Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la gran Stephenie Meyer y todo el credito de la historia va para Red Roses ^^
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*Capitulo 2*
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Advertencia: Este capitulo contiene material sexual leelo bajo tu responsabilidad.
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*Deseo insaciable*
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No te pido la luna ni el sol, solo abrígame cuando tenga frió
Yo también necesito calor probaras al robarme un suspiro
y un poco de amor, lo que espero es solo un poco de amor
Y con solo mirarte tengo.
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Llevaba dos semanas evitándolo, dos semanas tratándolo con total indiferencia y aunque para cualquier persona aquello fuera fácil… dios… para ella era todo lo contrario era tan difícil tener que alejarse de el… le dolía… pero no podía ser de otra manera. Trato de concentrarse en los papeles en sus manos, debía descubrir que le sucedía a su paciente, oyó el sonido de la puerta al abrir y dirigió su mirada al lugar, solo una persona entraría sin tocar y aunque Jasper era un total atrevido después de muchos golpes por fin había aprendido la lección.
-Desastre… que tal.- dijo efusivamente la rubia, se sentó en una silla frente al escritorio, Bella dirigió nuevamente su mirada a los documentos en sus manos ignorándola completamente.
-Oye.- reclamo cuando su amiga le arrebato los papeles, la rubia se paro poniendo sus manos en su cintura.
-Desastre… estoy aquí si no te diste cuenta últimamente has estado muy extraña necesitas relajarte… que tal si salimos… por ahí.- dijo con una sonrisa radiante, Bella la miro desconcertada y hasta cierto punto con incredulidad, salir ella… Rosalie era una mujer sin compromiso todo lo contrario a su persona porque ella sí que los tenia.
-Yo no creo… no.- balbuceo negando con la cabeza.
-Vamos Bells… Tony se quedara a dormir en casa de Alice… ¿Cierto?... además Edward nunca llega temprano a casa y el sale cuando se le da la gana… así que… dios date un descanso.- dijo dramatizando todo como siempre, la castaña mordió su labio inferior maldita Rosalie con su psicología.
-No… yo… no se.- dijo indecisa haciendo sonreír a la rubia, un poco mas y la convencía.
-Vamos Bells… sabes… conocí a un chico… es muy lindo y caballeroso tiene cierto parecido a Edward tu sabes que yo antes… antes estaba loca por él y no te reclamo nada, lo mío solamente era atracción y bueno tu lo amas… pero a lo que quiero llegar es que me invito a salir pero un amigo ira con él y bueno que tal si tu vas conmigo y….-dijo haciendo muecas extrañas sin llegar a terminar la larga narración pues sabía lo que ahora venia, Bella se sonrojo fuertemente es que acaso estaba pidiéndole que fuera solamente para que distrajera al dichoso amigo y así que ella se pudiera ligar … a ese tal Emmett.
-Rosalie Hale que estas pensando.- dijo fuertemente, la rubia como toda una reina del drama puso una mano en su pecho y la miro inocentemente.
-Yo… nada solo quería que me acompañaras ya en serio Bella últimamente estas muy tensa y además no hemos podido salir juntas en los últimos 6 años… vamos ¿iras?.- pregunto entusiasmada, Bella desvió la mirada no se dejaría convencer no… ella no podía salir con Rosalie era… muy peligroso.
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Se miro frente al espejo maldiciendo una y otra y otra vez a su amiga, es que ¿Cómo se había dejado convencer?, suspiro… bueno era mejor que estar en casa, además, Edward y ella solos… no era bueno, miro el celular entre su mano, no tenia porque avisarle ¿Cierto? bueno ella podía hacer lo que quisiera, una cosa era estar casada y otra era tener que pedirle permiso o algo por el estilo.
Se miro nuevamente en el espejo, se sentía algo incomoda, esas ropas que Rosalie prácticamente le obligo a ponerse eran demasiado reveladoras, no eran indecentes es que simplemente hacía mucho tiempo había dejado de usar faldas arriba de la rodilla, al menos para salir, normalmente solo las usaba en casa, donde nadie la pudiera ver, además, la blusa tenía un escote, no era provocativo pero hacia ver sus pechos más de lo que ella los mostraba, se sonrojo nuevamente al ver su reflejo… no quería salir así, nunca se acostumbro a recibir miradas y estaba segura que ahora lo haría.
-Vamos Bells… te ves bien mejor que bien hace tiempo no te vestías así… acaso Edward no te dejaba.- dijo pícaramente, riendo por su propio comentario sin darse cuenta del efecto que sus palabras causaban en su amiga, la mirada castaña se opaco por la tristeza, a Edward no le importaba nada de lo que ella hacía, salió de la habitación de la rubia con paso decidido, solo por esa noche olvidaría todo… todo, ambas salieron de la casa de Rosalie y se fueron en el coche de la castaña.
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Sus mejillas ardían fuertemente, desde el momento en que entro al bar, muchos hombres la quedaban viendo y no exactamente de manera sana, caminaba a la par de Rosalie (quien incluso parecía disfrutar las miradas).
-Emmett.- chillo su amiga y corrió acercándose a un pelinegro, observo como la rubia abrazaba al chico.
-Ven Bella… te presento a Emmett.- dijo con una sonrisa, la castaña se acerco a ambos.
-Mucho gusto… Emmett.- dijo extendiendo la mano con una sonrisa hermosa, el chico la agarro correspondiéndole el saludo con una sonrisa algo fingida.
-Em… hola feíta.- dijo sonriendo, una venita resalto en la frente de Bella… este chico… era… era más atrevido que Jasper… feíta… feíta… ¿de dónde demonios sacaba Rosalie que ese hombre era un caballero?
-Estas bromeando Emmett… ella es una hermosura.- dijo un rubio acercándose, se sonrojo al oírlo, la mirada miel choco contra la suya y volteo el rostro mientras su sonrojo aumentaba.
-Mucho gusto… mi nombre es Riley… soy amigo de este tonto no le hagas caso no es muy… expresivo.- dijo sonriendo, la castaña le miro y sonrió con timidez.
-Soy… Bella.- dijo suavemente tratando de sonar tranquila, siguió a su amiga caminando al lado del rubio.
Ese chico era agradable más aun así no le gustaba que la mirara… la hacía sentir incomoda, desvió la mirada hacia la pista, ahí estaba su amiga con ese tal Emmett, nunca juzgaba a las personas antes de conocerlas a fondo pero ese chico en realidad no le agradaba… bueno realmente no era desagradable tenía una mente muy abierta y un gran interés y pasión por el arte pero todo cambiaba cuando le decía "feíta" que por cierto habían sido más de un par de veces.
-Bella … quieres bailar.- pregunto el rubio extendiéndole la mano indecisa la tomo, supuestamente iba a divertirse ¿Cierto?, además, un baile entre amigos no era malo ¿no?
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Busco las llaves en su cartera ¿Dónde las había metido? cuando por fin las encontró introdujo la llave correcta en la cerradura de la puerta, abrió lentamente evitando hacer ruido, entro a la casa caminando de puntillas con los pies descalzos en la oscuridad, prendió la luz y dejo los sandalias en el suelo, se dio la vuelta dispuesta a ir a su habitación pero se sorprendió al ver a su esposo sentado en las escaleras, llevaba puesto solamente un pantalón, con una mano sostenía un vaso de whisky mientras con la otra sostenía entre sus dedos un cigarro, trago grueso al ver su mirada jade penetrar sus ojos y desvió la mirada al no poder sostenerla, hacía tiempo Edward había dejado esos malos hábitos, desde que el doctor se lo había ordenado cuando ella estaba embarazada.
-Anthony … está en casa de Jas… Jasper.- dijo tratando de mantenerse tranquila y fracasando en el intento pues su voz fallaba.
-Lo sé.- dijo fríamente de manera cortante, cerró los ojos al oír el tono empleado en su voz, a pesar de que sabía que tenía que salir de ahí su cuerpo no respondía y los nervios la traicionaban.
-¿Dónde estabas?- pregunto seriamente haciendo que un escalofrió recorriera su cuerpo al oírlo, respiro profundo.
-Con unos amigos.- dijo en apenas un susurro que logro llegar a oídos del cobrizo, lo miro levantarse y lanzar el vaso estrellándolo con la pared haciéndola sobresaltar.
-Demonios… ¿Sabes qué hora es?- pregunto furioso bajando lentamente los tres escalones que lo separaban del suelo mientras apagaba en el camino el cigarro para luego lanzarlo al final, su ceño se frunció al oírlo decir aquellas palabras… él no tenía ningún derecho a reclamarle cuando él hacía lo mismo.
-Yo no te digo nada cuando sales y llegas en la madrugada.- declaro fuertemente frunciendo el ceño aun mas al sentir ese insoportable nudo en su garganta… ella no había hecho nada malo.
-No me importa… sabes que me gusta manejar mi vida así… pero eso no significa que tú puedas hacerlo.- gruño molesto, mirándolo furtivo, estaba furioso… muy furioso.
-Yo tengo el mismo derecho que tu.- dijo respirando agitada… a causa de la fuerte presión en su pecho y el ardor molesto en sus ojos, trato de tranquilizarse no podía llorar no en ese momento… no frente a él.
-Tú eres mi esposa… entiendes… no puedes salir cuando se te plazca.- ordeno sin abnegación, lo miro con incredulidad, desde cuando Edward era tan… tan machista, cerró los ojos fuertemente evitando derramar alguna lagrima, su cuerpo empezó a temblar de manera casi imperceptible, abrió los ojos lentamente fijando su mirada en el.
-¿Desde cuándo aquí hay reglas?-pregunto casi en un grito tratando de tranquilizarse.
-Desde el momento en que regrese a mi casa y mi esposa no estaba… desde que no contesta el celular… desde que llega a altas horas de la noche… desde que no sé donde esta.- clamo molesto mirándola directamente a los ojos, Bella le miro con impotencia desde cuando a él le importaba lo que ella hacía.
-Yo… tu… no.- balbuceo sin llegar a decir nada por el fuerte nudo en la garganta, simplemente callo y bajo la mirada, se dispuso a ir hacia el cuarto de huéspedes hasta que sintió como era halada del brazo, su cuerpo choco contra el torso desnudo de Edward, no supo cómo reaccionar cuando los labios de su esposo se movieron desesperados sobre los suyos, su cartera cayo pero ella no fue consciente de ello, sus sentidos se aturdieron aun mas cuando su espalda choco bruscamente contra una pared, no supo en que momento empezó a corresponder el beso con pasión resguardada.
Las manos del cobrizo se posicionaron en su redondeado trasero apretándolo bajo la falda, la alzo y ella rodeo con sus piernas la cadera masculina, sintió como las manos de su esposo subían su falda hasta su cintura y como el se restregaba contra ella demostrándole su potente erección, rompió el beso y echo la cabeza hacia atrás.
-Edward.- gimió sintiendo como la dureza del miembro del cobrizo se apretaba contra su parte sensible, agarro entre sus delicadas manos su rostro y estrello sus labios contra los de él, sintió como él la alzaba aun más y la apegaba hacia su cuerpo eliminando la mínima distancia aun sin romper el beso.
Camino hacia el lugar más cercano aún sin romper el contacto de sus labios, tiro todo lo que había sobre la mesa y la sentó sobre esta, ambos se miraron fijamente con los ojos entrecerrados y las respiraciones agitadas, las manos del cobrizo agarraron firmemente sus piernas y la halaron. Bella inmediatamente se apoyo en sus codos aun sin quebrar el contacto visual.
Las manos de Edward empezaron a acariciar sus piernas sintiendo la piel tersa bajo sus dedos, uno que otro suspiro salió de los labios de la mujer haciéndole sentir el palpitar de su miembro aun mas fuerte… la necesitaba… realmente la necesitaba, subió acariciando sus muslos hasta llegar a sus bragas halando las orillas de estas, la miro fijamente observando cada uno de sus gestos y sus orbes ahora oscurecidos, posiciono sus manos en los pechos de la castaña y los rodeo apretándolos levemente.
-Ah…Edward.- susurro sorpresivamente, mordió su labio inferior evitando algún sonido y aquel simple gesto lo excito de sobremanera, quito la blusa y luego el sujetador dejando a la vista dos redondeados y firmes pechos, los apretó entre sus manos y con sus dedos, halo los endurecidos pezones, la miro arquearse hacia él mientras trataba de reprimir sus gemidos, se inclino hacia ella y atrapo entre su boca uno de los pechos atendiendo el otro con su mano.
-Edward … ahh.- gimió haciéndolo sonreír contra su piel, lamió, chupo y mordió saboreando su piel, puso la misma atención al otro seno tratando de mantener su autocontrol al oír como Bella lo llamaba en gemidos, dejo libres los duros pechos y subió por su cuello dejando marcas en el haciéndole saber que ella era suya, atrapo los labios de su mujer entre los suyos y su lengua penetro su boca sin vacilación robándole todo el aire, sintió como ella pasaba sus brazos por su cuello y como lo acercaba a su cuerpo, todo su autocontrol se fue cuando sus torsos desnudos entraron en contacto.
-Ed... Edward.- gimió contra sus labios, el cobrizo inmediatamente dirigió sus manos a las bragas de la castaña y las rompió, rápidamente desabrocho su pantalón bajando lo necesario para liberar su erección, la agarro firmemente de las piernas y se adentro en ella de una sola estocada.
-Ahh.- gimió fuertemente apoyándose en sus codos mientras echaba la cabeza hacia atrás, el cobrizo salió de ella solamente dejando la punta de su pene dentro y de una sola estocada la penetro hasta que sus caderas chocaron, Bella enrosco sus piernas en la cadera de Edward y apretó los puños fuertemente tratando de controlar la deliciosa sensación, lo había extrañado demasiado, sintió como el salía y volvió a penetrarla sacándole un gemido.
-Arggg… Bella.- susurro por lo bajo adentrándose nuevamente en ella… dos malditas semanas… era demasiado… demasiado sin sentirla así… agarro la cadera y lo halo hacia sí, recostándola en la mesa, se inclino hacia ella y atrapo uno de sus pechos entre sus labios mientras sus manos se aferraban a sus piernas y la embestía fuertemente.
-Ahh… Ed…ahh.- gimió al sentir como Edward aceleraba las penetraciones… mas fuerte… más rápido… más profundo… era delicioso sentir sus miembro palpitante entrar y salir y volver a entra cada vez con más fuerza en ella, se sonrojo fuertemente al escuchar sus propios pensamientos.
Sus manos se posicionaron en la cintura de Bella subiendo por su espalda, la elevo haciendo que sus torsos desnudos y recorridos por gotas de sudor se pegaran, la agarro firmemente de la cadera y la elevo penetrándola fuertemente tratando de hundirse aun mas en ella.
-Ahh… mmm… Edward.- gimió mordiendo su labio inferior mientras su delicado cuerpo soportaba las fuertes embestidas del cobrizo.
-Ahhh… mas.- pidió en un ruego, sintió su espalda chocar contra una pared, la mano del cobrizo se entrelazo con la suya apretándola mientras con su brazo libre sujetaba su cintura sosteniendo su peso, sus rostros quedaron enfrentados, sus ojos entrecerrados estaban fijos en los del otro, sus labios a unos solos centímetros y uno que otro gemido salían de sus bocas haciendo que sus labios se rozaran.
-Ahhh… Edward.- gimió siendo acallada por los labios del cobrizo, sintió como algo estallaba en su interior cuando llego al orgasmo, apretó fuertemente la mano de Edward ahogando un gemido en el beso, corto el contacto de sus labios, cerrando fuertemente los ojos mientras el cobrizo escondía su rostro entre su hombro sintiendo como el también llegaba al orgasmo mordiendo al mismo tiempo de manera delicada un tramo de la piel del hombro de su mujer, ambos jadeaban trataban de controlar sus respiraciones. Poco a poco sus piernas perdieron fuerza y fueron dejando libre la cadera masculina hasta que las manos del cobrizo la sujetaron de la cintura y la alzaron.
-Aun…aun…no.- dijo haciéndola deslizar sobre su pene nuevamente duro, ambos gimieron al unisón mientras sus cuerpos volvían a calentarse, Edward la agarro con firmeza de la cintura y la apego hacia el cargándola mientras las piernas de la castaña se enganchaban nuevamente en la cadera del cobrizo.
Edward apoyo una mano en la pared mientras con la otra agarraba firmemente la cintura de su mujer tratando de mantener el equilibrio, se adentro en ella de una sola estocada hundiendo su rostro en el cuello de Bella mientras cerraba los ojos fuertemente y un gruñido salía de sus labios, siguió embistiéndola rápidamente tomando intensidad en cada penetración temiendo hasta cierto punto lastimarla, pero, no por eso evito seguir embistiéndola fuertemente… es que cuando estaba dentro de ella no podía pensar , solamente quería saciarse de ella… pero con cada penetración pasaba lo contrario… quería mas… hacerla suya hasta cansarse y aun así volver a hacerlo… es que en dos semanas no había hecho otra cosa más que desear tocarla… las manos le quemaban por esa necesidad de acariciarla, dios… era demasiado no poder hacerla suya durante dos malditas semanas.
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No lo puede detener
Esos deseos me piden, me piden
de lleno a gritos: quiero hacerte el amor
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-Edward … mmm.- gimió en un grito cuando llego al segundo orgasmo, sintió miles de estremecimientos recorrer continuamente su cuerpo, echo la cabeza hacia atrás y cerró los ojos con fuerza mientras su pecho desnudo subía y bajaba rozando con el torso también desnudo del cobrizo, su mirada se nublo cuando se dio cuenta de lo que había hecho había sucumbido al deseo que el tenia por ella había roto su propia promesa pronto sintió como si la piel de Edward le quemara e inmediatamente quiso alejarse de él, pero sintió como la mano de Edward se enredaba en su cabello y la halaba hacia sí, sus rostros quedaron enfrentados y agradeció con todo su corazón que fuera de noche para que el no la viera llorar… llorar por él, rápidamente los labios del cobrizo chocaron con los suyos, gimió de sorpresa y la lengua de el entro a su boca, sintió como le robaba el aire más aquello no le importo, las lagrimas empezaron a bajar por su mejillas y trato de alejarlo luchando consigo misma… trato de despegar sus labios de los de él…trato de no suspirar cuando el abandono sus labios y empezó a besar su cuello… trato de no gemir su nombre cuando él la volvió a penetrar… trato de no pedir más cuando el salió de ella dejándole esa sensación de vació…. trato de no gemir nuevamente cuando él la volvió a penetrar… trato de no aferrar sus manos a los anchos hombros de él buscando sostén… trato de no besar sus labios cuando sintió los desesperados labios de él sobre los suyos… pero lo que en serio trato de evitar con todo su corazón fue… que esa calidez y sensación de plenitud se extendiera por todo su ser amándolo con más fuerza… en serio trato de que todo eso no pasara… en serio lo intento… pero como siempre no lo logro.
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Lo que espero de ti
No es tan solo una noche que calme las ganas de ti
Solo espero de ti
Son palabras, son gestos tus manos que me hagan sentir
un poco de amor
Es lo que espero de ti.
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Las lágrimas bajaron continuas por su rostro confundiéndose con el sudor, lo observo fijamente con los ojos levemente cristalizados hasta que la mirada jade se centro en la suya pero no por eso la aparto, cerró los ojos al sentir como él la embestía fuertemente, entrando y saliendo de ella en un ritmo sincronizado.
-Aah… Edward.- gimió al sentir el tercer orgasmo, su cuerpo tembló ante los espasmos y sintió como todo le daba vueltas, respiro lentamente tratando de tranquilizarse y soltó un suspiro al sentir como el salía de ella.
Los labios del cobrizo se posesionaron de los suyos… pero esta vez de manera diferente… se movían suavemente con tanta delicadeza que la hizo marear, sus párpados empezaron a pesar, sus piernas por fin dejaron libres la cadera masculina pero sus pies no tocaron el suelo simplemente sintió como el la cargaba en brazos, apoyo su mejilla derecha en el duro pecho de él y finalmente se dejo vencer por el sueño.
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Subió las escaleras con lentitud mirando al frente, se encamino a la habitación principal, abrió la puerta yendo directamente a la cama, la dejo en ella con suma delicadeza y luego dio la vuelta acostándose del otro lado, se acostó de lado frente a ella, quedando sus rostros enfrentados, la observo con cuidado de no perderse ningún detalle… su rostro fino… su cuerpo esbelto… era hermosa.
Con sus dedos acaricio la piel de sus muslos desnudos, su piel era tan tersa… subió por la silueta de reloj de arena que formaban sus caderas tocando su piel en una caricia casi inexistente con la mayor delicadeza posible, recorrió con sus dedos el trazo que dibujaba su cintura y subió contorneando el pecho que estaba a su disposición… el pecho derecho, con sus dedos trazo el circulo que formaba su pezón y siguió su camino subiendo por su cuello hasta llegar a su barbilla, luego a sus labios, acaricio con el pulgar su labio inferior y siguió por su mejilla aun sonrosadas, subió un poco mas delineando sus rasgos hasta llegar a sus largos y sedosos pelos, agarro entre sus dedos una hebra de cabello castaño y lo acerco a su nariz aspirando el peculiar aroma a fresas que este desprendía… la observo fijamente… pensando en lo hermosa que era… ¿Cómo podía desearla todavía después de tantos años de hacerla suya?... ¿Cómo podía desearla como la primera vez que la tuvo entre sus brazos?.
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Mi cuerpo se estremece
Definitivamente deseo insaciable por ti mujer
Deseo insaciable mujer por ti, por ti
Es que mi vida y mi alma
Están atada a ti
Deseo insaciable mujer por ti.
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En ese entonces su cuerpo todavía no era tan voluptuoso como ahora pero no por eso a deseo menos ¿Qué había en ella que le hacía desearla tanto? Cuando estuvo embarazada lucia mas radiante… a sus ojos la mujer más hermosa y a su vez inocente con esa sensualidad innata que tenia… era un deseo insaciable… y su embarazo no fue ningún impedimento para hacerla suya cada vez que podía y ahora aun después de 6 años ese deseo persistía, paso sus dedos por su silueta nuevamente… subiendo hasta detenerse en su pecho derecho, lo envolvió en su mano apretándolo.
-Edward.- lo oyó gemir en sueños, la observo fijamente, él era el único hombre que podía tocarla… él era el único que la podía hacer gemir… porque el fue el primer y el único hombre que ha tocado su cuerpo… él era el dueño de sus gemidos y mataría a quien se atreviera a tocar lo que era suyo… e… Isabella Swan era completamente suya.
Paso un brazo por la cintura de su mujer y la apego a el mientras los tapaba a ambos con una sabana, sintió como ella se acurrucaba contra el… la apego aun mas a su cuerpo y cerró los ojos, dejándose llevar por el sueño.
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Bueno qui Ame con un nuevo capi :D espero les halla gustado y gracias por recibir tan bien la historia ahh y repito la historia no es mia yo solo me adjudico su adaptacion Bssttss...
Nos leemos
¿Review?
