Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la gran Stephenie Meyer y todo el credito de la historia va para Red Roses ^^
Nota** Bueno como ustedes lo pidieron A qui esta^^
Disfrutenlo xD
*Capitulo 4*
.
.
*Esta vida tuya y mía*
.
.
Con sus brazos rodeaba sus piernas mientras su rostro se escondía entre estas, su cuerpo temblaba levemente y algunos débiles sollozos salían entrecortados de sus labios, se había despertado hace poco descubriéndose sola en la casa.
Aquello le entristeció y dolió pero no era eso lo que en ese momento la tenia así… no… lo que le dolía aun mas era la decisión que había tomado esa difícil decisión que en un inicio se negó a tomar, pero es que ya no podía… no aguantaba más.
.
.
Fue tan real
Fue casi el abismo pude caer
Cambiar mi destino, jugarme las cartas caer en tu embrujo
Pensar que pudimos ser uno.
.
.
¿Alguna vez has sentido que la situación que vives te sobrepasa?… porque ella lo sentía… lo sintió desde el momento en el que lo vio salir de ese maldito hotel con esa mujer, tal vez siempre lo había sentido pero nunca lo quiso ver, porque digan ustedes su vida nunca estuvo en sus manos siempre algo se escapaba de ella como el agua o tal vez la arena, si, eran los pequeños granitos que se escapan de tus manos cuando coges un poco entre estas, en la playa y frente a tus ojos esta esa hermosa vista que te proporciona el mar, si lo ven desde un punto, así era su vida, frente a todos, ellos eran una hermosa familia, ella también quiso creer esa ilusión pero… nunca paso de eso, una ilusión, algo que nunca seria verdad, los granitos que de sus manos cayeron eran todas las ilusiones y esperanzas que tuvo.
.
.
Esta vida tuya y mía
Fue tan perfecta en este cuento en mi cabeza
Pensándote capaz de tener fuerza
Para salir de donde estabas y mostrar por fin tus alas
Esta vida tuya y mía
Ha sido clara del inicio hasta estas letras
Yo siempre dije una oración completa
En cambio tu me diste de tu vida solo una versión.
.
.
Dios… ya basta…no aguantaba más… debía ponerle un alto, no podía seguir así…sentir como él la tocaba y le hacía el amor y estar constantemente pensando en que otra también allá pasado por sus brazos era verdad que no podía evitar temblar ante sus caricias y sucumbir ante sus deseos… lo era pero es que no podía dejar de amarlo y aunque en un principio trato de soportar todo aquello por su hijo ella era débil… siempre lo había sido… ya la venda ya había caído de sus ojos, nada sería como antes, ya no volvería a ilusionarse con que el la amaría algún día, ya no volvería a engañarse a sí misma con algo que no sucedería.
Levanto la mirada observando la maleta que estaba a un lado de la puerta… la decisión ya estaba tomada, se iría, le pediría el divorcio… dios… solo pensarlo dolía a horrores… pero no había vuelta a atrás, ya había llamado a Jasper pidiéndole unos días de estancia para Anthony… no le dijo mas, Jasper era su mejor amigo, si, pero, también el mejor amigo de Edward… no quería preocuparlo.
Se levanto de la cama limpiando su rostro con sus manos, camino hacia la salida y agarro la maleta en una mano mientas con la otra abría la puerta, observo la habitación con nostalgia hasta detenerse en la cama solo por un momento para luego voltear la mirada rápidamente y salir del lugar.
Camino hacia las escaleras y las bajo lentamente deteniéndose en el ultimo escalón mientras observaba de manera meticulosa todo su alrededor no queriendo perder ningún detalle, grabando en su memoria todo lo que quiso construir en esa casa y que solo quedarían como recuerdos de algo que solo fueron deseos imposibles, respiro profundamente soltando el aire por la boca con los labios temblorosos.
Limpio con ambas manos su rostro nuevamente humedecido y se encamino hacia la puerta dispuesta a irse de esa casa, pero su cuerpo se paralizo… su corazón empezó a latir a un ritmo alocado y apretó entre su mano la agarradera de la maleta al ver la puerta abrir desde afuera, un escalofrió recorrió su cuerpo de manera punzante haciendo que los vellos de su espalda y cuello se erizaran.
Los orbes esmeraldas se posaron en los suyos haciéndola estremecer, luego bajaron por un momento al objeto que sostenía en su mano haciendo que una sensación de inseguridad golpeara su pecho, le observo entrar y cerrar la puerta tras de sí.
-¿Qué es eso?- pregunto seriamente devolviendo la mirada a la maleta en su mano, haciéndola estremecer nuevamente, se ordeno a si misma mantenerse firme y respiro de manera pausada en busca de tranquilidad interior.
-Yo… yo… me voy.- dijo reclamándose interiormente por no sonar tan segura como quería, observo como la mirada de Edward antes seria pasaba a una de desconcierto que no duro mucho pues el mismo no lo permitió.
-¿Que estás diciendo?- pregunto con voz seca observándola firmemente.
-Edward quiero el divorcio.- declaro firmemente mirándolo directo los ojos demostrándole externamente que no cambiaría su decisión aun que en su interior se desatara una ardua batalla … joder… el solo hecho de pronunciar esas palabras le formaba un nudo en la garganta, el ceño de Edward se frunció inmediatamente después de oír esas palabras que salían de los labios de la castaña… fijo sus orbes en los chocolates con intensidad buscando un ápice de mentira o algo… algo que le dijera que aquello era broma.
-Quiero el divorcio.- dijo en un susurro mientras bajaba la mirada al no poder sostener los orbes esmeraldas que sentía le penetraban el alma… evitando caer… no podía, no debía… se dispuso a seguir su camino y con el primer paso que dio al frente se sintió desfallecer, respiro profundamente y siguió recordándose mentalmente que la decisión ya estaba tomada, dios… al pasar a su lado su poca determinación amenazo a quebrarse pero no lo permitió, el golpeteo alocado de su corazón no impidió que no desistiera de su decisión, por más que lo amara no podía permitirse seguir en ese cuento rosa que definitivamente no tendría un final feliz.
-Tú no vas a ningún lado.- clamo fuertemente agarrando con firmeza el antebrazo de su esposa, la halo hacia el haciéndola soltar su maleta y chocar contra su torso, Bella levanto la mirada desorientada y cuando sus ojos fueron atrapados por los orbes esmeraldas de él sintió como su corazón se aceleraba aun mas si era posible, el aliento mentolado y cálido de el choco contra su rostro nublando levemente sus pensamientos, cerró los ojos sintiendo los vellos de su cuello erizarse pero todo cambio cuando… a su mente vinieron las imágenes del hotel… sintió algo oprimir de manera asfixiante su pecho hasta el punto de dificultar su respiración, sus orbes empezaron a arder y la piel de él le quemo.
-Suéltame Edward.- dijo removiéndose pero era obvio que su fuerza no se comparaba con la de él, desvió la mirada al momento en que esta se nublaba y se removió nuevamente lastimándose a sí misma, pero aquello no importo y siguió tratando de zafarse de su agarre, bajo la mirada al sentir las lagrimas brotar de sus orbes.
-Ya te lo dije Bella… tu no iras a ningún lado.- dijo fríamente pasando su mano libre por la cintura de la castaña acercándola a él, pegándola a su cuerpo en su totalidad.
-Entiéndelo Edward… la decisión ya está tomada.- dijo mostrando firmeza y seguridad en su voz más su mirada estaba gacha, fija en el suelo, mientras unas gotas cristalinas bajaban por su rostro, un sollozo se ahogo en su garganta.
-Ya no puedo… ya no Edward … lo entiendes.- levanto el rostro fijando su mirada nublada en el, es que no entendía que la lastimaba… pues si eso era, ella se lo mostraría, tragaría su propio orgullo y le mostraría que el siempre fue su debilidad, lo haría y no importaba lo que luego sucediera porque lo único que ella deseaba en ese momento era alejarse de el.
-No… no lo hago.- dijo suavemente sin quitar ese vacío y frialdad que siempre acompañaban su voz, observando fijamente los orbes chocolates cristalizados, un sollozo se ahogo en el inicio de su garganta mientras su mirada se nublaba aun mas… ¿Por qué él se empañaba en lastimarla?... ¿Por qué lo hacía?
-Es que… no ves que me lastimas Edward … ¿Por qué Edward?- pregunto con voz quebrada, el cobrizo se limito a mirarla fijamente sin mostrar ninguna emoción en su rostro… simplemente observándola.
-Déjame… ya no Edward … por favor… ¿Por qué no lo entiendes?-dijo fuertemente mientras sus mejillas se humedecían aun mas… mucho mas.
-El que Isabella… que debo entender.- dijo seriamente, mirándola con el ceño fruncido al no comprenderla… al no comprender de que hablaba… odiaba verse ignorante… odiaba no poder saber lo que pasaba por su mente.
-Acaso nunca lo viste Edward … ¿Nunca lo hiciste?- pregunto dolida, es que acaso el nunca se dio cuenta del amor que ella le profesaba… acaso nunca tomo en cuenta que el entregarse a el por primera vez fue exactamente por eso, porque ella nunca se imagino haciendo ese acto con otra persona que no fuera el… nunca.
-Maldición… ¿El qué?- pregunto frustrado, diablos… ¿Qué demonios se supone que él debía saber?… ¿Que había pasado por alto?... ¿Que la hacía sufrir?
-Siempre estuve ahí… cuando tú me necesitaste siempre te acompañe Edward … tratando de sentir tu mismo dolor… ¿Nunca te preguntaste porque?… yo te amo… siempre te he amado.- en el rostro del cobrizo se formo una mueca semejante a la confusión, su agarre poco a poco perdió fuerza y Bella aprovecho eso y se alejo de él.
-Estas yendo muy rápido… ¿Qué quieres que diga?.- pregunto llevando una mano a su cabello alborotándolo mientras aun asimilaba las palabras de la castaña… la observo desconcertado sin saber que hacer o… como reaccionar.
-Nada Edward … por eso me iré.- dijo agachando la mirada, limpio con el dorso de sus manos las lagrimas que descendían de sus mejillas y se dio media vuelta acercándose rápidamente a su maleta… respiro de manera pausada tratando de tranquilizarse… debía salir de ahí.
-¿Por qué ahora?- pregunto quedadamente observándola, la castaña detuvo su paso al escucharlo y no pudo evitar recordar el momento en que lo vio salir del hotel, dio medio vuelta y lo observo por unos segundos… cada una de sus facciones hasta que sus orbes se centraron en los esmeraldas de él, no supo de donde pero una sonrisa se formo en sus labios… una sonrisa triste, un nudo se formo en su garganta dificultándole el habla.
-Te vi… te vi saliendo de un hotel… con una mujer… no tie-nes idea de… de lo que dolio.- nuevas lagrimas brotaron de sus ojos, apretó sus labios con fuerza… mucha fuerza para evitar que los sollozos salieran de estos formando así un nudo aun más insoportable en su garganta.
-Tú no entiendes nada.- dijo desviando la mirada mientras su rostro volvía a una expresión indescifrable.
-Por eso es mejor que nos separemos.- susurro dándose la vuelta… ya no quería estar ahí, le dolía demasiado.
-No.- negó frunciendo el ceño, lBella volteo hacia el dándole la cara dejando ver su rostro nuevamente humedecido.
-Porque… Edward … dame una razón.- grito con voz dolida apretando los puños tratando de aguantar sus lágrimas en un intento inútil pues estas bajaban continuamente por su rostro.
-Dime que me amas.- dijo llorando, sus puños poco a poco perdieron fuerza y sus labios temblaron liberando débiles sollozos que salían entrecortados.
-Hazlo Edward … dímelo.- susurro débilmente… sabía que no lo haría… lo sabía y eso le dolía aun mas… mucho mas.
-Yo no puedo amar.- dijo fríamente observándola a los ojos… no mostrando ninguna clase de remordimiento o culpabilidad al decir esas palabras que podrían causarle un gran dolor… y así fue… dolió… dolió mucho.
-Ya lo sabía… yo… será mejor… que me vaya.- dijo dándole la espalda apresuradamente, las lagrimas rodaron por sus mejillas con más intensidad, ella lo sabia… sabia también porque él no se permitía amar… lo sabia pero escucharlo de sus propios labios era aun más doloroso.
Se acerco a la maleta, quería salir rápidamente de ahí pero antes de siquiera llegar a tocarla sintió como la halaban del brazo, no tuvo tiempo de reaccionar cuando los labios de Edward se movieron desesperados sobre los suyos, sus piernas flaquearon y sintió como él la sujetaba de la cintura mientras caminaba hacia una pared, su espalda choco bruscamente contra esta, el cobrizo la alzo metiéndose entre sus piernas, sus manos empezaron a acariciar su cuerpo aun sobre la ropa de manera desesperada, sus labios se movían con frenesí sobre los de ella robándole el aire, sus mejillas mantenían un leve contacto con las de ella humedeciéndose con las lagrimas que ella derramaba pero a él eso no le importo, incluso la apretó con mas fuerza contra su cuerpo.
Correspondió el beso por un momento dejándose llevar por lo que sentía… pero como dijo antes solo un momento… porque ese beso era mas como una despedida… ella no se retractaría… su llanto se hizo más intenso cuando sintió como él la apegaba aun mas a su cuerpo ¿es que no se daba cuenta que la lastimaba?, puso sus manos en el amplio pecho del cobrizo y lo alejo con toda su fuerza.
PLAF
El rostro de Edward estaba ladeado con su mejilla derecha roja mientras la castaña le miraba con la mirada nublada y la mano izquierda levantada con un leve temblor en esta.
-No hagas esto Edward … me lastimas.- dijo fuertemente, se dio la vuelta se acerco corriendo a la puerta, la abrió y corrió… dolía… quería alejarse de el… la dañaba… maldita sea, lo amaba, las lagrimas empañaban su mirada pero no importo y siguió corriendo con todo lo que sus pies le daban.
Cuando por fin reacción la siguió rápidamente algo dentro de el le decía que no podía dejarla ir y aun peor así, se acerco corriendo hacia la puerta y la busco de manera apresurada con la mirada encontrándola cruzando la calle sin mirar a los lados… su cuerpo no respondió, su corazón se acelero de manera desmesurada y un nudo se formo en su estomago… un carro a alta velocidad se acercaba, trato de moverse, trato de gritar pero no pudo y solo fue un simple espectador de cómo el auto levantaba el delicado cuerpo de la castaña y como este rodaba sobre el hasta terminar en el suelo, su respiración se volvió dificultosa, un desagradable escalofrió recorrió su espina dorsal y su corazón se detuvo por un momento siendo oprimido de manera dolorosa.
Bella
Corrió hacia ella rápidamente y se hinco quedando frente al cuerpo tirado boca abajo, sus manos temblaron al acercarse a ella y con la mayor delicadeza posible le dio la vuelta mirándola, su respiración se volvió aun más pesada al ver la sangre manchar su cabello castaño y luego recorrer su frente... mucha sangre… demasiada.
-Isabella … Bella.- llamo desesperado tratando de despertarla, su cuerpo tembló y una horrible presión se formo en su pecho al no verla siquiera moverse, esto no podía estar pasando de nuevo… no otra vez… por favor… no ella.
-Bella … amor… Bells.- dijo moviéndola levemente... no despertaba… dios… ¿Por qué no despertaba?… la apego a su pecho y paso su brazo libre bajo sus piernas cargándola, se levanto con dificultad… debía hacer algo… no podía perderla.
.
Entro al hospital mirando a todos lados, necesitaba ayuda… urgente, distinguió una cabellera rubia en lo que se suponía era la recepción y se acerco a ella rápidamente.
-Rosalie … ayúdala.- ordeno desesperadamente, la rubia antes concentrada en unos papeles dio media vuelta al oír aquella voz familiar pero quedo petrificada al ver a Bella en brazos de Edward y aun mas al ver su estado.
-¿Qué paso?- pregunto asustada acercándose a ella, le tomo el puso alarmándose de lo débil que este era.
-Ayúdala.- dijo fuertemente haciendo que la rubia se sobresaltara debido a su brusquedad.
-Una camilla.- grito la mujer e inmediatamente esta llego llevada por unas enfermeras y residentes, Edward la acostó en esta con delicadeza y se alejo, observo como trataban de parar la hemorragia en su cabeza y la conectaban a un aparato.
-Está entrando en paro cardiaco… llévenla a sala de emergencias.- dijo la rubia, su corazón dio un vuelco y solo fue consciente del maldito sonido que hacia el aparato al que la castaña estaba conectada, ese maldito sonido que indicaba que su corazón había dejado de latir, observo paralizado como se la llevaban en la camilla hasta perderse al doblar en un pasillo.
Sus pies retrocedieron al sentir como su peso se hacía mayor, su espalda choco contra una pared y se fue deslizando por esta hasta quedar sentado en el suelo, llevo una mano hacia su cabeza halando de sus cabellos repitiéndose una y otra vez que ella estaba bien… deseando que todo eso fuera un mal sueño… el no podía perderla… no a ella… Dios no podía quitársela.
-No me dejes.- susurro consternado tapando con sus manos su rostro, Bella no podía dejarlo… ella lo amaba y le había prometido nunca dejarlo… siempre estar a su lado… y así seria… ella no lo dejaría.
Avance del capítulo 5
.
.
-¿Qué pasa contigo?... como puedes estar tan tranquilo cuando es probable que ella… ella muera.- dijo con rabia…
.
-Estúpido... maldita egoísta... tu no sientes nada por ella y aun así la amarras a ti... haciéndola sufrir.- dijo con desprecio limpiando bruscamente el rastro de sangre en su boca.
.
-Tú no sabes nada... tu no sabes lo que pienso o lo que... siento.- dijo fuertemente de manera furiosa…
.
-Tú no sientes nada por nadie.- dijo furioso…
.
- Ahora Bella puede estar muriendo... dime ¿que sientes?- grito mirándolo fijamente…
.
-¿Cómo está Bella?- dijo desesperado agarrando fuertemente los hombros de la mujer... desde hacía muchos años no sentía tanto miedo... no podía perderla... no a Bella... observo con el corazón oprimido a la rubia, esta no paraba de llorar pero lo que desesperaba era que no decía nada…
.
- Bella... ella... esta...
.
.
.
Dios… eso no podía ser verdad
