestia en sus voz-piénsalo hijo, es tu deber velar por el bienestar del mundo- dijo esto de una manera más calmada para que su hijo entrara en razón.
-¡no y jamás lo hare!
Salió de la habitación un aturdido joven de ojos azul, dejando a su madre preocupada por lo sucedido
En otra parte del castillo, dos hermosas mujeres llegaban
-Serenidad que hermosa te encuentras
-gracias Edmun, tu también te encuentras muy guapo y ¿Atenea?
-serenidad – apareció una bella mujer de cabellos castaños y unos ojos deslumbrantes color ámbar.
Las dos mujeres se abrazar como dos viejas amigas que se reencuentran después de un largo tiempo.
-¿quién es esa bella joven que te acompaña?- pregunto la Reina Atenea
-ella es Serenity mi hija
- Bienvenida princesa – dijeron al uníoslo los reyes
-mucho gusto - contesto la princesa
-por que no vas a conocer los jardines, mientras hablamos de cosas aburridas- dijo el rey en tono coqueto
La expresión de la joven se ilumino – gracias -y corrió a la salida del palacio
-muy entusiasta tu hija –comento la reina que reía por el comportamiento de la princesa
- tiene el espíritu de la luna – menciono el rey
-eso creo- dijo la reina Serenidad con una mueca de tristeza
En el jardín la princesa se maravillaba por lo hermoso del paisaje. Bailando al son del viento que jugaba con su largo cabello y con el vuelo de su vestido.
-veo que te diviertes cabeza de chorlito
La chica se sorprendió al escuchar la voz de un hombre. Se quedo en silencio por un momento perdida en la gallarda figura y en el azul profundo de los ojos de aquel caballero que tenía enfrente.
-tú qué haces espiando a una Dama
-jajajaja - soltó una carcajada – más bien pareces una chiquilla – "una hermosa chiquilla"
- te burlas de mi
- no para nada cabeza de chorlito – dijo el joven con un tono más serio
-S-E-R-E-N-I-T-Y – dijo la princesa en un tono muy molesto- eres un mal educado, engreído
"se ve preciosa enojada, que me está pasando es solo una niña, no ha de tener más de 15 años, aunque como me gustaría vivir algo mágico con alguien como ella" sin darse cuenta su semblante cambio rápidamente a uno más serio, así camino, dejando a la princesa sin oportunidad de decir nada más.
Serenity lo miro extrañada y comenzó a seguirlo hasta llegar a un hermoso lago. Ella al mirar ese lugar sintió que se le oprimía el corazón sintiendo la misma tristeza que en sus sueños.
-es un bello lugar – dijo Serenity sacando de su letargo al joven, dando se cuenta que seguía en compañía de aquella bella joven
- si es bellor
-desde pequeña soñaba con venir a la tierra, siempre he tenido gran fascinación por este planeta. Ya verlo desde mi ventana no era suficiente. Era como si algo me llamara a él.
El joven se sorprendió al darse cuenta que esa chica no era alguna dama del castillo "como no me di cuenta esas ropas son tan diferentes"
-¿vienes con la comitiva de la Reina de la Luna?
Ella solo asintió con la cabeza mirando el lago
-¿Cómo es la luna? – pregunto el joven
-bella, real, no hay jardines tan hermoso como estos, pero los lagos son muy bellos
-disculpa ¿podrías decirme tu nombre?
-claro Serenity – dijo la princesa con una sonrisa
- el mío es Endimión, mucho gusto Serenity- el joven tomo la mano de la princesa y la beso
La joven se sonrojo al escuchar su nombre de los labios del apuesto hombre que estaba junto a ella. El joven la guio con la mano y se sentaron bajo la sombra de un gran árbol y platicaron de su hogar y de lo que admiraba del hogar del otro. Así pasaron las horas.
-creo que tengo algo de hambre – menciono la princesa
-si ya es tarde, deberíamos regresar al castillo
-no apenas atardece y quisiera ver la puesta de sol- dijo esto haciendo un puchero que maravillo al príncipe que no pudo negarse a su petición.
- mira en esa rama hay un fruto- dijo esto mientras se levantaba y corría al árbol.
-¿qué haces? bájate te puedes lastimar- decía el joven mientras veía como subía al árbol
-no se preocupe, yo puedo – en eso se rompe la rama cayendo la princesa al lago.
El joven asustado se mete a rescatar a la princesa, la toma por la cintura y la acerca a su cuerpo, ella asustada al sentir el calor de aquel cuerpo se siente aliviada. Sus miradas se cruzan dejando a los dos jóvenes embelesados respirando agitados, perdiéndose en la mirada del otro.
-príncipe Endimión – dijo un joven de la misma edad del príncipe que reía en sus adentros por la posición en que encontraba a su príncipe
Ese llamado los despertó del encanto en que se encontraban
-veo que encontró a la princesa de la Luna – dijo otro hombre un poco mayor que el príncipe, que le mostraba un enorme sonrisa.
Los jóvenes ayudaron a salir del agua a la princesa. Ella se encontraba muy apenada como lo había llamado cuando se burlo de ella.
-lo siento alteza por ser tan…
-no hay problema, vamos al castillo – la interrumpió sin dejar que ella terminara de disculparse
La chica asintió sin ganas pues todavía no se ponía la puesta de sol
Caminaban los jóvenes de dos en dos
La princesa caminaba con Kunzitey el príncipe con Zoycite quienes eran los generales de la guardia del príncipe.
-veo que le gusto la princesa – el segundo palideció ante el comentario de su amigo y guardián.
-es solo una niñita tonta – comentario que escucho la princesa a la perfección, causándole decepción y tristeza.
-llegamos al castillo- menciono kunzitey
El príncipe siguió de largo pasando a un lado de la princesa son mirarla siquiera.
-no siempre es así, discúlpelo princesa- comento zoycite
-no importa, dio una pequeña sonrisa y se retiro al encuentro con su madre
En la habitación del príncipe
-fue muy grosero con la princesa- dijo zoycite
-no tenia por que decir eso, ella lo escucho- ahora era kuncitey quien hablaba
Mientras el joven daba vueltas por el recinto como leo enjaulado.
-no seas bruto se nota que te gusto la princesa –dijo nephlite quien acabada de escuchar la conversación y por el comportamiento del príncipe era obvio que había quedado prendado de de ella
-cállate- grito sentándose en un sillón enfrente de sus amigos
-¿Qué le pasa príncipe? Desde que salió de hablar con la reina lo noto enojado- pregunto Jadeite
-no la puedo querer, todo está mal- dijo eso desconcertando a sus amigo por qué no entendían a que venían sus palabras- si no encuentran solución para la rebelión tendré que casarme con la princesa Beryl.
Los hombres entendieron la frustración de su príncipe asi que decidieron guardar silancio, para no atormentar más a su amigo.
La cena paso con clama, los reyes disculparon a su hijo que se negó a salir de su habitación. Ya Serenity en su habitación no podía dormir y salió a pasear por el castillo. Al caminar por los pasillo vio un luz encendida a lo lejos y fue hasta ella. Ahí se encontraban los reyes charlando
-se negó a cumplir con el acuerdo
-era de esperarse es aún muy joven pero será un buen rey y cumplirá con el acuerdo
-si eso también lo sé, su boda será un hecho
Serenity se sorprendió al oír de la boda del príncipe y se entristeció "podre príncipe lo obligan a casarse" deja de pensar en esas cosas Serenity recuerda solo eres una niña tonta. Con esos pensamientos regreso a su habitación.
El tiempo en la tierra paso con rapidez en ese tiempo se había ganado la confianza y el aprecio de los generales de Endimión
Zoicitey se pasaba las tardes jugando ajedrez con la princesa, Jadeite la acompañaba en sus caminatas matutinas, Nephlite la había acompañado a montar algunos días y kuncyte le había mostrado el castillo llevándola a la biblioteca donde se pasaban horas leyendo los libros y haciéndose compañía en silencio.
El regreso se veía inminente, desde su llegada no había vuelto a ver al príncipe, pero lo que ela no sabía era que el la observaba desde lo lejos, y ya le era imposible no mirarla en las comidas a las cuales no podía faltar por orden de sus padres.
-fue un gusto estar aquí, gracias por su hospitalidad- decía la princesa a los reyes
Y salió del salón
-hoy se va
-lo sé- decía el príncipe quien miraba por la ventana hacia la nada
-y puede que ya no la vuelvas a ver mas
-si eso también lo se
-príncipe ya hablo con su padre y su matrimonio se pospuso, por quer llegaron a un acuerdo ¿Qué le evita hablar con ella?
-no es segura la cancelación
-y la va dejar ir con una mala impresión – decía kuncyte
El príncipe bajo corriendo para alcanzar a la princesa,
-Serenity – sorprendida por la voz que la llamaba se detuvo
-toma –le dio una hermosa rosa blanca y una carta
-para que te lleves el recuerdo de la tierra- dio media vuelta y se disponía a irse cuando una mano lo detuvo, era la princesa, ella sonrió y le dio un beso en la mejilla. Y de pronto se perdió de su vista desapareciendo de su mundo, pero dejando un amor incandescente en su alma.
