Bue... voy a empezar con una mala noticia... Lo más probable es q no voy a poder actualizar en unas 3 sem... tngo q rendir el 15 y el 22 para lo q no he estudiado nada... tngo un cumple y tngo q hacer un par de trabajos... por favor por favor no me odien!!! Yo los quiero!!!! Así q les subo cap clave y bien extenso... uds sabrán administrarlo... si lo van leyendo de a poco o todo de una (lo q normalmente hago yo... después ando llorando por los rincones por leer la continuación XD)... No creo q me qdó así con mucha acción pero bue... es lo q hay... Ojalá les guste!!!! Nos vemos abajo!!!!
Ataque
(Alice POV)
– ¡E.J.! ¡Qué grande estás! ¿Me vas a perdonar por no poder ir a verte antes? – lo saludó Leah con toda naturalidad.
– Claro, tía. Pero a partir de ahora me van a ir a visitar más seguido. ¿Promesa? – sonrió de oreja a oreja.
– Promesa. Y cruzaron los meñiques.
– ¡Qué adorables! ¡Están como para sacarles una foto! – exclamé emocionada. – ¡Oigan! ¡Qué buena idea! ¡Fotoooo! – me fui a buscar la cámara saltando de la felicidad. Cuando me giré para verlos todos me miraban con incredulidad y algo enojados. – ¿Qué? No me vengan con que no están arreglados para salir en una foto porque estamos todos preciosos. ¡Wow! Incluirme en el halago es un comportamiento propio de Rose. Estoy pasando demasiado tiempo con ella. – sacudí la cabeza. Seguían mirándome raro. – ¿Qué? – repetí exasperada.
– ¿Cómo pudiste traer a E.J.? – soltó Jake.
– ¡Duhh! En el Porche. ¿Qué no lo ves? Es lindo y amarillo. – le respondí señalándolo. – Ya sé, ya sé. – agregué. No estaban para bromas al parecer. – Lo vi todo. O mejor dicho, no vi nada. – rodé los ojos ante las expresiones en blanco de todos. – Vi que no se iban a imprimar. Estaba medio borroso como siempre, pero el futuro de E.J. no se borró. – seguían observándome con desconcierto. – Bueno, el punto es que no se imprimaron y que yo todavía no he podido tomar la foto. Me hacen el favor de acomodarse. – les indiqué con la mano que se pusieran juntos.
– ¡Vamos, vamos! ¡Quiero una foto con mi familia! – los alentó Leah sonriendo al ver que nadie se movía. Tomó a Nahuel de la mano y besó su mejilla, con E.J. aún en sus brazos.
– ¡Wiiii! ¡Foto! – festejó mi sobrino. ¡Hey! ¿Qué esperan? ¿Una invitación por escrito? Agregó en nuestras mentes.
***
– No se imaginan lo tranquila y avergonzada que me siento. – nos dijo Leah mientras E.J. jugaba con Nahuel. – Gracias por traerlo, Alice. Imagino que pensaste que lo mejor era "quitar la bandita rápidamente".
– En realidad, tenía una teoría de mis visiones. – les comenté. Me miraron con escepticismo. – ¿Saben? Además de ser una vampira con estilo, tengo cerebro. Y como todos tienen sus teorías, yo también quería tener la mía. – rieron. No les presté atención y proseguí: – Como saben, a los licántropos no los puedo ver. Según Carlisle porque sus vidas están atadas a muchos cambios. Ahora, por convivir tanto con ustedes, no se ve todo completamente negro, aunque sigo viendo prácticamente nada. De igual modo. – sacudí la cabeza. Ya me estaba yendo por las ramas. – Pero tampoco puedo ver a Nessie con total claridad. En cambio, ver a Nahuel es relativamente más fácil... – observé a Leah preocupada. ¡Qué idiota! ¡Refriégale en la cara que no se ha imprimado de Nahuel, Alice! ¡Bien hecho! Me regañé a mí misma. Por suerte no me había prestado atención. Miraba a Nahuel jugando con E.J. con mucho amor, algo de nostalgia y un poco de… esperanza. No lo había notado antes, pero el cabello de Leah estaba más largo y se la veía más relajada. Seguramente hacía un tiempo que no cambiaba de fase.
– ¿Decías? – insistió Jake. Él no se había dado cuenta de mi metida de pata.
– ¿Qué? – Leah volvió a nuestra conversación. – Disculpa, Alice. Es que se ven tan adorables. Prosigue con tu teoría. – ¡Oh, oh! Ya me había salvado una vez, ¿ahora qué iba a hacer? ¡SuperVamp-Wolf al rescate! Pensé, casi grité. ¡E.J., ven a jugar con Leah! Lo convoqué mentalmente. E inmediatamente mi sobrino llamó a Leah para que se uniera a ellos. Por supuesto, ella no se pudo negar.
– ¡Ufff! – resoplé aliviada.
– ¿Tanto lío por no tener tu propia teoría y ahora no nos la cuentas? – se quejó Jacob.
– Es que por poco logro que Leah se lleve a Nahuel a una isla desierta por el resto de sus existencias. – le expliqué. No entendió. Nessie rodó sus ojos.
– Lo que Alice quiere decir es que no puede verme tan bien a mí como a Nahuel por nuestra imprimación. Eso nos ata demasiado fuertemente. Pero Leah y Nahuel no están imprimados. Por eso piensa que puede verlo un poco más claramente a él que a mí. Es una interesante teoría, Alice. – me felicitó.
– Sigo sin entender lo de la isla. – acotó Jake.
– Lo dice por lo paranoica que está Leah sobre la imprimación. – sacudió la cabeza riendo.
– Yo ya di mi teoría al respecto. – comentó muy pagado de sí mismo. Lo miramos confundidas. – En nuestras leyendas no hay señales de mujeres loba. La imprimación, tranquilamente, se puede aplicar sólo a los machos. Simple, pero lógico.
– Aún así, fue bastante arriesgado traer a E.J. No tenemos muchas pruebas de que la imprimación sea lo que afecta tus visiones de los que no somos licántropos. – me retó Nessie.
– Oh, sí. Tengo una prueba más. Maggie y Sean. – anuncié orgullosa. – ¿Recuerdas en tus 16? No vi a Maggie asistiendo. A Siobhan y Liam sí los vi. Y nunca había tenido un problema viendo vampiros. Son mucho más fáciles de ver que cualquier otro ser. En ese momento no le di importancia. Pensé que había sido un cambio de planes de último momento. Pero después de que se me ocurrió esta idea me puse a pensarlo mejor.
– Además de que el lazo de la imprimación te "nubla la vista" del futuro de los no licántropos. Podemos sacar otra conclusión. – me interrumpió Jake. Nessie y yo lo miramos confundidas. – A Maggie la podías ver cuando Sean no había nacido aún y a Bella también la podías ver cuando Nessie no había nacido, o sido concebida, mejor dicho.
– En cuanto Bella decidió tenerla su futuro se borró. – recordé.
– Pues ahí tienen. A lo mejor no te diste cuenta pero a Maggie no la podías ver incluso antes de que Sean naciera, posiblemente desde que fuera concebido. – concluyó. Hice memoria. Tenía razón. No recordaba una fecha exacta porque tampoco es que me la pasaba viendo el futuro de Maggie.
– O sea, que en cuanto uno es concebido, está "atado" a su imprimado. – reflexionó Ren.
– Pero eso no tendría sentido si tomamos en cuenta a Jared y Kim. Ellos no se imprimaron sino hasta que Jared cambió. – dijo Jake.
– Tú ya te habías transformado cuando Ness fue concebida. En cuanto a ellos, no sé, porque no los conocía antes de que se imprimaran. Pero Kim siempre estuvo muy enamorada de Jared, ¿no es cierto?
– Qué cotilla eres, Alice. ¿Cómo te enteras de tantas cosas? – rió Jake.
– Tengo mis contactos. – le respondí orgullosa. – Pero en cuanto a Maggie y Sean. Sean ni siquiera se había transformado cuando se imprimaron. Eso nunca había pasado. En su momento, todos llegamos a la conclusión de que era así porque se trataba de una vampira. Pero la teoría se aplica también.
– Muy interesante. Y romántico. Un lazo que nos une en cuanto llegamos al mundo. – comentó Nessie. – Me pregunto si eso ocurrirá con el resto de las personas.
– Espero que sí. Porque sino se están perdiendo de lo mejor que les puede pasar jamás. – susurró Jake en su oído y la besó. Era un momento Kodak… ¡Y yo que me había quedado sin pilas en la cámara!
***
Una semana más tarde, Leah, Nahuel, Nessie, Jacob, E.J., Jazz y yo fuimos a La Push de visita, Edward y Bella irían unos días más tarde a Forks para ayudar a Nessie a presentar a su hijo a Renee. Charlie y Sue la habían invitado aprovechando que su marido tenía que viajar. Ellos ya conocían a E.J. pero había crecido mucho desde la última vez que lo habían venido a ver. Pobre Charlie, algún día de esos le iba a dar un infarto.
Yo quise usar mi tiempo para hacer investigaciones sobre mi teoría. Pero claro, un pueblo lleno de licántropos no favorecía mucho a mi don. Ni modo. Me entretuve actualizando los guardarropas de todos los que lo necesitaban con urgencia, y vaya que eran muchos. Gracias a Dios Fabish seguía trabajando en el mall de Port Angeles. Era una adorable y entusiasta muchacha. Hiperactiva y creativa. Estaba estudiado diseño y tenía mucho estilo. No sabía a quién, pero me recordaba a alguien.
– ¡Alice! ¡Alice! – saludó sorprendida. – Tanto tiempo sin verte. ¡Pero mírate nada más! ¿Qué tomas para mantenerte tan bien? – había hecho lo que podía para "envejecerme" un tanto pero, al parecer, no había hecho un gran trabajo. Le di un abrazo. Era la humana con la que mejor me había llevado en toda mi existencia, además de Bella.
– ¡Tú también estás igual! Excepto por el pelo. Te sienta el rubio, niña. – sonreí. Saqué la tarjeta de crédito de mi cartera de cuero violeta. – Vine a vaciarte la tienda. – Prácticamente lo hice. – ¿Por qué no está trabajando Patrick contigo hoy? – quise saber. Chuzmear era parte esencial del proceso de compras. – ¿Renunció? – negó con la cabeza. – ¿Lo echaron? ¡No lo puedo creer! Nunca he conocido a un hombre con mejor estilo que él.
– No, es que está en el funeral de una tía. La pobre chocó en el auto hace unos días. Estaba llegando al orfanato a trabajar. Por suerte los niños no presenciaron el accidente. Era muy querida allí. Me siento muy mal por Patrick. También murieron las 3 personas que iban en el auto contra el que colisionó. Hubo una gran explosión.
– Lo siento mucho. – puse mi mano sobre su hombro. – ¿Por qué no vas al funeral a acompañar a Patrick? – podía ver que su jefe no iría a supervisarla ese día, así que le ofrecí reemplazarla. – ¡Vamos! ¿Quién mejor que yo para atender la tienda? Llama a tu novio para que venga a buscarte. – insistí. Finalmente aceptó.
– Te debo un regalo, ¿eh? – le encantaba hacer regalos. Y a mí recibirlos, por lo que no me negué como todos hacen, por educación, cuando bien les encanta que les hagan regalos.
***
E.J. estaba muy feliz por ver a su familia y amigos. Una noche en la playa, estaba con Claire, Sean y Harry jugando. Luego unos chicos comenzaron a molestar a unos niños turistas, entonces E.J. los defendió. No se puso a pelear, sólo hablando logró que los chicos se disculparan. El grupo de niños siguió a E.J. toda la noche. Estaban maravillados con él.
– Primito, eres muy valiente, ¿sabes? – lo halagaba Claire. El rió.
– Sólo hice lo que debía hacer porque podía hacerlo. – respondió sabiamente. A Charlie se le infló el pecho orgulloso de su bisnieto. E.J. disfrutaba mucho de las pocas charlas que tenía con Charlie, quien no era de mucho hablar, pero cuando se trataba de enseñarle a su nieto sobre la justicia, se compenetraba, al igual que el pequeño escuchándolo.
***
Renee tomó con bastante sorpresa lo de E.J. pero no con menos amor. A veces los humanos me asombraban más que cualquier criatura mítica. Por ello, Bella y Edward se fugaron esa misma noche a vaya a saber dónde. ¡Esos dos eran incansables!
Una tarde estaba en la cocina de Charlie secando unos vasos con E.J. que había insistido en ayudarme, cuando tuve una visión horrible. Una masacre en el orfanato de Port Angeles. Antes de que ocurriera la tragedia, dos vampiros que se me hacían conocidos discutían:
– ¡Ya no soporto la sed, Ángela! – exclamaba el hombre. Era Ben. ¡Eran Ben y Ángela! Y eran vampiros. Estaban en un sótano lleno de animales pequeños muertos; desangrados, de seguro.
– Lo sé, lo sé. Yo tampoco. Pero no podemos salir. Nos van a atrapar como a ese otro chico.
– Es que oigo sus corazones, huelo su sangre dulce… Me estoy volviendo loco.
– Yo también, Ben. Pero no podemos matar a esos niños inocentes. Por más dulce, tentadora, cálida… – no terminó de decir la frase que la visión se volvió toda negra. Y luego la masacre. Sangre, gritos, llanto por todos lados.
Volví a mí y E.J. me miraba preocupado. Había visto todo lo que yo. Ese tipo de cosas no debería presenciar un niño.
– Tenemos que hacer algo. – sentenció seriamente. – Voy a buscar al tío Jasper y a papá. Mamá puede distraer al abuelito. – Parecía todo un adulto. Nunca me iba a acostumbrar a estos crecimientos raros.
Cuando llegaron Jazz y Jacob les conté lo de la visión.
– Son sólo ellos dos. Son neófitos. No es necesario molestar a la manada. – le dijo Jazz a Jake cuando éste tomó su celular.
– Sí, lo sé. Llamo a papá para que invite a Charlie a casa así no sospecha porque nos vamos.
– Inteligente. – lo halagó Jasper.
– Vamos. – Jake nos apuró. – No tenemos mucho tiempo, por lo que nos cuentas, Alice.
– Chicos, me voy a lo de Billy. ¿No les molesta, no? – nos avisó Charlie.
– Para nada. E.J. seguro que quiere ir contigo, Charlie. – el pequeño miró a su padre entre enojado y haciendo un puchero. – Nessie los acompañara. – agregó Jake. Conocía bien a su hijo. Sabía que tenía la intención de escaparse para ir a ayudarnos.
Corrimos todo el camino hasta Port Angeles. Ya había oscurecido, por lo que no era posible que nos vieran.
– Ya no veo nada. Es muy extraño. Como si un licántropo estuviera a su lado. Pero no hay olor a lobo. – comenté cuando estábamos en la entrada del orfanato. Nos metimos por una ventana que estaba abierta. Todo estaba en silencio. Todavía no había ocurrido ninguna desgracia por suerte. Sigilosamente nos dirigimos al sótano. Cuando entramos había una niña pelirroja de unos 5 años al lado de Ben y Ángela. Él estaba por morder su brazo. – ¡Ben, Ángela! Soy yo, Alice. No muerdan a la niña. Pueden controlarse. – supliqué.
– ¿Alice? No entiendes. El calor, el aroma, no podemos resistirnos. – se disculpaba la neófita. Pero Ben ni siquiera habló y aprovechó nuestro pequeño intercambio de palabras para morder a la humana. Entonces Jacob, que ya había cambiado de fase, se abalanzó sobre Ben y Jasper corrió para alejar a la niña de ellos. Ángela atacó al lobo rojo y por poco lo muerde. Corrí a ayudarlo pero Ben se disponía a acometer a Jasper y a la pequeña así que tuve que enfocar mi atención en él. ¿Por qué nos habíamos confiado tanto? Entonces entró E.J. corriendo y temblando. No pude creer lo que vi. Estaba más pálido, sus ojos eran rojos y olía a… vampiro. Se había metamorfoseado en un vampiro. Y se dirigía a Jasper.
– ¡Nooo E.J.! ¡No muerdas a la niña! – gritó Jake. Pero en su distracción Ángela lo noqueó. Eso llamó la atención de E.J. y cambió de rumbo para arremeter en contra de Ángela. Corrió con tal rapidez que en el primer intento clavó sus dientes en su nuca. Ella comenzó a sacudirse en el suelo. E.J. se tiró al lado de su papá:
– ¡E.J.! ¡Es tu padre! ¡Lo matarás si lo muerdes! – grité.
No voy a morderlo, tía. Hazme el favor de calmarte… ¡Cuidado! Gritó en mi mente. Me agaché justo en el momento en que Ben iba embestirme. Pero aprovechó mi distracción para escaparse por la puerta. Cuando estaba por ir en su busca recordé a la niña llena de sangre y a Jasper que la sostenía. Busqué sus ojos con los míos. Estaba succionando el veneno del organismo de la pequeña.
– ¡Jazz! – susurré. Una cosa era el autocontrol en presencia de humanos, otra muy diferente era beber sangre y detenerse.
Tranquila. Él puede. Dijo E.J. en mi mente y probablemente en la de Jasper también porque dejó de verme a mí para observarlo a él.
– Sí, Jazz. Tú puedes. Yo debo buscar a Ben. – la – Por favor, no dejes que lastime a nadie. – suplicó la niña mirándome intensamente con sus ojos color avellana. Para mi sorpresa no estaba inconciente y ni siquiera lloraba. Tenía una pasividad envidiable. – Creo que ya no me quemo. – le informó a Jasper. Él se detuvo me miró y sonrió aunque parecía confundido. Estaba orgulloso de su autocontrol. Sin embargo la niña no duró mucho conciente. Corrí en busca de Ben. Por suerte Nessie, que había ido tras de E.J. cuando se percató de que se había escapado, estaba luchando con éste y no había tenido la oportunidad de dañar a nadie. Con mi ayuda lo atrapamos y nos dirigimos al sótano de nuevo. Jasper intentaba despertar a la pelirroja y E.J. a su papá, pero sólo el pequeño tuvo éxito.
– Necesita sangre. – musitó Jazz. Sus ojos tenía un pequeño brillo rojizo.
– Sujeta a Ben. Yo me haré cargo de eso. – le ordenó Ness. Salió por la puerta y en cuestión de segundos estaba de vuelta con un par de agujas y jeringas. Mordió su muñeca y metió la jeringa para sacarse sangre y se la aplicó a la niña. – No tenemos tiempo para llegar a un hospital. Está casi muerta. Por suerte mi sangre es útil para cualquier transfusión. – nos explicaba mientras repetía el proceso una y otra vez hasta que la pequeña pelirroja comenzó a tomar color. Jacob, que ya se había recuperado casi por completo la asistió en lo que pudo, curando sus heridas.
– Ponle un poco de mi sangre, amor. No puedes perder tanta sangre tú sola. – le sugirió.
– Capaz que tu sangre le ayuda a reponerse más rápido. – agregó Nessie. Ben estaba en pleno frenesí por toda la sangre que había en el cuarto. Quién era yo para culparlo, ¿no? Y se puso peor cuando notó que Ángela estaba inmóvil en el suelo. ¿Estaría muerta? Pero E.J. sólo la había mordido, era imposible. Sin embargo, se había transformado en vampiro de la nada. Eso era imposible también. Me di cuenta de que mi sobrino volvía a ser el mismo. Estaba tranquilo aunque parecía algo desorientado y observaba a Ángela con curiosidad y dolor. Daba la impresión de que estaba hablándole mentalmente o intentando hacerlo. Pobre mi sobrino. Todo lo que había presenciado no era apto para un niño de tan corta edad, sea vampiro, licántropo o lo que fuera… Ahora trataba de hablarle a un cadáver. La pequeña pelirroja ya estaba mejorando, su corazón latía cada vez más fuerte aferrándose a la vida. Cuando nos dispusimos a trasladarla la cosa más extraña sucedió… Otro latido… Uno fuerte, como el arranque de un motor, seguido de muchos latidos pequeños rápidos y débiles, casi inexistentes, similares a los de un colibrí, aunque más rápidos… Y provenían de Ángela.
Chan chan chan y recontra chan!!!!!!! Sí, ya sé, flashé mal y me fumé todo con lo de la "destransformación vampírica", al igual q Meyer con el embarazo de Bella... Pero qué quieren q haga??? En mi cabecita qda buena la idea de q E.J. tnga este power!!!! Es q además Meyer hizo tanto hincapié en q "luego de transformarse en vampiro no hay vuelta atrás" q me pareció q podía haberla (me encanta ir en contra de la corriente)... sobre todo si repasan el cap 7 de los orígenes y reflexionan un poco (capaz q en mi cabeza nomás tiene sentido... jaja!!)... Es q E.J. es raza nueva... es mezcla de vamps y hombre lobo... estos se habían separado... ahora estan de nuevo juntos en este nuevo ser... es la "vuelta al origen" por decirlo de alguna manera... así q me dije "porq no va a poder "desvampirizar" vampiros???" jajaja!!! Va a estar interesante la cosa de acá en adelante... lo prometo... ^^
E.J. no se imprimó de Leah!!!!! Algunos estarán desepcionados... pero bue... esa era la idea q tuve apenas empecé a idear la historia el año pasado... pero después se me ocurrió una mejor... wajaja!! no la voy a contar ahora!!! lero lero!!! XP
Medianamente dejo cerradito el cap... no hay mucho misterio... así q no se pueden quejar tanto...
Fabish es por una amiga mía q se re copó con el fic y ama la saga!!!! Y me recuerda mucho a Alice!!!! Así q "Cap 14: Ataque" con la aparición estelar de Fabish...
Por fin puedo agradecerle como la gente y darle su crédito a Sofia Swan que me prestó:
*El nombre de E.J.,
*Su color de ojos verdes, por Edward, y la tan escondida y reservada característica:
*El poder de "transformarse" en vampiro.
MUCHAS MUCHAS GRACIAS!!!!! Pasense por su fic!!!!! Q es muy tierno!!!! Dos Estrellas, Un Sol
El resto de sus características (poder desvampirizar, leer y transmitir pensamientos y demás) es mi delirio personal... un Anita Rocío Original... jajaja!!!
Bue... espero q no detesten mi idea... les recuerdo q mi fic se llama "Comienza la Utopía"... así q si esperaban encontrar algo más "realista"... repasen el significado de Utopía... jajaja!!!! XD Un beso!!!! Y mucho amor e inspiración!!!!!!!!!!!!
