A que no se esperaban la actualización??? La verdad, yo tmp!!! Es q se me ocurrieron las ideas y las fui anotando, pero hoy los diálogos me llegaban uno tras otro y no pude seguir evitando ponerme a escribir!!! jajaja!!! Espero q les guste!!!! A leer!!
Pero primero... que les sugiere el Título y el POV, teniendo en cuenta los acontecimientos anteriores??? jajaja!!! Me salió como a mi profe de lengua (de quién tomé una frase que puse en este cap)... que nos decía que teníamos que analizar el co-texto primero, para deducir de q se podría tratar el texto... jajaja!! Ya sé, deliré mal!!! jajaja!!! Pero no me digan que no adelanta mucho el título, no?? jajaja!!!
Oportunidad
(Rose POV)
¿Cómo lo iba a hacer? Porque lo iba a hacer. Eso ya estaba decidido. Estaba caminando de regreso a casa para estar tranquila. Seguíamos en Forks ya que nadie se atrevía a separar a Collin y Mar todavía. Realmente sí se parecía a Annie, la de la película y lo único que le faltaba era el perrito dorado. "Todos felices, comiendo perdices". Bufé. Excepto yo. No es que no fuera feliz. Pero… pero todavía no podía ser completamente feliz. Todavía. El problema era que nadie me entendía. Ni siquiera Emmett. No entendían que tenía la posibilidad de ser feliz en la palma de mi mano. No me dejaban aprovechar mi oportunidad. Eran unos egoístas y para colmo tenían el tupé de pensar que yo era la egoísta. Porque sabía muy bien que eso era lo que pensaban.
Hacía unas horas estaba conversando sobre el tema con Emmett. Por supuesto, él no estaba muy de acuerdo. Yo había sugerido varias opciones. Pero en lo único en lo que no iba a dar marcha atrás era en que yo iba a volver a ser humana e iba a tener un hijo. A toda costa. Era lo que siempre había deseado y que siempre se me había negado. Pero claro, todos ellos, mi familia, se oponían. ¿Cuándo no? Se habían entrometido todos en mi decisión.
Flashback
– Olvídalo, Rose. – me dijo seriamente Carlisle. – Al menos por ahora. – añadió al ver mi cara de "Olvídate tú de que me voy a olvidar". No iba a negarlo, sabía que podría ser peligroso. El poder de E.J. era rarísimo, y muy nuevo. Demasiado nuevo. – Deja que hagamos algunas pruebas. – Nessie y Jacob lo miraron con algo de advertencia. – Nada que pueda dañarlo, tranquilos. – los calmó. Sin embargo, a mí no me calmaba. ¿Y si su poder era pasajero? ¿Si cuando se desarrollara completamente ya no servía más? Definitivamente no iba a dejar pasar mi oportunidad.
– ¿Por qué Ángela y Ben pudieron volver a ser humanos? ¿Por qué yo no puedo? No es justo. – chillé.
– Para empezar, Ángela no tuvo otra opción. – comentó Jasper, mientras me trataba de mandar una ola de "comprensión" y de "abre tu mente". Odiaba cuando trataba de hacer eso conmigo. – Ben así lo decidió y no podíamos hacer nada para detenerlo. Y Alice vio que iba a salir todo bien.
– Además, Ben no era de la familia. No es que no nos importara. Claro que nos preocupamos por él, pero tú eres nuestra Rose. No soportaríamos perderte. – Esme por poco logra convencerme.
– Tal vez con Ben y Ángela funcionó porque eran neófitos. Tú has sido vampiro por mucho más tiempo. – acotó Edward "sabiamente". Pfff. Siempre mi hermanito teniendo que empeorar las cosas con sus racionalizaciones lógicas. Lo ignoré. Miré a mi esposo, que no había dicho nada todavía, buscando apoyo.
– Es muy arriesgado, amor. – susurró medio como orden, medio como súplica. Suspiré.
– Si Alice ve que no me va a pasar nada malo, ¿entonces qué tanto problema se hacen? – escupí mirándolos a todos y a la vez a ninguno. Ya me tenían hasta la coronilla con tantos peros.
– Pero no te veo. – no supe por qué pero no le creí. – Si ya tomaste la decisión, no sé cuál es el problema. No veo nada. – se calló un instante. – ¿No te irás a…? – conjeturó sorprendida.
– ¿A qué? – pregunté. Hasta que lo entendí. – Ewwwww. No. ¡Por favor! Ni pienses que me voy a imprimar de algún perro pulgoso. – me estremecí. Sospechaba que lo había hecho para distraerme y que no me diera cuenta de que me mentía.
– ¡No cuenten conmigo! – se burló Jacob. Pero el resto estaba callado. Considerando la hipótesis.
– ¡Cállate, Fido! – le respondí hastiada. – ¡Por favor! ¿Qué puede tener que ver ser humana con imprimarse de alguna bola de pelos? – bufé y me dejé caer en el sillón cruzándome de brazos. – O sea. Hello?! ¿El nombre Maggie les suena conocido? – odiaba sonar así. Pero… ¡Hello! ¿Por qué no dejaban de ponerme trabas en mi camino?
– ¿Por qué no adoptas como nosotros? – sugirió Alice empalagosamente optimista.
– ¿Por qué no te… – comencé a decir pero me interrumpió mi sobrina:
– Tía, por favor. Cálmate. Compréndenos. No queremos que te pase nada. – Nessie se sentó a mi lado y me abrazó. ¡Ja! Parecía que yo era una nena teniendo una rabieta y ella el adulto responsable. Medio reí.
– Está bien. Voy a esperar. – suspiré tratando de que todos me creyeran. En especial Edward. – Pero no voy a esperar toda la vida. – agregué para que pareciera más creíble lo que decía. Era tan tedioso tener que ocultar mis pensamientos. Además era muy obvio si trataba de hacerlo. Para mi sorpresa Edward asintió. ¿Lo había logrado? Me había creído y todos estaban más tranquilos. Salí de la habitación. Y todos me miraron. – Voy a caminar. Sola. – le dije a Emmett cuando se acercó a mí. – Serenos. Voy a volver siendo vampiro. – rodé los ojos. Por el momento. Pensé. ¡Idiota! ¡Edward te puede escuchar! Pero para mi sorpresa no se inmutó. O era muy buen actor (que lo era, a mi pesar) o no me había "escuchado". Sacudí la cabeza. Cuando salía Bella me sonrió. ¡Qué hipócrita! No había sido capaz de apoyarme ahí adentro y ahora me sonreía. Con todo lo que yo la había ayudado con Nessie. La ignoré. No me iba a hacer mala sangre por una traidora.
Fin del Flashback
¿Cómo lo voy a hacer? Seguía pensando. Era obvio que no me iban a dejar. Iba a tener que hacer un plan.
¡Rose! ¡Basta! ¡No seas idiota! ¡Hermano chuzma en la costa! Me reprendí al oler a Edward, Piensa en otra cosa. Rapidito, rapidito. ¡Tus uñas! Necesitan manicura. Pensé. ¿Pero por qué? Si están perfectas. Me auto respondí. Ya hablaba sola. Genial.
– Tranquila, no soy Edward. – apareció Bella delante de mí. Debería haberme dado cuenta. Ellos siempre estaban impregnados del aroma del otro. Eran inseparables. A veces daba asco de lo cursi que eran.
– ¿Y tú que haces aquí? – le espeté.
– Iba a reunirme con J. Jenks. Tengo que recoger los documentos de Mar. Es una sorpresa para Alice. Aunque algo me dice que no la va a sorprender mucho. Entiéndase por "algo" a Alice gritándome recién "asegúrate que lo escriba bien. Marianne Cullen." – me hablaba como si a mí me importara algo lo que tuviera que decirme. Se dio cuenta de mi indiferencia pero igualmente me invitó: – ¿No quieres acompañarme? Te servirá para despejarte.
– ¿Y a ti qué te importa? No fuiste capaz de hablar allá adentro. No me ayudaste. Y me lo debes. Lo sabes bien. – solté enojada.
– Sí, lo sé. Te debo más que mi vida. – me sorprendió cuando lo dijo. – Y no me gusta ocultarle nada a Edward. Así que deberías ser más agradecida con lo que estoy haciendo por ti. Además no es nada fácil, ¿sabes? – estaba indignada.
– ¿De qué hablas?
– ¿Qué? ¿Acaso creíste que tus grandes habilidades mentales pudieron mantener a Edward fuera de tu cabeza? – se burló. – Por favor. Bufó.
– ¿Tú?
– Sí. Yo lo hice.
– Lamento comunicarte que con tu escudo Edward va a sospechar aún más, ¡Oh, Gran Vampiro Escudero! – le respondí.
– Te informo, ¡Oh, Gran Vampiro Arrepentida!, que sólo bloqueé una parte de tu mente. Aunque por parte, podría decir casi toda, porque es en lo único que piensas últimamente. – me explicó.
– ¿Desde cuándo puedes hacer eso? – quise saber sorprendida. Ignorando su reproche.
– Comencé a practicar cuando nos enteramos del poder de E.J. de leer mentes. No podía bloquear todas las mentes. Él también debía aprender a controlar su propio poder. Pero no tuve éxito sino hasta que comenzaste a pensar todo el tiempo en volver a ser humana y tenía que ver a Edward preocupado por las locuras que pensabas hacer. Sabemos lo extremista que es. – asentí en acuerdo. – En fin, E.J. es el único que lo sabe. Hemos estado practicando. Y él fue el de la idea de que podía tratar de bloquear parte de tu mente. – no me sorprendí mucho, mi sobrino-nieto, era muy inteligente y solía salir con esas ideas. – Piensa que es muy injusto que no te dejen ser feliz. Aunque también tiene miedo como todos nosotros de que algo malo te pase, sabe que nada va a pasarte.
– ¿Pero cómo? – estaba confundida. ¿Ahora también veía el futuro? Finalmente lo entendí. – Alice. – sabía que me estaba mintiendo. ¿Pero por qué?
– Debe tener sus razones. – Bella trató de excusarla.
– ¿Sabes qué? No me importan las razones de nadie. Sólo quiero que dejen de meterse en mi vida.
– Estás siendo poco comprensiva. Te recuerdo que cuando me conocieron, tú eras la que pensabas que yo ponía en riesgo a toda la familia. No me malinterpretes, no te lo estoy reprochando. Para ser sincera, tenías razón. Te preocupabas por el bienestar de todos. Pero…
– Vale, vale. Ya veo tu punto. – la corté. – Bueno, ¿vamos a buscar los papeles? Necesito un paseo después de todo. Me sonrió y nos fuimos a buscar el auto. – Podríamos hacer un documento fallado. Ya sabes. Para hacer rabiar un poco a Alice. – Y todo el camino en el auto inventamos nombres graciosos para Mar, la hija de Alice. – "Annie Collin"…
– ¿Qué te parece "Mar Emoto"? – sugirió Bella por única vez riendo de su patético chiste.
– Me parece que mejor no. Tú maneja, yo bautizo. – reí cuando me mostró la lengua. – ¡Ya lo tengo! "Sea Wolf"* Hija del Coronel Emociones y la Tarotista Compra Dora Compulsiva.
– Me parece que mejor no. – dijo imitándome. Esa vez yo fui la que le mostró lo lengua a ella. No lo pude evitar.– O sea. ¡¿Hello?! ¿No te das cuenta que Alice va a saber lo que hagamos? – continuó haciendo una muy mala imitación de mí.
– Entonces hagamos sólo el documento con el nombre falso. – sugerí. Ni bien terminé de hablar sentí mi celular vibrando.
– Déjame adivinar. ¿Alice? – comentó Bella. Era un mensaje diciendo: "Ni se te ocurra, Rose. XP". Nos reímos durante todo el viaje. ¿Quién iba a decir que me iba a llevar tan bien con Bella en algún momento de nuestras existencias? Seguramente, yo no.
***
– No me malinterpretes, agradezco que me invitaras. – medio mentí al ver el lugar sucio en el que nos estábamos metiendo. – Pero ¿por qué no vienes con Edward? No solamente hoy, sino nunca. – quise saber. – No será que J. es tu amante secreto, ¿no? – bromeé.
– Oh, no me preocupo por mis pretendientes. Sino por los de Edward. – respondió algo enojada.
– ¡Hey! No seas tan susceptible. Era una broma.
– No es por eso. Ya verás. – entramos a la pocilga. Perdón. A la oficina. Una secretaria, demasiado, realmente demasiado, maquillada y vestida sugestivamente, nos dio la bienvenida. Aunque parecía algo decepcionada.
– Pasen, por favor. El señor Jenks las espera. – sonrió aduladora y claramente llena de envidia. – Se ve muy bien, Sra. Cullen. – la halagó mientras la veía de arriba a abajo. Yo conocía esa mirada. Era de "ojalá te murieras, maldita infeliz". Yo había dado esa mirada. La observé con desdén. Ella me miró con algo de miedo y fingió regresar a su trabajo.
– ¿Qué le pasa a esta loca? – murmuré mientras entrábamos a la oficina sólo para que Bella pudiera oírme.
– Esta loca es la razón por la que Edward no me acompaña más. Vino sólo una vez y con eso bastó para traumarlo de por vida. Los pensamientos de la Señorita eran merecedores de las más estrictas censuras.
– ¿Por qué no simplemente bloqueaste su mente?
– Porque es divertido hacer algo sola de vez en cuando. – alcé una ceja. – Vale, vale. No soporto cómo lo mira, cómo actúa frente a él.
– Te matan los celos. – reí.
– Juro que podría romperle el cuello. Es incluso peor que Jessica Stanley.
– ¡Buenas tardes, Bella! ¡Qué gusto volver a verla! – el abogado interrumpió nuestra charla silenciosa cuando entramos a su oficina.
– El gusto es mío, J. Le presento a mi cuñada. Rose.
– Permítame decirle que es más bella en persona, si eso es posible. – me halagó.
– Muchas gracias. – sonreí como solía hacer ante un cumplido. Deslumbrando pero siempre dejando bien claro que estaba muy fuera de su alcance.
Nos dio los documentos, un par de halagos más y nos fuimos finalmente. Era sorprendentemente discreto J. No se podía decir lo mismo de la zorra de su secretaria:
– Mándele mis saludos a su esposo. – dijo la cara dura cuando salíamos. Bella, manteniendo la compostura, le sonrió. Pero fue una de esas sonrisas que imparten miedo y la resbalosa se estremeció y desvió la mirada.
– ¡Bien hecho! Así es como se marca el territorio. – la felicité.
– Gracias, Rose. Tus halagos, al ser tan poco comunes, son muy… muy…
– Déjalo en "muy poco comunes" y listo. – la corté.
En el auto, de regreso, Bella estaba muy callada.
– Vamos. Escúpelo de una vez. – solté.
– ¿Qué piensas hacer? – suspiró. – Tienes que considerar bien todas las repercusiones de tus decisiones. No puedes tomar tu vida a la ligera. Sobre todo debes hablar con Emmett.
– Ya decía yo que avecinaba el sermón. – bufé. – Vale, vale. Lo voy a pensar.
– Promételo. – exigió. – No quiero sentirme culpable de que te pase algo por ayudarte. Sé que te lo debo. Pero si pones tu vida en riesgo, voy a dejar de hacerlo.
– Lo prometo. – rodé los ojos. – No vas a tener que sentirte culpable por nada. Voy a estar bien… – … siendo humana y madre eventualmente. Agregué en mi mente.
– Ok. Y trata de no estar cerca de Edward cuando hay poca gente a su alrededor. Puedo bloquear parte de tus pensamientos, pero no todo el tiempo. Así que cuando haya mucha gente puedo bloquearte totalmente que es más fácil y Edward no lo notará. – podía asegurar que no disfrutaba ocultándole cosas a mi hermano, pero no era momento de sentir pena por Bella. Después de todo me lo debía. Ella misma lo había afirmado. Yo sólo debía aprovechar mi oportunidad porque podía ser la última.
NOTAS:
* Sea: es Mar (de agua) en inglés, y Seawolf es lobo marino.
Uhhh... lo logrará??? Tendrá su oportunidad??? La aprovechará??? Todo esto y mucho más en el próximo capítulo y por el mísmo canal... XD no aseguro cuándo por las dudas... Les adelanto el POV... Emmett... pero shh!! es un secreto!!! jajaja!!!
Ahhh lo q me habia olvidado la otra vez era lo del perro de Annie!!! jajaja!! Ya lo puse... XD
El "rapidito, rapidito" es de mi profe de Lengua, era tan divertido cuando lo decia!!!
Y el "O sea, hello?!" es de mi amiga Katia de la facu... se me re pegooo!!! jajaja!!! Me falta el "Guey!"
Y muchas gracias a todos por sus reviews, alertas, favoritos y por leerme!!!!!!
Beso!!!!! Y pasen por mis favoritos si quieren leer más fics muy mortales!!! jajaja!! Es q me da pereza poner los nombres acá!!!
AMOR E INSPIRACIÓN para todos!!!!!!!!!!!!!!!!!
