Capitulo 9
La noche del 30 de diciembre, en el cuarto de Luna, la pobre Rawenclaw, no para de moverse en la cama, estaba sudorosa, le costaba mucho respirar. A su lado en el suelo, el pequeño gatito que habían encontrado días atrás, no paraba de maullar, preocupado por la pequeña rubia, salió de la habitación de esta, que tenía la puerta entre abierta. Y corrió hasta la habitación del otro rubio de la casa.
- Miau- comenzó a maullar en la puerta del rubio.
El rubio que no había conseguido aun conciliar el sueño, oyó al gato en su puerta, y abrió sorprendido, ya que muy pocas veces se separaba de Luna. El gato seguía maullando, y cuando vio al Slytherin, comenzó a caminar, para que el rubio le siguiera, y este le siguió hasta el cuarto de la rubia.
- Qué ocurre?- le pregunto al gato, este maulló entrando a la habitación.
El rubio se asomo, para ver por qué el pequeño felino le había llamado, cuando se encontró a la rubia, muy sonrojada y con la respiración entrecortada.
- Luna!- exclamo al verla en la cama.
Se acerco a ella y se sentó en un borde de la cama, le toco la frente, estaba ardiendo, Draco llamo rápidamente a los elfos domésticos, para que trajeran todo lo necesario para cuidar a Luna. Narcisa también se levanto al ver el escándalo que había por su casa a esas horas de la noche.
- Draco que ocurre?- dijo Narcisa al llegar a la habitación siguiendo a los elfos domésticos.
- Luna tiene fiebre, y muy alta- le explico el rubio que aún seguía sentado en la cama de la rubia junto a ella.
- Mi niña!- exclamo Narcisa preocupadísima al ver a Luna- le habéis tomado la temperatura?
- Si, tiene 38 y medio- dijo Draco.
- Hay que refrescarla- dijo Narcisa- los duendes y yo la ducharemos, haber si así le baja un poco la fiebre.
- De acuerdo- dijo Draco.
Entre Narcisa y las duendes, llevaron a Luna al baño, donde la desvistieron, y la metieron debajo de la ducha, donde la bañaron con agua fría, para que le bajase la fiebre, después le vistieron con una camisa fina de manga larga y unos pantalones de pijama, y la volvieron a dejar en la cama, donde Draco le volvió a tomar la temperatura, y había bajado unas decimas.
- Madre vete a dormir, yo me quedare con ella- dijo Draco al ver el cansancio de Narcisa tras un duro día de trabajo.
- Estas seguro?- dijo Narcisa.
- Claro, si ocurre algo te avisare- dijo Draco.
- Está bien hijo, buenas noches- dijo Narcisa saliendo de la habitación de la rubia.
Draco se quedo sentado al lado de la cama de Luna, se iba a levantar para sentarse en el sofá que había al lado de la ventana, pero Luna comenzó a hablar.
- N-n-no-o te vayas...- dijo sin abrir los ojos.
- Me voy a sentar en el sofá, para que estés mas cómoda- explico Draco, pero Luna le tomo la mano.
- Quédate aquí conmigo- dijo Luna mientras se hacía a un lado de la cama donde cupiese Draco.
- Estas segura?- pregunto Draco sonrojado.
- Si...- susurro Luna.
El rubio se sentó al lado de la rubia de nuevo, pero esta le abrazaba de tal forma, que se vio obligado a tumbarse, y quedaron dormidos, el uno junto al otro, abrazados toda la noche.
A la mañana siguiente, Luna se despertó como nueva, ya no tenía rastro de la fiebre de la noche anterior, al despertarse se encontró apoyada en el pecho del rubio, mientras este jugaba con sus rizados cabellos.
- Buenos días- dijo Draco.
- Te has quedado!- dijo Luna en su suspiro alegre.
- Claro- dijo este riendo, ante la reacción de la rubia- como te encuentras?
- Genial!- dijo la Rawenclaw- muchísimas gracias.
- Ayer me asustaste muchísimo, vino Destino a mi puerta, a avisarme- explico Draco.
La rubia se levanto, y se quedo sentada en la cama, y vio como el gatito estaba sentado en la cama, mirándola, esta lo cogió, y le abrazo.
- Así que fuiste tú?- dijo abrazando al gatito- muchas gracias!
- Miau- contesto el gato, cosa que hizo reír a los dos rubios.
- Bueno, me voy a cambiar, esta noche es fin de año, y van a venir todos- dijo Draco levantándose de la cama.
- Oh! Pues ahora nos vemos en el desayuno, y luego iré a ver como están los gatitos, de Hermione y Neville, esta noche le diré si los quieren- dijo Luna.
- Está bien- dijo el rubio saliendo de la habitación de la rubia.
La rubia comenzó a vestirse se coloco unos calcetines largos blancos hasta las rodillas, y una falda roja de cuadros, estilo colegiala, y una camisa blanca a cuadros, se la estaba abrochando cuando Narcisa entro al cuarto preocupada por Luna.
- Luna! Como estas?- dijo preocupada.
- Bien- dijo la rubia sonriendo- perdón por las molestias.
- Tranquila, a todos nos puede pasar- dijo Narcisa- Draco vino a decirme que ya estabas bien, y vine aquí corriendo.
La rubia acabo de arreglarse, se peino dejando el cabello suelo, con una diadema de color roja de tela con el mismo estampado que la falda, se coloco unos zapatos bajos, y bajo junto a Narcisa al comedor.
Después de desayunar fueron a Hogsmeade a comprar unas últimas cosas para la cena de esa tarde, y aprovecharon para comer allí, al regresar, comenzaron a preparar todo para la cena de esa noche. Luna estuvo ayudando a colocar la mesa a los duendes, ya que esa noche iban a venir muchísimas personas; Ron y Hermione, Harry y Ginny, Neville y Scarlet que ya habían vuelto de sus vacaciones, Bill y Fleur con la pequeña Victoria, George y Angelina, Charlie, y los Señores Weasley. Narcisa estaba en la cocina indicando que cenarían esa noche, y Draco estaba con ayuda de magia, claro, limpiando la casa.
Y se hizo la noche, y con ella la llegada de los invitados, los primeros como no Hermione y Ron ya que a la castaña le obsesionaba la puntualidad, seguidos de Harry y Ginny, y Neville y Scarlet, los últimos en llegar fueron el resto de familia Weasley. Se sentaron todos en la gran mesa, Luna se sentó frente a Draco, y a cada lado suyo se encontraba Ginny y Hermione con sus respectivos maridos enfrente sentados al lado de Draco.
Durante la cena, todo el mundo estuvo alegre, conversando y disfrutando de la maravillosa comida que ofrecían los duendes domésticos, Hermione, siempre ella tan observadora, noto como Luna y Draco se llevaban muy bien, conversaban casi todo el rato, y no se sacaban los ojos de encima, donde unos estaba conversando el otro entraba en la conversación. Tras la cena antes sobre las once todos se levantaron y se marcharon al salón, donde Luna y Draco pidieron a Hermione y Neville que los acompañasen, Ron y Scarlet fueron con sus parejas, y Harry y Ginny como buenos cotillas, también fueron a ver que querían los dos rubios.
- El otro día- comenzó Luna- encontré estos gatitos, abandonados en uno de los arboles del jardín, ya que su mama había sido asesinada por cuervos, y me dieron mucha pena, y quería saber si los queríais- explico.
- Oh Lu, son preciosos- dijo Hermione tomando al pelirrojo
- Te lo he dicho a ti, por que como se que hace poco tu gato se murió, a lo mejor querías otro- le explico Luna.
- Claro que sí!- dijo abrazando al gato- Podemos verdad amor?- le pregunto a Ron.
- Claro que si- contesto este haciendo feliz a su mujer.
- Y Neville- dijo Draco- en la boda de Harry y Ginny dijiste que tu abuela estaba muy sola, y si le regalas este- dijo tomando al gato negro y blanco.
- Tienes razón!- dijo Neville cogiéndolo- así no me dará la tabarra diciendo que se encuentra muy sola.
- Y tu Luna?- dijo Hermione- los encontraste tu, no quieres quedarte con ninguno?
- Oh, ya lo he hecho- dijo viendo como el pequeño gatito curioso entraba en la habitación, se agacho y lo tomo en brazos- este es el mío.
- Es muy bonito- dijo Ginny, observando como el gato desde los brazos de Luna, intentaba tocar al Slytherin.
- Y eso?- pregunto Harry divertido, al ver al gato haciendo su mayor esfuerzo por estar cerca del rubio.
- Oh! Es que se ha encariñado mucho con Draco- dijo riendo la rubia y pasándole el gato al Slytherin.
Llego la cuenta atrás hacia el año nuevo, se fueron al salón dejando a los gatos en la habitación, y cuando dieron las doce de la noche, el cielo de la mansión Malfoy comenzó a iluminarse con un montón de fuegos artificiales, todos se abrazaron y desearon feliz año. Estaban todos conversando en el salón, cuando las tres chicas salieron a dar una vuelta al jardín.
- Luna- dijo Hermione- es posible que te guste Draco?- pregunto de sopetón.
- Qué?- dijo Luna sonrojada- yo... yo... yo no...
- Eso es un sí, Luna- dijo Ginny sonriendo.
- Puede...- dijo la rubia sonrojada.
- Pero cómo?- pregunto Hermione ahora cotilla- digo tal y como os llevabais en Hogwarts.
- Ya, pero estos meses que he estado viviendo aquí, me ha acompañado a comprar, por voluntad propia, me cargo hasta mi cama cuando me quede dormida en el salón, me protegió del estúpido de Zabini, es muy amable y dulce conmigo, y esta noche, esta noche a sido la mejor de mi vida- dijo Luna suspirando.
- Esta noche... vosotros?- pregunto Hermione incrédula.
- No es lo que piensas, esta noche me dio una fiebre alta, y Destino fue a avisar a Draco, y este vino corriendo hasta mi cuarto, me cuido toda la noche, y durmió conmigo, cuando se lo pedí medio delirando, y se quedo toda la noche- dijo soñadora la rubia.
- Pero Luna, el tiene novia- dijo Ginny.
- No, ya no, rompió con ella el día que encontramos a los gatitos- explico la rubia.
Entre conversaciones por toda la casa, pronto se hicieron las 3 de la mañana, cuando todos comenzaron a partir hacia su casa, Hermione y Neville se llevaron con ellos sus gatitos, y Luna cogió el suyo para subirlo a su cuarto.
Pero cuando llego al segundo piso, el gatito salto de sus brazos y comenzó a correr hasta la habitación, de Draco, la rubia le siguió, y se paro en la puerta, llamo aun que estuviese abierta, y Draco salió del baño.
- Qué ocurre?- pregunto Draco al ver a la rubia en su cuarto.
- Destino te echaba de menos, y ha salido corriendo hasta aquí- explico la rubia.
- Ven aquí, gato travieso- dijo Draco tomándolo en brazos, pero este salto de sus brazos y se escondió en el baño, haciendo tropezar a Luna, y cayendo en los brazos de Draco.
Los dos rubios estaban tan cerca el uno del otro, la distancia era mínima, el olor de uno embriagaba al otro, estaban completamente perdidos en la mirada del otro, hasta que la distancia se hizo mínima. Sus labios comenzaron a moverse en una danza creada por ellos mismos, cada uno saboreaba y exploraba la boca del otro, eran adictivos el uno para el otro. Aun besándose acabaron en la cama de Draco, el sobre ella, aun besándola con ímpetu, pronto comenzaron a sobrar las ropas, hasta quedar desnudos el uno frente al otro, y así, disfrutaron el uno del otro, toda la noche, hasta que quedaron dormidos el uno junto al otro.
A la mañana siguiente, Draco despertó primero, abrió los ojos con lentitud, temiendo que lo ocurrido aquella noche, solo hubiese sido producto de su imaginación, pero allí estaba, la rubia de sus sueños y pesadillas, la que le hacia sonreír con solo tener su presencia junto a él. Saco la mano de las sabanas y acaricio el bonito y sedoso cabello largo y rubio de la Rawenclaw, que se enredaba el solo entre sus dedos, la rubia sonrió, notando la presencia del rubio a su lado, estaba feliz, por una vez no había sido solo producto de su imaginación, estar entre los brazos del rubio.
- Buenos días...- dijo en un suspiro el rubio.
- Buenos días...- contesto sonriente la Rawenclaw mientras se desperezaba.
- Mejor así- dijo el rubio tomando el mentón de la rubia y dándole un tierno y cálido beso de buenos días.
- Ahora sí que son buenos- dijo la rubia sonriendo cuando se separaron.
- ¿Que somos Luna?- pregunto extrañado el rubio.
- Que quieres que seamos?- pregunto Luna sentándose en la cama, junto a el tapándose con las sabanas.
- Quiero que seas solo mía- dijo el rubio abrazándola.
- Eso es fácil- dijo besándolo.
Los dos rubios, se vistieron, y Luna se marcho a su cuarto, no sin antes recibir otro beso por parte de Draco.
Y... QUE TAL?
LA PRIMERA VEZ DE DRACO Y LUNA, Y EL INICIO DE SU RELACION, QUE OS PARECE?
BUENO ALGUN REVIEW?
AVADAS?
CRUCIOS?
BESSITOSSS
