Bue... taba pensando hacer huelga hasta q me reviewen más... pero como no es justo para los q sí leen y dejan review posteo cap nuevo...
Ya empecé la facu, voley (me duele todo!!) y dentro de poco reggaeton... Espero tener tiempo para seguir con el fic... Aunq el tiempo poco me importa... una vez q venga la inspiración divina nadie me para... jaja!!! Bue... no los aburro más... Dejen review y si pueden recomiéndenme!!! jaja!! Un beso!!!


¿Rebelde?

(Nessie POV)

Estaba en la Primera Playa con Renee caminando y charlando cuando llegó Jake. Nuevamente parecía triste, frustrado y enojado.

– Es bueno verte a la luz del día… todavía. – comentó amargamente. Ahora "todavía" no me daba esperanzas… Me daba miedo. Luego me di cuenta de sus palabras. El sol estaba más brillante que nunca y el cielo totalmente despejado. Observé mis brazos rápidamente. A pesar de que mi piel no brillaba como los vampiros completos, tampoco era del todo normal. Pero ahora no brillaba en lo absoluto… ¿Era humana?

– ¿Cómo no íbamos a salir con este día tan precioso? – comentó Renee alegremente. – A Bella le fascinan los días así.

– No por mucho. – susurró Jacob.

– ¿Bella? – me asomé al agua y pude ver el borroso reflejo de mi mamá donde debería haber estado el mío. Excepto por mis ojos que seguían siendo chocolate.

– Los voy a dejar solos chicos. – dijo mi abuela guiñándonos un ojo y sonriendo.

Continué caminando con Jacob en silencio. Quería decirle algo pero a la vez no quería. Si le hablaba lo lastimaría, lo sabía. ¿Pero por qué lo lastimaría? Si lo amaba, ¿o no?

Papá apareció de la nada y volví a irme con él. Por un lado, me quería ir con papá y me sentía algo mal por dejar a Jake; pero por el otro, me sentía vacía sin mi Jakie y no quería dejarlo por nada en el mundo.

Me sentía dividida en dos: una parte de mí quería a Jake, pero sólo como a un amigo y la otra, la más parecida a mí misma, lo amaba con todo mi ser. Por suerte ninguna de esas dos partes tenía sed de sangre. Lamentablemente esa dualidad me provocaba un tremendo dolor en la cabeza.

Me desperté confusa, aunque era yo de nuevo. Esto se estaba poniendo cada vez más bizarro.

***

– ¡Vamos a ir al recital de Muse en la ciudad! ¡Ya tenemos las entradas! – contó entusiasmada Blanca (1) sin poder contenerse cuando me uní a ellas en la mesa de la cafetería. Ya habíamos vuelto de Forks hacía una semana y todos los días hablaban del concierto. Habían logrado distraerme de mis sueños cada vez más frecuentes. ¿Qué era lo que quería decirme mi subconsciente? ¿Ya no amaba a Jake? ¿O acaso era que no lo amaba lo suficiente como para enfrentarme a mis padres para irme en con él a visitar a Renee? No. Yo lo amaba. Quería estar con él a toda costa. Iba a desafiar la autoridad de mis padres de ser necesario.

– ¡Ness! ¡Nessie! ¡Renesmee! – me sacó de mi ensimismamiento Mary (2). Podían distraerme, pero inevitablemente pensaría en Jake cada 5 minutos, sino es que era más seguido.

– ¡Perdón! ¿Qué me decían? – sacudí la cabeza.

– Cabecita de novia. – sonrió Stephie (3). - ¡Es tan tierno! – agregó entrecerrando sus ojos celestes y soñadores.

– ¡No te cuelgues también tú, Stephie! – se quejó Blanca.

– Decíamos que vamos a ir a ver a Muse mañana por la noche a la Ciudad. – me explicó pacientemente Mary. – ¿Te prendes, no? – preguntaron a coro Mary y Denise (4). No me iban a dejar ir sola, o capaz que sí, pero iba a necesitar mucho tiempo para convencerlos, un día no me bastaba. No, no iban a dejarme. Perfecto. Era mi oportunidad para enfrentarme a su autoridad. Así probaría que amaba a Jake. ¿Eso tenía sentido? No, pero quería dejar de ser la niña obediente de siempre. Adulta, cuando les convenía a ellos. Si querían una "nena chiquita" como hija, la iban a tener

– ¡Cuenten conmigo! – dije emocionada.

– Nos vamos a ver a Muse entonces. – sentenció Blanca.

– No sé. Capaz que yo no voy. – acotó Denise.

– ¡Sabemos que vas a terminar viniendo! – le contestamos al unísono las cuatro. Todas reímos. A decir verdad, ese era el mejor colegio al que había asistido, si de amigas se trataba. Simplemente las adoraba a cada una con sus virtudes y defectos (más virtudes que defectos, cabe destacar). Aunque yo no pudiera contarles mi verdadera naturaleza, podía ser yo estando con ellas. Me sentía parte del grupo, como nunca antes me había pasado.

Iba a estar difícil ocultarle mis pensamientos a papá, pero no imposible. Era 1 día nomás, yo podía. Me sentía rebelde y poderosa. Me sentía una adolescente normal.

***

La suerte se puso de mi lado. Mamá y papá salieron esa mañana por sugerencia de la tía Alice. Estuve a punto de invitar a Jake ese sábado por la tarde, pero seguro cuando papá llegara le leería el pensamiento. Estaban demasiado sincronizados para mi gusto. Además era una salida de chicas nomás y quería hacer algo espontáneo. Quería ser como mi abuela Renee, auque fuera un poquito. Más tarde podía seguir madurando. Caí en cuenta de que, al parecer, ya no iba a crecer más. Cuando el abuelo nos lo había comentado no me había puesto a reflexionar y con los sueños y demás no había tenido tiempo. De pronto sentí melancolía por los años pasados.

– ¡Ni que estuviera atravesando la crisis de la mediana edad! – exclamé para mí misma. Me quedé en silencio un momento largo. Me había dado cuenta que esta "rebeldía" no tenía que ver con probarle nada a nadie. Amaba a Jake, estaba segura.

***

– ¿Así que ya has dejado de crecer? – me preguntó Nahuel interesado mientras entraba a la sala de la mano de Leah. Qué bonita pareja hacían. Yo estaba tocando el piano para mantener mi mente ocupada en otra cosa que no fuera mi escapada de esa noche. Pero la melancolía me invadió de nuevo.

– Se ve que las mujeres maduramos antes que los hombres en todas la especies. – acotó Leah buscando pelea. Se había dado cuenta de mi estado.

– Sí, definitivamente se hacen más viejas antes. Y nosotros los hombres conservamos un espíritu joven y vivaz. – contraatacó Nahuel.

Jake entró riendo con la boca repleta de galletas rellenas, un vaso de leche chocolatada en la mano y un plato con más galletas en la otra. La viva imagen de la eterna juventud. No pude evitar reír. Hasta Nahuel y Leah dejaron su pelea para unirse a mis risas.

– ¡¿Qué?! – preguntó, con la boca llena, Jake. - ¿Les resulta graciosa mi merienda? Es muchísimo más apetitosa que un vaso de densa asquerosa y roja sangre.

– Para nada, amor. No es graciosa tu merienda. – volví a tocar el piano. Esa vez música de comedia. Y le dediqué una sonrisa burlona. Me miró muy feliz, pero me pude percatar que él sabía que le estaba ocultando algo. No me gustaba mentirle, pero iba a ser por un día, después le iba a contar. Y, al fin y al cabo, había algo que él no me había contado todavía (Está bien, yo lo había pospuesto, pero lo bien que le venía).

Antes de que llegaran mamá y papá fingí sueño y besé a Jake antes de irme a mi cuarto. La verdad, no tuve que fingir demasiado, estaba exhausta. Suspiré. Ser inmadura era mucho más difícil de lo que pensaba.

– Ve a dormir, Nessie. Nosotros tenemos que estudiar. – me sugirió Leah. – Y Jake tiene que hacer un trabajo para Mecánica. – agregó al ver que Jake estaba dispuesto a acompañarme y a dejar sus estudios de lado.

– Rose te puede echar una mano. – me reí.

– Sí, seguro me echa todo el auto encima. – se quejó.

– No se pierde nada con probar. – Alice apareció. Prácticamente le estaba ordenando que fuera a pedirle ayuda a Rose. ¿Por qué insistía tanto? Finalmente Emmett apareció y se llevó a Jake:

– No te preocupes, yo te lo cuido. – me guiñó un ojo. – ¡Aunque no puedo asegurar nada. Ya conoces a tu tía! – gritó desde afuera.

Apenas me recosté la tía Alice tocó a mi puerta.

– ¿Puedo hablar un minuto contigo? – inquirió seria. ¡Oh, no!

– Sí, tía, entra. – susurré culpable y abatida.

– Gracias. – bailó por el cuarto como esperando a que yo dijera algo. Pero me aguanté.

– ¿Algún plan para esta noche? – preguntó con inocencia finalmente. Lo sabía. ¿Pero cómo? No podía ver mi futuro.

– Mmmm. – dudé. – Está bien. Confieso. ¡Mierda! Ya no tengo planes ahora. – me quejé.

– ¡Qué divertido es hacer de interrogadora! ¡Casi tanto como ser secuestradora! – exclamó de lo más emocionada. – ¿Sería buena abogada, no? ¿O policía, tal vez? – Siempre y cuando no descubran que eres secuestradora también. Pensé. Ella seguía sonriendo.

– Bueno, bueno. No seas mala tía. No hagas leña del árbol caído. Ya está. Me has dejado sin planes para esta noche. – bufé derrotada. – Va a ser mejor que llame a las chicas para que le den mi entrada a otra persona o la vendan…

– ¡Nooo! – me interrumpió. – Obviamente que te voy a cubrir. ¡No puedes perderte ese concierto! – sonrió. – Además ¿Te has dado cuenta de que nunca te han castigado, ni has faltado a clases una vez, nunca le haz faltado el respeto a nadie…? – enumeraba con los dedos. – No estoy diciendo que lo hagas, por supuesto que no lo debes hacer. ¡Pero mereces divertirte de vez en cuando! ¡Y yo también quiero ir! – soltó entusiasmada.

– ¿Qué?

– ¿No habrás pensado que iba a dejarte ir sola? Tan inconciente no soy. – agregó inocentemente. – No te preocupes. Voy a ir de incógnito. – murmuró. – Ya tengo pensado mi disfraz. ¿Te parece si voy de chica Emo*?

– Pero mis amigas no te conocen. Puedes venir como una amiga de mi otra escuela que está de visita. – le expliqué. Al ver que se decepcionaba un poco agregué: – Puedes venir como una amiga de mi otra escuela que está de visita y que además es Emo. – sonrió de oreja a oreja. – ¿Por eso es que mandaste a mamá y a papá a pasear y a Jake a sufrir con Rose? – la acusé y ella se encogió de hombros.

– ¡Fue divertido! ¡Me encanta ser cómplice! Además Emmett me ayudó. Dijo que ya era hora de que actuaras como una adolescente "normal", sin ofender.

– ¿Pero cómo lo supiste? – quise saber.

– Lo supe en cuanto tus amigas decidieron ir. – confesó. – ¡No te estaba espiando! – se defendió. – Es que has estado algo… rara últimamente. Sobre todo desde que regresamos de Forks. Y quería estar segura de que estabas bien. Como siempre te guardas todo para no preocupar a los demás. – de pronto me estaba acusando ella a mí. – Y cuando el futuro de tus amigas se borró, supe que te habías anotado para ir. – agregó demasiado contenta.

– Y si no lo hubiera hecho, tú te hubieras encargado de anotarme, digo, anotarnos, por mí. – no era una pregunta.

– Por supuesto. – respondió solemne. Le faltaba ponerse la mano sobre el corazón. – Ahora duerme un poco.

***

Estaba recostada sobre el pecho de Jake viendo las llamas del fogón bailar para nosotros. Lo besé tiernamente. Era el mismo sueño de siempre.

De pronto apareció papá y no pude evitar el impulso de una de mis dos "partes" de irme con él.

Aunque esta vez no era exactamente el mismo sueño. Alice; vestida toda de negro, con labial a tono y un gorro de policía; apareció con su enorme espejo y lo puso frente mío. Y allí, donde debería haber estado mi reflejo, estaba mamá, cuando era humana.

Jake me miraba con tristeza y yo no podía volver con él. No lo amaba. Pero YO sí lo amaba… era mi mamá la que no lo amaba. ELLA. Salió desde dentro del espejo, voló hacia los brazos de papá y dijo Exacto.

Desperté algo confusa pero ya lo había comprendido todo.

Me quedé un rato en la cama, aunque ya no tenía sueño.

– ¿Puedo? – preguntó papá tocando la puerta. Seguro que ya sabía de mi sueño. A veces odiaba su don. – No es mi culpa. Hablabas durante tu sueño. – se defendió sonriendo.

– Ahh… odio mis genes maternos entonces. – reí. – Sólo los que me hacen hablar mientras duermo. – agregué.

– ¿Sólo esos? – me preguntó con suspicacia. Yo sabía a dónde quería llegar.

– Bueno. También los de la torpeza. Aunque a veces, son divertidos. – me reí y Edward se tranquilizó. – Puedes relajarte, pa. No odio a mamá. – levanté un poco la voz para que Bella supiera que me dirigía a ella.

– ¿No hay nada que quieras preguntar? Te noto muy confundida.

– Mucha información para un solo día. Es sólo eso. – le aclaré. - ¿Podría estar sola? – le pedí. No sólo físicamente sola. agregué en mi cabeza. Papá asintió. No iba a leer mis pensamientos. Por lo menos no esta noche.

– Vamos a dar un paseo. – me informó. Genial. Podría escaparme tranquilamente.

Tía Alice llegó vestida de negro con un pasamontañas a tono. Parecía que iba a entrar a robar la casa. Justamente, entró por mi ventana.

– ¿Qué pasó con mi amiga Emo? – pregunté divertida.

– Este es mi vestuario de escape. En el coche está el de chic Emo. – susurró. – Bueno, vamos. Emmett se llevó a Rose y a Jasper de caza y Carlisle y Esme ganaron una cena romántica. – me guiñó un ojo. – Pero debemos volver antes del amanecer.

– Perfecto. Y papá, que no va a leerme el pensamiento por esta noche, salió con mamá. – Alice me miró intrigada.

– Te cuento en el camino. – suspiré.


NOTAS:

(1) "Blanca" es por mi amiga Flor, como su segundo nombre es María, y es igual que el de la Bel (y como que no daba ponerle Monta a ella… su apellido es Montenegro) le puse así por el apellido que es Blanco. Aparte así se enoja!!! =P jaja!! Todo por criticar a Crepúsculo!! Ahora está re adicta!!!

(2) "Mary" es por mi amiga, mejor dicho, mi sister, Bel. Que siempre la hago fan de todas las historias que se me cruzan por la vida. Jaja!! Encima que la llamo por cel todo el tiempo (es gratis)!! Y eso que soy hartante y hay que escucharme a mí!!! Jaja!!

(3) "Stephie" es por mi amiga Cyn que me hartó para aparecer en la historia!! Jaja!! Naa!! Ella leyó la saga antes que yo y cuando me la iba a recomendar yo ya la había leído!!! Así que con ella fue con la primera que hablamos (y secábamos la mente a los demás, dicho sea de paso) de Crepúsculo.

(4) "Denise" es por mi amiga Meli, que se amotinó con la saga gracias a mí también. (Todavía no me devuelve los libros!!! Jaja!!) Y que junto conmigo es una profanadora de cunas!!! Por eso nos gusta tanto Jake!! Jaja!!

Que conste que Nessie no soy yo… aunque algunas cosas mías le puse, es muchísimo más buena… Es algo así como lo que me gustaría ser…

Muse lo puse por Stephenie Meyer. A ninguna de nosotras 5 nos vuelve loca la banda, pero a la autora le encanta así que por eso la puse. Seguro estaría feliz porq su Nessie es fan de Muse!! XD. Además, en la vida vamos a ir las 5 juntas a ver un recital… no nos gusta tanto ninguna banda a las 5 por igual… (excepto cuando cante yo!! Jaja!! =P)

En fin… aguanten las NIN5!!!! (un nombre malísimo que nos pusimos, pero es divertido lo mismo) Jaja!! ¡¡¡¡¡LAS AMO NINIAS!!!!!

*No es mi intención ofender a los Emo. Para nada. Cada uno es libre de vestirse y actuar como se le cante, a mi parecer.