CAPITULO 3
Las Montañas Oscuras
Cabalgaron durante media hora por un camino repleto de altos y robustos pinos que formaban un sendero de tierra. Luego pararon en un pequeño arroyo para que los caballos bebieran agua y así seguir la ruta, pero esta vez a un paso más lento.
Alrededor de tres horas después de estar corriendo y caminando, caminando y corriendo sobre los caballos, pudieron divisar muy a lo lejos, entre la neblina las cinco Montañas Oscuras.
Los caballos estaban agotados por el viaje y ya estaba atardeciendo, así que decidieron levantar un campamento y buscar leña para hacer una gran fogata. Pero luego de inspeccionar todo el sector, no lograron encontrar suficiente leña para prender el fuego. Decepcionados, tuvieron que contentarse con comida fría y los abrigos que tenían.
Lucía pensaba que era el peor campamento de su vida, excepto por el cielo. La noche era perfecta. No había una sola nube en el firmamento. La niña se recostaba en el pasto y observaba las estrellas brillantes. "Ya había olvidado cómo era el cielo de Narnia..." decía para sí misma.
Los demás sólo pensaban en las camas cómodas del palacio, sus manjares y el calor de las chimeneas. Varias veces desearon regresar, pero Jill los convencía mencionando lo siguiente:
-¡Dejen de decir eso! En mi misión anterior para rescatar a Rilian casi fallo por estar pensando en comodidades. ¿Recuerdas Eustaquio? -ante esto Scrubb asentía avergonzado con la cabeza.
A la mañana siguiente todo se puso mejor. Se despertaron a primera hora, ni siquiera había amanecido aún, pero ninguno se sentía cansado en lo absoluto. Desayunaron y a la media hora ya habían retomado el camino.
El paisaje era bellísimo. Cabalgaron sobre montañas llenas de rocío matutino mientras el sol comenzaba a salir. El cielo era de color azul lavanda. Había cualquier cantidad de flores y árboles a su alrededor que parecían despertar junto con el día.
Debieron tomar muchos atajos, ya que el territorio era montañoso, rocoso y parecía un laberinto. Rodearon ríos, cabalgaron en medio de mucha niebla, caminaron entre bosques frondosos, pero lo que resultaba peor era que, cuanto más al sur iban, más frío hacía.
Se cumplieron dos días cuando por fin escalaban la primera de las cinco montañas llamada "Tiniebla". Los niños pensaron que los caballos no resistirían mucho en la montaña, de modo que los dejaron al cuidado de un anciano muy amable que vivía en una rústica cabaña a los pies de la misma y continuaron su camino a pie. Lucía y Jill no podían evitar temblar de frío y Eustaquio estaba enfermo. Fue la peor parte del viaje. La bebida estaba helada y la comida escaseaba.
Hacia el mediodía ya habían logrado llegar hasta la mitad de la montaña. Inexplicablemente, cuanto más subían, la temperatura parecía disminuir. Pronto los niños se dieron cuenta también de que comenzaba a hacerse de noche, cuando en realidad eran las tres de la tarde. El viento dejó de soplar y, a medida que iban avanzando, los árboles parecían tristes e iba decreciendo su número. Sus ramas estaban caídas y las hojas eran de un tono verde muy oscuro, casi negro.
Finalmente, a lo lejos veían luces que parecían venir de dentro de casas. Se dirigieron a ellas y pronto pudieron ver un pequeño poblado de casas bajas de piedra.
Se aproximaron a una de ellas y se ocultaron detrás de unos arbustos.
Temerosos de lo que podía suceder, asomaron sus caras por una de las ventanas. Llegaron a ver un grupo de enanos negros que al parecer acababan de almorzar.
Todos estaban tan ocupados espiando que nadie se percató de que Jill, muy silenciosamente había tomado el puñal del bolso de Lucía, lo había escondido dentro del suyo y se había aproximado a la puerta de la cabaña.
- ¡No! –gritó Pedro cuando se dio cuenta del acto de la pequeña. Pero ya era tarde. Ella ya había llamado a la puerta.
Se asomó a la puerta un enano rechoncho y barbudo, de cabello gris.
- ¿Quién eres tú? –preguntó intrigado el enano.
- Mi nombre es Jill Pole –contestó ella- Vengo en una misión y me preguntaba si usted podría decirme dónde se encuentra la casa del tesoro.
- ¿Quién te envía? –dijo.
- Fui enviada por el mismísimo Rey Rilian para hacer un intercambio con el líder de la población.
- Ya veo. Mi nombre es Vinest. –exclamó amablemente mientras estrechaban sus manos- ¿Viniste hasta aquí sola?
- No. Estoy muy bien acompañada. –dijo de tal manera que los demás comprendieron que ya debían salir de su escondite. Aprovechó que al parecer Vinest no conocía el rostro de ninguno de sus acompañantes y lo convenció de que eran guardaespaldas enviados por el rey.
- El salón del tesoro no se encuentra en esta montaña, se encuentra en la "Noche", es decir, la tercera. Si bajan para luego subir por la siguiente tardarán alrededor de tres días. Pero existe otro camino a través de un túnel que conecta a todas las montañas. Si están de acuerdo, esta tarde puedo guiarlos dentro de él –dijo en voz baja.
- Me parece una estupenda idea. Estaremos aquí a las cuatro pm de esta misma tarde. Muchas gracias señor. Lo veremos después. Adiós. –dijo Jill.
- Adiós. Hasta luego. –se despidió el enano y cerró la puerta.
De camino a instalar otro campamento Rilian felicitó a Jill por su actuación y le preguntó por qué no le dijo a Vinest quienes eran ellos.
- No lo hice porque, cuando le dije que tú me habías enviado hizo una mueca de preocupación y observó dentro de la cabaña, como uno observa cuando no desea que las personas escuchen lo que se está diciendo. No quería causar más problemas que los que ya tenemos–respondió.
- Me parece justo –exclamó sorprendido el rey.
Llegó la hora de ir con el enano, así que los niños, liderados por Pole se encontraron con él en la puerta de la cabaña.
- Estamos listos –dijo la niña.
- ¡Shh! Entonces síganme –susurró él enano.
- ¿Por qué susurras? –preguntó Susana.
- Ahora no puedo decírselo. Se lo contaré cuando nos hallamos alejado un poco más –contestó Vinest con preocupación.
Caminaron poco menos un kilómetro antes de que el enano se detuviera.
- Ya puedo hablar. –dijo- No quise que los demás de mi grupo se enteraran de que estaban aquí porque muchos de los nuestros no están conformes con que los humanos reinen Narnia y si hubieran sabido que ha sido enviada por el rey habrían creído que quiere sacarnos nuestras tierras o alguna estupidez como esa.
- ¡Qué tontería! Rilian jamás haría eso –exclamó él mismo con sorpresa mientras Susana lo empujaba y le susurraba "¡Tranquilo!".
- Lo sé. –contestó Vinest- Yo finjo estar de acuerdo con ellos para no ser excluido, pero en verdad estoy en contra de lo que dicen.
- Es bueno que nos lo hayas advertido. –dijo Jill- Ahora por favor guíanos hasta ese túnel del que nos hablaste.
Luego de esta conversación continuaron su camino a través de valles oscuros, con un cielo de noche aún. Los niños pensaban que tal vez, en las montañas el día fuera la noche y la noche el día. Pero pronto llegó la hora en la que (en el tiempo normal) se esconde el sol y aún no había rastros de este en el cielo. Por fin Lucía preguntó:
- ¿Por qué aún es de noche aquí Vinest?
- Nadie lo sabe. Ha sido así desde siempre. –contestó.
- ¿De verdad? –replicó la niña sorprendida.
- Sí. Algunos dicen que fue la Bruja Blanca quien hizo que hubiese oscuridad todo el tiempo. Verás, los enanos negros no siempre estuvieron de su lado. Una vez un grupo de ellos, que vivían en estas montañas la iban a traicionar, pero ella los descubrió y como castigo convirtió a algunos en piedra y cubrió de sombras los hogares de los demás. Creo que por eso es porque se llaman "Montañas Oscuras".
- ¡Esa vieja Bruja! –gritó Edmundo cerrando con fuerza los puños.
- Oye, cálmate –dijo Pedro tomándolo del brazo.
- Lo siento –respondió tomando aire- ¡Pero ella está muerta! ¿Cómo es que el hechizo no se ha roto?
- Al parecer utilizó otro tipo de magia distinto al que solía usar. Esta clase de magia se basa en tomar un objeto y lanzarle un hechizo. Este surte efecto en el lugar de origen del objeto en cuestión. Para acabar con el embrujo se debe regresar el objeto a donde pertenece, jamás destruirlo. Si se destruye, la magia prevalecerá por siempre -miró hacia el cielo- Por más que nuestros ancestros han buscado y buscado, nunca han logrado hallar lo que la bruja hurtó. Podría incluso ya no existir, pero nadie puede saberlo con certeza... -permaneció unos momentos en silencio, luego movió la cabeza en negación y retomó la senda.
Caminaron sobre colinas tenebrosas, iluminándose sólo con dos faroles, uno que llevaba el enano y otro cargado por Jill. Ambos iban al frente indicándoles a los demás por dónde ir. Pronto se internaron en un bosque de pinos en el que ninguno se hubiera metido solo. No veían nada bien por dónde caminaban y a menudo daban su cuerpo contra una rama, un árbol o una piedra.
De repente el grupo se detuvo.
- Aquí es –dijo en voz baja Vinest
- ¿Dónde? ¡No veo nada! –exclamó Pedro
- Justo aquí, enfrente tuyo –respondió Vinest señalando un bulto de ramas y hojas- Ayúdenme a mover estas ramas.
A medida que las iban quitando descubrían una puerta-trampa que llevaba hacia algo que parecía ser el túnel subterráneo. El enano fue el primero en entrar, seguido de Jill y todos los demás. Caminaron a través de un angosto, largo y oscuro pasillo construido en piedra, hasta que en una de las varias curvas que poseía, el camino se abrió bruscamente en cuatro direcciones diferentes.
- ¿A dónde llevan estos pasadizos? –dijo Lucía
- Cada uno de estos pasadizos conduce a una de las cuatro montañas restantes. El que debemos tomar es ese. –dijo señalando el segundo, contando desde la izquierda. Aquel era el pasadizo más tenebroso de los cuatro y a través de él corría un aire frío y espectral- ¡Vamos!
N/A: muuuy bien! Acá volví con otro capítulo! Acá comienza uno de los conflictos de la historia. Sepan disculpar si hay algún error en las conversaciones de Vinest y Jill. El "tú" y el "vosotros" no se me da muy bien que digamos :P
Espero reviews! Gracias Nintendo por pasar por mis fics, lo aprecio mucho ^^
Graaaacias por leer!...
... Meet me in dreams
2da N/A: después del primer (y único :P) review de este capítulo volví a leerlo completo y mi mente habló por sí sola: "¡¿Cómo fuiste capaz de subir esto?". Así que lo modifiqué y ahora me gusta más :) Cambie los diálogos un poco, decidí ignorar las formalidades y me deshice del "tú" y el "vosotros". Agregué un párrafo y eliminé otro. Espero que estas modificaciones sean de su agrado.
Gracias por volver a leer :P...
... Meet me in dreams
