NOCHE PERFECTA

Bajaba las escaleras cuando de pronto fue interceptada por su bien parecido prometido que en esa ocasión llevaba puesto un traje negro con una camisa negra y una corbata morada además de unos bien lustrados zapatos; La primera impresión de Anna al verlo, fue tan impactante que se quedó boquiabierta y con los ojos como platos, ya que aunque ella no lo admitiera abiertamente amaba a su castaño y la mayoría de las veces le parecía guapísimo, aun cuando estuviera en pleno entrenamiento, pero esta vez en realidad se veía hermoso.

La reacción por parte del castaño fue igual o aún peor, sabía que su amada prometida era realmente muy atractiva y que tenía una bien formada figura, y ese vestido era la comprobación de ese hecho.

Al recordar a lo que iba le dijo:

-Annita, la cena casi esta lista, que te parece si antes vamos a dar un paseo para que aprovechando nos de más hambre jiji.

A lo cual la rubia saliendo de su embobamiento le contestó:

-Yoh, ¿con este frío, estás seguro?

-Claro, Annita.

Y así la joven pareja salió de paseo, a ese lago ya bien conocido, se sentaron en la misma banca de hacía dos años.

-Yoh-dijo la rubia atrayendo la atención del castaño- esta noche no puede ser más perfecta, el cielo cubierto por estas hermosas estrellas, la Luna, todo es hermoso.

-No está mal-comentó el castaño- se volvió lentamente para mirar a su prometida a los ojos- pero yo no usaría la palabra "hermoso"-dijo- no cuando tengo a mi Annita aquí y lo puedo comparar.

-Yoh, te Amo siempre seremos uno sólo, para siempre.

-Para siempre-reafirmó él- y la abrazó con tanta ternura y con tanto miedo como si temiera que alguien le fuera a quitar a su amada de sus brazos.

Regresaron a casa, en donde Anna quedó sorprendida al ver su sala llena de pétalos de rosas y velas aromáticas y justo en el centro una mesa para dos, era tanta la emoción de la rubia, que le fue inevitable derramar esa lagrima que salió de las comisuras de sus ojos, rodó por su pómulo y que trató de ocultar sin éxito, porque Yoh lo notó y la tomó antes de que llegara a la comisura de sus labios. En ese momento Anna pensaba en que su vida era afortunada por tener a Yoh en ella y que a pesar de todo lo que habían pasado y la manera como lo trataba le costaba trabajo creer que él tuviera tantos detalles con ella y lo único que le pudo pronunciar al castaño fue – TE AMO!

La cena transcurrió tranquila y sin ninguna perturbación. Al terminar Anna sabia que lo único que quería, era entregarse a su prometido en cuerpo y alma, ya que lo amaba a un nivel que ella creía que debía ser prohibido.

El castaño pensaba que quería demostrarle a su rubia todo el amor que le tenía, pero no estaba seguro. Anna besó a su prometido de una manera que comenzó como algo tierno y que pasó a ser algo más, el la condujo a la alcoba, Anna comenzó a besarle el cuello, desabrochando su camisa y a los pocos minutos todas las prendas quedaron fuera, la chica puso una de sus manos sobre su pecho de Yoh, el se estremeció ligeramente bajo el contacto y su respiración entre los besos se volvió áspera. La estrecho aun mas entre sus brazos hasta que la ultima de sus células cobro vida propia.

Después de esto los dos sabían que la noche había sido perfecta.