Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la gran Stephenie Meyer y todo el credito de la historia va para Red Roses ^^


*Capitulo 11*

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"Alejamientos"

Se apartó de la chica y la observo fijamente. Era muy bonita, pero nada más, no la quería como novia o algo por el estilo y es por eso que se había propuesto a hablar con ella, ya que lo que menos quería era crear una confusión, pero la rubia ni siquiera le dejo siquiera pronunciar una palabra cuando prácticamente se lanzó contra sus labios, sellándole la boca mientras se colgaba de su cuello. La soltó de los hombros y se alejó unos pasos.

-Mira… no quiero nada contigo.- dijo directamente, los ojos verdes de la chica se cristalizaron.

-P-ero… yo creí que… pero yo.- balbuceo la rubia con voz quebrada.

-Nada… no habrá nada entre nosotros… solo nos besamos una vez Lauren y fue por un mero impulso hormonal, no era una razón para que le dijeras a tus amigas que somos novios.- dijo seriamente. La dichosa noticia se había divulgado por todo el maldito colegio y aquello era algo realmente tedioso.

-Edward … yo… creí…

-No quiero lastimarte ¿sí?... no te hagas ilusiones conmigo.- la interrumpió con una explicita advertencia antes de darse media vuelta y encaminarse por el pasillo dejando a la rubia llorando… siempre pasaba lo mismo, era joven y la mayoría de las chicas se les insinuaban, pero aquello no era razón para que inventaran cosas.

-Edward … Edward.- escuchó a lo lejos. Detuvo su paso y dio media vuelta sobre sus talones al reconocer esa voz. Observo a Bella correr hacia él. Cuando la castaña finalmente le alcanzo empezó a respirar a bocadas, nunca se destacó por atleta. La castaña se irguió en su lugar le miró fijamente.

-Edward … yo bueno… quería que me ayudaras con algo.- dijo Bella con las mejillas encendidas. La observo insistentemente. Estaba muy sonrojada y se le notaba nerviosa.

-¿Que paso?- pregunto extrañado. Ella ladeo el rostro hacia un lado mientras sus mejillas se tornaban rojas.

-Es que… mira… mejor ven.- le dijo agarrándole del brazo. Se dejó hacer. Bella era la única chica a la que le permitía un contacto así de íntimo. Cuando llegaron a las áreas verdes del colegio ambos se sentaron en una banca. Miró fijamente a la castaña, pero ella evadió su mirada.

-Habla de una vez Bella.- le dijo perdiendo la paciencia, ella le observo.

-Bueno es que… Jake… bueno Jacob me dijo algo y quería que me ayudaras con ello ya que eres mi mejor amigo.- dijo ella con voz queda. Asintió pidiendo que continuara, pero Bella nuevamente se quedó callada.

-Vamos Bella… dime que te dijo.- dijo seriamente.

-El… el… me dijo que yo le gustaba mucho y que… el… bueno.- balbuceo jugando con sus dedos. La observo con incredulidad, ¿Realmente Jacob había hecho eso? Su ceño se frunció lentamente. Bella era muy hermosa y es por eso que siempre le extrañó que ningún chico se acercara a ella, muchos no lo hacían porque él era su amigo, algo que nunca entendió. La cuestión era que por alguna ilógica razón sentía una extraña rabia en contra de Jacob.

-¿Qué más?- pregunto con voz aguda.

-El… bueno… me pidió que fuera… su novia.- dijo ella con las mejillas rojas a causa de la vergüenza.

-¿Que le dijiste?- pregunto rápidamente. Ella ladeo el rostro hacia el lado contrario y aquello aumento gradualmente su ansiedad.

-Que lo pensaría.- susurro. Edward trago saliva y desvió la mirada hacia enfrente.

-¿Y qué le dirás?- pregunto fríamente. Devolvió su mirada hacia ella y la observo fijamente esperando la respuesta.

-Que no.- susurro la castaña. La presión con la que sin ser consiente apretaba los puños lentamente disminuyo y una incomprensible sensación de alivio le inundo el pecho. Estuvieron un momento en silencio… un muy incómodo momento. Bella tenía la cabeza ladeada y la mirada gacha… parecía querer de cierta forma evitarlo… como si había hecho algo muy malo. La observo fijamente y de un momento a otro ella llevo sus dedos a su boca, y acaricio sus labios suavemente mientras cerraba los ojos. Todo pareció armarse como un rompecabezas en su mente. Frunció poco a poco el ceño y apretó fuertemente los puños. Desvió la mirada a un punto del área recreativa mientras trataba de controlar aquella sensación de molestia no argumentada.

-¿Se besaron?- pregunto secamente y pudo percibir el pequeño sobresalto que sufrió el cuerpo de Bella. La observo de reojo con disimulo y las mejillas arreboladas de ella comprobaron su teoría. Sonrió para sí mismo con cierta procacidad.

-¿Porque no me contestas?- pregunto con serenidad devolviendo su mirada a ella. Bella se encogió de hombros.

-Jake … bueno el… estábamos hablando y de repente me beso.- dijo tocándose los labios-. Mi primer beso.- añadió para sí misma y Edward aparto rápidamente la mirada-. Luego el… me, me dijo que yo le gustaba y me pidió que fuera su novia… yo le dije que lo pensaría y salí corriendo, y después… vine a buscarte a ti.- dijo sonriendo levemente mientras miraba sus pies.

-Hmp.- expreso observándola fríamente.

-Yo… Edward… yo necesitaba decírtelo para saber… que pensabas tú de esto… es que bueno, la verdad estoy confundida nunca antes me había pasado.- dijo ella levantando la mirada hacia él. Edward la aparto mientras nuevamente apretaba los puños, Bella siempre era segura de sus decisiones y que le dijera eso significaba que ella estaba pensando aunque sea mínimamente en la posibilidad de aceptar la proposición que el chico moreno le había propuesto.

-Eres tú la que debe decidir.- le dijo seriamente. La castaña bajo la mirada.

-Si.- emitió bajo, Edward se levantó de la banca y la observo escrutándola con la mirada.

-Me debo ir.- le dijo metiendo las manos en los bolsillos. Se dio la vuelta y sin más se propuso a emprender camino dejando a Bella sola. Sentía una extraña presión en el pecho y un nudo en el estómago, además de las terribles e injustificables ganas de moler a golpes a Jacob. Sí. Aquello era insólito y absurdo. Lo sabía. Era consciente de ello. Pero la rabia que sentía no por eso desvanecía.

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Si. Genial. Ese recuerdo no hizo más que enterrarle aún más esa molesta espina de ira que en ese momento sentía.

Luego de que Jacob se le declarara a Bella y esta le dijera que no, corto inmediatamente la amistad que tenía con el moreno. Busco mil y un razones para odiarlo y creo una enemistad entre ambos, pero aquello fue todo lo contrario con Bella. Ella se mantuvo constantemente apegada al chucho No algo que hizo que la rabia que sentía hacia el creciera considerablemente sin razón aparente. Muchas veces le pregunto a Bella si era cierto que ellos no eran novios pues pasaban demasiado tiempo juntos y la castaña siempre le dio una negativa, pero para el los hechos hablaban mas que las palabras.

Después de la muerte de su familia Bella siempre estuvo a su lado hasta la llegada del moreno al colegio y ver como ella le prefería sobre él le hizo exasperar tanto.

Bella se alejó por un tiempo de su lado y cuando llegaban esos momentos en los que nuevamente eran solo ellos dos, los mejores amigos de una u otra forma Jacob interrumpía avivando el odio en su interior. Fue poco después de cinco meses que Jacob se mudó a otra ciudad y no volvió a saber nada de él. Aunque Bella si mantuvo comunicación con el cobrizo, hasta que de un momento a otro esta se cortó.

Y de la nada aparecía ahí. En la fiesta. Joder. Y abrazaba a Bella. Su mujer. Gruño por lo bajo y se acercó a ellos con el rostro inescrutable. Se paró frente a Jacob y le observo fijamente a los ojos, él le devolvió la mirada desafiante.

Bella ajena a todo se separó del moreno con una sonrisa en los labios y Edward desvió la mirada hacia ella. La castaña pareció de una manera incomprensible percibirlo y volteo sobre sus talones con lentitud, trago con dificultad al ver a Edward frente a ella e inconscientemente se alejó de Jacob mientras mordía su labio inferior. El cobrizo devolvió su mirada a Jacob.

-Black.- dijo con una sonrisa torcida.

-Cullen.- dijo este extendiéndole la mano. Edward miro esta y luego en un gesto de cortesía, algo que nunca faltaba en él, le cogió la mano y le dio un fuerte apretón, el moreno de igual manera se lo devolvió. Cuando finalmente se soltaron Edward volteo la mirada hacia Bella y noto el pequeño estremecimiento que recorrió el cuerpo de su mujer. Su mirada se suavizo y con un ademán de la cabeza le pidió que se acercara, ella inmediatamente lo hizo con la mirada gacha y un rubor en las mejillas. El cobrizo le rodeo la cintura con un brazo y la apego a él haciendo que ella se sonrojara más. Levanto la mirada hacia el hombre frente él.

-¿Cómo has estado?- pregunto fríamente.

-Bien… no me quejo.- dijo de igual forma mientras una sonrisa se formaba en la comisura de sus labios. Desvió la mirada hacia Bella y esta se sonrojo. Edward afianzo el agarre en la cintura de la mujer acción que no pasó desapercibida por el moreno haciendo que su sonrisa se ensanchara.

-Tenía entendido que no vivías en la ciudad.- dijo con cierto desdén.

-Estabas muy bien informado, pero… Rose se las ingenió para conseguir mi número y me llamo… me invito a la fiesta sorpresa de Bells… algo que no pude rechazar.- dijo con total serenidad… algo que hizo enojar aún más a Edward.

-Que… bien.- se forzó a sí mismo a sonreír.

-Sabes… me he enterado de algunas cosas y… me gustaría hablar contigo.- observo fugazmente a Bella -. A solas.- aclaro rápidamente. Bella se aferró del brazo de Edward y este al percibirlo bajo la mirada. Sentía que de cierta forma el que Bella estuviera ahí mientras ambos hablaban sería perjudicial para ella, pero la castaña parecía no estar dispuesta a irse. Levanto la mirada hacia Jacob y lo observo impasiblemente.

-¿Qué cosas?- pregunto con seriedad y desafío. El moreno alzo una ceja y entrecerró levemente los ojos.

-Tú lo sabes perfectamente.- dijo con voz aguda observándolo con desprecio. Edward apretó los puños.

-Deberías evitar meterte en la vida de los demás.- dijo conteniendo la ira, al comprender exactamente de lo que Jacob hablaba.

-Cuando se trata de alguien tan especial como Bella asumo las consecuencias.- dijo desviando la mirada hacia la castaña. Bella le sonrió levemente y se apegó un poco más a Edward al sentir cierta incomodidad.

-Eso fue pasado Black… acéptalo.- dijo entre dientes. Apretando más fuertemente los puños.

-Donde hubo fuego cenizas quedan.- dijo hablando de sí mismo, sonrió-. Y por mi parte no me importaría revivir el pasado.- expreso devolviendo la mirada hacia Edward.

-Aléjate de ella… es mía.- dijo con rabia dando un paso hacia adelante. Jacob en ningún momento retrocedió. Bella les observo de manera intercalada y luego rápidamente llevo una mano a su frente al sentir un repentino mareo.

-Y si no quiero ¿qué?... no me hagas reír Edward… hace mucho dejo de pertenecerte… cuando tú mismo lo arruinaste todo.- dijo el moreno sonriendo con cinismo.

-Cierra el pico… y no me tientes.- frunció el ceño.

-Y tú no me retes.- dijo avanzando un paso.

-¿Que están haciendo?… ¿de qué están hablando?- pregunto Bella totalmente confundida. No entendían exactamente lo que ellos decían… hablaban de alguien y la manera en que lo hacían le hacía creer que era de ella, pero al mismo tiempo nada tenía lógica, no alcanzaba a comprender… se sentía abrumada, perdida… todo empezaba a darle vueltas y sentía un pequeño dolor de cabeza.

-No te metas Bella.- dijo Edward intentando suavizar la rabia en su voz.

-No Edward… ¿qué pasa entre ustedes dos?… eran muy buenos amigos y de la nada parecen odiarse.- dijo aturdida.

-Bella … por favor.- pidió mirándola con suavidad.

-Deberías alejarte de él… te ha dañado demasiado.- dijo Jacob desviando la mirada hacia la castaña. Bella la observo sin entender.

-Cállate.- dijo Edward fuertemente devolviendo su mirada hacia el

-¿De qué hablas?- pregunto la castaña.

-Ni se te ocurra decir una palabra.- le advirtió Edward al moreno.

-No soy yo quien debe decírtelo Bella.- dijo Jacob dando un paso hacia atrás, tenía el cuerpo tenso como si estuviera a punto de explotar.

-¿Decirme que?- pregunto Bella completamente perdida.

-Tienes amnesia y no recuerdas muchas cosas y sé que si lo hicieras el no estaría a tu lado.- soltó Jacob con ira contenida señalando a Edward. Bella rápidamente desvió la mirada hacia el cobrizo. El cuerpo de Edward tembló de rabia.

-Cállate maldita sea.- grito dando un par de pasos hacia enfrente. Su puño impacto fuertemente con la mejilla derecha de Jacob haciéndolo tambalear. El moreno retrocedió con el rostro volteado. Bella a duras penas logro alejarse y las demás personas voltearon observando el espectáculo.

-Temes tanto decirle la verdad.- bramo el moreno fuertemente acercándose a Edward. Le dio un puñetazo en la mejilla izquierda y seguidamente le dio otro haciéndolo retroceder dos pasos. Edward apenas logro mantenerse en pie por la fuerza de los impactos. Se irguió sobre sí mismo y se impulsó hacia enfrente con el puño alzado. Le golpeo de lleno en la nariz haciéndole caer de espaldas.

-Tú no sabes nada… vienes aquí creyendo hacerlo… hablas de más sin ser plenamente consciente de las consecuencias que eso puede tener en la salud de Bella.- vocifero potentemente acercándose a él, de repente sintió como alguien le sujetaba por debajo de las axilas y gruño mientras trataba de zafarse bruscamente del fuerte agarre.

-Cálmate Joder.- dijo Jasper tratando de retenerle.

-Suéltame que le partiré la madre a este… este maldito.- rugió devolviendo la mirada a Jacob. El moreno ya se había levantado del suelo y al igual que a él alguien le sostenía.

-Que no… Mierda tranquilízate.- dijo el rubio fuertemente.

-Este idiota hablo de más y tú sabes perfectamente que es muy malo para la salud de Bella.- gruño señalando al moreno. Este frunció el ceño y empezó a forcejear tratando de soltarse, cuando finalmente se rindió observo a Edward con rabia.

-No le mientas.- dijo Jacob poniendo una mano sobre su nariz que sangraba en abundancia.

-No lo hago, pero decirle todo sería dañarla y no estoy dispuesto a hacerlo nuevamente ¿entiendes?- dijo observándole fijamente. Jacob ladeo el rostro… al comprender perfectamente sus palabras… Edward estaba realmente arrepentido.

-¿De que están hablando?- interrogo la castaña poniéndose en medio de ambos. Miro a Jacob, pero este evadió su mirada. Suspiro y lentamente volteo hacia Edward quien la observo fijamente. Bella pudo sentir como su piel se erizaba. Edward la miraba como aquella vez en la habitación del hospital cuando había despertado… la miraba de esa manera tan extraña y cálida que no entendía. En su mirada había muchos sentimientos, pero el que más se destacaba y la confundía era el de arrepentimiento. De pronto cerro los ojos y dio un paso hacia atrás como si la hubieran golpeado, agarro con ambas manos su cabeza y sus piernas perdieron fuerza, cayo sentada y todo comenzó a darle vueltas. Un fuerte dolor de cabeza la hizo gritar y las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos.

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Flashback

-Porque… Edward … dame una razón.- grito con voz dolida apretando los puños, tratando de aguantar sus lágrimas en un intento inútil pues estas bajaban continuamente por su rostro. -Dime que me amas.- dijo llorando. Sus puños poco a poco perdieron fuerza y sus labios temblaron ligeramente liberando débiles sollozos que salían entrecortados.

-Hazlo Edward … dímelo.- susurro débilmente. Sabía que no lo haría… lo sabía y eso le dolía aún más.

-Yo no puedo amar.- dijo fríamente observándola a los ojos. No mostrando ninguna clase de remordimiento o culpabilidad al decir esas palabras que podrían causarle un gran dolor… y así fue… dolió… dolió mucho.

-Ya lo sabía… yo… será me-jor… que me va-ya.- dijo dándole la espalda apresuradamente. Las lágrimas rodaron por sus mejillas con más intensidad. Ella lo sabía… sabia también porque él no se permitía amar… lo sabía pero escucharlo de sus propios labios era aun más doloroso.

Se acercó a la maleta. Quería salir rápidamente de ahí, pero antes de siquiera llegar a tocarla sintió como la halaban del brazo. No tuvo tiempo de reaccionar cuando los labios del cobrizo se movieron desesperados sobre los suyos. Sus piernas flaquearon y sintió como él la sujetaba de la cintura mientras caminaba hacia una pared. Su espalda choco bruscamente contra esta. El cobrizo la alzo metiéndose entre sus piernas. Sus manos empezaron a acariciar su cuerpo aun sobre la ropa de manera desesperada. Sus labios se movían con frenesí sobre los de ella robándole el aire. Sus mejillas mantenían un leve contacto con las de ella humedeciéndose con las lágrimas que ella derramaba, pero a él eso no le importó, incluso la apretó con más fuerza contra su cuerpo.

Correspondió el beso por un momento dejándose llevar por lo que sentía… pero como dijo antes solo un momento… porque ese beso era más como una despedida… ella no se retractaría. Su llanto se hizo más intenso cuando sintió como él la apegaba aún más a su cuerpo ¿es que no se daba cuenta que la lastimaba? Puso sus manos en el amplio pecho del cobrizo y lo alejo con toda su fuerza.

PLAF

El rostro del cobrizo estaba ladeado con su mejilla derecha roja mientras Bella le miraba con la mirada nublada y la mano izquierda alzada, con un leve temblor en esta.

-No hagas esto Edward … me lastimas.- dijo fuertemente. Se dio la vuelta, se acercó corriendo a la puerta, la abrió y corrió… dolía… quería alejarse de él… la dañaba… maldita sea, lo amaba. Las lágrimas empañaban su mirada, pero no importo y siguió corriendo con todo lo que sus pies le daban.

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End flashback

-Suéltame maldita sea.- grito Edward desesperado tratando de soltarse del agarre de Jasper. El rubio rápidamente lo libero como si su toque quemara y Edward inmediatamente se acercó a Bella, que temblaba en el suelo.

-Bella … amor ¿estás bien?- pregunto preocupado agarrándole las mejillas. De un momento a otro la castaña le dio un manotazo en las manos y se arrastró con sus pies empujándose hacia atrás.

-Alé-jate.- dijo con voz quebrada, observándole con la mirada nublada.

-Bella.- llamo desconcertado.

-Tu no me quieres… tú me lo dijiste… no me amas.- dijo ella temblando bruscamente. Edward cerro con fuerza los ojos y masajeo su cien… recordaba perfectamente de lo que ella hablaba.

-Bella eso… eso.- intento explicarse.

-No quiero escucharte.- lo interrumpió la castaña tapándose los oídos.

-Tu no entiendes.- dijo con desesperación acercándose a ella. La agarro del brazo, pero Bella nuevamente se alejó de él con rudeza.

-No me to-ques… no quie-ro volver a ver-te jamás.- grito con voz estrangulada, levantándose rápidamente del piso. Edward igualmente lo hizo.

-Escúchame por favor.- pidió dando un paso hacia ella.

-No.- retrocedió. De repente las fuerzas le fallaron y su visión se volvió borrosa y lentamente todo se tornó negro. Edward reacciono rápidamente y apenas logro atajarla antes de que impactara contra el piso. Eso le hizo caer sentado y con ella sobre sus piernas.

-Bella … Bells.- dijo golpeando suavemente su mejilla derecha, ella no reacciono-. Maldición… Rose.- llamo buscando entre las personas que habían hecho un circulo a su alrededor a la rubia. Esta apareció de la nada y se agacho frente a él.

-Un momento.- dijo con nerviosismo y empezó a revisar los signos vitales de la castaña.

-¿Que tiene?- pregunto Alice al borde de las lágrimas mientras Jasper la abrazaba intentando tranquilizarla.

-Solo se ha desmayado.- dijo la rubia más aliviada mientras masajeaba su cien intentando tranquilizar sus nervios.

-¿Cuál es su habitación?- pregunto Edward pasando un brazo por debajo de las piernas de Bella, se puso de rodillas y se impulsó con toda su fuerza levantándose sin ninguna ayuda.

-La segunda puerta a la derecha.- le indico Rosalie señalándole el pasillo con la mano temblorosa. Ella estaba perfectamente capacitada para poder controlar una situación como esa, pero había tomado un poco y ciertamente nunca imagino que algo así sucedería. Sabía que habría problemas si Jacob se presentaba en la fiesta, pero nunca pensó que fueran tan graves. Edward inmediatamente se encamino por el pasillo mientras las personas le abrían paso.

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La observo fijamente repasando sus facciones, llevaba haciendo lo mismo por más de media hora y a cada momento se decía que Bella era la mujer más hermosa que había conocido en toda su vida. Le acaricio suavemente el cabello y con cierta renuencia se alejó lentamente de ella mientras se erguía sobre sí mismo. Unos tacones resonaban en el pasillo. Luego de unos breves segundos la puerta se abrió y alguien entro a la habitación, más el no aparto la mirada de Bella.

-¿Como esta?- pregunto Rosalie.

-Duerme tranquilamente.- se limitó a contestar.

-Todos a excepción de Alice y Jazz se han ido.- dijo luego de un momento.

-Bien.- contesto.

-Lo siento Edward … debí haberte dicho que Jacob vendría.- se disculpó atropelladamente. Edward se masajeo el puente de la nariz con los dedos y suspiro.

-Ya no importa.- susurro tranquilamente.

-Está bien… si necesitas algo… cualquier cosa… estaremos afuera.- retrocedió un par de pasos y luego dio media vuelta sobre sus talones y salió de la habitación.

Edward dirigió su mirada a la puerta y luego la devolvió a Bella. Le acaricio el cabello hundiendo sus dedos entre las hebras castañas… siempre era tan suaves. Dibujo en una caricia el contorno de su oreja y bajo por su pómulo.

-No puedo evitar dañarte… aunque no lo desee… siempre lo hago.- susurro con tristeza y culpa-. Lo siento tanto.- dijo cerrando fuertemente los ojos. Se acercó a ella y beso sus labios, luego se alejó lo necesario para ver su rostro.

-Eres lo más importante en mi vida… tú y nuestro hijo son lo único que tengo.- acaricio su mejilla izquierda-. Te amo.- susurro antes de alejarse. Se levantó de la cama y se encamino hacia la puerta. La observo por última vez antes de salir de la habitación.

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Los ojos de Bella poco a poco se abrieron y su mirada se mantuvo fija en algún punto del cielo raso. Involuntariamente llevo sus dedos a sus labios y los acaricio suavemente.

Ya no distinguía un sueño de la realidad… hacia poco había soñado lo que probablemente eran las más hermosas palabras que había escuchado y era la voz de la Edward que las pronunciaba… parecían tan reales en su mente que por un escaso momento las creyó, pero simplemente no cabían en el mundo real… no tenían un lugar en su mundo, porque Edward nunca la amaría… porque nunca existiría un hijo de ambos… porque eso solo era un sueño. Las lágrimas empezaron a descender de sus ojos una tras otra y tuvo que morderse el labio inferior para evitar que alguien la escuchara sollozar. Se puso en posición fetal y se abrazó a si misma mientras lloraba en silencio.

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Con parsimonia abrió la puerta y entro. Las luces estaban apagadas y el lugar era escasamente iluminado por la luz que se filtraba de la otra estancia. Cerró la puerta y se encamino hacia la sala. La señora Cope se levantó del sofá al verle entrar al salón de estar.

-Edward … me alegro que viniera bien… aunque lo esperaba un poco más tarde.- dijo con serenidad sonriéndole.

-Hmp.- sonrió-. ¿Y Tony?- pregunto tranquilamente.

-Dormido en su habitación.

-Bien.- exclamo sin mucho entusiasmo.

-Pues… me debo ir.- aviso agarrando la cartera sobre el sofá.

-Llamare a un taxi.- dijo rápidamente buscando en el bolsillo de su pantalón su celular.

-No se preocupe yo lo haré.- le detuvo la señora colgando la cartera en su hombro.

-Está bien… muchas gracias.- dijo con una sonrisa.

-No hay de que… hasta luego.- se despidió y salió de la sala. Edward suspiro cuando escucho la puerta principal cerrar. Se encamino hacia las escaleras y subió con lentitud. Camino por el pasillo de la segunda planta y se detuvo frente a la habitación de Anthony. Respiro profundamente antes de abrir totalmente la puerta y entrar.

Se acercó a la cama y se paró frente a esta. Observo a su hijo, estaba profundamente dormido. Se puso de cuclillas y se entrecruzo de brazos sobre el colchón, lo miro por un rato y lentamente levanto su mano y la puso sobre la cabeza del infante. Empezó a acariciarle el cabello y Anthony se removió haciendo que la sabana se le resbalara un poco. Edward observo como el pequeño aferraba algo contra su pecho y frunció el ceño. Suspiro cuando distinguió que era y su entrecejo poco a poco se ablando. Bajo la mirada. Era la cajita que le había hecho a Bella.

-Lo siento tanto hijo.- musito suavemente. El pequeño nuevamente se removió -Por mi culpa tú y tu mama están separados.- susurró con tristeza-. Ya no sé qué hacer… temo que las cosas se me están saliendo de las manos.- alboroto sus cabellos-. No quiero lastimarlos otra vez.- lo observo por un momento más y luego se inclinó hacia él. Le acaricio las mejillas con delicadeza y le dio un beso en la coronilla antes de levantarse, le arropo bien y luego salió de la habitación.

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Volviii :D Bueno chicas estubo genial este capi o no? jijij Les quiero agradecer a todas por su paciencia cn el capi y les qiero informar que queda pokito para el final (u.u) Muxas gracias a todas por sus Reviews se los agradesco mucho y...

Nos leemos

¿Review?