Capitulo 3
La antigua Rawenclaw, ya llevaba una semana metida en aquella casa, una semana donde las peleas con Draco no habían faltado. Era un día lluvioso, el cielo estaba gris, y no se veía el sol, en ningún lado. Estaban todos en el salón, Narcisa estaba sentada en el salón, con mucho papeleo, del ministerio. Draco estaba sentado en el sofá leyendo un libro, y Luna sentada en la ventana con su móvil, estaba conversando con Ginny a través de mensajes. Hacia las siete, Narcisa tuvo que ir al ministerio, y se marcho a través de la red flu, quedaron solo Draco y Luna, que seguían igual. De repente la lluvia ceso, y fue continuada por un gran estruendo de rayos y truenos. Luna se asusto, guardo su teléfono, y se alejo de la ventana sentándose en el sofá de que estaba a espaldas a ella, y se sentó acurrucándose y tapando su cara con los brazos. Cada trueno que caía, hacia sobresaltar a Luna, ni ella misma se había dado cuenta de que había comenzado a llorar. Draco que estaba enfrente de él dejo su libro a un lado, y se acerco a Luna, tocándole el hombro suavemente, provocando que ella se asustara y gritara.
- Qué te pasa loca?- pregunto ahora el rubio asustado por el grito de la Rawenclaw.
- Me has asustado- se disculpo ella.
- Si eso, lo supuse, pero antes?- pregunto Draco.
- Me dan miedo los truenos- contesto sobresaltándose otra vez al escuchar otro estruendo.
- Venga ya, tú eras la que veía animales imaginarios por todos lados, y que no tenía nunca miedo a nada, ahora tiene miedo a los truenos- dijo Draco desentendido.
- Mi madre... mi madre murió alcanzada por un rayo- le explico- por salvarme a mi...
- Tranquila...- dijo calmando el sollozo continuo de la rubia.
En ese momento apareció Narcisa por la chimenea, cosa que asusto a ambos rubios, y que Luna volviese a gritar.
- Ni que fuese tan fea!- repuso Narcisa, mirando la cara de espanto que tenían los dos.
- No es eso mama, nos has asustado- dijo Draco retomando la compostura.
- Lo siento... Sra. Malfoy...- dijo Luna aun acurrucada a sí misma.
- Qué te pasa Luna?- pregunto acercándose a ella su madrina.
- Le asustan los rayos- le explico simplemente Draco.
- Oh cielo, por lo de tu madre cierto?- pregunto Narcisa, la rubia asintió- tranquila, haremos un hechizo silenciador para que no se escuchen vale?- la rubia asintió de nuevo.
La Sra. Malfoy hizo el hechizo sobre toda la casa, y los truenos dejaron de escucharse, Luna asomo la cabeza, y se tranquilizo al no oír más truenos.
- Gracias...- dijo Luna.
- De nada- contesto su madrina- venga vamos a cenar.
En la cena, mientras comían, llegaron un montón de lechuzas con cartas para todos.
- Vaya, se han puesto todos de acuerdo- dijo Narcisa al ver el montón de cartas.
Comenzaron a mirarlas, la mayoría eran para la Sra. Malfoy, había dos para Draco, y una para Luna. La Narcisa comenzó a mirar los remitentes de las cartas, la mayoría eran del ministerio. A Draco le había escrito su amigo Zabini, y a Luna, Ginny y Harry. Luna abrió la carta, y comenzó a leerla.
"Esta usted invitado a la ceremonia que se
Celebrara en honor al compromiso de la
Srta. Ginebra Molly Weasley, y el Sr. Harry Potter.
El próximo día 20 de noviembre en la Iglesia de San Merlín.
A las 19h.
Más recepción y banquete, a las 21h.
Atte.: Ginny y Harry.
PD: Ginny: Serás mi dama de honor!
Luna miro la carta sonriente, estaba feliz por ellos, ya era hora. Ron y Hermione, ya se habían casado, nada más salir de la escuela, fue precipitado sí, pero no querían esperar más, y se celebro ese mismo verano tras la escuela. Ahora que lo pensaba no tenía un vestido que llevar, el de la boda de Hermione, ya no le servía, recién ella tenía 16 años cuando se celebro, y su cuerpo había cambiado mucho desde entonces. Tendría que ir al callejón Diagon a comprar tela, para otro vestido.
- Sra. Malfoy... le importaría si mañana o uno de estos días, voy a callejón Diagon?- pregunto Luna.
- Luna, llámame Narcisa, nada de Sra. Malfoy, lo dices por esto cierto?- pregunto mostrándole una carta igual a la de ella.
- También a usted?- pregunto sorprendida.
- A los dos- dijo refiriéndose a Draco.
- Que pasa conmigo?- pregunto el rubio que acababa de leer la tonta carta de su amigo.
- Harry Potter nos ha invitado a su boda- le contesto su madre.
- Potter?- pregunto sorprendido, igual que Luna segundos antes.
- Si, y vamos a ir, tengo que agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros, además es una buena manera, de dejar el pasado atrás- dijo Narcisa- Luna mañana iremos los tres al callejón Diagon, compraremos un traje para los tres.
- Yo también!- se quejo Draco, Narcisa lo miro- vale...
- Sra... Narcisa esto... yo prefiero comprarme la tela, suelo hacerme yo la ropa...- dijo Luna.
- Por supuesto querida, como quieras- dijo su madrina.
- No te irás a hacer un vestido como en Hogwarts, verdad?- pregunto Draco.
- Espera y veras- le reto Luna.
- Estoy deseando verlo- dijo sonriendo maliciosamente Draco.
A la mañana siguiente fueron los tres al callejón Diagon, donde entraron en una tienda de alta costura, Narcisa eligió un vestido negro palabra de honor, que caía recto y ajustado al cuerpo, también compraron un traje para Draco, uno negro, de botones cruzados. "sin duda alguna, no se ve nada mal..."pensó Luna "que demonios estoy pensando, es Draco!" Luego fueron a la tienda de telas, donde Luna, solo ver una la eligió, compro varios metros de tela, y unos zapatos que vio en otra tienda, y volvieron a casa.
Así pasó la semana, Luna estuvo prácticamente todo el día metida en su cuarto trabajando en su vestido, quería estar perfecta, no todos los días se iba a una boda de Harry Potter y su mejor amiga, además de ser la dama de honor.
Y llego el día de la boda, esa tarde solo acabar de comer, Luna se metió en su cuarto, se ducho rápidamente, y se comenzó a preparar, iba en una bata para luego ponerse el vestido, comenzó arreglándose el pelo, se lo ató con varias horquillas en una cola de lado, su pelo que le llevaba más abajo de la cintura, le quedo a un lado por debajo del pecho. Luego comenzó a maquillarse, con sombra de ojos negra, y rímel, delineador y lápiz de ojos. Estaba verdaderamente guapísima, el maquillaje le daba un toque más madura, más mujer, que le quedaba estupendamente. Por último se puso el vestido que tanto le había costado hacer era azul marino, pero brillaba, tenia pequeños destellos plateados por toda la tela, Luna se lo hizo con un solo tirante, del mismo lado del cual estaba su pelo, ocultando este. Se ajustaba a cada una de sus curvas, y tenía un poco de vuelo en la parte inferior del vestido. Se miro una y otra vez al espejo, le gustaba lo que veía, no parecía ella, y se veía mucho mejor. Salió de la habitación, y se dirigió al vestíbulo.
Allí ya se encontraba Draco, que esperaba a su madre que estaba en su oficina en el piso inferior, cuando la vio, bajaba por las escaleras, todo parecía cámara lenta, ella bajaba preciosa como nunca, y Draco viéndola embobado, la rubia llego al ultimo escalón, y lo bajo. Draco aun estaba viéndola.
- Malfoy?- pregunto a ver si este salía de su trance.
- Lu-lu-luna! Vaya casi no te reconozco- dijo sorprendido.
- Supongo que gracias- dijo ella un poco sonrojada y sorprendida- me has llamado Luna, vaya...
- Te llamas así no?- pregunto extrañado.
- Ya pero siempre me llamas Lovegood o Lunática, es raro.
- Bueno, tu también me puedes llamar Draco, digo... es mi nombre- dijo un poco nervioso.
- Supongo que sí- contesto esta ruborizada.
La Sra. Malfoy salió del despacho y vio a Luna, le dijo lo estupenda que iba y se dirigieron a la puerta, Luna antes de marcharse, hizo aparecer un chal, de color negro, para cubrirse un poco del frio de noviembre, y se dirigieron a la iglesia.
TARAAAAA! QUE OS HA PARECIDO? HOY UN MARATON DE TRES CAPITULOS!
EN SEGUIDA LOS CUELGO.
ALGUN REVIEW?
BESSITOS DE DRACOOO
