Disclaimer: Todos los personajes son propiedad de JK Rowling

Lo unico que es mio es la historia y todos los OC de mi mente ociosa
Espero que les guste. :)


Nunca me olvides

Capitulo 3

Primeros Días


Harry miraba por tercera vez el techo de su habitación, aun no podía sacar de su cabeza la conversación que tuvo con Dumbledore.

- Una guerra… - Penso cerrando los ojos, suspirando profundamente. De repente escucho varios ruidos, giro la cabeza y observo cómo sus demás compañeros empezaban a levantarse para ir a desayunar, prefirió saltárselo. Se cubrió completamente con las sabanas, simulando estar dormido.

- Harry – Le llamo Ron sacudiéndolo un poco – Despierta, Harry – No obtuvo respuesta. El pelirrojo suspiro – Te guardare algo para que comas, ¿vale? – Le dijo para salir de la habitación, dejándolo solo.

Al percibir que la habitación estaba en completo silencio, Harry se incorporo lentamente, quedando sentado en la cama y observo con sumo cuidado cada rincón del cuarto; su forma circular, las camas, las cortinas escarlatas que ondeaban de los anaqueles, en serio iba a extrañar todo esto. Estuvo así un buen rato, hasta que vio entrar a Ron con un par de panes en mano.

- Buenos días, Harry – Le dijo entregándole uno de los panes – Sera mejor que te levantes pronto, tenemos junta con McGonagall – Mordió su pan – Hoy es el gran dia – Comento emocionado

- En un momento – Le contesto sentándose en la orilla de la cama. Se levanto con pesadez, tomo algunas prendas de vestir y se dirigió sin prisas al baño. Recordó que hoy era el dia en que tendrían que decidir junto con McGonagall la carrera que tomarían después de salir de Hogwarts. El ya había decidido, desde quinto año, convertirse en auror, esa idea se había apoderado por completo de él. Pero después de la conversación con Dumbledore, no estaba tan seguro.

Salió del baño, ya vestido, y se dirigió con rapidez a la sala común. Se encontró con todos los alumnos de séptimo agrupados, busco con la vista a Ron y Hermione, los encontró en unas de las butacas junto a la chimenea, conversando animadamente con Ginny.

- ¿No deberías estar en clases, Ginny? – Pregunto acercándose a ellos

- Tengo tiempo – Le respondió con una sonrisa

- ¿McGonagall?

- Llegara en un momento, fue por unos papeles – Contesto Hermione mirando brevemente su reloj.

- Entonces… - Ginny se enderezó un poco su butaca - ¿Qué piensan hacer una vez salgan de Hogwarts? – Cuestiono viéndolos con entusiasmo

Los tres chicos se quedaron en silencio viéndose mutuamente, la verdad es que aunque tenían claro que querían hacer en el futuro no se sentía aun seguros de querer decirlo a las personas. Fue Hermione, la primera en hablar.

- Pensé que una carrera en el Ministerio, no estaría mal – Comento fingiendo naturalidad

- En el Ministerio… - Repitió Ginny pensativa - Querer cambiar al mundo desde joven, que ambiciosa Hermione

- No es querer cambiar al mundo… es solo ayudarlo… un poco… – Corrigió la castaña algo apenada por el comentario – Y mas en estos tiempos de crisis – La pelirroja sonrió

- No necesitas justificarte, Herms, sabes que te apoyo – Dijo poniendo una mano en su hombro - ¿Y ustedes, que harán? – Volvió a cuestionar viendo que los chicos permanecían callados - ¿Ron?

- Ser auror – Contesto seriamente - ¿Qué pasa? – Pregunto viendo que la expresión de los demás - ¿Creen que no puedo?

- No en realidad - Admitió Ginny encogiéndose de hombros – Es solo que lo dijiste muy serio

- Es un trabajo serio después de todo – Dijo Ron otra vez serio – Capturar criminales no es un trabajo cualquiera, arriesgas tu vida cada minuto.

- Me sorprende que estés al tanto de los riesgos que correrías al convertirte en auror – Comento Hermione – Y me alegra – Y le dedico una sonrisa al joven que lo hizo sonrojarse un poco

- Si, así no cometerás ninguna estupidez. Como tratar de hacerte el héroe o algo similar – Opino Ginny - ¿Y tu Harry, algo para el futuro?

- Aun no estoy muy seguro, Ginny – Mintió el joven, la verdad es que aun tenía muchas dudas para el futuro. Una guerra… Se repetía constantemente en su cabeza, haciéndole imposible pensar en otra cosa – Quisiera pensarlo un poco más.

- Pero, Harry… Pensé que…

- ¡JOVENES DE SÉPTIMO AÑO, ACERQUESE POR FAVOR! – Llamo de repente la profesora McGonagall cortando la conversación de los chicos

- Parece que esa es mi señal – Comento Ginny poniéndose de pie y colocando la mochila en su hombro – Los veo en la comida, supongo – Se despidió y salió con rapidez por el retrato de la pared.

Todos los chicos se empezaron a reunir en torno a la profesora, esta al ver que tenía su total atención decidió que era el momento de continuar.

- Buenos días, jóvenes – Un saludo en conjunto fue la respuesta – Es para mi un honor recibirlos, en este, su último curso en Hogwarts. Como saben desde quinto año, ustedes sean estado preparando para el futuro; pues esta es su última prueba, los EXTASIS.

- ¿Cómo tomaremos las materias este año, profesora? – Pregunto una chica de cabello cobrizo que estaba al frente

- Los horarios, al igual que el año pasado, serán realizados de forma personal. Los iré llamando y les asignare sus materias – Dijo la profesora en respuesta – Hay otra cosa mas que queria comentarles, es cierto que muchos de ustedes ya decidieron que quieren hacer una vez salgan de Hogwarts, me da gusto, veo grandes promesas para nuestra comunidad mágica – Comento viendo a los alumnos significativamente – Pero deberán saber que después de presentar sus EXTASIS es posible que les lleguen otras ofertas…

- ¿Ofertas de Trabajo? – Pregunto Seamus intercambiando miradas con Dean, este se encogió de hombros

- Exactamente, señor Finnigan – Puntualizo McGonagall – Ustedes acaban los estudios mes y medio antes que los demás, dentro de ese lapso les llegaran diversas ofertas de trabajo, dependiendo de que tan buenas hayan sido sus notas en los EXTASIS – Dijo en tono severo – Así podrán replantarse si quieren seguir o no adelante con la carrera que escogieron previamente.

- ¿Cuántas ofertas recibe un alumno normal? – Pregunto Hermione levantando la mano, llamando la atención de muchos

- No puedo darle un numero de exacto, señorita Granger – Hermione bajo la mano lentamente – Aunque la mayoría recibe de 4 a 6 ofertas. – Algunos alumnos se vieron esperanzados con la respuesta – Bueno entonces, si no hay ninguna otra duda, empezare con la autorización horarios. Pasen a mi despacho en cuanto los llame: ¡ABRAHAMS, NICOLE!

La chica de pelo cobrizo que había hablado antes paso al frente y entro al despacho de la profesora. 10 minutos después, la chica salía sonriente y con seguridad se dirigió a su próxima clase.

- ¡ARMSTRONG, JOSHUA!

El joven de tez sutilmente bronceada y cabello negro desordenado estaba recargado en la pared sin hablar con nadie, al escuchar su llamado todos lo vieron interrogantes pero volvieron a sus conversaciones un segundo después. Joshua tomo su mochila y paso al despacho de la profesora McGonagall.

- Buenos días, profesora – Saludo este cerrando la puerta tras de si

- Buenos días, Armstrong. Tome asiento, por favor – Pidió señalando una silla frente suya, el joven obedeció – Quisiera darle la bienvenida a Gryffindor, espero que los demás alumnos lo traten como a uno mas de esta casa. ¿No ha tenido problemas en acoplarse?

- No, profesora. Todos han sido muy amables

- Me da gusto. Tengo entendido que antes estudiaba en Durmstrang y que por motivos personales tuvo que cambiar de colegio – Verifico la profesora revisando uno de los pergaminos – Tales motivos ya me los comento el profesor Dumbledore previamente, por lo que cualquier problema que tenga no dude en acudir a mí.

- Gracias – Dijo Joshua con una inclinación de cabeza – Vendré directo a usted en caso de algún dilema.

- Correcto. Bueno volviendo al horario. Hay alguna carrera que quisiera estudiar al finalizar Hogwarts.

- La verdad es que aun no tengo ningún oficio en mente – Admitió el joven apenado

- En ese caso desea cursar todos los EXTASIS posibles – Prosiguió la profesora revisando una vez mas el pergamino

- Si, usted ha dicho que al final nos llegaran ofertas – La profesora asintió – Quisiera esperar hasta entonces para decidir

- Una decisión sensata. Entonces es Encantamientos, Runas Antiguas, Pociones y Transformaciones, espero un buen desempeño en mi clase – Joshua asintió – También Defensa Contra las Artes Oscuras, Herbologia, Aritmancia e Historia de la Magia. Estas son las materias que paso al presentar los exámenes aquí en Inglaterra.

- Si

- Es bien sabido que en Durmstrang enseñan Artes Oscuras – Minerva vio al chico seriamente – ¿Qué calificación obtenía?

- Supera las Expectativas, profesora – Contesto el joven – En realidad, no hay mucha diferencia a mis calificaciones anteriores.

- Ya veo – Dijo regresando su vista al pergamino – Entonces desea cursar los EXTASIS de estas materias.

- Excepto Historia de la Magia, la verdad es que nunca me ha gustado esa materia – Confeso Joshua pasando una mano por su nuca

- Entiendo – Tomo un trozo de pergamino en blanco y le dio un par de golpecitos con la punta de la varita – Aquí tienes – Dijo entregándole el horario con la información

- Gracias – Agradeció Joshua tomando el pergamino, tomo su mochila y se dirigió a la puerta

- Señor Armstrong – Llamo la profesora antes de que saliera – Quisiera recordarle que ahora se encuentra en Hogwarts, y aquí hay ciertas reglas que quizás en Durmstrang consideren de otra manera…

- No se preocupe profesora, entiendo bien en donde me encuentro – Le dijo sin verla – No causare ningún tipo de problemas, puede estar tranquila – Dijo esto último sonriéndole con algo de tristeza – Con su permiso

Joshua salió del despacho dejando a la profesora McGonagall con un dejo de preocupación encima, le inquietaba que fuera a cometer alguna tontería por haber sido estudiante de Durmstrang, "No creo que nos cause ningún inconveniente, Minerva" le había dicho Dumbledore después de contarle los motivos de su traslado, pero aun con eso no estaba del todo segura. Dio un profundo suspiro, se reacomodo sus lentes y decidió continuar.

- ¡BROWN, LAVENDER! – Dijo con voz clara, la chica en cuestión no tardo mucho para entrar a su despacho y tomar asiento. Lavender salió 5 minutos después con la autorización para cursar Defensa Contra las Artes Oscuras y Transformaciones. Así fue pasando las entrevistas la profesora durante un rato.

Varios alumnos ya habían decidido con exactitud que estudiar y no tuvo que hablar tanto con ellos, solo les daba el horario y les deseaba suerte. Tomo nuevamente el pergamino con los nombres y se sorprendió al ver quien seguía, otra preocupación que la inquietaba enormemente.

- ¡DUMBLEDORE, KAITLIN! – Llamo la profesora, todos los alumnos se quedaron en silencio y vieron interrogantes a la joven. Kaitlin se encontraba sentada en las escaleras completamente sola. Dio un pequeño suspiro e ignorando las miradas curiosas de los demás, tomo su mochila y entro al despacho de McGonagall

- Buen dia – Saludo Kaitlin acercándose al escritorio de la profesora

- Señorita Dumbledore – Saludo la profesora – Tome asiento – La joven obedeció – Antes que nada deseo darle la bienvenida a Gryffindor, espero que se sienta cómoda y sea bien recibida por los demás alumnos.

- Gracias profesora

- Bueno – Prosiguió volviendo su vista al pergamino – ¿Algún plan para el futuro?

- Ninguno – Dijo cortante, la profesora la vio extrañada

- ¿No hay ningún oficio que le llame la atención? – Replantó una vez más

- Aun no estoy muy segura de que quiero para el futuro – Reconoció Kaitlin sonando un poco mas afable – Ahora solo estoy preocupada por acabar el colegio

- Entiendo – Dijo Minerva reacomodándose sus lentes – Supongo, entonces, que tomara todos los EXTASIS autorizados, verdad

- Si

- Entonces Encantamientos, Herbologia, Runas Antiguas, Transformaciones, Pociones y Defensa Contra las Artes Oscuras – Enumero la profesora sin apartar la vista del pergamino - ¿De acuerdo? – Kaitlin asintió – Acto seguido tomo un horario en blanco, le dio un golpe con la varita y se lo entrego a la joven.

- Gracias

- Señorita Dumbledore, ¿se encuentra usted bien? – Pregunto McGonagall quitándose las gafas

- Perfecta – Contesto extrañada - ¿No me ve?

- Perdón, creo que no me explique bien. ¿Cómo está tomando lo de su nombramiento? – Rectifico juntando sus manos encima del escritorio

- Aun pienso que es un error – Confeso Kaitlin dejando escapar un suspiro - ¿Usted sabia de esto?

- El director comento que habría un maestro adjunto para la materia – Dijo la profesora – En lo personal pensé que sería algún auror recién graduado de la academia sin trabajo, pero al parecer estaba equivocada

- ¿Está de acuerdo con esto? – Se aventuro a preguntar la joven, temerosa

- Me encuentro sorprendida no pienso negarlo, y opino que es una decisión apresurada, dada su edad – Señalo congruentemente – Pero si el profesor Dumbledore la nombro, es porque la considera adecuada para el puesto.

- Gracias, supongo…– Contesto tímidamente

- No tiene porque no darlas. Solo espero que muestre respeto al puesto que se le ha otorgado – Se volvió a colocar las gafas viéndola severamente

- Lo hare, no se preocupe

- En ese caso cualquier duda que tenga como profesora, espero que se auxilie en mí o en el profesor Snape – Un profundo suspiro salió de la boca de la joven – ¿Algún problema?

- Muchos… – Penso por un segundoNinguno profesora – Mintió Kaitlin de inmediato – Es solo que… - La profesora la vio interrogante – ¿Qué clase de autoridad tengo como profesora?

- Como cualquier otro profesor, aunque con mayor responsabilidad – Le advirtió sin apartar la mirada – Tendrá el derecho dar o quitar puntos, también castigar a los alumnos, siempre y cuando lo crea necesario

- Ya veo – Dijo – Entonces, con su permiso, me retiro

- Que tenga suerte, Kaitlin – La chica le sonrió cálidamente, saliendo de la habitación.

Kaitlin salió del despacho y percibió que todos la miraban, decidió que lo mejor era pasear hasta su próxima clase "Quizás me encuentre a Blaise" pensó saliendo por el retrato de la Dama Gorda

- ¡FINNIGAN, SEAMUS! – Llamo nuevamente McGonagall viendo el pergamino con la lista. El chico entro en segundos y se sentó frente al escritorio de la profesora sumamente nervioso – Bueno Finnigan… ¿Le ocurre algo?

- Estoy nervioso, es todo – Le contesto moviendo exageradamente las manos

- Bien continuemos…

Seamus Finnigan salió 10 minutos después, con una corta pero bien fundada charla por parte de la profesora McGonagall. Cuál fue su sorpresa al oír que el chico queria estudiar Docencia, más cuando le dijo que le apasionaría ser profesor de DCAO. Después de explicarle que el trabajo de profesor no era un juego, sino una enorme responsabilidad; le aconsejo y autorizo seguir estudiando Transformaciones, Encantamientos y Defensa Contra las Artes Oscuras.

- Peor que Lockhart no podría ser – Pensó McGonagall revisando nuevamente el pergamino con los nombres – ¡GRANGER, HERMIONE! – Hermione dio un saltito en su asiento alarmando a Ron, Harry y Neville que conversaba con ellos desde hace un rato. La chica algo temblorosa, jugando nerviosamente con sus manos y susurrándose confianza entro al despacho.

- Buenos días, profesora – Saludo sentándose aun con nervios

- Buenos días – Le respondió la profesora viéndola de reojo, se percato de inmediato en sus manos temblorosas y sonrió levemente – No tiene por qué estar nerviosa, no pienso morderla Granger – Hermione se relajo un poco después del comentario – Entonces, ¿Qué plan tiene para después de Hogwarts?, tengo grandes expectativas en usted

- Gracias, profesora – Dijo Hermione apenada – Pensé que un trabajo en el Ministerio no estaría mal

- ¿Algún Departamento en particular? – Pregunto de manera inquisitiva. Hermione negó con la cabeza

- Quisiera ayudar a las personas – Dijo la castaña – No solo a la comunidad mágica, también a los muggles y nacidos de muggles. Quiero que haya igualdad – Termino con decisión en su voz

- Grandes expectativas, veo que no me equivoque después de todo – Comento volviendo su vista al pergamino – Entonces desea tomar Encantamientos, Defensa Contra las Artes Oscuras, Herbologia, Aritmacia, Runas Antiguas, Pociones y Transformaciones

- Me parece perfecto – Respondió con una gran sonrisa

- Aquí tiene – Le entrego un horario, después de haberlo golpeado con la varita – Me alegra tenerla nuevamente en mi clase, Granger

- A mi también, profesora McGonagall

Hermione salió mas aliviada del despacho y se reunió con los chicos, que la esperaban sonrientes. Estuvo con ellos un rato, oyendo como la profesora McGonagall seguía llamando a los alumnos.

- ¡LONGBOTTOM, NEVILLE! – Neville, al igual que Hermione antes, dio un brinco en su asiento cayendo al piso, de inmediato se puso en pie y se dirigió casi corriendo al despacho de McGonagall

- Suerte, Neville – Le grito Hermione, el joven le respondió con una torpe sonrisa y entro al despacho con gran ansiedad – Bueno, será mejor que me vaya, dentro de poco tengo clase

- ¿Cuál?

- Aritmancia, nos vemos chicos – Se despidió tomando su mochila y saliendo por el hueco de la pared

- ¿Esperamos a que salga Neville? – Pregunto Ron, Harry asintió – Ojala McGonagall no sea tan dura con él. ¿Sabías que quiere estudiar…

- Así que Docencia, Longbottom – Repetía la profesora mirando al joven por encima del pergamino

- Así es, profesora – Le respondió moviendo nerviosamente las manos sobre su regazo

- Ser profesor no es ningún juego Longbottom, es una enorme responsabilidad – Dijo viéndolo directamente – Le sugiero que piense en…

- Quiero estudiar docencia, profesora – Le corto Neville firmeza

- Veo determinación en su rostro, Longbottom – Observo la mayor volviendo su vista al pergamino

- Lo siento, no quise…

- Entonces, debo suponer que Herbologia será una de las materias

- ¿Qué? – Pregunto sin entenderla

- ¿Tomara Herbologia como EXTASIS, verdad? – Pregunto McGonagall – La profesora Sprout se alegrara de verlo nuevamente. Encantamientos y Defensa Contra las Artes Oscuras, también son buenas opciones

- ¿Qué? – Volvió a repetir desconcertado Neville

- Las materias para los EXTASIS, Longbottom – Le reprendió impaciente la profesora – Esas son las materias que le recomiendo tomar si en realidad desea ser docente.

- ¿Entonces, está usted de acuerdo?

- No es mi decisión, Longbottom, sino suya – Neville se sorprendió por la actitud de la mayor – ¿Desea tomar esas materias?

- Por supuesto – Contesto alegre, McGonagall tomo un horario en blanco, le dio un golpe con la varita y se lo entrego a Neville

- Aquí tiene su horario. Mucha suerte este año, señor Longbottom

- Muchas gracias, profesora

Neville salió del despacho sumamente contento, su sueño de ser profesor podría hacerse realidad, y daría todo de si para cumplirlo.

- ¿Cómo te fue Neville? – Pregunto Harry al verlo salir

- Excelente – Dijo enseñando en alto su horario

- ¿En serio quieres ser profesor Neville? – Cuestiono esta vez Ron

- Si – Confeso apenado – De hecho fue Harry quien me dio la idea

- ¿Yo? / ¿Harry? – Dijeron ambos chicos intercambiando miradas entre si, Neville asintió

- Mientras estuvimos en el ED, vi como dabas las clases, como te esforzabas porque todos aprendiéramos aunque fuera un poco de cada hechizo. Entonces pensé en como seria ser profesor, desde entonces no pude quitarme esa idea de la mente.

Harry se sorprendió mucho por lo comentado por Neville, nunca pensó que hubiera influenciado a alguna persona a descubrir algo que en realidad le gustaría, no importaba cuantas veces le dijeron "el niño que sobrevivió" o "el elegido" nunca se sintió así, pero ahora que Neville, su amigo, le decía tal cosa; no sabía que pensar.

- ¡POTTER, HARRY!

- Con permiso – Harry, aun apenado, se dirigió al despacho de McGonagall.

- Buenos días, Potter – Le saludo McGonagall señalando el asiento vacío, Harry de inmediato tomo asiento – Entonces Potter, debo suponer que su gran ambición, aún, es ser auror, ¿me equivoco?

- En realidad, ahora no me encuentro tan seguro de si quiero o no ser auror – La profesora lo vio mas que extrañada, Harry tenía la cabeza agachada

- No debe de sentirse inseguro Potter – Le advirtió viéndolo fijamente – Menos en estos tiempos

- Pero… yo…

- En este momento debe estar mas seguro que nunca de lo que quiere para un futuro

- Es difícil visualizar el futuro, cuando el presente se ve tan distorsionado – Murmuro Harry bajo, pero aun así McGonagall lo escucho

- Es difícil, pero no imposible – Harry la vio al fin – Es ahora cuando mas necesitamos de usted, y no podemos permitir que se desmorone solo porque no tiene confianza en si mismo. Entonces, está seguro del futuro o no, Potter.

- A-aún no lo sé, profesora – Contesto avergonzado, después de toda la motivación que trato de darle McGonagall y no podía ni dar una respuesta decente.

- Debe entend…

- Pero… – Le corto Harry viéndola con decisión – Aun cuando no esté seguro de que quiero ahora, no pienso mostrarme inseguro. Puede que no me vea como…

- No necesita decirme mas, señor Potter – Le detuvo McGonagall volviendo su vista al pergamino – Me consuela saber, que al menos, tiene una idea clara en su mente.

- Si

- Entonces, supongamos que me ha dicho que para el futuro, usted desea convertirse en auror, desea tomar las materias adecuadas para el oficio – Harry asintió embozando una pequeña sonrisa – ¿Recordara que materias le dije que tomara en quinto verdad?

- Si – Afirmo el joven – Dijo que necesitaba un mínimo de cinco EXTASIS, así que eran Defensa Contra las Artes Oscuras, Herbologia, Transformaciones, Encantamientos y Pociones – Dijo esta última con un dejo de tristeza

- ¿Desea tomar esas materias, entonces? – Interrogo la mayor mientras tomaba un pergamino en blanco

- Creía que no podía tomar Pociones sino sacaba un Extraordinario, yo solo tengo…

- Un Supera las Expectativas, lo sé Potter, olvida que tengo sus calificaciones justo aquí – Menciono McGonagall alzando un poco su pergamino – Como el profesor Snape dejara de impartir Pociones después de Navidad, y por orden explicita del director, se vio en la necesidad de admitir alumnos con notas simples como Supera las Expectativas.

- Eso quiere decir…

- Exacto, Potter. Puede seguir cursando esa materia – Harry no pudo reprimir su la felicidad al escuchar la noticia. Aunque no estuviera seguro de que queria para el futuro, al menos podría tomarse el tiempo necesario para pensarlo un poco más, tomando las materias necesarias – ¿Está de acuerdo?

- Claro – McGonagall embozo una sutil sonrisa mientras le entregaba el horario a Harry. Estaba segura que, aunque ahora el chico tenía un completo caos en su cabeza y veía un futuro distante, deseaba, más que otra cosa, convertirse en auror.

- Aquí tiene. Le deseo suerte, señor Potter.

- Gracias.

Después de la charla salió al encuentro de Ron y Neville que lo recibieron con una gran sonrisa, en serio que Harry no podía sentirse más feliz. Al pasar los minutos llamaron también a Ron, este entro sereno a la sala y salió tiempo después con una sonrisa tatuada en el rostro. McGonagall autorizo todo para convertirse en auror, y se vio conforme al ver la determinación en Ron.

- Daremos lo mejor, verdad Harry – Dijo el pelirrojo pasando un brazo por los hombros del moreno en forma fraternal

- Por supuesto

- Bueno jóvenes, para la siguiente clase quiero una redacción de 2 y media cuartillas acerca del valor mágico de los números 5, 7 y 13 – Explico la profesora Septima Vector a sus alumnos, Hermione tomaba notas de manera eficiente alternando su mirada entre su cuaderno y la profesora – Es todo por hoy, los veré la siguiente clase – Finalizo la profesora tomando unos cuantos pergaminos y saliendo del aula.

Hermione empezó a guardar sus cosas, mientras los demás alumnos salían apresurados hacia su próxima clase.

- Uhm… Disculpa… – Escucho que le hablaba una voz masculina detrás suya

- ¿Si? – Pregunto guardando las últimas cosas en su mochila, al voltear se encontró con Joshua Armstrong mirándola con curiosidad - ¿Qué ocurre?

- ¿Tu eres prefecta, cierto? – Hermione asintió – ¿Sabes dónde se está el aula DC13? – Cuestiono mostrándole su horario

- Es el aula de Defensa Contra las Artes Oscuras – Le aseguro saliendo del aula – También voy hacia allá, vamos juntos.

- Muchas gracias – Agradeció Joshua caminando junto a ella

- No hay porque, al parecer tomamos clase juntos Armstrong – Contesto Hermione - ¿Qué te ha parecido la clase de Aritmancia?

- Muy buena, la profesora Vector parece algo estricta…

- Lo es, créeme – Afirmo la castaña con una pequeña sonrisa – Pero es buena, te acostumbras rápido a su método de enseñanza

- Eso espero, ehmm… ¿Cuál era tu nombre? – Pregunto algo apenado el joven

- Granger, Hermione Granger, un placer – Le extendió una mano en señal de amistad

- Hermione Granger, no lo olvido – Le respondió el saludo – Tu ya sabes el mío, verdad. En la ceremonia de selección lo dijeron.

- Si, Joshua Armstrong.

- Puedes decirme Joshua – Le pidió con una sonrisa, Hermione asintió.

- Deberías replantarte el hecho de querer saltarse la siguiente clase, Kat – Comento Blaise viendo a la joven tumbada en el pasto – Es DCAO, Snape te comerá viva si faltas a sus clases.

- No pensaba saltármela, solo que aun no es tiempo – Aclaro la joven ignorando el último comentario e incorporándose hasta quedar sentada - ¿Y Draco? – Pregunto notando la ausencia del rubio

- Hablando con Snape – Dijo el moreno mientras miraba alrededor con ansiedad – ¿Y tus cosas?

- Aquí – Contesto agarrando su mochila - ¿Por que- AHH! – Kaitlin no pudo terminar la frase puesto que estaba siendo cargada en hombros por Blaise - ¿¡Que diablos haces Blaise! ¡Bájame!

- Lo siento pero no puedo – Se disculpo el joven con una sonrisa – Es un favor

- ¿¡Favor! ¿¡Para quien! ¡Bájame ya! – Exigió Kaitlin forcejando con su captor

- Deberías entender, que es por tu bien Kaitlin – Le respondió Draco saliendo detrás de una columna – Gracias Blaise

- Pas de problème (1)

- ¿¡Que no hay problema! ¿¡Por mi bien! ¿¡Estás loco o que! – Le grito sorprendida por la repentina aparición de Draco - ¿¡Que demonios planeas Draco!

- Lo único que planeo es que no pienses, en saltarte la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras – Le dijo viéndola fijamente – ¿Por qué eso planeabas, cierto?

- No tenía planeado nada – Kaitlin sintió la penetrante mirada de Draco y bajo la suya cohibida – No planeaba nada – Susurro de forma inaudible

- Eres pésima mintiendo, Kaitlin Dumbledore – Negó con la cabeza Blaise bajándola al suelo – Te conocemos demasiado bien, sabes – Dijo con una sonrisa mientras acariciaba la cabeza de la joven

- Demasiado, quizás.

- Así que Aritmancia es tu materia favorita – Exclamo sorprendido Joshua pasándose una mano por el cabello – ¡Increíble! – Hermione solo sonreía

- Si, de he…

- ¡HERMIONE! – Grito Ron acompañado por Harry al ver acercase a la joven. Hermione había estado hablando todo el trayecto con Joshua, habían congeniado excelentemente bien y descubrieron que tenían varios gustos en común. En especial el hábito del estudio.

- Son Ron y Harry, será mejor que me vaya – Dijo Hermione saludando al pelirrojo – Nos veremos después, Joshua.

- Wir sehen uns bald (2), Hermione – Se despidió dándole un casto beso en la mejilla. Hermione se separo apenada de Joshua, posando su mano en la mejilla – Buenos días – Saludo Joshua pasando junto a Ron y Harry

- Hey – Respondió quedamente Harry, sujetando fuertemente a Ron. Este estaba completamente rojo, apretando con fuerza sus puños, Harry solo alternaba su mirada entre ambos, preparándose para lo peor – Con permiso – Se disculpo alejando a su amigo del lugar, se acercaron a Hermione quien seguía estática en su lugar, aun con la mano en su mejilla.

- Hola Hermione – Saludo Harry aun sujetando a Ron, tratando de tranquilizarlo - ¿Qué tal tus clases? – Pregunto cambiando el tema

- E-estupenda – Contesta nerviosa jugando con mechones de su cabello - ¿Y-y ustedes? ¿Qué tal la entrevista con McGonagall?

- Genial, nos ha autorizado todas las materias – Respondió sonriente Harry soltando a Ron

- ¿Y tu? ¿Que tal tu clase de Runas, Hermione? – Pregunto con acidez Ron, aun rojo de coraje - ¿Conociendo a los nuevos estudiantes?

- Era Aritmancia, no Runas – Susurro Harry dándole un codazo al pelirrojo

- ¡Lo que sea! ¿¡Qué hacías hablando tan cariñosamente con Armstrong! – Le reprocho sin contener su rabia

- Mira Ronald, con quien me junte yo, no es asunto tuyo – Exclamo Hermione indignada – Así que, con permiso – Se retiro pasando entre ambos y tomando asiento al frente.

- ¿Y ahora que hice? – Pregunto Ron, Harry solo negó con la cabeza y empujo al pelirrojo para que entrara al salón.

- ¡EN SERIO YA SUELTEME! ¡JURO QUE IRE A LA CLASE! ¡PERO SUELTEME! – Suplico Kaitlin tratando de zafarse del agarre de Draco y Blaise

- Hasta que lleguemos a la clase (al asiento) te soltaremos – Le respondió Blaise con su característica sonrisa

- Además tú nunca juras – Argumento Draco mirando al frente – Y cuando lo haces nunca lo cumples

- ¡Eso no es verdad! ¡Siempre que prometo algo…!

- Lo cumples, eso ya lo sé – Le recordó – Pero lo que has hecho es jurar, no prometer, es diferente.

- Ese no es el punto…

- Será mejor que entren de una vez señores, no crean que por ser el primer dia seré indulgente con ustedes – Snape apareció detrás de ellos, apuntando a la puerta que se encontraba enfrente

- Lo sentimos profesor – Se disculparon los jóvenes arrastrando a Kaitlin dentro del aula, tomaron asiento hasta el fondo del salón, junto a la ventana pero lejos de la puerta.

- ¿Por qué hasta atrás? ¿Pensé que querían sentarse cerca de su profesor favorito? – Susurro Kaitlin con burla aun tratando de librarse del agarre de sus raptores - ¡Suélteme ya!

- Solo si prometes no tratar de escapar – Kaitlin solo los observo molesta

- Ya estoy dentro del salón y Snape me vio. Creo que es un poco tarde para escapar – Apunto la joven, soltándose al fin y tomando asiento. Draco y Blaise sonrieron entre si, y se sentaron a ambos lados de Kaitlin.

- Buenos días, jóvenes – Saludo de manera fría Snape, hubo un quejido por parte de los alumnos en forma de saludo – Como se les informo en la Ceremonia de Selección, seré su nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras – Hubo un murmullo general que Snape ignoro por completo – Sé que hasta ahora no han tenido un profesor decente para estar materia por lo que les advierto que este curso será mucho mas difícil que cualquier otro que hayan tenido – Todos los alumnos se vieron asustados ante la clara amenaza de Snape, todos excepto los de Slytherin – Bien, como me imagino que muchos ni siquiera sabrán hacer una maldición o contramaldición decente, ni siquiera un hechizo escudo lo suficientemente fuerte para salvarles la vida, tendremos un pequeño ejercicio de duelo. Pónganse en parejas por favor.

Así transcurrió la mitad de la clase, entre reverencias, hechizos y maldiciones leves. Snape solo se quedo en una esquina, supervisando con desinterés a cada alumno que no fuera de su casa.

- ¡SUFICIENTE! – Ordeno Snape, a los que todos los alumnos bajaron sus varitas – Es inaceptable esta clase de comportamiento en un duelo, si fuera uno de verdad morirían en cuestión de segundos. ¡Dumbledore, Granger pasad al frente!

Tanto Hermione como Kaitlin se sorprendieron al ser llamadas, ambas, sin perder tiempo acudieron al frente de la sala. Snape solo las miro con suma frialdad.

- ¿Qué es lo que pretende Snape? – Pregunto Harry a Ron sumamente preocupado

- Ni idea

- Pónganse en posición – Ordeno una vez mas, ambas jóvenes obedecieron – Ustedes serán quienes pongan la prueba de lo que es un duelo. Comiencen – Hermione y Kaitlin se miraron incrédulas, las queria obligar a pelear. – ¿Qué es lo que esperan? – Pregunto el sombrío profesor impaciente – Comiencen

- Profesor, quizás no sea…

- ¿Está desafiando mis órdenes, srita Dumbledore?

- No, es solo que…

- ¡Pónganse en posición! – Ordeno una vez mas, Kaitlin suspiro

- Al parecer no tenemos opción – Comento Kaitlin sin apartar la vista de Hermione

- Me doy cuenta – Respondió la castaña devolviendo la mirada - ¿Duelo limpio?

- Duelo limpio – Afirmo Kaitlin sonriendo – Entonces, comencemos – Le invito haciendo una reverencia, mostrando un brillo inusual en los ojos. Ambas sacaron sus varitas en alto, sin apartar la vista del frente.

- Adelante – Respondió Hermione a la reverencia – ¡Expelliarmus! – Grito fuerte, la luz centellante de la varita iba directo hacia Kaitlin a una gran velocidad.

- ¡Salvio Hexia! – Invoco rápidamente la joven haciendo que el hechizo de rebotara en una pared invisible, Hermione lo esquivo por poco – ¡Flipendo! – Contraataco sin perder de vista los movimientos de Hermione

- ¡Protego! – Respondió la castaña a la vez que se inclinaba evitado así el hechizo - ¡Rictusempra!

- ¡Ascendio! – Kaitlin fue suspendida en el aire por segundos, causando gran confusión en los demás alumnos, y en Hermione que no supo cómo reaccionar – ¡Depulso! – Hermione fue empujada varios metros atrás golpeándose levemente con el escritorio, mientras que Kaitlin caía ágilmente al suelo, preparada para el contraataque.

- Suficiente – Anuncio Snape interponiéndose entre ambas chicas – Esto, señores es lo que ustedes llamarían un duelo, pero está muy lejos de ser llamado uno verdadero. Para la siguiente clase, quiero que me traigan dos cuartillas de todos los hechizos de combate que encuentren con su descripción y utilización en un duelo. Es todo por hoy, retírense, excepto usted srita. Dumbledore.

Todos se quedaron asombrados ante lo ocurrido, nadie pensó que Hermione Granger, mejor de la clase, fuera a perder el duelo, mucho menos por alguien que se hacia llamar pariente de Dumbledore. Los alumnos tomaron sus cosas y se fueron retirando del salón no sin antes mirar a Hermione quien seguía tumbada en el suelo.

- ¿Estás bien, Hermione? – Pregunto preocupado Harry acercándose a la chica junto con Ron, le tendió una mano para que se levantara

- Solo fue el golpe – Le respondió aceptando la mano y poniéndose de pie – No es nada

- ¿Cómo te encuentras Hermione? – Kaitlin se había acercado sumamente preocupada – Lo lamento, no pensé que fueras a ser empujada tan lejos

- No te preocupes – Le dijo sin verla – Harry, será mejor irnos

- Si – Afirmo Harry viendo las miradas curiosas de los demás – Nos vemos después, Kat.

Kaitlin se quedo pasmada ante la actitud de Hermione.

- Fueron buenos movimientos – Comento Hermione aun dándole la espalda – Espero que me des la revancha algún dia – Se volteo hacia Kaitlin, con una ligera sonrisa en los labios

- Por supuesto

- Vámonos, Hermione – Le volvió a decir Harry, la castaña asintió y salió del aula junto al moreno.

- Srita. Dumbledore, creí haberla llamado hace un momento – Volvió a decir Snape con cara de pocos amigos. Kaitlin sin muchas ganas se acerco al lúgubre profesor – Muéstreme su horario

- Un minuto – Pidió la joven mientras tomaba su mochila y rebuscaba en esta – Aquí tiene – Dijo después de un momento, entregándole su horario. Snape lo tomo y paso la punta de su varita en este, Kaitlin pudo observar como en los espacios en blanco empezaban a aparecer letras y números en color verde.

- Tenga – Le entrego Snape después de un momento – Lo que acabo de entregarle es el horario en el que usted dará clase. El profesor Dumbledore lo arreglo personalmente para usted, de modo que no interfiriera con sus demás clases, además…

- Espere un momento… - Le detuvo Kaitlin revisando su nuevo horario – ¿¡Tengo que dar la siguiente clase a los de primero! – Pregunto alarmada

- Le deseo suerte, srita. Dumbledore – Le dijo Snape con ironía, fue caminando hacia la puerta y la abrió lentamente hasta mostrar a todos los alumnos de primero que se encontraban apilados afuera esperando entrar – Pasen

Kaitlin no podía sentirse mas aterrada, ella tendría que dar una clase (de la cual, extrañamente se había olvidado), bajo la fría y calculadora mirada de Severus Snape. Este sonrió con autosuficiencia al ver el terror en los ojos de la joven.

- ¿Sucede algo, profesora? – Pregunto con fingida preocupación

- Nada, no se preocupe – Respondió Kaitlin tranquila, no le daría el gusto a Snape de verla nerviosa o aterrada – Por favor, tomen asiento – Pidió a los alumnos, estos la vieron interrogantes pero obedecieron

- Bueno profesora, la dejo con sus alumnos – Le dijo el oscuro profesor llamando su atención

- ¿No piensa supervisarme? – Cuestiono desconcertada recordando las instrucciones de Dumbledore

- No se sienta el centro del universo, señorita – Le reprendió con arrogancia sin voltear a verla – Tengo asuntos mas importantes que atender, con permiso – Snape cerró la puerta tras de si, dejando a Kaitlin a cargo de la clase

Kaitlin camino hacia el escritorio y dejo sus cosas encima de este con cuidado; dando la espalda a los alumnos, suspiro un par de veces para tranquilizarse, algunas fueron respiraciones largas y otras cortas. Dio un último suspiro y con decisión se dirigió a los alumnos.

- Buenos días. Mi nombre es Kaitlin Dumbledore y seré su profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras durante un tiempo

La mañana pasó rápido, y el primer dia apenas fue un suspiro para la mayoría de los alumnos, los de primero eran los más entusiasmados; cada nueva clase, cada nuevo hechizo, era un mundo totalmente distinto para ellos, y cada cosa que aprendían junto con él. Llego la hora de la comida, y esta paso entre juegos, risas y nuevos rumores circulando por cada mesa.

Ginny Weasley, entro corriendo al Gran Comedor, causando que la mayoría del salón la viera con desaprobación.

- Disculpen, se me hizo tarde – Dijo con una sonrisa llegando a donde se encontraban Harry, Ron y Hermione, estos últimos dándose la espalda, con cara de molestia – ¿Sucede algo?

- Discutieron – Le respondió Harry, que se encontraba frente a ellos tratando de comer con tranquilidad

- ¿Tan rápido? – Pregunto sorprendida tomando asiento junto a Harry – ¿Y ahora porque?

- Si Ronald dejara de entrometerse en mis amistades, nada de esto pasaría – Contesto ácidamente Hermione manteniendo la vista fija en su libro

- ¿Eh? – Respondió Ginny ladeando la cabeza, sumamente confundida

- ¿¡Ahora soy yo el que tiene la culpa! – Exclamo indignado Ron poniéndose de pie

- Si, Ronald – Le reprendió Hermione encarándole – Tú siempre tienes la culpa

- Si no estuvieras de amistosa con los nuevos estudiantes, nada de esto estaría pasando – Le reprocho Ron, con el rostro enrojecido de la rabia. Harry y Ginny solo veían la escena atónitos, era cierto que siempre discutían, pero la mayoría de las veces eran cosas sin importancia; este si era un pelea seria.

- Ron, será mejor que pares si no quieres empeorar más las cosas – Le susurro Ginny pensando en la salud mental de ambos

- ¡YO! ¡PERO SI ES ELLA LA QUE HA EMPEZADO TODO ESTE ALBOROTO! – Le reclamo ahora a Ginny, señalando a Hermione.

- ¡ERES IMPOSIBLE RONALD! – Grito Hermione golpeando la mesa, haciendo que varios vasos con jugo cayeran en el acto – Con permiso – Se retiro tomando sus cosas y saliendo del comedor, ante la atenta mirada de sus amigos y curiosos que veían la escena. Ron solo tomo asiento, completamente rojo haciendo juego con el color de su cabello.

- ¡Eres increíble, Ronald! – Dijo Ginny golpeándose ligeramente la frente - ¡En serio, increíble! – Esta vez le dio un fuerte golpe en la frente a Ron

- ¿¡Y ahora se puede saber que hice! – Pregunto irritado sobándose la frente – ¿¡Suficiente tengo con Hermione, ahora tu también!

- ¡Es que eres un idiota! – Le respondió esta, tomándolo del cuello de la camisa y zarandeándolo un poco - ¿Así piensas llegar a Hermione este año?

- ¿¡D-de que hablas, Ginny! – Ron volvió a tornarse en color rojo, pero esta vez por vergüenza

- Mira, solo te digo – Empezó a decir soltándolo pero sin apartar su vista de él – Que si querías que Hermione te empezara a querer, como hombre, no pudiste hacer peor movimiento

- N-no entiendo de que hablas, Ginny – Volvió a responder Ron, eludiendo la mirada de su hermana

- Harry, por favor, hazlo entender – Suplico la pelirroja agarrándolo de un brazo – Yo me rindo – Dijo mientras fingía golpearse la cabeza un par de veces contra la mesa

- Lo que Ginny quiere decir, Ron es… – Comenzó a decir Harry tanteando sus palabras – Que deberías ir a buscar a Hermione, y… ofrecerle disculpas

- ¿¡QUE! ¿¡PERO SI YO NO HE HECHO NADA!

- ¡BASTA! – Grito irritada la pelirroja golpeando de nuevo la mesa, llamando aun más la atención de los demás – Me voy a buscar a Hermione, porque contigo no llegamos a ningún punto – Dijo cogiendo su mochila y desapareciendo de la vista de ambos chicos

- ¿Pero que he hecho? – Se pregunto a si mismo el pelirrojo

- Creo que deberías hacer caso a Ginny – Opino Harry observando seriamente al pelirrojo

- Lo sé – Contesto Ron apoyando su frente en la mesa

- ¿Entonces?

- Necesito tomar aire – Ron se puso de pie – Hasta más tarde

- Espera, Ron… – Le llamo Harry, pero el pelirrojo no se detuvo - Tus cosas… ¡Ron!

Harry solo pudo observar la silueta de su amigo alejarse por la puerta del comedor, sin ánimos fijo su vista en la mesa, ninguno de los tres había terminado su comida.

- Ginny ni siquiera comió

- ¡Quieres dejar de molestar Pansy! – Exclamo fastidiado Draco dejando de lado su comida. Se encontraba en la mesa de Slytherin junto Blaise y Kaitlin.

- ¡No! ¡Quiero que me respondas! – Chillo enrojecida de la ira – ¿¡Que hace esta estúpida Gryffindor en mi sitio de nuevo!

- Pansy, este no es tu sitio – Hablo de nuevo Draco – Y vete de aquí, por favor

- ¿¡Es que no entiendo que tiene que hacer en nuestra mesa! ¿¡Que es tan estúpida que ni siquiera puede hacer amigos en su propia casa!

- Deja de llamarla estúpida – Dijo Blaise, fastidiado también – Nosotros la hemos invitado a la mesa, así que respétala

- ¡NO! ¡EXIJO QUE SE ME DEVUELVA MI SITIO INMEDIATAMENTE!

- Pansy – Draco se puso de pie, encarando a la morena – Será mejor que dejes de comportarte como la niña caprichosa que eres y te vayas a otro sitio

- Pero…

- Mejor vete, que yo no soy uno más de tus admiradores como para estar aguantando tus berrinches. Entiendes

Pansy se quedo atemorizada ante la penetrante mirada del rubio, apretando fuertemente los puños, y mirando con desprecio a Kaitlin, dio media vuelta y se dirigió hacia el otro extremo de la mesa. Draco volvió a tomar su sitio mientras suspiraba agobiado.

- ¿Te encuentras bien? – Pregunto Kaitlin, quien había decidido permanecer callada para no empeorar mas las cosas – ¿No tienes hambre? – Draco negó cubriéndose el rostro con las manos – ¿Puedo preguntar algo? – Draco simplemente movió la cabeza – ¿Necesito preocuparme?

- ¿De quién? ¿De Pansy? – Kaitlin afirmo

- Quizás, su padre tiene poder en el Mundo Mágico, aunque tu apellido también intimida a cualquiera – Comento un chico tomando asiento junto a Kaitlin, tenía el cabello negro y un aspecto un poco conejil – Hola Draco, Blaise

- Hola Theo – Saludaron con pesadez ambos chicos

- ¿Has vuelto a discutir con Pansy? – Le pregunto directamente a Kaitlin, la chica afirmo – Pensé que con la discusión de ayer ya no te diría nada, pero bueno, así es Pansy

- Por desgracia… – Afirmaron Blaise y Draco con tristeza

- ¿Tu quien eres? – Cuestiono Kaitlin, desorientada en la conversación

- Theodore Nott, Slytherin, 7th año. Un placer

- Toma clases con nosotros, Kat – Dijo Blaise con algo de sorpresa – ¿No lo viste esta mañana?, estaba frente a nosotros

- La verdad es que no – Confeso apenada la chica

- No importa – Le tranquilizo con una sonrisa – Y bueno chicos, ¿Qué tal? – Draco y Blaise se miraron con sorpresa

- ¿Qué quieres Nott? – Cuestiono Draco enarcando una ceja

- Nada, solo que me he dado cuenta de que casi no paso tiempo con mis amigos, y queria remediarlo – Aclaro sonriendo

- Claro~ – Dijo Blaise con tono fingido – Theo, te conocemos desde hace años

- Si – Afirmo riendo un poco

Theo estaba por hablar cuando escucharon varios gritos cerca de ellos, al voltear vieron a una chica castaña discutiendo acaloradamente con un pelirrojo.

- Soy Ron y Hermione – Comento Kaitlin al ver el alboroto

- ¿De dónde los conoces? – Pregunto Blaise sin apartar la vista de la mesa de Gryffindor

- Van en la misma casa, Blaise – Comento Theo sarcasmo

- No es por eso – Aclaro la joven – Los conocí en el tren, compartimos vagón

- Ya – Contesto Draco

- ¿Quieres saber datos interesantes de ellos? – Cuestiono Blaise intercambiando miradas de complicidad con Draco, este solo rodo los ojos

- Mmm… Vale – Dijo insegura Kaitlin, de repente escucharon un fuerte golpe. Volvieron a voltear y vieron como Hermione tomaba sus cosas y salía enfurecida del salón, mientras el pelirrojo tomaba asiento.

- La que acaba de pasar es Hermione Granger, Gryffindor, 7th año – La chica rodo los ojos

- Eso ya lo sé

- Todavía no acabo – Se apresuro a decir el chico – Prefecta de su casa. Es una come-libros sabelotodo, siempre contestando cada mínima pregunta en clase

- Es inteligente, ya veo

Regresaron su vista a la mesa de Gryffindor, y vieron como ahora Ginny discutía e incluso golpeaba a Ron.

- Ella es Ginny Weasley, Gryffindor, 6th año – Volvió a decir Blaise – Cazadora y buscadora suplente del equipo de Gryffindor.

- ¿También es capitana, no? – Comento Draco quien veía la escena con desinterés

- No, es Potter – Rectifico Theo

- Pensé que ella era

- ¿Importa ahora? – Interrumpo molesto Blaise – ¿Puedo continuar? – Ambos chicos se encogieron de hombros – Gracias

- De acuerdo, juega al quidditch

Oyeron otro golpe, al voltear nuevamente vieron como Ginny cogía sus cosas y salía hecha una furia del salón. Harry empezó a dialogar con Ron.

- Ahora Harry Potter – Dijo Theo con una sonrisa

- El niño que sobrevivió, el elegido, parte del trió dorado – Enumero Draco hastiado – Amado por todos, protegido de Dumbledore…

- En serio lo odias – Exclamo sorprendida Kaitlin

- Pero ya no tanto como antes – Puntualizo Blaise – Bueno, es buscador y capitán del equipo de quidditch.

Retornaron una vez más su vista a los jóvenes Gryffindor, y observaron como Ron se levantaba con un aire de tristeza de la mesa y se alejaba de esta, mientras Harry trataba de detenerlo sin éxito alguno.

- Ya por último, Ron Weasley – Hablo una vez mas Blaise – Prefecto de su casa y guardián del equipo de quidditch

- ¿Por qué solo me dices sus posiciones en el quidditch? – Pregunto Kaitlin cansada de que le hablaran solo de eso.

- Bueno, es información universal, de interés común…

- Mejor di que es lo único que sabes de ellos – Dijo Draco, cansado de las excusas de Blaise

- Si, es mas creíble – Apunto Theo

- Dejen de interrumpirme – Pidió Blaise

- Además sabes que no me gusta el Quidditch – Le dijo directamente – Que no lo entiendo del todo

- Si, como es tan complicado – Ironizo Draco – Siete personas jugando: tres anotando goles, dos golpeando a los adversarios, uno protegiendo los aros y otro buscando una pelota dorada con alas para que acabe el juego. ¡Que difícil!

- Ya vale, simplemente no me gusta – Se defendió avergonzada

- No te gusta volar, por eso no te interesa el quidditch – Expuso Blaise tomando un poco de zumo

- ¿No te gusta volar? – Pregunto sorprendido Theo – Es la primera vez que oigo eso

- Hay personas diferentes – Dijo simplemente la chica – Entonces, ¿siempre discuten así?

- En ocasiones, pero parece una pelea fuerte hoy – Comento Blaise interesando en el asunto – La última vez que los vi discutir así, fue cuando el Baile de Navidad, ¿no?

- ¿Cuando salió con Viktor Krum? – Pregunto de vuelta Theo con desgana

- ¿Viktor Krum? ¿El jugador búlgaro? – Exclamo asombrada Kaitlin – ¿Hermione salió con Viktor Krum?

- Pensé que no te gustaba el quidditch, Kaitlin – Dijo con sorna Draco

- Tengo conocimientos básicos – Se justifico – ¿Hermione salió con él?

- Eso se rumoreaban – Blaise se encogió de hombros – Incluso salió un artículo en Corazón de Bruja

- ¿Y tu porque lees esas revistas? – Cuestionaron Kaitlin, Theo y Draco, con sumo interés

- Dije que salió el artículo, no que lo haya leído – Se defendió el moreno

- Ya – Contestaron Draco y Theo, nada convencidos

Kaitlin volvió su vista a donde se encontraba Harry, vio como este cogía varias cosas de la mesa y las colocaba con cuidado en su mochila. El chico después de unos minutos, agarro sus cosas y las de Ron para desaparecer del salón.

- Parecía agobiado, ¿no creen? – Comento la chica algo preocupada

- ¡Hola Luna! – Saludo Harry sonriente viendo a la chica acercarse – ¿No has ido al comedor?

- Estaba dando un paseo – Contesto la rubia con simpleza - ¿Por qué tantas cosas? – Pregunto viendo las dos mochilas que cargaba el moreno

- Son de Ron – Explico brevemente – ¿Oye no has visto a Ginny?

- La vi hace un rato, creo que se dirigía a la Torre de Astronomía

- Gracias, Luna

- No hay de que – Respondió la joven continuando su camino. Harry no pudo evitar fijarse en su apariencia, tenía la ropa sucia y el cabello algo alborotado

- Luna – Le llamo el chico, deteniendo a la joven – ¿Dónde estabas dando tu paseo exactamente?

- ¿Por qué preguntas? – Pregunto de vuelta Luna, extrañada

- Tu apariencia

- Ah – Exclamó la chica entendiendo – No tienes que preocuparte, estaba donde los thestral

- ¿Sigues visitándolos? – La chica asintió – Deberías tener mas cuidado, Luna

- No te preocupes, estoy bien – Sonrió Luna – Espero que encuentres a Ginny

- Si, gracias. Nos vemos después, Luna

- Hasta pronto, Harry

Harry con rapidez se dirigió a la Torre de Astronomía, subiendo de dos en dos la enorme escalinata, cada vez más carente de respiración. Al llegar a la cima fue cuando noto lo agitado que estaba, tratando de recuperar un poco el aire, fue avanzando despacio por la habitación hasta encontrar a Ginny. La joven estaba recargada en la baranda observando absorta el paisaje, su expresión era tan calmada.

- Ginny – Musito suavemente Harry, llamando la atención de la joven

- ¡Ah! ¡Hola Harry! – Saludo la pelirroja algo sorprendida – ¿Como me has encontrado?

- Luna me dijo donde encontrarte – Explico tomando asiento en la plataforma donde se encontraba el telescopio.

- ¡Ah, así que fue eso! – Respondió – Si, creo haberla visto cuando me dirigía hacia acá.

- Toma – El joven le paso un pequeño bulto a Ginny

- ¿Qué es? – Cuestiono mientras desenvolvía el paquete

- Comida – Ginny lo observo extrañada – Apenas llegaste empezó la discusión de Ron y Hermione, y no tuviste la oportunidad de comer – Comento entregándole otro paquete – Son pasteles de calabaza

- Gracias, Harry – Le sonrió tomando asintiendo junto a él - ¿Quieres? – Le ofreció un poco

- Claro

Estuvieron comiendo un rato comiendo, mientras admiraban aquel panorama que se mostraba frente a ellos. A Harry le pareció tan tranquilo, como si no hubiera problemas, como si haya arriba; en lo alto, no hubiera preocupaciones. Creyó entender, aunque sea un poco, porque Ginny se notaba tan calmada al ver el paisaje.

- ¿Conseguiste hablar con Ron? – Pregunto Ginny terminando su comida, Harry negó – Lo imagine

- Necesita tiempo

- ¿Tiempo para que? – Exclamo indignada - ¡Si parece que el único que no sabe que está enamorado de Hermione es él!

- Por eso necesita tiempo, tiempo para aclarar sus sentimientos

- No me gusta – Declaro la pelirroja con un pequeño mohín, Harry solo le sonrió – Hedwig

- ¿Qué? – El moreno dirigió su vista a donde veía Ginny, y vio como la blanca lechuza se dirigía hacia ellos - ¡Hedwig!

La lechuza se poso en el barandal esperando que su dueño se acercara.

- ¿Qué hace aquí? – Pregunto confundida Ginny acercándose junto con Harry a la lechuza

- Entregar una carta, Ginny, que más – Le respondió con una sonrisa – Mira, es del profesor Dumbledore

- ¿Qué dice? – La chica se acerco para leer un poco de la carta

- Ten – Le dio la carta a la chica

- "Harry deseo reunirme contigo este jueves en punto de las 7:00 pm. Es tiempo de que comience todo. Albus Dumbledore" – Leyó en voz alta - ¿Qué significa eso de "es tiempo de que comience todo"?

Un suspiro salió de los labios del joven, y volvió a tomar asiento ante la persistente mirada de Ginny.

- ¿Qué pasa, Harry? – Cuestiono la pelirroja preocupada

- Ayer tuve una conversación con Dumbledore – Ginny asintió – Dijo que me daría clases para prepararme

- ¿Prepararte para que? – Pregunto la joven esperando lo peor – ¿Para enfrentarte a Voldemort? – Harry asintió

- El profesor dijo que recibiría clases particulares. El sería el primero

- ¿Y que te va a enseñar?

- Solo dijo que tendríamos un par de conversaciones – Aclaro – ¿No se que hacer, Ginny?

- Harry… - La joven se sentó junto a él

- Estoy mal, Ginny, estoy mal – Harry se cubrió el rostro con las manos – Ni siquiera sé que lugar pinto esta guerra

- Por eso el profesor Dumbledore quiere instruirte, Harry – Apunto Ginny – Además, siempre puedes contar con nosotros. ¿Lo sabes, verdad?

- Si, pero…

- Pero, nada – Le corto la chica poniéndose de pie – Vamos, Harry, no te puedes desanimar solo porque no ves claro el futuro

- Es lo mismo que dijo, McGonagall – Comento distraídamente

- ¡Ves! ¡Incluso McGonagall lo piensa! – Exclamo poniéndose en cuclillas, para quedar a la altura del rostro del joven – Harry, estamos aquí para apoyarte, así que no te derrumbes

- Gracias, Ginny, muchas gracias

Kaitlin deambulaba por los pasillos para dirigirse a la Torre de Gryffindor, después de terminar la comida dejo a Draco y Blaise hablar en privado con Theo.

- Srita Dumbledore – Le llamaron desde lejos, Kaitlin volteo a ver quien le llamaba y encontró al lúgubre profesor Snape dirigirse hacia ella.

- Buenas tardes, profesor – Contesto deteniendo sus pasos – ¿En que puedo ayudarle?

- Déjese de bromas, señorita – Le respondió con mala cara – La he llamado por un asunto importante.

- Usted dirá

- Necesito que me dé su magia


(1) Pas de problème: No hay problema

(2) Wir sehen uns bald: Nos vemos pronto

Otro capitulo mas que os traigo a ustedes.

Perdón, perdón, se que no tengo perdón... tarde mucho mas de un año en subir un capitulo... lo siento TT_TT
Pero es que la universidad absorbe, ademas de asuntos personales y otras cosas, pero ahora ya no volverá a pasar, a lo mucho tardare 15 días, pero no mas. ¡LO PROMETO!

Bueno, ahora el capitulo, que os ha aparecido. La historia ya va tomando forma...

- Cualquier comentario, critica, amenaza de muerte... que quieran dejarme, denle al globito amarillo de abajo... dejame un review, harás feliz a la autora :) y prometo un muy mayor desempeño en la historia-

¡Hasta Pronto! :D