Capitulo 7

Los días fueron pasando, y para alegría de Luna, el Slytherin moreno se marcho a su casa, ahora se estaba más tranquilo, sin darse cuenta pasaba mucho más tiempo con Draco, de lo que se imaginaba, y tampoco le incomodaba, había descubierto muchas cosas del rubio, que antes ni siquiera se imaginaba.

Así llego la noche de navidad, y con ella una invitación a todos los habitantes de la casa, para ir a la cena navideña que celebraban los Weasley en su jardín.

Esa tarde cada uno estuvo en su cuarto arreglándose, ya que a las ocho tenían que estar en camino de la Madriguera.

Luna pensó mucho su atuendo para esa noche, las noches de navidad, siempre le parecían especiales, y por eso no quería que esa fuese menos. Al final eligió vestirse con un vestido lila, mejor dicho violeta, oscuro, que le llegaba por encima de las rodillas, y unas calcetines de media que le llegaban hasta poco más arriba de las rodillas, llevaba una pequeña chaqueta de punto negra, a juego con unas sandalias negras con un poco de tacón. Y encima llevaba una chaqueta larga igual que el vestido de lana, con los botones cruzados. El pelo lo llevaba suelto y llevaba una boina francesa de lana en la cabeza de color lila igual que el vestido.

Narcisa llevaba unos pantalones grises largos una camisa manga larga negra, y encima una chaqueta a juego con los pantalones, y unos botines negros para los pies.

Draco no cambiaba su forma de vestir, llevaba un traje negro con sus típicos botones cruzados y su cabello ya no llevaba esa típica raya de lado que le acompaño tantos años en Hogwarts por lo contrario tenía el cabello peinado hacia delante, con un pequeño y corto flequillo, sin duda le quedaba muchísimo mejor. También llevaba una chaqueta de color negro grisáceo, y una bufanda de pelo.

Luna llevaba un bolso donde igual que hizo Hermione cuando fue en busca de los Horrocrux, podías meter cuantas cosas quisieras puesto que no tenía fondo, y allí llevaba los regalos para cada uno de sus buenos amigos. Draco y Narcisa ya estaban esperando en el vestíbulo cuando bajo la rubia.

- Lamento haber tardado tanto- se disculpo la Rawenclaw

- Tranquila, acabamos de bajar- dijo Narcisa sonriendo a su ahijada.

Los tres se marcharon a través de la red flu a la Madriguera, que ya estaba a rebosar de gente, los Señores Weasley por descontado, sus seis hijos, las parejas de algunos de estos, algún nuevo miembro de la familia recién nacido, etc.

- Luna, Sra. Malfoy, Draco- saludo Molly al verlos aparecer por la red flu- que bueno que hayan venido.

- Muchísimas gracias por invitarnos Sra. Weasley- dijo Narcisa educadamente.

- Nada de Sra. Weasley, que por aquí ya hay muchas, solo Molly- dijo la pelirroja sonriendo.

- De acuerdo, pero solo si yo soy solo Narcisa- dijo la morena también sonriendo- he traído una tarta para el postre espero que sea del agrado de todos- dijo dándole a Molly la tarta.

- No tenias que haberte molestado querida- dijo Molly agradecida- pasad al jardín están todos allí.

- Le puedo ayudar en algo?- pregunto Narcisa.

- Tranquila, ve con los demás invitados- dijo Molly.

- Es que me siento mal dejándote hacer todo el trabajo, además aquí solo hay juventud, insisto en ayudarte- dijo Narcisa amablemente.

- Entonces, muchas gracias- dijo Molly, mientras las dos pasaban a la cocina.

Luna y Draco salieron al jardín, donde se encontraban todos los Weasley y parejas de estos. Los dos rubios se acercaron donde se encontraban los Potter, y los Weasley mas jóvenes.

- Ginny, Ron, Hermione, Harry- dijo Luna saludando a sus amigos.

- Luna! Draco!- saludo Ginny- que bueno que habéis venido- dijo sinceramente.

- Gracias por invitarnos- dijo Draco educadamente.

- Han venido también Neville y Scarlet?- pregunto Luna curiosa.

- No, se han ido de vacaciones a una isla del Caribe- dijo Hermione pícaramente.

- Algunos sí que saben vivir bien- dijo Draco riendo.

- Ya te digo, porque esos dos, lo último que están haciendo es turismo- dijo Ron acompañando al rubio riendo.

- Voy a ayudar a mi madre, a traer todas las cosas a la mesa- dijo Ginny besando a su marido para alejarse hacia el interior de la casa.

- Espera te ayudamos- dijeron Luna y Hermione a la vez siguiendo a la pelirroja.

Los tres chicos se juntaron con el resto de los Weasley, y estuvieron conversando entre todos, George había invitado a Angelina, Bill estaba con su mujer Fleur, y su pequeña Victorie en brazos que era una bebe pelirrojita igual que el padre haciendo honor a los Weasley y era pálida como la madre. Charlie seguía soltero y sin pareja, y Percy seguía enfadado con la familia, así que ni siquiera apareció. También se encontraba el viejo Sr. Weasley con un pequeño niño de poco más de un año en los brazos.

- Y ese niño?- pregunto Draco.

- Es Ted, tu primo- le respondió Harry, ya que el rubio no lo conocía.

- Qué raro no veo a Andrómeda por aquí- dijo el rubio.

- No pudo venir- le explico Harry- y como soy su padrino, pues me lo he traído, aquí el ambiente es siempre muy agradable.

- Entiendo- dijo Draco viendo a su pequeño primo jugar con el Sr. Weasley.

Al poco rato aparecieron las tres chicas, ya que habían acabado de ayudar a Molly y Narcisa, y volvieron con los tres chicos. Se sentaron todos en la mesa, y comenzaron a comer el delicioso festín que había preparado Molly.

- Sra. Weasley, cocina usted verdaderamente increíble- le dijo Draco.

- Muchísimas gracias- dijo está contenta, antes era poco posible escuchar un halago por parte de un Malfoy.

Tras la cena, y el postre se dedicaron a darse los regalos que había muchísimos ya que todo el mundo traía para todo el mundo.

- Harry, Ron, Hermione, Ginny- dijo Draco- esto es de parte de mi parte y de mi madre- dijo el rubio dándoles un sobre a cada uno. Cada pareja lo abrió el suyo, y vieron dos billetes de avión, para ir a cualquier parte del mundo.

- Muchísimas gracias Draco- dijo Ginny.

- No es nada- dijo Draco complacido de que hubiese gustado su regalo.

- Ten esto es para ti- dijo cada pareja entregándole un regalo cada uno.

- Muchas gracias- dijo el rubio educadamente.

Así siguió la noche, entre regalos y agradecimientos, Luna, se alejo un poco para ir a dar una vuelta por el lago que había en el jardín, se quedo bajo un árbol de pie, observando el brillante firmamento que tenia ante sus ojos. El rubio que seguía en la mesa, al no ver a la rubia, se preocupo, y salió en su búsqueda, hasta que la encontró en el lago observando las estrellas y con un cuadro entre los brazos, seguramente ese cuadro era el que le había regalado su madre, que contenía una foto de la familia de Luna y efectivamente ese era el cuadro.

- Luna?- dijo el chico para no asustarla.

- Draco...- dijo suspirando la chica y girándose a ver al chico, el cual la encontró llorando.

- Estas llorando- dijo el rubio aproximándose a ella, y secando las lagrimas que caían por el rostro de la joven.

- Gracias- dijo la rubia.

- Que haces aquí?- pregunto el Slytherin.

- Nada, salí a pensar- dijo la rubia- por cierto, aun no te he dado mi regalo- dijo la Rawenclaw, sacando de su bolso una bolsa de papel, y entregándosela.

- Gracias- dijo el rubio, sacando lo que había en el interior.

Era una bufanda, hecha a mano de colores negro, verde y gris, estaba muy bien hecha, y era muy bonita.

- La has hecho tu?- pregunto el rubio colocándose la bufanda en el cuello.

- Si, sé que no está muy bien hecha pero...- dijo la rubia apenada.

- Para nada- dijo el rubio cortándola- está muy bien hecha, es perfecta, gracias- le agradeció de verdad- Ten este es mi regalo- dijo el rubio, entregándole una caja de madera azulada pequeñita- espero que te guste.

- Gracias- dijo ilusionada Luna.

La rubia abrió la cajita, y se encontró con el collar más bonito que había visto en el mundo, tenia forma de Luna, era una preciosa gema azulada que brillaba como un diamante, tenía una cadena de cuero negra, que le daba un toque muy elegante, Luna lo observo sorprendida, era precioso.

- Draco... es precioso- dijo Luna mirando a los grises ojos de su acompañante.

- Me alegro que te guste- dijo este alegre.

- Me ayudas?- pregunto mostrándole el collar, para ponérselo en el cuello.

- Claro- dijo el rubio tomando el collar de la rubia, mientras esta se apartaba el cabello.

El rubio se lo coloco y pudo sentir la suave y nívea piel de la Rawenclaw, que incluso se podía decir que brillaba, la rubia se giro, para encarar al rubio, y se encontraron a una muy corta distancia.

- Feliz navidad, Draco- dijo Luna abrazándole, el rubio se quedo congelado pero correspondió en seguida el abrazo.

- Feliz navidad Luna- dijo el rubio acariciando la espalda de la rubia.


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