Capitulo 11

El tiempo paso, estaba por acabar marzo, una día Luna bajo a desayunar, en el comedor, solo se encontraba ella, pues, los Malfoy ya habían comido pues esta tardo mucho, y Draco se encontraba en su habitación, ya que había recibido una carta importante. Comió sola, bueno mas bien, no comió, al ver la comida, le dieron unas enormes ganas de vomitar, y corrió al baño, decidió no comer, pues no se encontraba muy bien.

Así que volvió a su cuarto y se tumbo en la cama, para que uno de los muchos mareos que últimamente le daban se le pasase, para cuando llego Draco. Llamo a la puerta, y paso, Luna se levanto de la cama, y atendió a su novio.

- Que ocurre Draco?- pregunto al ver la cara seria que traía.

- Luna... no podemos seguir juntos- dijo firmemente, pero mirando al suelo.

- Como que no podemos seguir...?- dijo la chica asustada.

- No puedo Luna, no te quiero- dijo Draco mirándola a los ojos.

- Pero...- dijo Luna con los ojos encharcados de lágrimas.

- Me he dado cuenta de que ya no te quiero, ya no es lo mismo- dijo aun con serio.

- No es verdad- dijo la rubia llorando desconsoladamente, y dejando confundido al rubio- no es verdad que ya no me quieres, lo que pasa es que nunca me has querido, solo he sido otro de tus juguetes- dijo la rubia enfadada.

- Tienes razón...- dijo en voz baja- para que ocultar la verdad, solo jugué contigo, cómo pudiste creer que un Malfoy saldría con la loca de Hogwarts.

- No sé cómo pude caer tan bajo- dijo la rubia- vete, márchate!

Dijo la rubia empujando al rubio y sacándolo de su cuarto, y cerrando la puerta dejando al rubio fuera desconcertado y sorprendido, jamás había visto a la rubia tan furiosa. Mientras la rubia, abrió uno de sus cajones de una mesita de noche, y saco una carta. La había guardado allí, pensando que no la respondería, pero ahora, ahora todo había cambiado. Se sentó en el escritorio y comenzó a escribir la carta, al terminar, bajo al despacho de Narcisa.

- Narcisa- dijo la rubia, llamando a la puerta del despacho, oyó un "pasa" y entro.

- Luna, estas bien? He odio gritos- pregunto la morena, al entrar la rubia.

- Si, no pasa nada... te venía a decir una cosa- dijo sentándose en la silla que había delante del escritorio donde ella estaba sentada.

- Que ocurre querida?- pregunto.

- Hace unos días, recibí esta carta- dijo dándosela- es una beca para estudiar en Francia, querría que me dieses tu consentimiento.

- Claro que si, Luna, esta es una oportunidad como ninguna otra, y tienes que aprovecharla, cuando tienes que irte?- pregunto Narcisa.

- Pues... como ya la recibí hace unos días, creo que el viernes, si mal no recuerdo, debería estar ya en Francia- comento la rubia.

- El viernes, de acuerdo- dijo Narcisa- entonces si quieres mañana miércoles, vamos a comprar lo que te haga falta para el viaje al Callejón Diagon.

- La verdad, es que te quería pedir otro favor, veras... como me marcho y estaré fuera un año, bueno... tenía pensado en pasar estos últimos dos días, en casa de mis amigos, para despedirme de ellos, y eso- comento la rubia, en realidad no quería tener que estar cerca de Draco.

- Pero y mi hijo? Él lo sabe?- pregunto Narcisa.

- Draco y yo... bueno en resumidas cuentas, no funciono- explico un poco triste.

- Lo siento mucho cielo, entonces, prepara tus cosas esta noche cenaremos una gran cena de despedida, y te marchas después de comer, te parece?- pregunto Narcisa.

- Por supuesto! Muchísimas gracias!- dijo abrazando a su madrina, y luego marchándose a su cuarto.

En la habitación del rubio, este se encontraba tumbado en su cama, después del incidente con Luna, cuando oyó ruido en la habitación de enfrente, se sentó en la cama, y miro por la ventana, y vio a la rubia, cargar con una grande maleta y dejarla sobre la cama, después abrir el armario, y comenzar a guardar todo lo que se encontraba dentro, también recogía sus libros sus todo lo que tenía en el escritorio, absolutamente todo, Draco la miro con tristeza, ella se marchaba, se marchaba por su culpa. Volvió a fijar la vista en la ventana, y vio a la rubia sentarse en la cama, como si se hubiese mareado. Al cabo de unos minutos, se volvió a levantar, tomo un sobre que había encima de su escritorio, y abrió la ventana, para encontrarse al rubio mirándola fijamente, esta paso del rubio, y llamo a una de las lechuzas de la casa.

- Ven bonita- dijo la rubia acariciando a la grisácea lechuza y le dijo- ten- colocando la carta en el pico de esta- llévala a Francia por favor.

El rubio desde su cuarto, se extraño, porque Luna quería enviar una carta a Francia, se levanto de la cama, y bajo al salón, y encontró a su madre allí.

- Madre- dijo el rubio saludándola.

- Oh! Draco- dijo esta al notar la presencia del rubio.

- Madre, sabes porque Luna acaba de enviar una carta a Francia, y está haciendo su maleta? Se marcha de vacaciones o algo así- pregunto confuso.

- No lo sabes, a Luna, le han ofrecido una beca para estudiar en Francia por un año- explico Narcisa- se marcha el viernes.

- Pero por que hace sus maletas hoy?- pregunto confuso y triste el rubio.

- Se va a ir con sus amigos estos dos últimos días, se marcha esta noche, siento mucho que hayáis roto, hijo, con ella te veías mas feliz que nunca.

- No pudo ser madre, por cierto, ya has contestado a aquella carta- pregunto el rubio con misterio.

- Si, esperemos que la lean antes de soltarle- dijo Narcisa preocupada.

Dejando esa conversación, donde solo ellos dos, madre e hijo, sabían lo que ocurría, fueron al comedor, donde la cena pronto estaría lista, Luna bajo al vestíbulo, donde cargaba con dos grandes y pesadas maletas, que las dejo a un lado en la entrada y entro en el comedor, donde había un excelente banquete en su honor, y donde ya se encontraban los dos Malfoy sentados en la mesa.

- Luna, querida ya has acabado de guardar tus cosas?- pregunto Narcisa mientras la rubia tomaba asiento.

- Si, ya he terminado, y he enviado la carta a Francia, ah! Y Harry me ha dicho que puedo quedarme con ellos estos dos días- dijo feliz la rubia.

- Me alegro mucho por ti cielo- dijo Narcisa- Luna, me podrías disculpar, es que tengo mucho papeleo atrasado para mañana, y debería acabarlo.

- Por supuesto que no, ve- dijo la rubia sonriéndole.

- Cuando te marches me avisas, vale?- dijo la morena levantándose.

- Claro- dijo la rubia.

En cuanto Narcisa salió del comedor, se hizo un silencio incomodo en el comedor, hasta que Draco dijo.

- Así que te marchas con Potter, esta semana- dijo con un poco de celos.

- Si, Hermione y Ron, también pasaran estos dos días allí, para que pueda estar con mis verdaderos amigos- contesto la rubia.

- Desde cuando tienes la carta de Francia?

- Desde hacía ya un par de semanas- contesto la rubia fríamente.

- Y no la has respondido hasta hoy...- dijo el rubio.

- No lo entiendes, verdad, bueno que me extraña, la respondí esta tarde pues quiero alejarme de ti- dijo firmemente- por eso me voy a con Harry y Ginny, para no tener que verte, no dejare que nadie más juegue conmigo- dijo la rubia levantándose furiosa de la mesa.

El rubio se quedo allí, shockeado, sabía que se lo merecía, pero si Luna supiese el motivo de por qué rompió con ella... bueno no se lo podía decir, su vida correría peligro si lo supiese, el también se levanto, y fue al vestíbulo donde se encontró con Luna y Narcisa despidiéndose.

- Cuídate mucho, vale querida- dijo Narcisa abrazándola- y escríbenos de vez en cuando.

- Claro, además en un año volveré, aun no tendré la mayoría de edad- dijo Luna- me tendréis que aguantar unos meses más.

- Estaré deseosa de que vuelvas, me faltaba una compañía femenina en esta casa- dijo Narcisa.

- Yo también, prometiste cuidarme como una madre, y te lo agradezco, porque estos meses han sido como si tuviese una, gracias- dijo Luna.

Las dos mujeres se separaron, y Luna vio a Draco, tenia tristeza en su mirada, Luna se acerco a él, y le dijo.

- Adiós- fríamente, se separo y fue a por sus maletas. Y se dirigió a la chimenea de la red flu.

- ...- Draco no sabía que decir, así que se quedo observando a la rubia.

Luna entro en la chimenea, y dijo la calle de Harry y el numero, y a los pocos segundo apareció en el salón de este.

- Luna!- dijo Ginny al verla, y la abrazo.

- Ginny- contesto esta alegre.

- Bienvenida- dijo Harry saliendo de la cocina.

- Gracias por dejar que me quedase aquí- dijo Luna con una sonrisa triste.

- Luna- dijo Ginny sentándose en el sofá junto a ella- en la carta que me enviaste me dejaste muy preocupada, estas bien.

- Si, luego os cuento- dijo Luna sonriendo- ahora tu... veo que no has perdido mucho el tiempo no?- dijo acariciando el abultado vientre que Ginny tenía.

- Bueno...- dijo Ginny un poco sonrojada.

- De cuanto estas?- pregunto la rubia.

- De cinco meses- explico.

- Antes de la boda?- pregunto la rubia sorprendida, la pelirroja asintió- me alegro mucho por vosotros.

- Gracias- dijo Harry sentándose junto a su esposa- Quieres que te ayudemos a llevar tus cosas al cuarto de invitados?

- Oh no, gracias Harry, ya habéis echo mucho por mi- dijo la rubia levantándose pero sintió un fuerte mareo, y volvió a sentarse en el sofá rápidamente.

- Luna! Estas bien?- pregunto Ginny asustada.

- Si, si no es nada, últimamente me mareo mucho- explico la rubia.

- Cuanto hace que te ocurre?- pregunto el moreno, preocupado por la salud de su amiga.

- Un mes y medio más o menos, debe ser que estoy encubando un resfriado, he vomitado mucho últimamente y me mareo con frecuencia- explico la rubia.

- Mareos, vómitos...- dijo Ginny pensativamente- Luna... tú no has pensado la posibilidad de que estés embarazada verdad?

- E..embarazada?- dijo sorprendida la rubia- Dios, no puede ser.

- Que ocurre Luna?- pregunto Harry al ver a la Rawenclaw, hundiendo su cara en sus manos.

- Draco, Draco me ha dejado esta mañana- dijo Luna con lagrimas en los ojos.

- Cómo?- dijo sorprendida Ginny.

- Me dijo que solo había sido un juguete para él, que nunca me había querido, es por eso que decidí marcharme a Francia, para olvidarlo- dijo Luna llorando.

- Tienes, que decírselo- dijo Ginny- él es el padre.

- No, no puedo, el me dejo, y va a creer que lo hago para atarlo a mi lado, no, además, y si rechaza al bebe, no, no puedo- dijo Luna llorando.

- Tranquila- dijo Ginny abrazando a su amiga- todo se arreglara.

Ron y Hermione, llegaron a la mañana siguiente, para ver a Luna, y darle ánimos, pues la rubia, por una parte estaba feliz, iba a tener un hijo, y con el hombre que mas amaba, pero claro ese hombre la había dejado, abandonado, nunca la quiso, no le iba a decir que estaba embarazada, pues así el solo pensaría que se lo decía para atarle a su lado, tampoco quería que esa criatura que aun no había ni nacido, recibiera el rechazo de su padre, no, su hijo no sufriría. Se marcharía a Francia, estudiaría, quería ser profesora de Hogwarts, de cuidado de criaturas mágicas, conseguiría un trabajo, y en un año volvería, y pasaría lo que tuviese que pasar.


BUENO AQUI ESTE CAPITULO, SEGURAMENTE ME QUEREIS MATAR, Y ME ENVIAREIS ALGUN QUE OTRO AVADA KEDAVRA, PERO NO OS PREOCUPEIS, CONFIAR EN MI...

BUENO RESPECTO A QUE UNA DE MIS LECTORAS ME LO COMENTO, SI, ESTOY PENSANDO EN ESCRIBIR, UNA NUEVA HISTORIA, AUN NO ESTA EN MARCHA PERO LO ESTARA PRONTO, TRATARA SOBRE LAS VIDAS DE ROSE, SCORPIUS Y ALBUS, Y DE COMO LES PRESENTAN A SUS PADRES SUS RESPECTIVAS/OS NOVIAS/OS Y AMIGOS, ALGO DE HUMOR Y ROMANCE