Bueno, ya sé que he sido una niña mala... pero acá estoy para reivindicarme!!!! (Son las 4 am y yo terminando de escribir y subiendo cap... me merezco su perdón, creo...) Estuve estudiando y después, lo admito estuve vaga y sin ganas... y luego me copé leyendo fics y TEMPTED!!! q emoción!!!! Me morí al final!!!! No me puede dejar con semejante intriga P.C.!!!!! Pero bue... así es la vida... a otra cosa mariposa...
Muchas gracias por leerme y reviewarme y demás... Los dejo con el cap... no es muy revelador q digamos pero me qdó bastante largo... así q disfruten... en el cap q viene se vienen algunas explicaciones y más hipótesis...

Ahhh me alegro mucho mucho q aceptaran mi idea delirante de la desvampirización... porq es bastante importante en esta historia... ^^

Recomiendo los fics q ando leyendo... antes de q me olvide (los links están en mis favoritos): BIENVENIDO A MI CUERPO (se van a matar de risa), SOL NACIENTE (muy injusto q tnga tan pocos reviews siendo tan buena esa historia!!!), ¡PERDÓNAME EL ALMA! (muy muy entretenido y cosas muy nuevas geniales!!!!), NUESTRO HIJO (tremendo lemmon el ultimo cap!!!), ESTO NO TIENE NOMBRE (muy buen culebrón!!), PERDIDOS EN EL PLACER (si el nombre no les dice nada fijense q es rated M... y el resumen lo dice todo... jaja!! muy divertido y se pone hot la cosa) y obvio FUEGO INTERNO de mi beteada preferida (la unica q tngo)... hay más pero no los estoy leyendo ahora... los dejé a medio leer... entren a mis favs y busquen... tngo buen gusto en general... jajaja!!!


Imposible

(Jasper POV)

– ¡Tienes que alimentarte sino no podrás controlarte y esto es lo único que hay! – le insistí por milésima vez a Ben.

– ¡EXIJO VER A ÁNGELA! – volvió a gritar. Sus ojos estaban inyectados de sangre. Nunca le había prestado especial atención a este niño en el instituto pero la imagen de un chico tranquilo y manso no coincidía con la de este neófito que, por más olas de tranquilidad que le enviara, no se calmaba. Era lógico. Era un vampiro nuevo y estaba preocupado por su pareja. Lo que no era lógico es que se rehusara a beber sangre, por más que sea de animal.

– Tienes que tranquilizarte. Así no vamos a soltarte. Eres un peligro para todos. – solté exasperado. Pocas veces lograban sacarme de mis casillas, pero habíamos pasado por mucho esa noche y por mucho, quiero decir demasiado. Demasiadas cosas imposibles.

– Está bien. Dame esa asquerosa sangre. Podrías soltarme al menos. – lo habíamos encadenado en el sótano de la casa de las afueras de Forks. Por suerte no habíamos vendido esa casa.

– No te voy a soltar hasta que no estemos seguros de que no significas un peligro para nadie. Y por Ángela no te preocupes, que la están cuidando. – aunque sinceramente no sabía qué podíamos hacer por ella. Era extremadamente raro lo que E.J. había provocado.

– Siempre parecieron de otro mundo ustedes. – comentó Ben algo más calmado, luego de beber 2 litros de sangre. – Siento que puedo confiar pero…

– No te voy a mentir, niño.

– ¿Niño? – rió secamente. – No te creas que por llevarme uno o un par de años eres mucho mayor que yo. – Orgullo. Todos los neófitos se creían la gran cosa y los más poderosos.

– Te llevo mucho más que un par de años, niño. Te sorprenderías. – sonreí. Me miró algo sorprendido. – No importa. – sacudí la cabeza. Mira, Ben. Te confieso que no tenemos la más mínima idea de qué es lo que pasa con Ángela. Nunca antes había pasado. Es imposible. O por lo menos, lo era. Ese latido… – suspiré.

– Ese niño es demasiado extraño. – me miró. – ¿Ese sí es un niño, no? – sonreí y asentí. – Ninguna mordedura tuvo ese efecto en los otros. – habló más para sí mismo.

– ¿Qué otros?

– No importa. Están muertos. Ángela no. Al menos, por ahora. Necesito verla. – me rogó. Cada vez los neófitos me sorprendían más. Ya no tenía idea de nada. Aunque me moría por preguntarle sobre esos otros pensé que presionarlo en un tema sobre el que claramente no quería hablar, no era la más brillante decisión.

– Puedes escuchar su latido. – él asintió aunque no era una pregunta. – Bebe más sangre y prometo que voy a hacer lo posible para que puedas estar con ella.

– Esto es de locos. ¡Sangre! ¡Vampiros! ¡No puedo creer que casi mato a una niña!

– No te culpes. Es normal. Bueno es "vampiro-normal" – traté de consolarlo.

– ¿Tú mataste antes? – preguntó algo asustado.

– No estoy orgulloso de ello. Pero he podido controlarlo. Ninguno de nosotros bebe sangre humana ya hace mucho tiempo. No quiere decir que siempre sea fácil.

– Entiendo. Quiero sangre humana pero a la vez no quiero matar a nadie. Debe ser difícil vivir con esa contradicción interna. ¿Siempre es así?

– Con el tiempo se hace más fácil de controlar. Aunque es muy raro. En teoría los recién convertidos ni se enfrentan a esa contradicción. El instinto es más fuerte. Pero después de lo que he visto en estos años ya no me atrevo a asegurar nada.

– Yo sólo quería sangre hasta que vi a Ángela en ese estado. No me malentiendas, sigo deseando sangre, pero me importa más que ella esté viva… o lo que sea que estemos.

– Tendríamos que sacar a la niña, a Ness y a Jake de la casa para que no pierdas el autocontrol si vas a estar al lado de Ángela.

– Jake es el lobo, ¿verdad? No me llama para nada su sangre, así que no se preocupen por él. – hizo un gesto de asco.

– Si, tiene un aroma horrible. – reí.

– Realmente no saben qué es lo que le pasa. – bajó la cabeza. – Piensan que va a morir. De otra forma no dejarías que la vea.

– Honestamente, no creo que vaya a morir. – me miró con algo de esperanza. – ¿Recuerdas cuando te convertiste?

– Los peores 3 días de mi vida. ¿Cómo olvidar el fuego? – se estremeció.

– Parece que le está ocurriendo lo mismo, sólo que al revés. – parecía una locura dicho en voz alta.

– ¿Se está volviendo humana de nuevo?

– No estamos seguros. Ahora mismo están llegando Carlisle y los demás. – justó oí que entraban a la casa. – ¿Emmett, podrías venir acá? – lo llamé sin levantar la voz. En cuestión de segundos llegó mi hermano.

– ¡No te puedo creer! Voy a empezar a salir más con ustedes. Se llevan toda la diversión. – palmeó mi espalda. Rodé los ojos. Sólo a Emmett le podía parecer divertido lo que había pasado. – Se ve que el gen que atrae los problemas de Bella es dominante y lo heredaron su hija y su nieto. – lo miré confundido.

– ¿Gen dominante? – casi sonreí.

– ¿Qué? Nos trajimos una biblioteca entera de libros. Algo tenía que hacer en el camino a casa sobre todo porque Rose no me dejó manejar. Se quejaba de que iba demasiado lento. ¿Puedes creerlo? ¡¿Yo… lento?!

– No quieres que responda a eso, créeme. – rodé los ojos. – ¿Te puedes quedar con Ben? Quiero ver qué está pasando arriba.

– Ohhh… yo quería ver a la "desvampirizada" – prácticamente hizo un puchero. – Ya he visto muchos neófitos. Aunque si tiene ganas de pelear, sería otra cosa. Por cierto. ¡Hola, Ben! ¡Tanto tiempo! – lo saludó sonriente. Desbordaba entusiasmo. No podía decir lo mismo de Ben.

– Estoy haciendo el mayor esfuerzo por estar tranquilo y él no me está ayudando. – me habló apretando los dientes.

– ¡Ehhh! Yo soy el Maestro del Autocontrol. Te puedo dar algunos tips. – se quejó Emmett. Tal vez no era la mejor idea haberlo llamado a él.

– Prometo que vuelvo enseguida. – miré a Ben con culpa.

– Eres persuasivo, ¿sabías?

– Me lo han dicho. – reí. – Compórtate. – amenacé a mi hermano.

– La vamos a pasar de diez. ¿Verdad, Bennie? – No sabía por qué tenía el presentimiento de que me iba a arrepentir de haberlos dejado solos.

Fui primero a ver cómo estaba la niña pelirroja. Alice estaba con ella. Entré al cuarto y mi mujer estaba recostada al lado de la niña acariciando con una ternura maternal su cabeza y cantándole bajito. Me emocionó.

– Hola, amor. ¿Cómo está la niña? – besé su frente y me senté en una silla a su lado.

– Está mucho mejor. – me sonrió. – ¿Ben?

– Con Emmett. – suspiré esperando que no lo provocara. Alice también se preocupó un poco.

– Estoy muy orgullosa de ti, ¿sabes? – me felicitó.

– No sé cómo explicarlo. Creo que si hubiera sido otro humano, no hubiera podido detenerme. Es esta niña. Es especial. – solté.

– ¡Hey, que me pongo celosa! – bromeó. – Hablando en serio, sí puedo notarlo. Es especial. Y no lo digo sólo porque no puedo ver su futuro. Es como si transmitiera seguridad y tranquilidad. Me recuerda a ti.

– Mucho más poderosa que yo. Imagínate siendo vampiro, el alcance de su poder. – sacudí la cabeza. – Pero no me arrepiento ni un ápice el no dejar que se convirtiera. Merece una vida normal. Apenas debe tener 5 años.

– Sí. ¿Sabes? Me siento muy responsable de ella.

– Te entiendo. Me pasa lo mismo. Me da pena. Seguro vivió en el orfanato toda su vida. A propósito, ¿tienes pensado qué vamos a decir en el orfanato? – dije con algo de dolor. No quería dejar a la niña allí de nuevo, especialmente después de todo lo que había pasado, pero era mejor para ella que vivir rodeada de vampiros y demás criaturas peligrosas. Alice también sentía la misma nostalgia que yo.

– Podemos decir que la encontramos desmayada en la calle y la llevamos a nuestra casa para cuidarla hasta que despertó y nos contó dónde vivía. No podemos simplemente dejarla allá. ¿Quién sabe cuánto recuerde? Espero, por su bien, que no recuerde nada. – sacudió la cabeza. – Sería peligroso para ella recordar lo sucedido. Pero algo me dice, que se va a acordar de cada detalle de esta noche. – entonces la niña abrió los ojos.

– ¿Mamá? ¿Papá? – nos llamó.

– Hola, preciosa. Yo soy Alice. Él es Jasper. ¿Cómo te sientes?

– Hola Alice. Eres muy bonita. Y tienes una linda voz. Gracias por cantar para mí. – sonrió dulcemente.

– ¿Recuerdas lo que te pasó? – pregunté ansiosamente.

– Tú me salvaste. Gracias. Sentía que lo ibas a hacer. – nos dejó sin palabras.

– ¿De qué te salvé? – quise saber si se acordaba de todo.

– De quemarme. De ese chico de ojos rojos que me mordió. Pobre. Se debe sentir muy culpable.

– ¿Cómo? – preguntamos confundidos Alice y yo.

– Solamente lo sentí. Cuando me mordió supe que se iba a sentir culpable después. Yo no le guardo rencor. ¿Se lo podrían decir? – nos explicó con una sabiduría inusual en una niña de tan corta edad. Aunque ya deberíamos habernos acostumbrado a que la edad a veces no significa nada en una persona.

– Claro, bonita. Yo le voy a decir. – le sonreí. – Por cierto, ¿cuál es tu nombre?

– Gracias. – sonrió con ternura. – Soy Marianne.

– ¿Qué bonito nombre? ¿Te puedo llamar Mar? – preguntó mi Alice.

– Si. Me encanta Mar.

– Entonces Mar. Vives en el orfanato, ¿no es así?

– Desde que me acuerdo. Nunca tuve mamá y papá. – sus ojos se entristecieron. Alice acarició su cabello.

– ¿Te acuerdas qué pasó exactamente esta noche, Mar? – pregunté luego de un momento.

– Estaba yendo al baño cuando escuché unos ruidos. Tenía el presentimiento de que alguien estaba triste, confundido, enojado y todo al mismo tiempo. Oí ruidos en el sótano y fui a ver. Y encontré al chico y a la chica. Y bueno, después llegaron ustedes y me salvaron. ¿Son vampiros? – preguntó sin rodeos. – Siempre supe que existían seres especiales. – parecía muy entusiasmada con la idea.

– Es muy peligroso que sepas de nosotros. – no quería asustarla pero tenía que ser sincero.

– No los voy a acusar. Lo prometo. – e hizo la mímica de cerrar sus labios con una llave.

– Gracias, Mar. Pero sigue siendo peligroso que lo sepas. Bueno, bueno. Ya hablaremos de eso más tarde. Tienes que dormir. Debes recuperar fuerzas.

– Me siento super bien. Aunque sí tengo sueño. ¿Se quedarían conmigo hasta que me duerma?

– Por supuesto, pequeña. – Alice se acurrucó a su lado y siguió acariciando su cabello.

Cuando Mar se durmió besé a mi Alice, quien insistió en quedarse con la niña, y me dirigí a ver a Ángela.

– ¿Cómo se encuentra? ¿Algún cambio? – le pregunté a Carlisle apenas entré a su oficina. Habíamos improvisado allí una especie de habitación de hospital. Allí dentro estaban además Bella, Edward y Rosalie. Supuse que Esme y Nessie estarían cocinando algo para Jake y E.J. por el olor que provenía de la cocina.

– Sigue igual. Tiembla como si tuviera frío. Y sus latidos están desenfrenados. Todo parece indicar que está atravesando un proceso parecido pero "inverso", por decirlo de alguna manera, al de la conversión en vampiro. – estaba tan asombrado como todos.

– ¿Quiere decir que E.J. la "desconvirtió"? – se apresuró a preguntar Rose.

– Todavía no sabemos si va a suceder eso, Rosalie. – la detuvo Carlisle. – Podría morir o quién sabe qué podría pasarle. Sólo resta esperar. La hemos abrigado. Pero si es lo que pensamos, ninguna clase de ropa puede quitarle ese frío interno, así como nada puede enfriar el calor de la conversión.

– ¿Cómo está Ben? – quiso saber Bella.

– Sorprendentemente bastante tranquilo. En un principio estaba colérico pero de a poco se calmó. Aunque no sé cómo estará ahora que Emmett lo acompaña. Quería ver cómo marchaban las cosas pero ahora mismo vuelvo para que no lo saque de quicio. Marianne, la niña, se acuerda de todo. – agregué. – Es muy especial. Muy inteligente y, me atrevería a decir, madura para su edad, pero hay algo más. Y, por supuesto, es adorable. Compró a Alice desde el principio. Ahora duerme con ella. Mañana tendremos que decidir qué haremos… – iba a decir "con ella", pero la hacía sonar como un "paquete". No estaba seguro de querer dejarla de nuevo en el orfanato, de sólo pensarlo me hacía extrañarla y sabía que Alice se sentía igual que yo. Era extraño el gran impacto que había causado Marianne en nuestras vidas. – Me parece que deberíamos dejar que Ben venga a acompañar a Ángela. Entre todos podríamos detenerlo si pierde el control, cosa que dudo bastante. Jake podría llevar a Nessie y a E.J. a la cabaña que era de ustedes, Edward. Así no correrían ningún peligro. Alice está con Mar y quedaríamos siete vampiros para controlarlo. Creo que alcanza.

– No creo que sea muy prudente soltarlo. Pero si estuviera en su lugar querría con toda mi alma estar cerca de mi amada. – dijo Edward mientras abrazaba a Bella y ella asintió en acuerdo.

– Entonces vamos a buscarlos.

***

– ¡Wow! ¿Entonces los Vulturi se fueron con el rabo entre las piernas? ¿Así sin dar pelea? – estaba diciendo Ben cuando entramos.

– Sí. Un poco decepcionante a mi parecer. Pero bueno, valió la pena verles las caras cuando los intimidé. Claro, los demás también ayudaron. El escudito de Bellita no es tan aburrido como suena. Pero cuando me vieron listo para el combate temblaron del miedo, la llegada de Nahuel sólo les sirvió de excusa para irse sin dar pelea y perder. – se los veía de lo más entretenidos. Sin embargo, cuando entramos Ben se puso serio:

– ¿Puedo verla? – prácticamente rogó.

– Sí. Vamos a ir todos contigo. Jake se llevó a Nessie y E.J. para que no sean problema.

– ¿Prometes comportarte? – preguntó Edward.

– ¡Hola Ed! ¿Cómo has estado? "¡Bien, bien! ¿Y tú, Ben?" Yo soy un vampiro ahora. "Oh, qué bien. Mi familia y yo también lo somos" – hizo una imitación de mi hermano hilarante. Dejarlo solo con Emmett sí que le había afectado.

– Lo siento, Ben. Hola. Entiende que estamos todos preocupados por la situación.

– Perdona tú. Esto de estar encadenado en un sótano no me hace sentir muy diplomático que digamos.

Llevamos a Ben junto con Ángela. En ningún momento mostró señales de querer escapar. Y cuando entramos a la habitación, él sólo tuvo ojos para ella. Se arrodilló al lado de su cama y tomó su mano con las suyas. Le hablaba bajito en tono desesperado pero dándole fuerzas y ánimo para seguir adelante. Le rogaba que no lo abandonara, aunque ya casi se sentía abandonado. Pobre. Era una catarata de emociones.

Queríamos darle privacidad, así que al ver que no iba a salir corriendo como loco a morder a algún humano, salimos de la habitación.

Si, años atrás, me hubieran dicho que ahora estaríamos dándole privacidad a un neófito para que hable con su novia en proceso de "desvampirización", que fue provocado por el hijo de un licántropo y una híbrida, que se metamorfosea en vampiro, mientras yo absorbía la ponzoña de la sangre de una niña para salvarla (en lugar de desangrarla hasta la muerte), me hubiera reído a más no poder. Pero hacía tiempo que había comenzado a cuestionar el significado de lo imposible.


Mar en un principio se iba a llamar Annie (después "alguien" tmb la van a llamar así...) pero le puse Marianne porq combine Annie con Mariana (por Hermione Weasley... q por cierto la ando extrañando... su personaje preferido es Alice y Mar va a tener una relación especial con ella y Jazz... mmm ando adelantadora... mejor dejo de tirar pistas)...

Como corresponde le voy a agradecer a Sofia Swan por su préstamo... ahora q conocen casi por completo a E.J. le voy a agradecer en todos los caps siguientes... La autora de DOS ESTRELLAS, UN SOL me prestó:
*El nombre de E.J.,
*Su color de ojos verdes, por Edward, y la tan escondida y reservada característica:
*El poder de "transformarse" en vampiro.
MUCHAS MUCHAS GRACIAS!!!!! Pasense por su fic!!!!! Q es muy tierno!!!!
El resto de sus características, como ya sabrán (poder desvampirizar, leer y transmitir pensamientos y demás) es mi delirio personal... un Anita Rocío Original... jajaja!!!

Bue... creo q no me qda nada por decir... la verdad siento q me olvido de algo pero tngo mucho sueño para hacer memoria... asi q me despido... UN BESO!!!!!!!

Ahhh me acordé... tngo un "cap perdido" (vendría a ser un 5.5) sobre Nahuel y Leah... lo escribi para los pervers... es bastante zarpado en comparación a lo q sé escribir (duh, era para los pervers...) aunq lo hice tmb algo chistoso... si tienen ganas de leerlo avisen y la próxima dejo el link de donde está...

INSPIRACIÓN Y AMOR PARA TODOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!