Wiiiiii! Ohhh yeah! Lo terminé! No sé si ta ideal... y lo había planeado más hot, pero como que no me salió... así que es lo que hay! Voy a tratar de terminar el último cap de esta segunda parte, para esta semana, antes de que se acabe el 2010! No prometo nada! Porque les cuento que empecé a trabajaaaar! Siiii! Como lo leen! A partir de hoy soy una asalariada más! Tan cerca de la libertaaaaaad! Bue... los dejo!


Deseos Egoístas

(Rose POV)

– ¿Otra visión? ¿Algo cambió? – pregunté desesperada a Alice. Era nuestra conversación habitual en esos últimos días… Habíamos intentado varias veces el plan de E.J. pero sin resultados. Incómodo, imposible, inseguro o como sea que quisieran calificarlo, yo no iba a dar el brazo a torcer. El único que seguía con esperanzas, incluso más fuertes que yo a veces, era mi sobrino.

– No es sobre ustedes. – respondió sorprendida. – Parece ser que Nahuel ha decidido ir a Italia a averiguar la razón del asesinato de su padre. No directamente con los Vulturi, pero piensa que puede descubrir algo allá. – En ese momento llegaron rápidamente Emmett, Edward, Bella, Carlisle y Esme a la sala, todos notablemente preocupados. Jasper había salido con los niños y Nessie. No entendía por qué tanto alboroto. Pensé ver que Edward me observaba brevemente con exasperación. Capaz había sido mi imaginación. Por lo mucho que me importaba. Rodé los ojos.

– Pensé que no se llevaban tan bien. – comentó Emmett.

– Así es, pero… – comenzó Alice alzando los hombros.

– Sea lo que sea, era el padre. Cualquiera de nosotros en su lugar querría saber qué fue lo que pasó por menos relación que tuviéramos. – explicó Esme. Yo sinceramente, no querría saber nada, si a él no le había importado, Nahuel no tenía ninguna obligación hacia Joham. Otra vez sentí una fría mirada sobre mí.

– Leah está en camino. – nos dijo Jacob mientras entraba y se ponía una camiseta. – La acaba de llamar. Va a tratar de… – se aclaró la garganta. – retenerlo un poco. – Alice volvió a entrar "en trance". No pude evitar emocionarme y pensar que era una visión de mí teniendo un hijo.

– ¿Puedes por un momento dejar de pensar sólo en ti? – saltó Edward indignado. – A lo mejor no te importa si capturan a Nahuel o algo por el estilo, pero, ¿no te das cuenta del riesgo que corremos si Aro llegase a ver en su mente todo lo que sabe? ¿Ben, Ángela, Annie, E.J.? A lo mejor te importa más si te das cuenta que incluso tú serías de su interés. – dijo amargamente. Bella lo agarró de la mano y lo calmó. Era cierto, no lo había pensado. Me sentí una idiota y egoísta, pero no tanto como para hacérselos saber. Me retiré de la habitación con la frente en alto, pero con un pequeño nudo en la garganta. Creí que Bella había bloqueado mi mente, porque Edward seguía mirándome con resentimiento y no se había dado cuenta de mis pensamientos, entre ellos, un poco de remordimiento. – Un poco, no alcanza... – bufó Edward. Bella apretó su mano. – Pero es un comienzo. – agregó con una sonrisa medio forzada. – Disculpa mi exabrupto, estaba preocupado por todos. – esta vez lo decía en serio. Suspiré. Hubo un momento de silencio. ¿Qué? ¿Acaso estaban esperando un abrazo? – No, hermanita. Con un simple, "lo siento" me conformaba. Pero por lo visto es mucho pedir.

– Lsendo. – murmuré.

– ¿Perdón? – se hizo el que no escuchó nada. Y tan oportunamente sonó el teléfono.

– Emm, ¿si? – atendió Jacob. – ¡Genial! Gracias por avisar… sigan con lo suyo… – sonrió burlonamente y se escuchó un no muy agradable ni educado saludo del otro lado. – Leah logró convencer a Nahuel. No va a ir a Italia… Por ahora.

(Emmett POV)

Una mañana vi que Rose salía de la casa, parecía que lloraba. ¿Rosalie llorando? La seguí preocupado.

Se sentó en el banco de una plaza al lado de una mujer que estaba escribiendo mientras observaba cómo jugaban sus hijas.

– Te ves terrible, cielo. ¿Te puedo ayudar en algo? – por su acento me di cuenta que era española.

– Gracias, pero no hay nada que puedas hacer. – ¿Rosalie siendo amable con una extraña? Esto se estaba poniendo realmente raro.

– ¿Problema de amores? – sugirió la mujer.

– Algo así. – suspiró.

– ¿Se aman?

– Supongo. Pero es complicado.

– El amor suele ser complicado.

– No sabes cuánto. Por cierto, mi nombre es Rosalie. – se presentó.

– Un gusto. Soy Paky*. Se ve que necesitas una amiga con quien hablar. Soy toda oídos.

– Es que… pareciera que no nací para ser madre... – increíblemente Rose le contó sobre sus deseos, inseguridades y casi todos los problemas que estábamos teniendo, omitiendo algunos detalles, claro está. Sabía que Rose quería ser madre pero realmente lo quería con todo su corazón, era impresionante. Luego de hablar por un rato, Paky logró calmarla y por la cara de Rose se la notaba muy agradecida. Aunque seguía triste.

Era hora de acabar con esa tristeza y hacerla feliz por siempre… a cualquier precio.

(Rose POV)

– Rose, Carlisle me dio los resultados de las pruebas de fertilidad. – me dijo Emmett, luego de un momento de silencio (muy extraño en él, debería haberme dado cuenta) mientras estábamos sentados en el patio con Edward y Bella viendo a E.J. jugar con Annie. – Sí eres fértil. Debo ser yo el que no puede. – soltó rápidamente.

– Pero él pudo…– señalé con la cabeza a Edward casi riendo.

– Él nunca había… – comenzó Emmett. Hubo un silencio incómodo.

– Tiene lógica. Ni siquiera consigo mismo puedo suponer. – concordé con la "hipótesis"** de Em mientras éste reía a carcajadas. Si un vampiro pudiera sonrojarse Edward lo hubiera hecho.

– Él tiene nombre, está acá y puede leer sus mentes. – intervino mi hermano molesto y avergonzado.

– Por eso hablamos en voz alta. Daría igual si sólo lo pensáramos. – me limité a responder.

– Sólo una palabra y con eso refuto su tan preciada hipótesis: Joham. – nos interrumpió Bella defendiendo a su marido. – Él pudo tener muchos hijos. Se ve que no eres tan viril como te jactas de serlo, Emmett. – se burló. Él le mostró la lengua.

– Deberías hacer eso de la fertilización. – soltó Em de repente luego de unos minutos de silencio. Ahora era mi turno de reír a carcajadas. Por más que me pareciera tentadora la idea, parecía ridícula dicha en voz alta y sobre todo en la voz de Emmett.

– Ni lo pienses. Quiero que sea tuyo. – debe haber sido el comentario más dulce que yo le había dicho en público a mi marido. Podría jurar que si hubiera sido humano, lloraría de la felicidad.

– Entonces, ¡E.J.! – llamó a mi sobrino. Él lo miró sorprendido, de seguro leyendo sus pensamientos. – ¡Bite me!

– Pero podría ser muy peligroso. No quiero perderte. No vale la pena. – sólo mis labios decían eso, una parte de mí, la más egoísta y ambiciosa, gritaba de felicidad en acuerdo con Emmett. Pero el miedo de perderlo, le ganó. – Definitivamente, no.

– ¿Sabes qué? Esta vez es MI decisión. – sentencia firmemente.

– Emmett, piénsalo bien. – interviene Edward.

– Tú lo harías por Bella. – contraataca.

– Hace tiempo entendí que lo que más quiere Bella es a mí. Si pongo mi vida en riesgo, pongo su felicidad en riesgo. – le explicó.

– ¡Vamos! ¡Tú lo harías por Bella! ¡Dios! ¡Te cortarías a tu amigo por ella! – volvió a agregar Em. – Bueno, creo que eso sería lo último que Bella te pediría, ¿no, hermanita? – bromeó. ¡Qué raro Emmett siempre haciendo chistes para no afrontar los momentos serios e importantes! Pensé riendo para mi disgusto. No lo merezco. Negué con la cabeza y lo besé tiernamente. – Está decidido. No vas a convencerme. – me miró directo a los ojos sujetando mi cara con dulzura.

– Es tu decisión. – asentí. – Muchas gracias por… por existir. – murmuré manteniendo la mirada. – Por favor, no dejes de hacerlo nunca, porque moriría. – y volvía a besarlo.

– Es horrible ser humano. – se quejó por enésima vez. Los tres días de espera habían sido horribles. La peor experiencia de mi existencia. Pero cuando finalmente abrió los ojos lo abracé como si mi vida dependiera de ello… y ciertamente, lo hacía. Lo tomé fuertemente del cuello y lo besé apasionadamente. – Bueno… no es taaaan horrible.

– ¿Vamos a dar una vuelta por el parque? Está soleado y tan bonito. – le sugerí.

– Pero… – comenzó. – ¡Ah, cierto! ¡Ya no hay problema con el sol! ¡Ja, ja, ja!

– ¿Pensando en alguna broma "brillante" para hacerles a nuestros hermanos? – adiviné sus pensamientos.

– Es demasiado material. No creo que llegue a poder decirles todo. – siguió riendo. – Es taaaan masculino brillar cual diadema de princesa. No, no… es muy obvio… mmmm… tendré que pulirlos un poco. – siguió confabulando mientras caminábamos hacia el parque.

– ¿Me comprarías un chocolate? – le pedí.

– ¡Uhh! Otra cosa a favor de la humanidad. Hace años que no pruebo nada delicioso que no sea sangre, claro está. – y se fue emocionado a comprar, todo el kiosco seguramente, pensé… Pude ver en el mismo lugar que la otra vez a Paky y fui a saludarla.

– Buenas tardes. – le sonreí.

– Buenas tardes, cielo. Te noto más alegre. – observó. – ¿Problemas solucionados?

– Estamos en eso. Pero casi. – respondí. De repente se oyó un grito que lo cambió todo…

– ¡Transfórmalo, por favor! – le rogaba a Carlisle en su escritorio. No podía soltar a Emmett. No podía perderlo. Era todo un caos. Por suerte, Alice había visto el accidente, tarde, pero por lo menos pudieron traerlo. Yo sola… no hubiera sido posible… ¡No! No tenía que pensar en qué hubiera pasado. Emmett era lo único que importaba ahora.

– Rose, no. – murmuró casi sin aliento. – No podremos… Así, no… – y cayó inconciente. El terror se apoderó de mí, la más minima posibilidad de perderlo, de no sentirlo más, de no reír nunca más por alguno de sus comentarios, de no oír jamás su risa tan contagiosa, ese terror era incontrolable…

– Transfórmalo, por favor. – repetí desesperada.

(Emmett POV)

– ¡Nairaaaaaaaa! – gritó una niña. Rose, quien estaba conversando con aquella mujer de la otra vez, actuó extremadamente rápido y corrió hacia la calle para quitar del camino a una niña evitando que un auto la atropellara. Pero sus reflejos no eran los mismos (maldita humanidad). No vio el otro auto que venía por detrás… Corrí sin dudarlo y las quité del camino. Pero nuevamente, "gracias humanidad", mis reflejos no eran mucho mejores que los de ella…

Sentía todos los huesos rotos, el dolor era insoportable, parecía que me desangraba rápidamente… A veces recuperaba el conocimiento, veía las caras de mis hermanos, de mis padres, sobrinos, de Rose… nunca la había visto tan preocupada…

¿Estás bien, tío? Escuché dentro de mi cabeza. Era E.J.

Seee… salvando algunos detallitos menores… estoy regio. Reí.

Vamos a salvarte. No te preocupes. Y volví a ver todo negro.

– ¡Transfórmalo, por favor! – Rose le rogaba a Carlisle en su escritorio. Me sujetaba como si pudiera perderme en cualquier momento. Era todo un caos.

– Rose, no. – murmuré casi sin aliento. – No podremos… Así, no… – y caí inconciente.

Lentamente comencé a sentir un calor cada vez más ardiente. Ya conocía ese calor… Una de las peores experiencias de mi vida… Aquí vamos de nuevo. Pensé. Dile a Rose que se calme, ¿si? Que la amo. Dije para mi sobrino.

Perdóname. Nunca debí dejarte hacer eso. No soportaría perderte. Escuché su voz dentro de mi cabeza.

No me vas a perder. Te amo, Rose. Y bueno… suficiente de momentos cursis que tengo una reputación que mantener.

Me desperté al tercer día… Ser vampiro de nuevo era genial. Tenía más poder, como un neófito, pero más control. Mucho más control.

Rose quiso correr a mis brazos, pero no la dejaron. Era lógico, pero, me sentía diferente…

– Déjenla. Creo que tengo más control que tú, Bella. – me reí.

– Mmmm, no lo dudo. – respondió Edward.

– En serio. – insistí y me moví con una velocidad impresionante hacia mi Rose. La besé como si fuera el último trago de agua en un desierto. (esto de convertirme y desconvertirme me estaba ablandando)

– ¿E.J.? – preguntó Edward. El pequeño negó con la cabeza:

– Yo no estoy haciendo nada. Es el tío Emmett solito.

– ¡Genial! Soy super-controlado. ¿Cómo te quedó el ojo, Bella? – me burlé. Ella rodó los ojos y negó con la cabeza pero también rió.

Por más control que tuviera. Estuvieron encima mío toda una semana completa. Y no podía estar con Rose a solas por más de unos segundos.

– Creo que todos podemos estar de acuerdo con que no me la voy a comer… – me quejé un día con Carlise y Esme. – Quiero un momento a solas con ella. Saben que si pensara que está en riesgo no lo pediría. No haría algo tan irresponsable y peligroso.

– ¿Seguro? – Carlisle me miró con sospecha.

– Bueno… mis antecedentes no me ayudan mucho… pero estoy seguro… tengo todo el control del mundo. ¡Por favor! Parece que estuviera pidiendo la mano de mi propia mujer, de nuevo…

– Está bien. – Esme asintió. – Creo que ya fue suficiente supervisión… ¿Salimos a cenar esta noche, amor? – invitó a Carlisle. Él terminó aceptando. Tendríamos la casa para nosotros solos… ¡Al fin! Sucumbiríamos a nuestros deseos…

– Hubiera sido mejor encontrarla desangrada en algún lugar de la casa. – escuché que decía Edward amargadamente. No habían llegado todavía a la casa. Estaban a un par de kilómetros. Pero podía oírlos perfectamente.

– ¡Edward! ¿Cómo puedes decir eso? – lo regañó Esme.

– ¡Es mi piano! ¡Es asqueroso!*** – se quejó. Levanté cuidadosamente a una muy desnuda Rose, del piano de Edward y la cargué hacia nuestra habitación, conteniendo la risa.


* Paky es por mi beteada preferida y única! jajaja! Hace rato tenía pensado este personaje! Pero bue... me dejé estar con el fic... así que te lo doy como regalito navideño! Ella me hizo un personaje como yo y que está con un bombonazo que me encanta! Así que espero que te haya gustado! Besooo!

** Yo tenía una teoría de que al nunca haber "estado" con nadie Edward (ni consigo mismo jajajaja! Porque justamente, es Edward) Pero después me di cuenta de que Joham sí pudo y mi teoría se fue a la mier… así que bue, quedó como hipótesis refutada nomás… jajaja!

*** Esa frase la tomé prestada de "Mistletoe" de Robin Wolfe. Casi me olvido, pero el otro día leyendo reviews me acordé y me volví a morir de la risa con esa idea, así que no podía faltar! Gracias por el préstamo!

Bue... me despido! Ojalá les haya gustado! Voy a tratar de subir el último en esta semana! Sino, les deseo un MUY FELIZ AÑO NUEVO! LLENO DE AMOR E INSPIRACIÓN! BESOOOO!