ENCUENTROS NO PLANEADOS….
El viento soplaba muy fuerte desde esa altura en la torre de Tokio, un joven estaba parado delante de ella, no podía reconocerlo, sus guardianes estaban a sus costados y alguien a sus espaldas.
El hermoso ángel de alas negras estaba más arriba de donde ella estaba, cargando en su mano derecha un libro negro… y en su mano derecha reposaba una carta…. El viento soplaba mas fuerte como queriendo derrumbarla.
De pronto los guardianes volaron de su lado y el ángel de alas negras movió su mano y con este solo movimiento atrapó a los guardianes. El joven en frente suyo, atacó al ángel de alas negras con su espada y el ángel se enfrentó al joven en una batalla difícil, ella quería ayudar pero por alguna razón no podía recordar el nombre de sus cartas…. Ella solo miraba con desesperación como el ángel atrapó al joven y con su mano atravesó el corazón del joven matándolo. La sangre se derramaba frente a sus ojos y ella no podía hacer nada. El ángel de alas negras rió, una risa muy infernal y conocida aunque no podía ver su rostro, el ángel pronunció unas palabras que la desconcertaron y cuando se dio cuenta ella caía de la torre de Tokio, teniendo de panorama visual el cielo estrellado y con un dolor en su costado que al palparlo se convertía en un líquido espeso de color rojo… Ella moría…
¡¡ Rinnnnnn!!
La castaña abrió sus ojos… "otra vez ese sueño…"
La mañana estaba radiante, el sol salía como de costumbre y los pájaros ya empezaban a emitir sus cantos; era domingo por lo tanto no tenía clases pero hoy su hermano, Yukito y su padre saldrían fuera de la ciudad toda la semana por cuestiones de trabajo de su padre, en las cuales Touya procuraba ayudarlo por el simple hecho de que estaba aprendiendo de su padre ya que él iba por el mismo camino: ser arqueólogo…
Kero no había querido ir con ellos ya que iban a investigar sobre el libro negro que Tsuke había encontrado en la biblioteca y el pequeño guardián no podía dejar a su dueña intentar esa magia tan peligrosa.
"Será un día perfecto… hay sol, es domingo, no habrá nadie en casa" La castaña se apresuró a levantarse con cierta alegría y cierto calor en su corazón, claro que ella misma no se daba cuenta de ello, hacía mucho tiempo de que no se sentía así.
Luego de vestirse bajó de un solo salto a la cocina que se encontraba desierta ya que sus familiares salieron muy en la mañana y preparó un suculento desayuno para Kero y para ella. Kero se encontraba todavía dormido. Cuando hubo acabado, subió quedamente y abrió el cajón que era el cuarto del pequeño guardián, lo encontró dormido y se quedó observándolo; era realmente lindo y ella lo quería muchísimo, era su mejor amigo, su guardián.
"Nunca dejaré que algo malo te suceda Kero…"
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
–Buenos días. –La amatista llevaba el desayuno a la habitación de una de sus mejores amigas de su infancia.
- Buenos días Daidouji –sonreía contenta Meiling–, gracias por dejarnos quedar en tu casa.
–No te preocupes no es ninguna molestia, me alegra tenerlos aquí, aunque fue de sorpresa encontrarlos a esas horas de la noche –la amatista sonreía mientras dejaba la charola de alimentos en una mesita de centro dentro de la habitación asignada a Meiling.
–No te hubieras molestado, yo puedo bajar a desayunar.
–No te preocupes, subí porque quiero conversar contigo, anoche no pudimos hacerlo ya que llegamos tarde y ustedes estaban cansados.
–No pudiste esperar, ¿verdad Daidouji?
–La verdad es que me muero de curiosidad por saber que sucede.
–No te culpo yo también estaba muy ansiosa de conversar contigo. Cuéntame ¿cómo está Kinomoto?
–La verdad creo que ella está preparada para verlo, como ya te lo había comentado por e-mail, ella se deprimió mucho cuando se enteró del accidente, ella se ha tratado de convencer a sí misma de que Li ha muerto para no lastimarse ante el pensamiento de que él ya no la quiera más.
–Pero eso es natural, debió sufrir mucho…
–Pero ella ahora está mejor, se ha recuperado y cuando le dije que Li tendría que volver, ella se desconcertó pero ya no sufrió como antes… aunque no estoy segura de cómo reaccionará cuando lo vea, creo que Sakura hará todo lo posible por ayudar.
–A mi también me hubiera gustado que las cosas entre ellos funcionaran pero así es la vida, Shaoran también ha sufrido mucho, sin saber ni quien es, ni quien es ella. Créeme Daidouji, que si pudiera evitar todo este sufrimiento para Sakura, yo lo haría, pero se trata de mi primo, de su vida.
–Esas son las pruebas de la vida y yo creo que Sakura no ha olvidado a Li, por más que ella se empeñe en tratar de verlo como si estuviera muerto, la verdad es que está vivo, y está aquí.
–Oye Daidouji… ¿crees que se podría hacer algo para que ellos estuvieran juntos de nuevo?
–No lo sé, Eriol dijo que es imposible que Shaoran recupere la memoria.
–Pero siempre queda una posibilidad, tal ves estando juntos ellos puedan no se, hacer nuevos momentos. Además yo se que Shaoran no la ha olvidado del todo.
–¿A que te refieres? –la curiosa amatista ya había pensado de antemano en lo que la china le iba a decir.
–Mira, ya sé que está mal y no quisiera que me regañes, pero… he visto que Shaoran conserva un fotografía de Kinomoto y siempre la anda cargando, él trata de esconderla pero yo lo he visto mirarla, tal ves su subconsciente no la olvida.
–Después de todo, lo que ellos sienten siempre fue amor verdadero –dijo la amatista mientras sus ojos brillaban–. El amor verdadero siempre vuelve.
–Entonces ¿me ayudarás?
–¿A unirlos? Claro…
–Pero… hay uno o dos problemas –la china se desilusionó.
–¿Cuáles?
–Shaoran tiene novia. Una linda chica, que siempre lo ayudó, era su mejor amiga. Después del accidente ella lo apoyó, ayudó con su entrenamiento y muchas cosas más hasta que se enamoraron y Shaoran la quiere. Él está enamorado de ella.
–Sakura también está enamorada de alguien más.
–Y ahora ¿qué haremos?
–Lo de ellos es amor verdadero, todos lo sabemos… él guarda una foto de Sakura, ella siempre lo recuerda.
–Shaoran igual…
–Cuando íbamos en secundaria Rika y las demás chicas dijeron que si haces un oso de felpa y se lo das a la persona que te gusta y éste le pone tu nombre es amor verdadero. Sakura le hizo uno a Shaoran y se lo entregó cuando él se iba a Hong Kong la primera vez y hasta tiene guardado aún el osito que Shaoran le regaló.
–¿Te refieres al oso de felpa que Shaoran tiene guardado como tesoro y que no deja que nadie lo toque?
–¿En serio, lo tiene guardado?
–Pues claro, lo tiene junto a él todo el tiempo, incluso cuando perdió la memoria no lo dejaba.
–Eso muestra una vez mas que ellos e pertenecen el uno al otro, es nuestro deber unirlos, en nombre del amor.
–Si, es nuestro deber… Aunque me da pena por Aita, la verdad es que ella me cae muy bien.
–Yo también aprecio mucho a Andréu pero las cosas son así en el amor, no podemos dejar que sus vidas sean incompletas.
–Estoy contigo Daidouji. Nadie, a parte de Kinomoto es digna de Shaoran. Yo sólo rompí mi compromiso con Shaoran por que Kinomoto y él se amaban verdaderamente.
–Entonces no se diga mas, nosotras juntaremos a Sakura y a Li de nuevo.
–Es un trato…
–Ahora vayamos a ver Li, supongo que ya despertó el pobrecito después de lo de anoche…
–Si, vamos a verlo, tenemos que ir luego a ver a Kinomoto.
–No, hoy Sakura no estará en casa, saldrá a entrenar con Tsuke –la amatista puso una mirada triste.
–¿Tsuke? ¿Quién es ella?
–No tiene importancia. El reencuentro de ellos debe ser algo mágico, debemos planearlo con mucho cuidado. Ella debe estar como un reina para que Li se de cuenta de cuanto la ama, y él tiene que… estar muy presentable, todo tiene que ser especial.
–¿Y cuando será ese momento? –decía la china mientras pensaba en un forma de que Shaoran y Sakura se vieran lo antes posible.
–Esta noche hay un festival en el templo Tsukimine, arreglaré todo para que esta noche sea lo más especial posible.
–De acuerdo… solo espero que Shaoran no muestre resistencia y que todo salga bien…
–Cuando vea a la hermosa Sakura no podrá ni respirar.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
–Buenos días querida amiga.
–Hola Tsuke… discúlpame por llegar tarde es que anoche…
–No te preocupes Sakura, me da mucha alegría entrenar sola contigo.
–Y conmigo también no lo olvides –Kero sacó su cabeza del bolso de Sakura.
–Es verdad… Kerveros… –la joven se agachó para hacerle una caricia al guardián pero esta la rechazó.
–Kero no te portes de esa manera –lo regañó su dueña.
Es que a Kero no le agradaba mucho la china y cuando alguien le preguntaba el motivo, éste no sabía como responder, la verdad es que ni él mismo sabía por que, suponía que era por la misma razón por la que Sakura se ponía toda "hayan-an" con la profesora Mizuki y el mocoso no: la diferencia de magias.
–Bueno… vamos a entrenar…
–Bien niñas ¿Sakura, trajiste el libro? –la voz del guardián era imponente
–Si Kero, aquí lo traigo.
–Bien, ¿de qué se trata el primer conjuro?
–Haber… dice…. "la llave maestra es símbolo de virtud, carta del fuego muéstrame la virtud que escondes y castiga a quien no te obedezca. El corazón no puede vivir sin un cuerpo, quema ese cuerpo y bríndame sus poderes"
En esto la carta del fuego se activó e hizo un gran círculo alrededor de Tsuke que la miraba asustada ya que el círculo seguía haciéndose más y más pequeño y empezaba a quemar su piel.
–¡SAKURA!
–¡Agua!... no responde…
–¡Sakura!
–No se detiene… no me obedece.
La joven luchaba con su propia magia para lograr desactivar los poderes de Fuego, pero no podía hacer nada…
–¡Cartas que están bajo mi control, bríndenme sus poderes y obedezcan mis órdenes, aten a Fuego y corten su destrucción: Viento, Tierra, Agua!
Las cartas Sakura junto con Kerveros atacaron a la carta obligándola a detenerse y ser sellada de nuevo mientras que en este proceso la joven maestra de cartas iba perdiendo poco a poco su energía. Las cartas y el guardián lograron detener a Fuego unos momentos antes de que Sakura se desmayara por la pérdida de energía para poder mantener las cartas activadas. Sakura se desmayó y enseguida él guardián se dispuso a llevarla a dentro de la casa de Tsuke – puesto que estaban en el patio de su casa - para que descansara.
–¿Segura que estás bien?
–Si, no te preocupes por mi, llevémosla a descansar a dentro.
Kero, la llevó a la casa y la acomodó en una de las camas de huéspedes, mientras que Tsuke se levantaba del suelo con cierto grado de dificultad.
–Demonios, no contaba con esto –caminaba cojeando la joven adolorida–; de seguro Sakura se distrajo y pensó en mi mientras leía el conjuro.
Kerveros, salió a su encuentro para cargarla ya que ella también se encontraba gravemente herida.
–Mírate como estas…
–Ya te dije que no debes preocuparte por mí, estas quemaduras se quitarán con el hechizo correcto, mañana estaré bien.
–Sé que eres una gran hechicera pero aún así me preocupo. Estuvo muy cerca.
–¿Te preocupas por mi?, y yo que creí que te caía mal.
–Eres amiga de Sakura… debo estar agradecido que siempre la cuidas y eres de gran ayuda.
–¡Claro! Como ahora.
–Ese hechizo fue muy fuerte, no es magia ordinaria. Debemos destruirlo cuanto antes.
–¡NO!
–¿Qué diablos te sucede, no lo viste… casi te mata?
–Sólo fue un conjuro incorrecto, Sakura intentó un conjuro con una carta principal, uno de los cuatro elementos. Estoy segura de que si comenzamos a revisar primero los conjuros con las cartas fáciles… no sucederá nada y cuando ya Sakura sepa utilizar bien este tipo de magia, estará lista para las cartas de ataque.
–Tsuke… eres una experta en conjuros pero no creo…
–Créeme Kerveros que de esta manera podremos manejar la situación.
–No lo sé, deberé consultar esto con Eriol y Yue.
–¿La reencarnación de Clow?...
–Si…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Shaoran se había despertado asustado por un momento al amanecer en una habitación que no conocía pero al oír las voces de dos señoritas, de las cuales, una era la de su prima se sintió mucho más confiado y recordó lo sucedido la noche anterior….
Habían llegado a la casa de Daidouji a las 23:00pm esperando que por lo espeso de la noche no se enojara al recibirlos, pero, para su sorpresa, al timbrar una voz les dijo que la Señorita Daidouji no se encontraba y que la Señora había salido de viaje esa mañana.
No tuvieron opción que esperarla, claro que pudieron haber ido a un hotel pero el testarudo de Shaoran no le agradaba mucho que digamos dormir en un hotel. Pero cuando se disponían a marcharse y ya habían avanzado hasta la parada del colectivo una voz muy dulce los detuvo asombrada de encontrarlos tan pronto en Japón.
La noche estaba muy avanzada y el rostro de la señorita Daidouji notaba que no estaba dispuesta, así que no hicieron preguntas y Meiling se apresuró a ir a dormir teniendo cuidado de no hacer malos comentarios.
–Shaoran, ¿sigues durmiendo? –la voz de su prima al otro lado de su puerta lo sacó de sus ensimismamientos.
–Estaba –respondió el ambarino un tanto adormitado, hacía tiempo que no dormía con esa calma, y eso había ocurrido al ver por primera vez a la señorita Daidouji.
Ella era una joven de las más hermosas que había visto, con una mirada tierna y que le había proporcionado un calor extraño en su corazón, se había sentido extrañamente como en casa. La tez blanca, su cabello tan negro, largo y sedoso – y, como cualquier hombre – su cuerpo tan bien formado, esas facciones de toda una mujer y su refinamiento. Nunca olvidaría la impresión que le dio aquella joven al verlo… en sus mirada había un poco de tristeza pero al mismo tiempo alegría, y confianza.
–Levántate ya Shaoran, es más del medio día tenemos que ir a un lugar, levántate.
"Mas del medio día…, dormí tan bien que mi reloj interno no me despertó"
Se puso en pié, y miró el reloj que había en la amplia habitación asignada para él, en verdad, eran las 15:13pm, se fue directo a la ducha; al entrar y sentir el agua recorriendo su cuerpo. Aquella presencia que había sentido la noche anterior, había vuelto a aparecer. Un extraño miedo recorrió su cuerpo. Algo le había pasado a aquella persona que poseía esos increíbles poderes.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Los restos de la tarde casi habían desaparecido, las luces de la ciudad ya estaban encendidas y Sakura no despertaba aún. Kero empezaba a impacientarse cuando la joven Tsuke ingresó a la habitación con una medicina de hierbas muy efectivas.
–No te preocupes ya se recuperará, no le sucederá nada –trató de calmar al guardián que expresaba en sus facciones sentirse culpable–. Vamos a bajo, te preparé algo de comer para que te clames.
Sin decir ni una sola palabra el guardián siguió a la joven hacia la parte de abajo dejando a la maestra de cartas descansar.
Cuando pasó un buen rato, Sakura se levantó de golpe. Reconoció la casa de Tsuke al instante pero no le prestó mucha atención. Se dio cuenta que estaba prácticamente desnuda y se apresuró a vestirse con la ropa extra que llevaba en su maleta ya que la que había estado puesta no aparecía por ningún lado. Una falda blanca que le llegaba a medio muslo, una blusa color esmeralda de mangas largas que se ataba por encima del ombligo y unas botas blancas largas que le llegaban un poco más arriba de la rodilla.
Se cercioró de coger las cartas consigo y enseguida convocó a vuelo para luego salir a gran velocidad por la ventana.
Kerveros sintió la magia de Sakura activarse y subió enseguida a la habitación donde se encontraba descansando su ama momentos antes para encontrarse con que Sakura no estaba y ver una ventana abierta.
–Qué sucedió con Sakura?, sentí su magia –dijo Tsuke al momento en que llegó.
–Sakura se fue.
–¿Qué? Eso no es posible, no sentimos su presencia cuando despertó. Debió llevarle tiempo en vestirse.
–Ella está muy débil tal ves por eso no sentimos cuando despertó.
–Esa presencia de nuevo.
–Si… por eso Sakura se fue.
–Debemos ir por ella está muy débil.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
–Joven Li se ve realmente bien.
–Es verdad Shaoran, estás sumamente guapo.
Las jóvenes estaban encantadas al ver a Shaoran vestido de manera formal el cual hacía lucir al joven muy atractivo ya que pocas veces éste se vestía formalmente. Su cabello lo llevaba como siempre y eso realzaba lo bien que se veía. El paso de los años había hecho de Shaoran un muy bien parecido joven, musculoso debido a su entrenamiento como próximo líder del clan Li, alto y de mirada un poco dura.
–Muy bien, vámonos.
Tomoyo llevaba un vestido hermoso azul, su cabello lo llevaba recogido en un asombroso peinado. Meiling llevaba puesta también vestido rojo que, de igual manera la hacía lucir hermosa.
–¿Por qué tengo que llevar esto puesto? –refunfuñaba Shaoran aún no muy convencido de ir al festival al cual la señorita Daidouji le había pedido de favor que la acompañase.
–Porque así irán vestidos todos Shaoran, ya deja de quejarte y vámonos se nos va a hacer tarde.
–Meiling tiene razón, es hora de irnos –concluyó Tomoyo.
Cuando llegaron al templo, todo estaba realmente hermoso: la decoración, los juegos, la noche… Todo estaba perfecto y Shaoran se maravilló al ver tal singular cuadro. Gente divirtiéndose, riendo; algo que en todo el tiempo en China no había visto ya que todo el tiempo estaba encerrado en la mansión. Se recordó salir más cuando vuelva a China.
–¿Dónde está Kinomoto? –preguntó la china en voz baja aprovechando el despiste de Shaoran con un juego en particular que había llamado su atención.
–Ya debería estar aquí.
–Esa tonta de Kinomoto, no puedo creer que no haya cambiado en tanto tiempo.
–Descuida, ella estará aquí en unos momentos.
Shaoran Li estaba estático viendo como unos niños pequeños se divertían con un juego en el cual trataban de encestar unos aros para ganar un oso de felpa… Se preguntó porqué no podían colocar los aros en su lugar, parecía realmente fácil. De pronto un recuerdo vago vino a su mente: una niña (a la cual no veía el rostro), un muchacho de expresión dulce y cabello plateado se le había acercado sonriente a la niña… Un sentimiento extraño lo embargó…
De repente una presencia lo sacó de ese recuerdo extraño…
–¿Shaoran a donde vas?
–Li...
–Espérenme aquí –ordenó el joven antes de partir.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Sakura había llegado al lugar de donde provenía la presencia con mucho esfuerzo. Aún estaba débil y le había costado llegar volando desde la casa de Tsuke. Dio un vistazo desde el edificio más alto a toda Tomoeda; las luces del templo hacían resaltar el lugar, volvió sus ojos al cielo estrellado antes de soltar un gemido de dolor en su estómago.
Las calles de Tomoeda lucían serenas desde esa altura pero eso no hacía confiar a la card máster aún esforzándose en mantenerse de pie.
"Antes de que esto empiece tengo que protegerlos"
Tomó la carta Escudo e hizo un esfuerzo por activarla para proteger al poblado, inmediatamente se escuchó una gran explosión que se produjo en alguna parte donde la barrera de escudo empezaba. La maestra de cartas siguió el rastro del hechizo y pudo ver a una mujer parada al otro extremo de otro edificio un poco más pequeño que el de ella.
–"Tu hora ha llegado, esas cartas me pertenecen. ¡Entrégamelas!
Un nuevo ataque empezó por parte de esa extraña mujer. Hechizos de ataque que Sakura no podía combatir en el estado en el que se encontraba. Con dificultad esquivó los ataques.
–¿Por qué quieres destruir la Tomoeda?
–Yo no quiero destruir Tomoeda, simplemente quiero las cartas.
–Tu eres la que ha estado produciendo esos accidentes todo este tiempo.
–Las cartas. Dámelas.
–¿Por qué?
–Me pertenecen.
–¿Quién eres?
–Soy la verdadera heredera de Clow…
Diciendo estas palabras la mujer retomó el combate de magia con Sakura que comenzó a contra atacar con cartas como TIEMPO, FUEGO, ARENA, VIENTO, pero ninguna de estas tenía el suficiente poder debido a su estado.
Kerveros llegó en el preciso instante en que la mujer lanzó un hechizo flameante que fue detenido con el fuego que el guardián desplegaba de sí. La mujer comenzó a reír demostrando estar complacida con la presencia del guardián y la de la joven que lo acompañaba.
–Tsuke, como está Sakura
–Bien, no te preocupes –respondió Tsuke al tiempo en que tomaba a Sakura entre los brazos y comprobaba su estado.
–Bien, cuídala yo pelearé.
–No Kero, yo lo haré –la card máster se puso de pié.
–Sakura, debes descansar, estás muy débil aún no te has recuperado.
–NO me importa. Yo pelearé –dio el ultimátum para luego desplegar una sonrisa a su querido guardián y a su amiga–, todo estará bien.
Sakura tomó su posición y activó la carta viento pero esta no le hizo nada, al contrario, la mujer devolvió el ataque ferozmente lanzado y mezclado con flamas, y para que no lastimara a Sakura, Kero intervino recibiendo el ataque y siendo lanzado por la fuerza de éste.
Un nuevo ataque fue lanzado por parte de la mujer justo cuando Sakura se distrajo al ver a Kero caer sumamente lastimado. Tsuke intervino con su magia pero de igual manera el ataque fue más fuerte, la hirió y cayó inconsciente. La maestra de cartas perdió su control y comenzó a lanzar ataques repetitivos que en ves de provocar un daño en su enemigo más bien debilitaban a la maestra de cartas.
Cuando Sakura agotó sus últimas fuerzas, la mujer aprovechó para acabar con ella por sí misma. Se acercó y tomó a la joven por la garganta para tener el placer de matar a la que había sido culpable de su desgracia, para matar a la que había usurpado su lugar en el mundo mágico, para bañarse de placer al cortar ese bello cuello de la joven que tenía una vida perfecta, que era hermosa, que era amada por todos mientras que ella era llamada "bastarda". Muchos meses había estado esperando este día, planeando todo con cuidado desde el accidente de Shaoran Li, hasta cada uno de los pasos que iba a dar de ahora en adelante.
–Me dieron la orden de que no te matara aún… pero… no se si pueda obedecer –decía mientras Sakura la miraba incapaz de poder zafarse–, es tan agradable tener tu vida en mis manos. Es tan atrayente saber que justo ahora puedo acabar con tu vida y nadie puede detenerme.
–No… t…te sal…sal…drás con…. la tu…tuya- dijo la maestra sintiendo como el aire era interrumpido por la mano que cada vez se cerraba en su garganta.
–¿A no? Pero si ya lo hice con todos a tu alrededor, faltan algunos pero eso es solo cuestión de tiempo… ¿Quién crees que provocó la muerte de tu querido Shaoran Li? ¿Qué crees que pasó? Ahora él va a morir. Tu padre y hermano se mueren de ganas de que los visite. Aún no te mataré, quiero que veas como acabaré con cada cosa que tienes, cada persona a la cual le tienes cariño, una por una. Recuperaré mi lugar. Ya empecé con tu querido Shaoran Li hace poco, adivina quien será el siguiente.
–Suéltala –una voz gruesa la interrumpió.
–Vaya, vaya, quien lo diría…
–He dicho que la sueltes…
–Está bien, está bien –la mujer soltó a la maestra de cartas que cayó al suelto recuperando el aliento.
–Shaoran Li… quién creería que tienes fuerzas aún para pelear cuando tu corazón está por estallar.
–¿Es verdad lo que dijiste? –el joven chino respiraba con excitación–, ¿tu provocaste mi accidente? –le exigía contestar apuntándola con su espada.
–Es verdad, pero yo apuntaba a matarte en el instante pero… creo que resultó mejor que perdieras la memoria y murieras lentamente. Eso lastimó más a Sakura que si te hubiera matado en ese instante.
–Te mataré.
–Oh si… estoy segura que lo intentarás, pero no podrás y ¿sabes por qué? Porque yo soy la verdadera heredera de Clow. Te recomiendo que entrenes mucho más si quieres matarme como dices, estaré muy decepcionada si no lo haces.
–No la mataste ¿a qué has venido hoy entonces?
–A comprobar el estado de tu magia joven Li.
–¿Qué?
–Sentí tu presencia anoche, cuando llegaste y planeé este encuentro, por supuesto que no contaba con que Sakura vendría, le tendí una trampa para entretenerla pero… veo que no resultó como quise. No importa. El fin justifica los medios ahora estás aquí…
–Déjalo, el no tiene nada que ver en esto…- intervino la castaña.
–Aún tienes fuerzas… que divertido, pero ya no hagas tantos esfuerzos, pequeña cerezo, o te vas a morir y no quiero que eso suceda…. Aún.
–Si me quieres aquí estoy, peleemos.
–Claro que lo haremos… sin embargo… no será hoy. Como ya te lo dije, solo he venido a ver el estado tus fuerzas, no gastaré mi energía contigo hoy. A decir verdad no debía hacerlo con ella, pero mi odio pudo más; en fin, me retiro, los dejaré que recuperen el tiempo perdido –dicho esto y riendo, la mujer desapareció a tal velocidad que Li no pudo seguirla.
Ahí estaba… no podía creerlo. Sus ojos se encontraron en el silencio de la noche, a esa altura el viento soplaba muy fuerte pero aún así ninguno se movió. Kero yacía desmayado al igual que Tsuke a una distancia considerable de los jóvenes.
"No puedo creerlo, ¿Qué hace aquí? Mi Shaoran… este… no…. No es él" unas lágrimas salieron de ella inconscientemente al reconocer las facciones del joven delante de ella. Tantos años, tantos recuerdos, tanto daño…
"Esta chica… es… la maestra de cartas… Sakura Kinomoto. Es realmente hermosa, casi no ha cambiado"
"No puedo… no puedo retroceder, éste no es mi Shaoran"
"Mi Sakura..."
–Disculpa, déjame ayudarte –el ambarino se apresuró a ayudarla a levantarse en cuanto pudo reaccionar.
–No se moleste… estoy bien.
–No me lo parece….
(Silencio)
–Mucho gusto, soy Shaoran Li, creo que ya nos conocíamos.
–No –dijo Sakura lo más fría y cortante que pudo ser–. No nos conocemos, mi nombre es Sakura Kinomoto, siento decir que no es un gusto conocerlo joven Li.
–¿Disculpa? ¿Trato de ayudarte y así es como me tratas? Alguien debería enseñarte modales.
–Será mejor que me vaya –decía la joven tratando de evitar su mirada mientras Shaoran le rodeaba la cintura con su brazos en un acto de caballerosidad por la joven que obviamente no podía consigo misma.
–No puedes irte sola… Sakura.
–Claro que puedo hacerlo –Sakura se liberó de sus brazos en un intento de caminar, pero cuando se dispuso a activar la carta vuelo, las piernas le temblaron y hubiera caído si Shaoran no la hubiera sujetado de nuevo–, además yo no le he dado la confianza de llamarme por mi nombre… limítese a mi apellido como es lo normal.
–¿No tengo tu confianza? –decía el joven mientras sonreía de manera burlona, extrañamente feliz sin saber la razón–. Si acabo de salvarte la vida.
–De cualquier manera…
–Será mejor que nos quedemos aquí. Tus amigos están heridos y no podría llevarlos a tu casa porque no conozco la dirección.
–No se preocupe, me quedaré aquí junto con Kero y Tsuke. Gracias por ayudar pero no es necesario que se quede, váyase.
–No puedo dejarte….
Lo que tanto temía Sakura, oír las dulces palabras salir de ese sujeto idéntico a Shaoran, con el mismo sonido, con la misma dulzura, con el mismo tono que un día Shaoran se lo dijo. Su corazón se partió en dos, lo único que quería era llorar. No se estaba preocupando tanto por Kero, ni por Tsuke, ellos habían desaparecido en ese momento. Cayó al suelo junto con Shaoran puesto que éste la tenía abrazada, ahí se encontró con esos ojos ambarinos que aún tenían ese brillo. Su olor no había cambiado, sus brazos la rodearon con fuerza mientras el ambarino la miraba; apoyados contra el barandal del último piso, juntos, en la negrura de la noche. Ella podía sentir el aliento de su querido Shaoran tan cerca de su rostro que apenas unos milímetros los separaban. Tembló de frío puesto que su blusa no era abrigadora, a decir verdad, descubría su cuerpo en gran proporción, y su falda de igual manera, fue entonces que se dio cuenta que una de las manos de Shaoran estaba en su cintura y la otra rodeando su espalda, sus manos eran cálidas.
–Tienes frío –Shaoran agregó sin atreverse a separarse ni un milímetro del rostro de Sakura.
–No.
–No seas terca, ten mi saco, te puedes resfriar.
Al momento en que se decidió a separase para poder sacarse su saco y dárselo, Shaoran notó también en donde se encontraban sus manos. Fue muy difícil para él separarse de ella. No sabía la razón pero quería estar cerca de ella lo más que podía. Estaba enamorado de Aita, pero por alguna razón esa joven despertaba en él un sentimiento distinto, fuerte.
Al ponerse Sakura el saco de lana, un impulso se encargó hacer que sus brazos volvieran a abrazar a Sakura. Su cuerpo ya no funcionaba, todo su ser parecía haber olvidado todo lo demás y esos impulsos llevaron al joven a acercarse cada vez mas, no se detendría hasta besar sus labios. Labios que parecían apetecibles a cualquiera, una droga que él sabía que ya había probado hace tiempo y que quería volver a probar con locura…
Continuará…
Hola, gracias por los Reviews, me alientan a seguir.
Este es el cuarto cap. por fin unos reencuentros que no debieron ser así je je… tengo algunas sorpresas para esta parejita a la cual adoro.
Hoy es el cumple de Sakura y subo este capítulo en su honor, no quería poner un beso pero… bueno.
Gracias por todo y espero que me dejen reviews para poder continuar.
Bye…
