Capitulo 8
Nadie en este momento podía adivinar lo que penaba Draco Malfoy desde su cuarto, tumbado en su cama. Porque ni el mismo entendía por que no podía dejar de pensar en ella, por que tenía la necesidad de estar cerca de ella, así es, Draco Malfoy no podía dejar de pensar en la rubia residente de la habitación que tenía enfrente. Se disponía a levantarse para ir al salón a pasar el rato, pero alguien llamo a la puerta y pasó, era uno de los duendes domésticos.
- Sr. Malfoy, ha llegado una carta para usted de la Srta. Parkinson- dijo el duende mostrándole la carta sobre una bandeja de plata.
- Muchas gracias, Honney- dijo el rubio tomando la carta de la bandeja mientras el duende salía de la habitación haciendo una reverencia.
Draco miro la carta, dudo en abrirla, no tenía ganas de saber nada de Pansy, pero aun así la abrió.
"Querido Draco (L)"
Me pasare esta tarde por tu casa, te echo mucho de menos, además estamos casi en vísperas de año nuevo, y hace mucho que no te veo.
Pansy**
PD: Recuerda que me debes mi bolso de Prada por Navidad! ;).
Draco miro la carta y suspiro, no quería saber nada de Pansy, cada vez le agobiaba mas, y de donde saco eso de que le debía unas botas, estaba furioso, "si quiere unas botas que se las compre ella!" pensaba furioso el rubio. Salió del cuarto, ahora se dirigiría al jardín, necesitaba un poco de aire, así que tomo también su chaqueta. Eran las seis menos cuarto de la tarde, seguramente Pansy llegaría sobre las seis, así que aún le quedaba un cuarto de hora de tranquilidad. Se sentó en uno de los bancos, curiosamente el mismo en el que se sentó Luna hacia ya casi un mes atrás, cerró los ojos, y sintió que la tranquilidad le invadía, ¿Por qué no podía estar siempre así? Se preguntaba el rubio. "no puedo continuar así, es ahora o nunca, debo dejarle las cosas claras a Pansy. Hoy terminare con ella para siempre." Pensó decidido el rubio, y fue entonces cuando las verjas de la mansión se abrieron, y apareció Pansy con un conjunto un poco, bueno no, ese conjunto destacaba más que los trajes de Luna en Hogwarts. Llevaba una falda rosa, hasta por encima de las rodillas, con unas medias blancas, en los pies también llevaba unos zapatos rosas del mismo tono que la falda, y llevaba un enorme chaquetón de pelo rosa, que hacía parecerle un esquimal, y llevaba un mini bolso, también de color rosa. Sin duda ese traje dejaba ciego a cualquiera de tanto rosa junto.
- Draco amor! Has venido a recibirme!- dijo Pansy tirándose a los brazos de su casi ex-novio.
- Pansy, yo...- dijo Draco.
- Ya tienes mi regalo? Estoy deseando verlo! Venga Draco, y mi regalo?- dijo la morena con histeria.
- Pansy! No tengo ningún regalo!- dijo el rubio furioso.
- Pero por qué Draqui?- dijo Pansy fingiendo el mejor de los pucheros.
- No quiero seguir contigo- dijo firmemente el rubio- estuvo bien mientras estábamos en Hogwarts pero ya no tiene sentido que sigamos juntos, yo no siento nada por ti y tu no sientes nada por mi- dijo alto y claro.
- Pero yo si te quiero...- dijo Pansy.
- No mientas por favor, nunca se te dio bien hacerlos- dijo Draco con indiferencia.
- Pero...- dijo la morena sin saber que decir. Realmente no le quería, sino más bien quería su dinero, y si terminaban eso quería decir no más dinero.
- Márchate, y acabemos con esta farsa- dijo Draco.
- Pero esto no puede acabar así!- dijo Pansy furiosa- Hay otra verdad, es eso?
- Y que si la hay, yo nunca te he reclamado nada por todos los hombres que has pasado por tus sabanas- el dijo Draco.
- Aaah!- grito Pansy mientras salía furiosamente de la mansión Malfoy.
Una vez la excéntrica morena salió de la mansión, se pudo sentir una paz en el ambiente, y una tranquilidad y alegría, dentro del rubio, que ahora respiraba profundamente sintiéndose liberado. Draco se encamino de nuevo hacia la mansión, pero oyó unos pasos en el lado oeste del jardín, y puesto que el había estado en el este, quiso saber que era ese ruido.
Se acerco a donde provenían los ruidos, y vio a la rubia presa de sus pensamientos, arrodillada junto a un árbol.
- Luna, que haces aquí?- pregunto Draco acercándose a ella.
- Hola Draco- dijo la rubia amablemente- el día después de la madriguera, encontré esto- dijo mostrando un pequeño cojín viejo donde encima habían tres pequeños gatitos, uno gris a rayas negras, otro naranja y otro negro y blanco.
- Vaya- dijo el rubio arrodillándose junto a la rubia.
- Son preciosos, encontré el cuerpo de su mama el otro día- dijo Luna tristemente- al parecer le ataco una bandada de cuervos, porque su alrededor está lleno de plumas negras- explico.
- Si los dejamos aquí, se pueden morir de frio, igual que tu- dijo el rubio- entremos y ya pensaremos que hacemos con ellos.
- Pero tu madre no se enfadara?- pregunto Luna.
- Que va mi madre, adora los animales- dijo el rubio sonriendo.
- Bueno vale!- dijo la rubia tomando al gatito gris en brazos, mientras Draco tomaba el naranja y el negro.
Entraron en la mansión, donde se dirigieron al salón, y encendieron la chimenea con un "incendio" y se calentaron con el tenue calor que desprendía la chimenea.
- Oye, que te parece si le damos el naranja a Hermione – dijo Draco- si mal no recuerdo, hace poco se le murió el suyo de viejo no? Y este se le parece bastante.
- Tienes razón!- dijo Luna alegre- y el negro, Neville me dijo que su abuela se sentía muy sola desde que se marcho para vivir con su novia, le podemos dar el negro- dijo entusiasmada la rubia.
- Y el gris?- pregunto el rubio.
- Ese me lo quedo yo!- dijo la rubia abrazando al gatito.
- Y has pensado un nombre?- pregunto el rubio jugando con los otros dos gatitos.
- Mmm... Destino- dijo la rubia sonriendo.
- Destino?- pregunto Draco.
- El destino me a traído muchas cosas buenas en estos meses- dijo Luna abrazando al gatito.
- Me gusta ese nombre- dijo Draco sonriendo.
- Oh, por cierto, siento lo de Parkinson- dijo Luna.
- Como lo sabes?- pregunto Draco sorprendido.
- La chica... bueno, no es que hablase en voz baja, que digamos- dijo la rubia.
- Ya, seguramente se ha enterado hasta mi madre- dijo Draco.
- Y... como te sientes?- pregunto la rubia- eran dos años de relación después de todo.
- Estoy mejor que antes, ya no quería a Pansy, incluso me llegue a plantear si realmente la quería, además como salir con ella, si era otra la que está siempre en mi mente- dijo Draco girándose a Luna, cuando se dio cuenta de la poca distancia que había entre ellos.
Se miraron a los ojos, fue como si el azul de la rubia, y el gris de Slytherin se mezclaran en un mar lleno de sentimientos, seguían acercándose mas y mas, sus narices se rozaban, ninguno de los dos pensaba con claridad, mientras la distancia cada vez se hacía más corta, hasta que cuando sus labios estuvieron a punto de rozarse, entro Narcisa, y los rubios se separaron de inmediato.
- Hola chicos!- dijo alegre la mujer- que tal os ha ido el día?- pregunto inocentemente.
- Muy bien...- respondieron los dos, un poco sonrojados, y sin atreverse a mirarse a la cara.
HOOLA!
QUE TAL?
BUENO GRACIAS POR LOS REVIEWS ENVIADOS! ME HACEN MUY FELICES!
ASI QUE POR FAVOR DEJAR REVIEWS T.T
BESSITOS
