Sorpresa!!! Si!! No es una ilusión!! Estoy actualizando luego de unos pocos días!!! Es lo debía por atrasarme la sem pasada!!! Además es de regalo del día del amigo atrasado!! jaja!!! La verdad, la verdad, es que me amotiné pasando la historia a la compu!!! Esto de estar acortada, cómoda y abrigada mientras escribo es lo más!! Te adoro Notebook!!! jajajaja!!
Bueno... como para variar un poco dejamos descansar a la pareja J&N y pasamos a una nueva por un rato...
Como siempre espero que les guste el cap!!! Les dejo un beso!!!!


Increíble

(Leah POV)

– Estás muy linda. Leah, ¿verdad? – me dijo ese chico híbrido. Lo miré sorprendida con el entrecejo fruncido.

– Si, Leah. – respondí secamente.

– Nahuel. – inclinó la cabeza. – Un gusto verte de nuevo. – ¿Para qué se presentaba? Yo no podía decir lo mismo. Un gusto sería si no estuviera rodeada de chupasangres. Me ponía los pelos de punta. Me había acostumbrado a los Cullen, hasta los consideraba familia, una familia lejana, pero familia al fin. Se habían portado bien conmigo. Aunque me lo debían por haberlos defendido cuando Sam quería atacarlos. Está bien, mis razones no comprendían proteger a un aquelarre de sanguijuelas, esos fueron daños colaterales, pero los ayudé lo mismo.

– Claro, claro. – le respondí. Sonrió entretenido.

– ¿Te gustaría bailar? – me invitó dejándome atónita.

– Err…

Por suerte nos interrumpió Rachel que trataba de hacer dejar de llorar a Sean. Bueno, no creo que fuera una "suerte" lo que iba a pasar.

Esa chupasangres detectora de mentiras se nos acercaba lentamente. No parecía una cazadora en busca de su presa, más bien parecía una persona (sí, sí, una persona) que veía el sol por primera vez. Y ese sol era Sean. ¡Ohh, Dios! ¡Estábamos destinados a unirnos a los chupasangres de todas las formas posibles! Era un fastidio. Y lo peor de todo era que envidiaba a esa vampira.

En cuestión de segundos Edward estaba entre la… imprimada y Rachel. Unos instantes después pude ver porqué. Paul se dirigía hacia nosotros y parecía haber perdido toda la serenidad ganada en esos últimos años.

Jasper lanzó una ola de tranquilidad y eso lo detuvo por un momento. Lo que nos dio tiempo para formar una barrera entre él y la chupasangres.

– Maguie, ¿qué sucede? – preguntó preocupada otra vampira que parecía ser su madre o algo por el estilo.

– No sé, Siobhan. Me siento feliz… completa. Siento que el único objetivo de mi existencia es hacer feliz a ese bebé. Es como si millones de cuerdas del metal más resistente me ataran a él. – explicó vulnerablemente. – Por favor, déjenme cargarlo. Sólo quiero que deje de llorar. Me duele verlo así. – agregó suplicante.

– ¿Qué pasa acá? – quiso saber Jacob mientras entraba de la mano de Nessie. Por sus caras me podía imaginar lo que había ocurrido entre ellos. Por lo visto, Edward también ya que los observó con una extraña mezcla de resignación y felicidad.

– Esa ch… vampira se ha imprimado de mi hijo. – soltó Paul con los dientes apretados y respirando pausadamente para tranquilizarse.

– ¡¿Qué?!

– ¿Qué es eso? – preguntó Siobhan preocupada.

– Me parece que lo mejor va a ser que se dispersen. Están llamando mucho la atención. Esperemos a que los invitados se retiren para conversar con más calma y civilizadamente. – interrumpió el Dr. Cullen. Siempre tan imparcial y diplomático. No me extraña que habían podido lograr que la manada de Ephrain Black aceptara el tratado.

– No queremos arruinarle el cumpleaños a Nessie, ¿no? – agregó la vidente. ¿Habría visto una pelea en nuestros futuros inmediatos? Un momento, ¿por qué no había visto que se imprimarían?

– Lo siento, Nessie. Pero es no puedo evitarlo. – trató de disculparse Maguie.

– Es más fuerte que ti. Ya lo sé. – la excusó ella sonrojándose un poco y mirando de soslayo a Jake. – Y nadie me ha arruinado nada. No se preocupen por mí. Pero es mejor que esperemos a que se vayan todos como dijo el abuelo. No queremos darle una excusa a nuestros compañeros italianos para que nos honren con su presencia nuevamente, ¿no? – esas palabras "tranquilizaron" a todos. - Tío Jasp, ¿por qué no ayudas a Rachel a dormir a Sean? Así Maguie se puede calmar. – agregó. Realmente había crecido mucho. Parecía toda una adulta lidiando con la tensa situación.

Todos nos dispersamos. El Dr. se llevó afuera a Siobhan, Maguie y a otro chupasangres (seguramente la pareja de la primera) para tratar de explicar lo que estaba ocurriendo.

Por otro lado, Jasper no podía calmar a Sean. Seguía llorando y mirando hacia la puerta por donde había salido Maguie. Era evidente que no iba a dejar de llorar hasta que su imprimada regresara. Nessie se dio cuenta y le pidió permiso a Rachel para sostener en brazos a Sean. No supimos cómo lo hizo, pero en cuestión de minutos el bebé estaba riendo y luego se durmió con una sonrisa todavía en su rostro.

– ¿Qué hiciste? – le preguntó Jake asombrado y orgulloso de Nessie, su imprimada.

– Simplemente le dije que pronto iba a poder abrazar a Maguie. Le conté cómo me sentí cuando te vi por primera vez y la tía Rose no me dejaba abrazarte; pero que luego todo cambió y nos convertimos en una hermosa familia. – explicó mirándonos a todos con esos ojos enormes tan compradores.

– Eres maravillosa. Increíble. – sentenció Jake.

– Puede ser que tengas razón. – murmuró Rachel con una casi sonrisa.

– ¿Qué te pasa mujer? – saltó Paul.

– ¿Qué harías si te prohibieran estar conmigo? – preguntó suspicazmente.

– Es diferente. – respondió con el ceño fruncido y los brazos cruzados sobre el pecho. Parecía un nene chiquito al que acababan de mandar al rincón.

– ¿Sería diferente si fuera vampira?

– ¡Pero no lo eres!

– ¿Y si en este momento alguno me mordiera?

– Lo mataría. – gruñó.

– ¡Vamos, Paul! Madura. – ¡Wow! Rachel estaba defendiendo a la chupasangres… a su futura… ¿nuera? ¡Ja! ¡Qué irónica era la vida!

– Se ve que algo anda definitivamente mal con los Black. – miró a Nessie con gesto de culpa por lo que acababa de decir y agregó: – Pero bueno. – se relajó. – No hay mal que por bien no venga, ¿no?

En cuanto los invitados humanos se retiraron, nos reunimos todos en la sala principal, ya menos tensos.

– ¿Puedo? – se acercó Maguie a Rachel extendiendo los brazos hacia Sean. La madre se puso en guardia. ¿Tan pronto había dejado de defender a su nueva futura nuera? Paul la vio entretenido y un aire de arrogancia. Rachel suspiró.

– Bienvenida a la familia. Pero si le llegas a poner un colmillo encima, no respondo de mí. – le advirtió en tono amenazante. Muy propio de una madre que está a punto de confiar a su hijo a un vampiro.

– Sé que no mientes. Pero yo nunca le podría hacer daño alguno. – aseguró Maguie.

– Me parece que a Maguie le va a costar un poquito más que a mí ganarse la confianza de su futura suegra. – comentó Quil en tono burlón, como de costumbre.

– ¿Y el pobre de Sean? No va a poder decir una sola mentira en toda su vida sin ser descubierto. – agregó Jake.

– Más vale que no digas ni una sola mentira. – le regañó Nessie. Lo que nos hizo reír a todos.

***

¡Qué noche más larga! Y lo peor de todo fue que Nahuel siguió mirándome por el resto de la velada aún cuando yo lo ignoraba. En realidad, lo peor es que no lograba ignorarlo. No podía, por más que quisiera. En mi cabeza no dejaba de darme vueltas la idea de hacerme su amiga. Si Jake y Nessie, y, a partir de esa noche, Sean y Maguie, eran la prueba viviente de que los vampiros y licántropos no tenían porqué odiarse a muerte. Pero ¡No! ¡NO! ¡¡NO!! Yo los detestaba. Bueno, a los asesinos al menos. Pero… él ya no era un asesino, al igual que el resto de los vampiros presentes cuyos ojos eran dorados, o casi. Aunque él no tenía los ojos dorados para corroborar su cambio de dieta, por no ser un vampiro completo; Nessie había comentado que lo había hecho. ¡Basta de defenderlo! A los únicos vampiros que no iba a detestar era a los que formaban parte de mi "familia" … Y PUNTO.

Aunque era bastante atractivo. Y el olor ya no me resultaba molesto gracias a convivir con tantos vampiros. Y su olor no era tan fuerte como el de los vampiros completos… era hasta agradable…

¡Pero no podía! ¡De ninguna manera! Y mi mayor argumento en contra de esa posible (¡e hipotética!) relación era la existencia de la probabilidad de que algún día me imprimara de otra persona y me viera obligada a dejarlo. Y no quería causarle ese daño. No le deseaba esa clase de decepción a nadie.

***

Las semanas pasaron y los Cullen volvieron a mudarse. Esa vez más cerca de nuestra Universidad, por lo que íbamos más seguido a su casa. Además Jake insistía en no "dejarme sola" (¡vaya "hermanito" sobre protector había resultado ser!) y Carlisle, e incluso Edward, eran mejores profesores que los de la Universidad, así que no me costaba nada ir a visitarlos.

Lamentablemente, para mi insalubridad mental, Nahuel y su tía, Uli, habían sido invitados a quedarse con los Cullen. Él asistía a la misma escuela que Nessie, la Rubia y Emmett. No entendía porqué no venía a la Universidad, ya que físicamente parecía más grande. Odiaba admitir que sentía celos de Nessie. Ya lo tenía a Jake, ¿para qué lo necesitaba a Nahuel también? ¡¿Y a mí qué me importaba?!

Trataba de convencerme a mí misma de que estaba enojada porque Nessie era la novia de mi amigo Jake y no era apropiado que pasara tanto tiempo con otro hombre que no fuera su novio. Pero a Jacob no le molestaba esa amistad. Antes, según recordaba, sentía una profunda rivalidad hacia Nahuel, se sentía amenazado por él. Sin embargo, ahora se llevaban a las mil maravillas… lo que era peor.

Siempre que íbamos a lo de los Cullen, Esme nos cocinaba comidas deliciosas y Alice trataba de "cambiarme el look", sin mucho éxito hasta entonces. Nahuel me sacaba conversación cada vez que tenía la oportunidad, pero yo seguía tratándolo fríamente, aunque ya no quisiera hacerlo.

Sin embargo, esa tarde iba a ser diferente. Estaba decidida a tratarlo bien y a tomar medidas drásticas.

Cuando llegamos sólo estaban Esme y Alice.

– Alice. – la llamé discretamente. – Podrías… Err… arreglarme un poco… Ya sé que no tengo mucho arreglo… Pero tú haces milagros… – ¡A lo que había llegado! Pedirle a una vampira que sea mi asesora de imagen y así ponerme linda para un híbrido, con quien no estaba segura de querer relacionarme, pero que me estaba volviendo loca. Exacto. Estaba loca. ´

– ¡Al fin! ¡¡Si!! – comenzó a canturrear mientras daba saltitos a mi alrededor.

– ¡Nada radical! – le advertí.

– Vale, vale. – La miré ceñuda. – No te preocupes. Ya me conoces. Soy muy simple. – se rió.

– Seguro. - Qué Dios me ayude. Pensé y di un largo suspiro.

– Estaba pensando. – comentó casualmente mientras me danzaba alrededor de mí peinándome y maquillándome, de lo más entretenida. – Esta noche podríamos hacer una salida de parejas. Jazz y yo; Ed y Bella; Rose y Emmett; Jake y Ness… tú y Nahuel. Tal vez Carlisle y Esme se nos unan. Lástima que la tía de Nahuel se fue ayer, sino podríamos haberle buscado pareja. Aunque no es muy común que los padres acompañen a sus hijos en citas románticas…

– Y que los "hijos" salgan entre sí es de lo más común, ¿no? - dije sarcásticamente.

– Siempre está la posibilidad de irnos a otra ciudad a festejar… o a otro estado incluso. – siguió cada vez más entusiasmada con sus planes sin reaccionar ante mi comentario. ¿Dijo otro estado?

– ¡Wow! ¡Un momento! ¿Qué vamos a festejar?

– No sé. ¿Tu cambio de look talvez? – y giró la silla para hacerme quedar de cara al espejo.

No podía creer que era yo. Estaba… estaba bonita. Hacía años que no me sentía linda. No llevaba mucho maquillaje, pero era perfecto así. Tenía el pelo liso, brilloso, suave y arreglado. Parecía incluso más largo.

– Seguro que Nahuel va a querer festejar. – me insinuó divertida.

– Basta, Alice. – me sonrojé, pero la miré amenazadoramente.

– Nada de basta. Hemos cruzado una línea y ya no hay retorno. Como tu asesora de imagen y estilista, tengo todo el derecho de aconsejarte sobre hombres. ¿Es que nunca has estado en un salón de belleza? – La miré con incredulidad. – Bueno, te informo entonces. Esa es la regla. Puedo opinar sobre tu vida sentimental. Y así como tengo derechos, tengo también la obligación de aconsejarte y de ayudarte con todo lo que esté a mi alcance… y más, de ser necesario. – agregó seriamente. – Se puede decir que somos como… amigas. – sonó más a pregunta que a afirmación. Por lo que no pude evitar reír.

– Amigas entonces. – confirmé y mi… amiga sonrió de oreja a oreja como una niña en una juguetería.

– Así como puedes ser amiga de una vampira, también puedes ser novia de un vampiro o un medio vampiro. – sugirió inocentemente.

– No me presiones, Alice. – le advertí con los dientes apretados.

– Bueno. ¿Empecemos por amiga de un medio vampiro entonces? – negoció. Contra Alice nunca podías ganar. Me probé unas prendas de Esme. No era mi estilo, pero esa era la intención: cambiarlo. Suspiré y sonreí.

– Bien. Comencemos por… eso entonces. – acepté finalmente. Si la idea me hacía tan feliz no podía ser tan mala.

***

– ¡Auuu! – aulló Jake al verme. Sólo para molestarme y hacerme sentir más nerviosa.

– Estás muy bonita. - me halagó Esme.

– Gracias. – susurré ruborizándome.

Unas horas más tarde llegaron Bella y Edward.

– ¡Guau, Leah! Estás muy linda. – exclamó Bella. Sólo sonreí en respuesta. ¿En qué me había metido? De seguro ya estaba roja como una manzana.

Alice les comentó sobre los planes para la noche en cuanto llegaron Jasper y Carlisle. Todos estuvieron de acuerdo, excepto por lo de salir del estado. Alice estaba claramente decepcionada pero se le pasó rápidamente.

Cuando oí el jeep de Emmett estacionándose en la puerta creo que literalmente mi corazón dejó de latir por un segundo.

Apenas entró, la mirada de Nahuel se posó en mí y una sonrisa se formó en su hermoso rostro. Qué lindo era. ¿Para qué negarlo a esas alturas del partido?

– ¡Hola, Leah! ¡Estás preciosa! – saludó Ness. – ¿Verdad que está preciosa, Nahuel? – ¡Qué discreta eres Nessie! Quise decirle. Pero Nahuel habló primero.

– Sí, estás bellísima… como siempre. – tomó mi mano y la besó. Era la primera vez que se acercaba tanto a mí. Su roce se sentía… bien.

Tal vez esa no era una mala idea en lo absoluto. Eso sí… era increíble.


Ahh... pedido!!! Si saben de alguien que dibuje bien díganme porque cuando termine la historia (todavía falta, así que hay tiempo) quiero hacer la portada... ya la tengo pensada pero no hay forma de que me salga como quiero...

Hecho el pedido... Me despido!!!! Otro beso!!! Gracias por leer mi fic!!! Por ponerme en favoritos!!! Y por tomarse el tiempo de dejar un review a los que lo hacen!!!!