Capitulo 10
Y pasaron los días, los mejores para ambos rubios, que no dejaban de demostrar su amor en ningún momento. Salían a Hogsmeade, iban a comprar al Callejón Diagon, se pasaban horas en las habitaciones, jardines, etc.
Una mañana de febrero, mientras desayunaban una lechuza llego con una carta y la dejo delante del plato de Luna. La rubia miro la carta, era del ministerio, la abrió, y comenzó a leerla con temor.
"Srta. Luna Lovegood.
Tras estos dos meses en los que hemos estado investigando la desaparición de su padre el Sr. Xernophilius Lovegood, ha día de hoy debemos comunicarle, que su padre ha sido hallado en unos bosques de Bulgaria, sin vida"
Luna comenzó a llorar, Draco y Narcisa la miraban preocupados, la rubia continua leyendo la carta.
"Hemos traído el cuerpo a Londres, y se encuentra en el ministerio en el departamento de cadáveres, puede usted venir a reconocer el cadáver en cuanto pueda.
Mis más sinceros pésames
Ministerio de Magia y Hechicería de Londres"
La rubia arrojo la carta y comenzó a llorar desconsoladamente, Draco corrió hacia ella a abrazarla y consolarla, aun sin saber que le ocurría, Narcisa tomo la carta y la leyó para saber el por qué del malestar de la rubia.
- Luna, lo siento muchísimo- dijo consolando también a la rubia, la Sra. Malfoy.
- Que ha ocurrido?- pregunto Draco, abrazando a la rubia, que lloraba en su hombro.
- Mi padre... mi padre, lo han encontrado... esta muerto- dijo llorando.
- Lo siento muchísimo Luna- dijo el abrazándola mas fuerte, transmitiéndole seguridad a la pobre rubia.
- Debo ir, al departamento de Cadáveres- dijo la rubia en un susurro.
- Quieres que te acompañe?- dijo el rubio preocupado por la Rawenclaw.
- Gracias- dijo la rubia abrazándose al cuerpo del rubio.
Ambos rubios, junto a Narcisa se marcharon al departamento de Cadáveres, y allí preguntaron por el padre de la rubia. Una de las trabajadoras del departamento, les hizo pasar a una sala, donde se encontraba el cadáver de Xernophilius, tapado con una manta blanca, la trabajadora lo destapo un poco, y Luna comenzó a llorar al verlo, y se abrazo a Draco.
- Srta. Lovegood, en las pertenecías que llevaba su padre cuando le encontramos, encontramos esto- dijo la trabajadora, entregándole una carta.
- Gracias- dijo la rubia tomándola.
Los tres salieron de esa sala, y se fueron a una sala de espera que estaba vacía, allí se sentaron, y la rubia abrió la carta y comenzó a leerla.
"Mi pequeña Luna, sé que no debes entender el por qué me fui de casa, sin aviso previo, se que puede incluso que estés enfadada, pero quiero que sepas que todo lo hice por ti, unos mortifagos, llevaban días vigilando la casa. Te querían a ti.
Hay algo que debes de saber, tu madre, tenía un hermano, el era mortifago, y siempre quiso que tu madre se le uniera en su causa, pero ella se negó, cortando toda relación que había entre ellos, cuando tu madre murió, el me cito, y me dijo que cuando tu cumplieses la mayoría de edad, para el detector de magia, te tendría que entregar a ellos, o si no moriríamos los dos.
Pocos antes de que cumplieses los 17 años, nos vimos, y le hice el trato, en vez de entregarte a ti, me uniría yo a ellos, al principio se negaron, pero finalmente pude convencerles. Por eso me fui, para protegerte, además ellos sabían que tu habías luchado del lado de Harry Potter en la gran batalla, y que formabas parte del Ejercito de Dumbledore, por eso, ellos no te querían como secuaz si no te querían matar, así que ofrecí mi vida por la tuya.
Espero que lo entiendas, y sé que si estás leyendo esto, es que he muerto, y no quiero que te sientas culpable, el único culpable de todo es el hermano de tu madre, quiero que sigas siendo como eres, porque aun que yo ya no esté a tu lado de una forma física, siempre velare por ti, desde donde este, y piensa que ahora estoy reunido con tu madre, los dos te protegeremos, desde arriba.
Te quiere. Tu padre.
Luna leyó la carta, y comenzó a llorar de nuevo, Draco que no se había separado de ella en ningún momento, le pregunto que decía la carta, ella se la entrego y el rubio la leyó.
- Luna, tu padre tiene razón, no tienes que sentirte culpable, fue culpa de el hermano de tu madre, y sabes una cosa- dijo Draco mirándola- aun que tu padre ya no este aquí, siempre estará contigo, aquí- dijo señalando su corazón- piensa que el ahora está con tu madre, ellos te protegerán desde arriba, y yo lo hare desde tu lado- dijo abrazándola.
- Gracias- dijo Luna- no sabes lo bien que me hace que este aquí conmigo- dijo la rubia besándolo.
- Siempre estaré a tu lado- dijo el rubio abrazándola.
Los días siguientes, fueron tristes, se celebro el entierro de Xernophilius, Luna, poco a poco volvió a ser la misma que siempre, volvía a disfrutar de la vida, de su relación con Draco, porque si, él y su padre tenían razón, aun que el ya no estuviese en la tierra junto a ella, siempre estaría en su corazón, con su madre, y algún día volverían a estar los tres juntos.
Una mañana, Luna bajo a desayunar, y se encontró con Draco en las escaleras, los dos se dieron un largo, tierno y romántico beso de buenos días, y bajaron, ese día, Narcisa tenía que marcharse muy temprano al ministerio, por lo que los dos pasarían el día juntos.
- Lu, que quieres hacer hoy?- le pregunto Draco a su novia que estaba sentada en su regazo en uno de los sillones del salón.
- Me da igual, con estar contigo me conformo- dijo Luna abrazando por el cuello al chico.
- Ven te voy a mostrar un sitio- dijo Draco levantándose y con él a Luna.
Ambos tomaron sus escobas, y se marcharon volando, hasta un espeso bosque, donde justo en el medio de este, comenzaron a bajar, hasta tocar tierra, había un gran prado, con un lago en medio, estaba iluminado por el sol de la mañana que no alumbraba al resto del oscuro bosque.
- Es precioso- dijo Luna mirando el hermoso paisaje.
- No, tu eres preciosa- dijo el rubio besándole la mejilla- esto es bonito.
- Como lo descubriste?- pregunto la rubia, mientras se sentaban en unas rocas a la orilla del lago.
- Fue el invierno pasado, cuando los Mortifagos y el... estaban en mi casa- dijo Draco- Siempre salía de esa casa, no podía estar allí, sin sentir miedo, por eso huía, me alejaba de todo lo que se formaba en mi casa, y un día descubrí este lugar. Sabes que ni siquiera me entere de que habías estado encerrada- dijo Draco con ojos de disculpa.
- Esos días, no fueron los mejores de mi vida- comento Luna- pero no te culpo, tú no fuiste quien me encerraste.
-Mi madre, se siente fatal, por todo lo que te hizo, por eso ahora intentar arreglar sus errores- explico Draco abrazando a la Rawenclaw.
- Bueno pero eso es parte del pasado, me gusta más el presente- comento la rubia apoyándose en el hombro del Slytherin.
- A mi también- comento el rubio suspirando- Sabes una cosa que si recuerdo, el día que entraste a Hogwarts.
- Lo recuerdas?- pregunto sorprendida la rubia.
- Sí, yo estaba sentado en la mesa de Slytherin, y vi como un montón de niños, que igual que yo el año anterior, se iban a someter al sobrero seleccionador, me fije en todos, recuerdo que vi a la chica Weasley, y supe enseguida que iría a Griffindor, de lógica, y luego vi a una niña pequeña, con una cabellera más larga que la de todas las chicas, rubia y brillante- dijo Draco sonriendo- esa eras tú, al principio pensé que caerías en Griffindor o en Hufflepuff, pero luego fuiste a Rawenclaw, y realmente me sorprendí
- Claro, no pensabas que yo pudiese ser inteligente- dijo Luna fingiendo enfado.
- No, no es eso- dijo Draco remediando su error- es que te veía tan alegre, tan vivaz que me sorprendió las chicas de Rawenclaw, eran todas muy seria y monótonas, tú te salías de lo normal, es eso- explico.
- Sabes, puede que si el pasado hubiese sido diferente ahora tu y yo no estaríamos aquí- dijo Luna pensando- yo creo que todo es por una razón, tu no?
- Antes no, pero ahora empiezo a creerlo- comento el rubio besando a su novia.
BUENO Y QUE TAL? LA VERDAD ES QUE NO ME PUEDO IMAGINAR UN DRACO SIENDO BUENO Y ROMANTICO CON LUNA, PERO COMO ME ENCANTA ESTA PAREJA, HAGO MI MAYOR ESFUERZO.
QUE LES PARECE?
TAN SOLO QUEDAN 5 CAPITULOS!
UN REVIEW?
UN CRUCIO?
UN AVADA KEDAVRA?
BESSITOS
