¿UN NUEVO LIBRO?

En el receso Tomoyo se dirigió a la cafetería donde se encontraría con Andréu. Como el joven no llegaba, decidió tomar un café mientras pensaba en aquel chico dulce, tierno, amable y guapo que le había robado el corazón, pensaba en cómo lo perdió y cómo ahora se encontrarían. El joven que la había encantado con su forma de ser, que le había enseñado lo que es el amor….

–¿Qué sucede Tomoyo? –dijo Andréu sentándose junto a ella.

–Es un favor que tengo que pedirte, es… sobre Sakura y Shaoran…

–Sigue…

–Tú sabes que Sakura es una maga muy poderosa y que el joven Li es alguien muy importante para ella.

–Déjame corregirte, "era alguien especial". Eso se acabó. Él perdió la memoria hace dos años y Sakura lo ha superado. Si no fuera así, ella no estaría con migo- dijo el joven un tanto molesto y preocupado.

–Puede que para Sakura ya esté muy en claro que Li es otro, pero aún así ella está muy impactada con la noticia de su muerte dentro de seis meses. Aunque Li no tenga memorias, para Sakura no es fácil de aceptar que verá su rostro nuevamente y que tendrá que salvar su vida.

–¡¿QUÉ?! No puedes hablar en serio. Sakura no puede verlo, no lo permitiré.

–¡La única forma para que Li sobreviva es que Sakura intervenga, de otra manera él morirá! –dijo Tomoyo exaltada.

Ambos jóvenes se quedaron en completo silencio antela reacción de Tomoyo. Ella nunca se exasperaba con facilidad y Andréu nunca la había visto de esa manera.

–¿Él logrará recordarla?

–No lo sé, pero sí se salvará.

–No quiero que Sakura sufra. La amo. Y si volver a ver el rostro de ese sujeto la daña, no lo permitiré. Sin embargo –dijo Andréu resignado ante lo que sucedía–, si Sakura accede, yo… yo la apoyaré y la cuidaré. Respetaré cualquier decisión que tome. Pero ante todo, la cuidaré.

–Eres un gran chico. Sakura no se equivocó al elegirte. Eriol me llamó anoche y me contó algunas cosas. Ellos llegarán la próxima semana, cuando llegue, podrás preguntarle lo que quieras.

–¿Cómo lo harán? Yo puedo ayudar, he estudiado mucho con respecto a la magia, tal vez no tenga poderes pero tengo mucho conocimiento.

–Eriol no me lo explicó, es muy amable de tu parte que quieras ayudar a salvar la vida de Li.

–No es eso. Quiero que se aleje de nuestras vidas lo antes posible.

La joven japonesa sonrió dulcemente irradiando esa paz que solo ella con su sonrisa podía brindar, esa sonrisa llena de calma y dulzura que incluso a Andréu, lograba cautivar.

El joven también sonrió, ahora ya con más calma y con la confianza de que Tomoyo sabría controlar la situación. A pesar de que Andréu amaba a Sakura, no podía obviar la belleza de Tomoyo. Era una chica íntegra e inteligente. Desde el primer momento en que la vio la amó secretamente y si no fuera porque en ese entonces ella tenía novio, las cosas entre ellos serían distintas. Así conoció a Sakura y también la amó pero con Tomoyo las cosas eran de alguna manera… distintas.

–Es hora de que me retire –dijo Tomoyo un poco incómoda por la forma en que éste la veía–; no quiero que lo tomes a mal, pero así como tú estás dispuesto a proteger a Sakura y hacerla feliz. Yo también estoy dispuesta a todo con tal de que Sakura fuera feliz.

–Confío en ti –dijo Andréu tomando la mano de Tomoyo antes de que ella se marchara y depositando en ella un dulce y delicado beso.

La joven asintió sonriendo y salió mientras Andréu la veía desaparecer con cierta nostalgia en su mirada. Tomoyo era demasiado importante para él, aún había un espacio en su corazón en el que habitaba Tomoyo y aunque haya intentado muchas veces cerrarlo para que todo su corazón perteneciera a Sakura, este se rehusaba.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Sakura caminaba tranquilamente por el campus dirigiéndose a su la cooperativa; su mejor amiga había desaparecido y no le quedaba más remedio que ir sola a la cooperativa por algo de comida.

–¡Ah! –la joven gritó al ser atraída por alguien hacia la parte trasera del patio.

–Shhh… Joder Sakura, no grites –pronunció muy despacio una chica muy linda.

–Tsuke, no me asustes de ese modo.

–Lo siento, no fue mi intención –sonreía la joven por la reacción de su amiga–. Sakura, te asustas con todo. Debemos hacer algo al respecto.

–¿Qué haces aquí? Se supones que tienes clase de álgebra ¿no es así?

–Si pero quiero que veas algo que encontré en la biblioteca ayer en la tarde.

–¿De que se trata?

–Mira tu misma

En sus manos depositó un libro negro muy antiguo que tenía en su portada un sello mágico particular a los otros hechos por el mago Clow. Estaba escrito en un dialecto extraño por lo tanto no supo de lo que decía la portada. Sus letras parecían haber sido escritas recientemente pero las hojas amarillentas y gastadas demostraban lo contrario.

Contenía hechizos que al instante Sakura notó que se podían aplicar a las cartas. Lo que más llamó su atención, fue ver que la mayoría de dibujos pertenecían a las imágenes de las cartas y sus reacciones. Pero lo más sorprendente fue ver que la mitad de conjuros aún no estaban escritos, es decir, los títulos estaban puestos pero no tenían nada escrito que pudiera explicar como realizar el conjuro.

–¿Qué te parece? Podremos probarlo esta noche ¿qué dices Sakura? –decía Tsuke emocionada por su hallazgo.

–Si, me gustaría saber de que se trata, aunque… esta noche le prometí a Kero ir a entrenar con el, Yue y la profesora Mitsuki al templo ¿por qué no vienes?

–No lo se… Yue me intimida, y supongo que Tomoyo también irá. Sabes que no nos llevamos muy bien.

–Vamos, no sucederá nada ¿no tienes curiosidad por saber?. Además… estos dibujos son muy parecidos a los de las cartas.

–Tienes razón, la curiosidad me mata. Hace tiempo que no entreno con Kaho, no me vendría mal que ella me enseñe algunas técnicas especiales.

–Además tiene, muchas hojas en blanco entre conjuros.

–¿Crees que pertenezca al mago Clow? Ya que el sello de la portada es similar.

–No lo creo Tsuke, mira, el sello es similar pero no es el mismo, el mago Clow tenía como símbolos el sol y la luna juntos. Este sólo tiene a la luna. Además, Eriol me hubiese contado que existía otro libro aparte del que tengo. Es muy extraño.

–Tal vez sea un manual de conjuros.

–Kero no me ha contado nada de un manual de conjuros, pero, si me permites llevar el libro a casa esta tarde, en la noche ya tendremos respuestas.

–Como quieras Sakura, pero prométeme que mañana entrenaremos solo las dos, tu nivel de magia ah disminuido notablemente. Me preocupa.

–Lo sé, yo también lo he sentido –dijo Sakura con cara de apenada–, por eso Kero quiere que entrenemos esta noche, además las cartas también me lo piden.

–Pues tenemos que hacer algo Sakura, todos contamos contigo. Yue y Kero no pueden vivir sin mucha energía.- No te preocupes recuperaré el tiempo perdido –dijo la Card Máster mientras un rugido provino de su estómago.

–Lo siento Sakura. Tú con hambre y yo quitándote tiempo. Vamos a la cooperativa antes de que se acabe el receso –sugirió sonriente Tsuke.

Tsuke era una chica hermosa que Sakura conoció gracias a la profesora Mitsuki en el templo Tsukimine desde hace cinco años. Era descendiente de un poderoso clan mágico proveniente de China.

Era de tez blanca, su cabello lacio: negro azulado, sus ojos azules y de una contextura delgada y alta. Poseía un esbelto cuerpo gracias a los entrenamientos que acostumbraba desde pequeña y además era extrovertida, no al extremo pero lo suficiente para llamar la atención de muchos chicos y el odio de muchas chicas. Lo malo de Tsuke era su humor; muchos días no se sabía con qué humor estaba la chica, y esto provocaba que muchos tuvieran miedo de acercársele a veces.

Desde que conoció a Sakura, le ayudó con su entrenamiento y jamás quiso separarse de ella. Como estaban en la misma escuela procuraba estar siempre con Sakura, eso atrajo los celos de Tomoyo y desde ese momento no tenían mucha simpatía la una por la otra. Pero lo que más le agradaba a Tsuke era entrenar magia con Sakura.

Shaoran estaba a punto de marcharse poco después de un año de haberla conocido por asuntos en China y otros personales entre Sakura y él. Para Shaoran, Tsuke era perfecta para que Sakura pueda practicar y aumentara su nivel de magia en el tiempo que él estaría lejos. Desde entonces Tsuke se había encargado de casi todo referente a Sakura y su magia ya que Tomoyo no la dejaba ocuparse de nada más.

–Pronto se acabarán las clases, démonos prisa –decía Sakura contenta de poder estar con su amiga sin una pelea de por medio.

Desde lejos una chica observaba desde la copa de un árbol la escena divertida.

–Pronto esas cartas serán mías, como debió ser desde un principio. Sakura, ten cuidado todo lo que tienes lo estoy recuperando poco a poco. Porque yo soy la legítima dueña de todo, yo debí vivir lo que viviste.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

–Buenos días Shaoran.

–Buenos días Eriol, disculpa ¿ya sabes algo con respecto a la dueña de las cartas?

–¿Te refieres a Sakura? Anoche hablé con Tomoyo, su mejor amiga, espero que tener noticias para esta noche.

–Buenos días Shaoran, buenos días Eriol.

–Buenos días Aita, ¿cómo te fue anoche en tu entrenamiento?

–Bien, gracias. Por cierto Shaoran, hoy no voy a poder viajar contigo. Tengo algunos asuntos pendientes, además se presentó un problema con la visa –comentó la joven china apenada.

–¿Qué?

–Lo siento, pero yo te alcanzo en cuanto se solucione el asunto ¿si? Estoy aprendiendo una técnica especial para transportarme de un lugar a otro y aún no la domino bien, pero espero poder hacerla muy pronto. No te preocupes estarás bien –se disculpó depositando un beso en la mejilla de Shaoran.

–Yo quería que vayas conmigo. Te esperaré.

–No, entre más pronto veas a la dueña de cartas mejor ¿ya están retrasados verdad?

–Es verdad.

–Disculpen pero ¿qué el viaje no era para la próxima semana? –preguntó Eriol confundido.

–Lo siento Eriol, se me olvidó informarte que el viaje se adelantó para hoy mismo –repuso Shaoran apenado–, lo siento.

–No te preocupes trataré de ir mañana con más calma. Tú y Meiling adelántense.

–E….está bien –contestó el joven del clan Li un poco nervioso.

Continuará….

Gracias a todos espero haya quedado bien, estoy un poco cansadita porque tuve muchas cosas que hacer pero espero que todo esté bien, prometo actualizar pronto antes de ocuparme con la universidad.

Adiós.