Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la gran Stephenie Meyer y todo el credito de la historia va para Red Roses ^^


*Capitulo 5*

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"Sin querer"

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Alboroto sus cabellos cobrizos con una mano en signo de desesperación e inquietud profunda, dirigió su mirada hacia el pasillo por el cual se habían llevado a su mujer hacia una hora… cada segundo que pasaba se sentía más exasperado… no sabía qué hacer y el solo hecho de pensar que ella… ella muriera hacia que la presión en su pecho se hiciera insoportable, negó con la cabeza tratando de alejar esos pensamientos… Bella estaba bien… debía estarlo, restregó sus manos entre sí … debía confiar, ella era fuerte y no dejaría a Anthony solo… no lo dejaría a él.

-Edward.- levanto la mirada del suelo fijándola al frente, observo al rubio quedadamente tratando de salir de ese estado aislado y completamente abstracto a sus pensamiento en el que se encontraba, se levanto de la silla y se acerco a él a un paso lento.

- Edward … y Bella... Edward ¿Cómo está Bella?.- dijo desesperado el rubio, no mostró nada, ningún gesto… nada… simplemente se le quedo viendo fijamente…Bella, apretó los puños como único indicio de lo que sentía… frustración, desesperación, angustia y muchas otras emociones y sensaciones lo agobiaban, el no sabia como ella estaba y eso lo hacía sentirse inservible e inútil.

- Edward ella esta… no… Bella no está muerta ¿Cierto?-pregunto mientras sus orbes azules se nublaban, negó consecutivamente con la cabeza tratando de auto convencerse a sí mismo y luego miro impaciente al cobrizo esperando una respuesta… algo.

-No digas estupideces.- gruño molesto mientras apretujaba mas los puños haciendo que sus huesos tronaran y sus nudillos se volvieran blancos por la presión planteada, el solo pensarlo le formaba un presión en el pecho…no, Bella estaba bien.

-Entonces ¿Dónde está?... dímelo… no te quedes callado como si no te importara.- dijo enojado mirándolo fijamente mientras su ceño se fruncía con intensidad, como podía estar tan apacible y sereno cuando Bella estaba quien sabe dónde, tal vez luchando por su vida… como podía estar tan… tranquilo como si no le importara.

-Cállate.- dijo fuertemente observándolo con furor, apretó mas los puños ignorando el dolor en sus huesos o el hecho de que su piel se volvía mas blanca hasta un punto traslucida dejando ver sus venas debido a la fuerza ejercida, pero es que el solo escuchar la tremenda estupidez que decía el rubio era un motivo justificante para que no sintiera esos insignificantes detalles ya que estos eran opacados de forma olímpica por la furia que en ese momento recorría sus venas, tenía suficiente con estar martillándose el pensamiento a sí mismo por el estado en que se encontraría su mujer como para que viniera ese tonto a calentarle la cabeza, en ese momento no tenía… ni quería tener la paciencia para aguantarlo.

-No… a ti Bella no te importa… nunca te importo.- declaro enfurruñado acercándose a él, lo empujo con fuerza haciéndolo caer al suelo… maldita sea sentía el cuerpo caliente debido a la cólera que en ese momento lo dominaba cegando toda razón en el, pero… dios… era su amiga… su hermanita… ¿Cómo se supone que debía reaccionar?... de lo único que en ese momento era consciente era que… nunca debió haber permitido que Bella se casara con Edward … aun con Anthony en medio nunca debía haberlo dejado pasar, el solo la hacía sufrir, el cobrizo se levanto del suelo rápidamente.

-Que te calles… tú no sabes nada.- grito enfurecido acercándose a él, su puño impacto con la mejilla derecha de su "mejor amigo" haciendo que este caerá… lo miro fríamente desde arriba con la barbilla levantada, tal vez de manera altiva… maldito Jasper solo había llegado para joderle la vida y decir idioteces.

-¿Qué pasa contigo?... como puedes estar tan tranquilo cuando es probable que ella… ella muera.- dijo con rabia sobando su mejilla lastimada y mirando con odio a Edward … por su culpa… por su maldita culpa… Bella estaba en un hospital… por su maldita culpa ella podía estar muy malherida, se levanto del piso apoyándose en una mano sin dejar de observarle y se irguió en su lugar.

-No lo vuelvas a decir.- ordeno en un tono ácido y frió mientras le señalaba con el dedo como una explícita advertencia… Bella estaba bien… ella tenía que estar bien.

-Decir que… ahhh… decir que… la verdad.- lo reto con odio… odio… en ese momento era lo único que podía sentir hacia el…un profundo e intenso odio extendido en plenitud por su cuerpo haciéndolo hervir en una irremediable ira… por la indiferencia que tenia por su amiga, por la manera tan insensible en la que hablaba… como dándole a entender que no le importaba, sintió un fuerte golpe en la mejilla que no esperaba y que por consecuente lo hizo caer al suelo, Edward le miraba con ira exaltada… sabia que debía tranquilizarse, lo sabía, ese era un hospital y lo principal en ese momento era saber el estado de su mujer, pero no podía y mucho menos al oír las mierdas que le decía Jasper.

-Estúpido… maldito egoísta… tú no sientes nada por ella y aun así la amarras a ti haciéndola sufrir.- dijo con desprecio limpiando bruscamente el rastro de sangre en su boca con el dorso de su mano, en ese momento muy poco le importaba su alrededor o llamar la atención… lo único que quería era desquitar de algún manera la ira que sentía por Edward … desquitar la bronca que sentía consigo mismo por haber permitido que Bella sufriera por ese mal nacido que en ese momento se encontraba frente a él… por no haber movido ningún dedo ni haber tenido la intención de hacerlo cuando Bella derramaba lagrimas por él, creyó estúpidamente que Edward reaccionaria pero no fue así y solo Dios sabia que sentía en ese momento… era asfixiante saber que su amigo… que su hermano fuera tan desalmado… le dolía.

Tal vez de alguna manera todo hubiera sido diferente, si cuando Bella lo llamo y le pedio unos días de estancia en su casa para Anthony el hubiera reaccionado, si le hubiera insistido al preguntarle que le sucedía cuando noto ese tono opaco y triste en su voz encubierto con ese alegría fingida que no era más que una farsa de la cual el pudo ver atreves, si él lo hubiera hecho con mas fervor… tal vez… solo tal vez eso no hubiera pasado… carajo, él lo sintió… presintió que algo sucedería y cuando se propuso a descubrir que era… fue tarde… muy tarde… todo porque quiso convencerse que no era su problema, que Edward sabría solucionar eso, Mierda, ¿solucionar qué?, el problema que el mismo había causado, ¿Por qué? claro, si ,él era el idiota que confiaba en su amigo, que se creaba la estúpida ilusión de que Edward sabría apreciar lo que tenia, de que Edward llegaría a sentir tan siquiera algo… algo cálido en su pecho por esas personas con las que compartía algo mas que una promesa sellada con un anillo y ese liquido escarlata que recorre las venas, no, pero Edward no lo sentía, nunca lo sintió… no quiso sentirlo, el solo… el… el simplemente no sentía nada… maldito… mil veces maldito… era culpa de ese mal nacido que ella estuviera ahí, por no amarla, por no quererla, por ni siquiera intentar hacerlo, pero también era culpa suya, por no protegerla como una vez se lo prometió, por confiar ciegamente en que Edward lo haría como se lo juro ese día cuando él la escolto al altar y se la entrego, aquella promesa que le hizo ahora solo eran palabras vacías… sus dientes rechinaron y sin pensarlo se acerco al cobrizo y lo empujo con tanta fuerza que hizo que este caerá brutalmente contra unas sillas, Edward se levanto restándole importancia al dolor punzante en sus costillas al impactar directamente con unos tubos… estaba furioso… verdaderamente furioso.

-Tú no sabes nada… tú no sabes lo que pienso o lo que… siento.- clamo acercándose a él, le dio un puñetazo en el centro del estomago sacándole el aire y lo aventó fuertemente haciéndolo chocar contra una pared, el ojiazul empezó a respirar a grandes bocadas mientras se reincorporaba, lo miro directamente avivando el odio que sentía, frunció el ceño y se acerco a él rápidamente aun con la presión en su pecho por la falta de aire, su puño impacto con la mejilla del cobrizo sin que este lo previera haciéndolo tambalear.

-Tú no sientes nada por nadie.- dijo furioso… Edward no sentía nada por nadie… él lo sabía y aunque por muchos años quiso convencerse de lo contrario ahora por fin lo veía con claridad… el mismo se lo había demostrado y algo que no le perdonaría aun mas era que por su culpa ella estuviera ahí… Bella que lo único que siempre hizo fue amarlo y tal vez ese siempre… fue su peor error.

-¿Qué demonios sabes?... maldita sea… ¿qué demonios sabes?… tú no sabes nada… nada.- grito reincorporándose limpio con el pulgar el rastro de sangre que recorría su barbilla y se acerco a él empujándolo con fuerza haciéndolo chocar violentamente contra una pared, ambas miradas chocaron, azules contra esmeraldas, el rubio se irguió a pesar del dolor palpitante en su espalda, se acerco un paso a él retándolo con la mirada.

-A no… ahora Bella puede estar muriendo dime ¿Qué sientes?- pregunto fuertemente descolocándolo, los puños del cobrizo poco a poco perdieron presión y su enojo lentamente disminuyó mientras su mente aun trataba de procesar la pregunta, ¿que sientes?... ¿que sentía?… ¿que sentía él?, el rubio aprovechando eso se acerca a él y con ambas manos lo agarró del cuello de la camisa y lo acerca a él quedando de frente… mirándose fijamente.

-¿Que sientes por ella?… dilo.- dijo con rabia apretando mas el agarre en la camisa de Edward, esa pregunta lo confundió aun mas ¿que sentía por ella?, el ojiazul lo movió con fuerza y rabia haciéndolo salir violentamente de sus pensamientos, su ceño se frunció y aparto de manera brusca las manos del rubio.

-Yo la amo… maldición… la amo.- soltó al instante, sus ojos jade se expandieron en totalidad demostrando después de muchos años el estado en que se encontraba, retrocedió hasta que su espalda choco contra algo duro y frió pero a él aquello no le importo, el había… el… el sentía… el… el la amaba, llevo una mano a su cabello cobrizo y lo alboroto con furia, el rubio se mantuvo estático tratando de asimilar las palabras del moreno… su enojo se esfumo rápidamente y dirigió su mirada a Edward mientras con su mano desordenaba sus cabellos tratando de salir de su estado de estupefacción.

-Yo la amo y no quiero perderla.- dijo en un susurro apenas audible, mas para sí mismo, anonado por su reciente descubrimiento… dios… el la amaba, eso era lo que sentía, eso era esa cálida sensación en su pecho cuando ella estaba a su lado, eso era lo que hacía que se formara ese dolor palpitante y agudo que sentía ante el pensamiento de perderla, amor… eso era lo que sentía por su mujer y su hijo… amor… amor, maldición… dios la amaba y justo se daba cuenta cuando ella estaba luchando por su vida, frunció el ceño con la mirada perdida en el suelo… sentía una profunda ira consigo mismo, si tan solo el hubiera dicho esas palabras a la persona correcta, si él se la hubiera dicho a Bella, nada de eso hubiera pasado, si hubiera perdido ese estúpido miedo que ahora se hacía realidad… sufriramar… miedo a perderla.

-Edward … yo… Bella va a estar bien…tranquilo.- susurro con una sonrisa apagada al darse cuenta del estado de su amigo… sabia que para él ese sentimiento era prohibido y que al pronunciarlo era algo que le había quemado la garganta, aquel sentimiento era sincero y rogaba a Dios con todo su corazón que todo saliera bien y que no fuera tarde, se sentó en la silla con dificultad debido al dolor que ahora hacia mella en su cuerpo.

Paso alrededor de media hora en la que no supo nada, había ido a sala de emergencias y no lo dejaron entrar, pregunto por ella pero nadie le daba información desesperándolo con cada minuto que pasaba, tapo su rostro con ambas manos… la presión en su pecho lo asfixiaba e incrementaba con el avance del tiempo, el rubio a su lado se encontraba en un silencio absoluto poco usual en el aunque internamente le agradecía.

Dirigió su mirada por auto reflejo al pasillo por el cual se habían llevado a Bella y se levanto de la silla rápidamente al ver a la rubia, se acerco a ella seguido de su amigo.

-¿Como esta?- pregunto con ansiedad, la rubia no lo miraba solamente tenía la cabeza gacha, al segundo unos sollozos llegaron a sus oídos… unos sollozos emitidos por ella y un escalofrió horrible le recorrió erizando su piel, en su pecho se instalo una presión que le dificulto la respiración y le formo un nudo en la garganta… temió lo peor.

-¿Como esta Bella?- dijo desesperado agarrando fuertemente los hombros de la mujer... desde hacía muchos años no sentía tanto miedo... no podía perderla... no a Bella... observo con el corazón oprimido a la rubia, esta no paraba de llorar pero lo que desesperaba era que no decía nada

-Bella... ella... esta...está en estado de coma.- dijo sollozando débilmente… soltó a la ojiazul y sintió un peso mayor en su cuerpo que lo obligo a recargarse en una pared, llevo una mano a su cabello halando de él levemente y sintió algo oprimir su corazón con fuerza… mucha fuerza… dolía… cerró los ojos con fuerza, dios… eso no podía ser verdad.

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Entro a la habitación e inmediatamente su mirada se dirigió a la cama encontrándose con algo que le oprimió el pecho, se acerco a paso lento incluso con miedo de seguir viendo aquello que le traía muy malos recuerdos, se situó a un lado de la cama y la observo, su cabeza estaba vendada, su brazo derecho al igual que su pierna derecha estaban enyesados, tenia algunos rasguños en sus brazos y cuello, y uno en su mejilla derecha, aparto delicadamente una hebra de cabello castaño de su rostro y se alejo de ella sentándose en un sillón que había en la habitación aun sin dejar de mirarla… todo era su culpa… la observo fijamente maldiciéndose a si mismo ¿cómo pudo dañarla?... ¿cómo pudo hacerlo? no la merecía, ella y su hijo eran demasiado para una persona como el… cerró los ojos llevando sus manos a su rostro.. si todo hubiera ido diferente desde el inicio… si él no la hubiera conocido tal vez ella ahora estaría casada con un buen hombre que pudiera decirle todos los días que la amaba y aunque el solo imaginarla siendo de otro le provocada algo desagradable en su estomago que dolía, no pudo evitar pensarlo… pero él hubiera no existía y lo único que en ese momento era verdad era que ella se encontraba en una cama de hospital… en estado de coma… todos los recuerdos que se empeño en olvidar volvían a su mente. Ese día… todo se redujo a ese día, ya nada volvió a ser como antes algo le fue arrebatado… su felicidad.

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Flashback

Bajo las escaleras con rapidez y se dirigió directamente a la cocina tirando en el camino la mochila en un sofá, se sentó en el gran comedor, en su puesto y luego de unos minutos una mano sobre su cabeza alboroto sus cabellos cobrizos, bufo molesto y aparto bruscamente la mano de su hermano mayor.

-Deja el fastidio Thomas.- dijo molesto con el ceño fruncido, el mayor se sentó a su lado con una media sonrisa en el rostro, adoraba molestar a su hermano menor era su pasatiempo favorito.

-Yo también te quiero fratello*.- dijo con sarcasmo aun sin dejar el tono burlón en su voz, el menor solamente lo ignoro tratando de calmar el dolor de cabeza que tenía desde que se levanto, además eso era lo mejor aunque una vez que Thomas empezaba a molestar no paraba hasta sacarlo de quicio y aunque él se resistía siempre lo lograba.

-Buenos días.- saludo una profunda voz ambos muchachos se irguieron en su silla ante la presencia de su padre por respeto.

-Buenos días padre.- dijo el menor respetuosamente, Carlisle Cullen simplemente le bajo la cabeza devolviéndole un silencioso saludo, al instante apareció una hermosa castaña clara con una bonita sonrisa para los tres hombres de la casa.

-Buenos días amor… Thomas…Edward.- dijo dulcemente haciendo que los tres Cullen sonrieran de manera casi imperceptible.

-Me tengo que ir… en la tarde iremos a la cena con Aro así que todos estén listos.- dijo seriamente su padre, Edward suspiro con frustración, genial… su día mejoraba… por nada del mundo deseaba ir a esa estúpida cena, los demás solamente asintieron, Esme se acerco a su esposo para plantearle un beso de despedida y luego este se fue.

-Porque esa cara hermano veras a tu novia.- dijo con sorna, el menor hizo una mueca de desagrado … por eso no deseaba ir, tendría que ver a la empalagosa y fácil de Tanya, apretó los puños esa chica no le caía para nada bien solo era una buscona que quería meterse en su cama además su padre decía que sería una buena opción para ser su esposa… joder apenas tenía 16 años, dentro de dos meses 17 y ya estaban pensando en casarlo, frunció el ceño con molestia evidente ante la mención de esa chica y aun mas por el control que querían imponer sobre su vida… lo odiaba… carajo… llevo una mano a su cabeza ante el dolor punzante.

-No quieres ver a tu prometida.- dijo recalcando la palabra aquello lo hizo molestar aun mas, el mayor simplemente se le quedo viendo debatiéndose internamente si debía seguir, conocía perfectamente el carácter explosivo de su hermanito pero hacia mucho no tenía el placer de molestar a su hermano menor, la universidad lo atareaba, tan concentrado estaba que no noto como Edward apretaba los puños con fuerza .

-Cállate… deja de joder.- dijo fuertemente, esa mañana no tenía nada de humor y gracias a su "querido" hermano su día terminaría siendo una Mierda, el mayor rió levemente, guau… ese día había logrado un record, logro enojar a Edward en cuestión de segundos.

-Calma.- dijo tranquilamente e hizo que el menor se enfureciera aun mas… maldita sea, jodido dolor de cabeza… maldito Thomas.

-Entonces deja de joderme la vida, tonto.- dijo alzando la voz enfurruñado, el mayor repentinamente se puso serio al ver a su hermano y aun mas al ver como este se tocaba la cabeza, tal vez no fue buena idea molestarle.

-Hermano ¿Estas bien?.- dijo observándolo fijamente, el menor se levanto bruscamente de la silla quería salir rápidamente de esa casa.

-Solamente deja de joder.- dijo seriamente con el ceño fruncido, la castaña clara que entro al comedor se quedo viendo a sus hijos claramente con preocupación había oído la "plática", pero, Edward nunca se ponía así, se acerco a su hijo menor al notar la mueca de dolor de este, pero, Edward simplemente se alejo antes de que su madre llegara donde estaba, se despidió de ambos secamente y salió de la casa sin responder a los llamados de su progenitora

Fin Flashback.

Se quedo hasta tarde en la preparatoria, no deseaba asistir a la cena y aun menos a aguantar a esa melosa chica y a su idiota hermano quien seguramente lo fastidiaría en todo el transcurso de esta… quería entrenar, eso siempre lo distraía además pronto seria el próximo juego de basquetbol… si tan solo se hubiera ido con Bella y Jasper esa tarde… si no se hubiera quedado a entrenar para un maldito juego al cual ni siquiera asistió ¿Por qué?

Cuando llego a su casa lo que encontró fue una nota… sus padres y su hermano mayor ya se habían ido, no le tomo importancia no era la primera vez, pero algo iba a cambiar… paso la noche y la mañana siguiente… no supo nada de ellos… no asistió al colegio era sábado… en la tarde llegaron unos policías debía identificar dos cuerpos y a una persona gravemente herida en el hospital.

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Flashback

Entro a la habitación con temor, sus manos temblaban y algunas gotas de sudor recorrían su frente, la presión en su pecho se incremento considerablemente al ver aquella escena frente a él, se acerco rápidamente a la cama en la que estaba su hermano con notables heridas y grandes cantidades de sangre traspasando las vendas que cubrían las más profundas.

-Thomas.- dijo con vos temblorosa, el susodicho ladeo la cabeza con dificultad y lo observo fijamente con la mirada opacada.

- Edward.- susurro a duras penas, un nudo de formo en la garganta del menor y las lagrimas que trato de retener desde el inicio descendieron lentamente de sus ojos esmeraldas.

-Shhh… no hables.- dijo suavemente tratando de esbozar una pequeña sonrisa de lado pero incluso el gesto dolió, Thomas lo observo y sonrió haciendo que más lágrimas bajaran por sus mejillas.

-Sabes… moriré.- susurro tranquilamente.

-No lo digas.- ordeno el menor mientras su ceño se fruncía.

-No lo hagas di-ficil.- pidió suplicante, Edward negó consecutivamente ya había perdido a sus padres pero rogaba a Dios que no le quitara a su hermano.

-No Thomas… no pue-des dejar-me.- trato de sonar firme como una advertencia pero su voz se quebraba.

- Edward.- rogó pero el menor negó nuevamente con la cabeza.

-Por favor… hermano no me dejes.- suplico agarrando la mano del mayor mientras más lagrimas descendían por sus mejillas, el mayor sonrió débilmente.

- Edward … no lo ha-gas di…difícil… por favor… duele Edward … todo me duele… por favor.- pidió, el menor siguió negando con la cabeza mientras centraba su mirada nublada sobre sus manos juntas, Thomas empezó a toser fuertemente haciendo que de su boca saliera sangre y Edward le observo con dolor.

-Perdóname… perdón Thomas… perdóname hermano… por todo… lo siento.- dijo rápidamente mirándolo a los ojos, en ambas miradas se podía notar ese atisbo de dolor y resignación.

-No hay porque.- respondió con sorna y ambos sonrieron con tristeza, el mayor simplemente levanto su mano libre y con el dedo índice y medio juntos golpeo suavemente la frente de su hermano haciendo que mas lagrimas brotaran de los ojos de este.

-Te quiero fratello.*- dijo en un susurro mientras bajaba lentamente su mano, algunas lagrimas bajaron de sus ojos irremediablemente, aunque quiso darle esa fuerza a su hermano… aunque quiso que no lo viera llorar no lo pudo evitar y las gotas cristalinas bajaron de sus ojos, poco a poco el dolor agonizante y desgarrador en su cuerpo se fue apaciguando y sus orbes empezaron a cerrarse inconscientemente.

-Yo tam-bién te qui-ero.- dijo con voz quebrada, una sonrisa se formo en los labios del mayor al oírlo y sus manos fue perdiendo la poca fuerza ejercida en la mano de Edward este al contrario la apretó con más fuerza mientras las lagrimas bajaban con más intensidad, observo como los ojos de su hermano se cerraban en su totalidad… sintió como su mano quedaba inerte entre la suya… y el pitido de la maquina le confirmo lo que sospesaba.

Thomas.

Fin Flashback.

Toda su vida se vino abajo como una pirámide de naipes con un simple soplón, nunca supo con exactitud que había provocado que el auto perdiera el control, pero, aquellos no importo porque nada los traería de vuelta, ellos habían muerto.

Bella y Jasper siempre estuvieron ahí apoyándolo, brindándole su compañía, ellos ya habían pasado por una historia similar pero nunca se compararía con el hecho de perder algo que tuviste toda tu vida, nada volvería hacer igual, el dolor que sentía era desgarrador… su actitud cambio, se hizo frió, insensible y vacío; se reclamaba sí mismo si tan siquiera hubiera llegado temprano tal vez no hubiera evitado sus muertes pero tan siquiera… se hubiera ahorrado ese maldito dolor que lo hundía poco a poco y fue cuando se prometió algo… el no amaría… no cometería ese error para luego no sufrir por la pérdida de una persona… nunca más, pero todo… absolutamente todo cambio desde ese día.

Esa noche la hizo suya… joder… jamás había sentido algo igual, fue la calidez que ella desprendía la que se extendió por todo su cuerpo llenándolo de una sensación agradable y una paz infinita… pero no por eso se permito sentir algo mas que deseo… luego vino Anthony y los principios morales que le habían enseñado su padre y su hermano mayor le obligaron a pedirle matrimonio pero mas allá de eso había otra razón, que no admitiría incluso ante el mismo… quería que ella fuera suya… no deseaba que otro hombre la tocara porque ella desde aquella noche le pertenecía.

Pasaron los años y todo en el cambio, ya no se sentía el mismo de antes… su atención estaba centrada solamente en esas dos personas… su mujer y su hijo, aquello se estaba convirtiendo en algo más que obligación y debía pararlo de alguna manera y que mejor que alejarse, no les tomo importancia hundiéndose en lo que se convirtió en su mayor prioridad… la empresa que una vez perteneció a su padre y que iba a pasar a ser de su hermano pero tampoco funciono… eso no impidió que por las noches cuando su hijo estuviera durmiendo velara su sueño sin que nadie lo supiera y cuando le hacía el amor a Bella esa calidez que ella enmendaba se extendiera por su cuerpo y necesitara de algo que no estaba dispuesto a dar.

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Aunque quiera escaparme y no sentir mi corazón,

Aunque trate de olvidar, quien decide es el amor.

Aunque hay alas en mi alma y mil caminos en mi piel,

Aunque mande la razón, quien decide es el amor.

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Tomo otra decisión , empezó a salir con otras mujeres hermosas, voluptuosas y elegantes pero ninguna le hacía sentir lo que ella le provocaba… ninguna le hacía desearla mas allá de una simple noche e incluso ni a eso llegaba porque él a quien quería era a Bella… a quien deseaba más que a cualquier otra era a ella… pero se negó a aceptarlo se mostró mas frió y distante… se alejo de su propio hijo no mostró ningún clase de afecto por él, lo que sentía por su mujer se redujo a deseo… solo sexo y nada mas.. pero que equivocado estaba… porque ver como su hijo prefería a Jasper sobre él le dolió… porque ver a Bella con aquel tipo le enfureció… ella era suya y se lo dejo bien en claro, le hizo el amor hasta que se canso, procuro grabarse en su piel con cada beso y caricia, la hizo gritar su nombre y la volvió loca de placer… un placer que solo él podía darle, luego la llevo a la habitación de ambos y la acostó en la cama con una delicadeza impropia en el, se quedo observándola por mucho tiempo… demasiado, sin pensar en nada más que en lo hermosa que era y en que esa mujer que yacía en esa cama era suya en todos los sentidos y otra vez esa sensación agradable y cálida se formo en su pecho y cuando se dio de ello prefirió irse, debía pensar… las cosas poco a poco se le estaban saliendo de las manos… luego de dos horas regreso dispuesto a retomar su actitud anterior para encontrar algo que en realidad no esperaba… divorcio… por alguna razón esa palabra le desagrado a tal punto de odiarla.

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Eres tan bella, tan buena amante, obsesionante,

La más perfecta de todas las mujeres

Que en mi vida conocí.

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Amor… cuando ella le confesó sus sentimientos no supo que pensar o sentir estaba confundido, pero… maldición, si le hubiera dicho que la amaba o si no hubiera tratado de detenerla como el maldito egoísta que era… ella no estaría ahí… ella no estaría en esa cama… nada habría atentado contra su vida… ¿de qué sirvió alejarse?... ¿de qué sirvió verse renuente a cualquier tipo de sentimiento afectivo?... si ella se metió en su corazón desde un principio... ahora lo veía, todo fue desde el inicio y entonces ¿de qué sirvió? si es por eso mismo que ella se encontraba ahí… exacto… de nada sirvió.

Se acerco a la cama y se puso de cuclillas frente a esta, entre su mano agarro delicadamente la mano de ella acariciándola con suavidad… de nada sirvió porque sufría… su corazón dolía ante el pensamiento de perderla… beso su mano y la observo fijamente… la amaba… realmente la amaba.

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Te amo… cuando me miras,

Cuando sonríes siento que mi corazón puede estallar.

Te amo… cuando me miras, cuando sonríes,

Cuando me besas, sobre todo tu mirar.

Te amo, te amo...

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Bueno este capi Explica por que Edward No puede Amar. Ahí tiene la respuesta, espero les alla gustado y Gracias A Todas Por Sus Reviews ^^

Nos leemos

¿Review?

Avance del siguiente capitulo

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-Papá… puedo ver a Mamá.- pidió

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-Yo… tío Jazz dice que Mamá no puede venir porque está dormida pero… eso fue hace tiempo… dijo que Mamá estaba en el hospital… Papá porque Mamá no despierta y viene a verme… yo quiero verla.

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Solo Dios sabía lo que sentía… era… era una alegría que no creyó volver a sentir.