Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la gran Stephenie Meyer y todo el crédito de la historia va para Rosas Rojas ^^


Capitulo 13

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Reencuentro

La risa de un niño hacia eco en sus oídos produciéndole una agradable sensación en el pecho. La sonrisa en su rostro se ensancho y las diversas imágenes siguieron reproduciéndose en su mente, una tras otra… al igual que siempre eran difusas y el rostro de algunas personas borroso.

Salió abruptamente de sus pensamientos cuando unos brazos apretaron fuertemente sus piernas, bajo la mirada y lo primero que vio fue una cabellera cobriza con destellos castaños, rebelde y brillante. Su respiración se volvió dificultosa y no pudo evitar el impulso de dirigir su mano a la cabeza del infante y hundir sus dedos en su cabello. La piel se le erizo. Sintió como el pequeño lentamente la soltaba y le miro levantar la cabeza. Contuvo la respiración cuando observo unos ojitos verdes y las piernas le temblaron.

Se agacho con cierta torpeza a la altura del pequeño y lo observo con detalle recorriendo suavemente con la mirada sus facciones. No pudo evitar pensar que se parecía a Edward… era idéntico a el, muy guapo y lindo. Sus orbes se cristalizaron poco a poco y levanto su mano temblorosa hacia el infante, le acaricio con delicadeza la mejilla derecha y el niño cerro sus ojos rápidamente disfrutando del contacto. Bella tuvo unas inmensas ganas de llorar. El pequeño lentamente abrió sus ojitos y los fijó en los cafés de la castaña, Bella aparto la mirada rápidamente, era como estar mirando a Edward de frente… tenía la misma manera penetrante y profunda en que él la miraba.

Sintió como de improvisto el pequeño la abrazaba nuevamente con mucha fuerza y apenas logro mantener el equilibrio. Un nudo se formo en su garganta y con sus brazos rodeo el pequeño cuerpecito del niño y lo apego totalmente a ella mientras frotaba su mejilla contra su cabeza.

-Te extrañe.- le susurro el infante con un hilo de voz y Bella no supo exactamente porque su corazón se acelero.-Te extrañe Mamá.- dijo separándose lentamente de ella. La castaña observo al pequeño cobrizo fijamente con la mirada cristalina mientras trataba de recobrar el habla, tenia un nudo y las palabras se le atoraban en la garganta.

-Mira… yo… te, te hice un regalo.- le dijo extendiéndole la cajita que llevaba entre sus manos-. Es… es por tu cum-pleaños.- se apresuro a decir atropelladamente. Bella miro la pequeña cajita y luego observo los ojitos verdes con tristeza, no se detuvo a pensar en nada y simplemente negó con la cabeza de manera casi mecánica.

-Yo… yo quería dártelo antes, pero Papá dijo que no po-dia ir a verte.- le dijo con una sonrisa. Los ojos de Bella se nublaron.

-No cariño… me estas confundiendo.-murmuró con ternura acariciándole con suavidad la mejilla. La sonrisa en el rostro de Anthony se borro y empezó a negar con la cabeza confundido, no entendía muy bien las palabras que le decía su mama.

-Pero… Mamá es tu regalo… no, ¿No te gusta?- pregunto inocentemente y el nudo en la garganta de la castaña se acentúo.

-No… no es eso.- le dijo rápidamente.

-Entonces ábrelo… te gustara… lo hice lo mas bonito que pude.- dijo poniéndoselo en las manos, Bella bajo la mirada nublada hacia la cajita y luego la subió al pequeño.

-No lo dudo amor… es solo que yo no soy tu mama.- le dijo dulcemente devolviéndole la cajita. Anthony negó con la cabeza.

-¿Por-que di-ces eso Mami?- le pregunto con voz quebrada. El corazón de Bella se retorció fuertemente.

-Me estas confundiendo… yo no soy tu mami.- le dijo al borde de las lagrimas.

-Tu eres mi Mamá… tu lo eres.- insistió él en un hilo de voz, las lagrimas empezaron a derramarse de los ojos cafés.

-Mira… ¿Como se llama tu mama?… yo te ayudare a encontrarla.- propuso limpiándose las mejillas.

-Pe-ro eres tu… eres tu Mamá.- le dijo extendiéndole la caja nuevamente. Bella empezó a sollozar.

-Vamos cariño… no me hagas esto… yo nunca he tenido hijos.- le dijo con desesperación mirando hacia los lados en busca de los padres o encargados del pequeño.

-¿Porque dices eso?… ¿Ya no me quieres?- le pregunto soltando la cajita, llevo sus manitas a su rostro y lo tapo mientras su cuerpo empezaba a temblar y unos pequeños sollozos escapaban de sus labios.

-Mira… mírame amor.- le pidió suavemente y Anthony lentamente descubrió su carita, dejando ver su rostro bañado en lagrimas. Bella sollozo con el corazón encogido.

-Yo no soy tu mami… pero… pero puedo ayudarte a encontrarla, solo dime como se llama cariño.- le dijo y el niño negó con la cabeza y retrocedió un paso.

-Eres mi Mami… tu lo eres… ¿Porque no me re-cuerdas?- le pregunto con voz estrangulada y Bella quiso abrazarlo con desesperación.

-Mira… como… ¿Como te llamas?- le pregunto suavemente.

-Tu lo sabes.- le dijo el niño limpiándose las mejillas con la manga de su camisa.

-Cariño dime tu nombre.- le pidió estirando su mano hacia el, le acaricio suavemente el cabello.

-Tu lo sabes Mamá.- le dijo nuevamente y la cabeza de Bella empezó a dar vueltas, respiro profundamente tratando de tranquilizarse y llevo una mano a su frente para masajearla suavemente mientras apoyaba la otra en el pasto evitando caer.

-Esta bien… ¿Andas con alguien?- le pregunto apabullada.

-Con Papá.- susurro el pequeño.

-Y… ¿Donde esta tu papá?-le pregunto rápidamente.

-El esta… el esta allá.- dijo señalando el otro lado de la calle, donde habían unos columpios y varios niños jugaban, Bella recorrió con la mirada el lugar pero al no ver a ningún adulto la devolvió al pequeño.

-No esta ahí cariño.- le dijo suavemente.

-El esta comprándome un helado mamá.- respondió Anthony rápidamente con una sonrisa.

-¿En serio?- susurro ella sonriéndole levemente.

-Si… Papá ya me quiere como tú me lo dijiste mamá.- dijo el pequeño con la voz cargada de felicidad. Las lágrimas nublaron nuevamente la mirada de Bella.

-Desearía ser tu madre amor… pero me estas confundiendo.- le dijo acariciándole nuevamente la mejilla.

-Pero tú eres mi Mamá.- repitió el pequeño con desesperación.

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Suspiro… había tenido que esperar mucho pues la heladería estaba repleta cuando llego. Se detuvo cerca de los columpios y empezó a buscar con la mirada a su hijo. Frunció el ceño al no distinguirlo entre los pequeños que revoloteaban de aquí a allá y poco a poco la desesperación comenzó a embargarle.

-Anthony.- llamo fuertemente mirando hacia todos lados. No estaba. Su respiración se volvió trabajosa y el corazón empezó a latirle desembocado, camino de un lugar a otro buscándole con desesperación. Anthony no estaba ahí. Se detuvo en un punto y con su mano libre masajeo su cien. Inhalo profundamente intentando serenarse y cuando por fin logro su cometido, empezó girar sobre sus talones mientras observaba su alrededor con suma atención. Talvez y solo talvez, le había pasado por alto y Anthony se encontraba jugando con algún niño.

Paro de golpe y sus ojos se expandieron. El helado callo de su mano y su piel poco a poco perdió color.

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Anthony estaba con Bella.

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-No… no cariño… yo no soy tu mami.- le repitió rápidamente.

-Yo… yo buscare a Papá… el, el te lo dirá.- dijo Anthony retrocediendo un paso, se detuvo y se acerco corriendo a ella, la abrazo por la cintura con mucha fuerza y luego se separo sin darle tiempo a Bella de responder al abrazo, el pequeño le sonrió y luego retrocedió nuevamente un paso, se detuvo por un momento y dio media vuelta, avanzo otro paso y luego volvió a parar y la observo por la altura del hombro, Bella le sonrió y Anthony volteo hacia ella y se detuvo, le devolvió la sonrisa y retrocedió tres pasos seguidos. Respiro profundamente reteniendo un sollozo para luego seguir retrocediendo sin perderla de vista. Tenia miedo de que al dar la vuelta ella se fuera, el no quería que se fuera, quería que estuviera con el, como antes.

Bella siguió al pequeño con la mirada, era muy lindo, verdaderamente hermoso, producía en ella una sensación tan única y cálida, deseaba abrazarla y llenarlo de besos. Mordió su labio inferior tratando de retener las lagrimas que se aglomeraban en sus ojos. En realidad quería que el fuera su hijo… realmente lo deseaba.

Frunció el ceño cuando la cabeza empezó a dolerle, se puso de rodillas al no poder seguir sosteniendo su peso y se sentó sobre sus piernas mientras llevaba una mano a su frente. El dolor era muy fuerte.

Su respiración se volvió pesada y sus sentidos parecieron agudizarse, un pitido la hizo sobresaltar, dirigió su mirada hacia el lado izquierdo de la carretera y su corazón dio un vuelco al ver a un auto venir a toda velocidad. Devolvió apresuradamente su mirada al pequeño que caminaba por la carretera y su pecho empezó a dolerle. Las lágrimas brotaron mas continuamente de sus ojos y cuando quiso levantarse una punzada en la cabeza la hizo volver a caer de rodillas. Su mirada se volvió borrosa momentáneamente y sus fuerzas empezaron a desvanecerse. Se sostuvo con ambas manos sobre el pasto y un grito escapo de sus labios ante el infernal dolor de cabeza. Levanto con escasas fuerzas la mirada y fijo en el niño que se había detenido en medio de la carretera y la observaba con preocupación.

Quiso gritarle que corriera, quiso decirle que un auto se acercaba, pero en lugar de eso emitió otro grito mientras lloraba.

*Flashback*

Se encontraba sentada en uno de los sofás de su apartamento. Con sus manos tapaba su rostro mientras su cuerpo temblaba y sollozaba suavemente.

-Eres una irresponsable… crees que porque ya eres mayor de edad puedes controlar tu vida, con esa actitud de caprichosa solo demuestras ser una niña… yo te advertí sobre ese tipo y tu solamente me ignoraste.-dijo Edward con ira contenido. Bella se encogió de hombros y sus sollozos pararon, llevaba alrededor de una hora recibiendo el sermón de Edward, no había objetado nada, ni siquiera había abierto la boca, simplemente se mantuvo con la cabeza gacha y en silencio esperando a que el se descargase y la reprimiera todo lo que quería pues era consiente de que había cometido un error al no escucharlo, pero algo que odiaba con furor era que Edward le dijera niña… odiaba que le hablara como un padre a su hija, que la mirara solamente como una pequeña a la que tenia que cuidar de cualquier hombre que se le acercara. Ante los ojos de Edward era nada mas una niña.

Apretófuertemente los dientes y levanto su rostro bañado en lagrimas hacia el. Fijo su mirada en la del cobrizo y se levanto del sofá.

-Basta ¿si?… te he pe-dido mil ve-ces discul-pas y tu no ha-ces más que rega-ñarme.- le dijo en un hilo de voz.

-Porque te lo mereces.- respondió Edward bebiendo nuevamente del vaso con coñac en su mano

-Ya Edward … ya no mas… Mike solo… Mike no sabia lo que hacia.-dijo en voz baja desviando la mirada. Edward inmediatamente dirigió su mirada a ella y luego se levanto de golpe del sillón en el que estaba sentado.

-Ese tipo estuvo a punto de, de violarte y todavía lo defiendes.- dijo furioso mirándola fijamente.

-No lo defiendo… solo te estoy diciendo que estaba borracho si no el nunca se atrevería a hacer eso.- susurro evitando su mirada

-No me importa sus motivos… si yo no hubiera llegado el habría abusado de ti.- expuso con furia

-Ya paso… no vale la pe-na… lo único que quiero es olvidar-lo.-le dijo negando con la cabeza

-¿Como puedes decirlo con tanta tranquilidad?-le recrimino él fuertemente

-Ya paso Edward … ya no qui-ero hablar de ello.- dijo seriamente

-Pues no me importa… no sabes las ganas que tengo de moler a golpes a ese mal nacido.- gruño entre dientes.

-Olvídalo.- dijo la castaña bajando la mirada-.Mejor vete con Tanya… vete con ella y déjame aquí… ya estoy bien y seguramente la dejaste sola en el baile.- le dijo intentando ocultar los celos que la invadían.

-No me importa ella.- contesto Edward ladeando el rostro.

-Pues debería.- dijo Bella rápidamente.

-No lo hace ¿si?… y no cambies de tema.- le dijo volteando hacia ella. La castaña suspiro.

-Ya basta con eso… Mike estaba borracho y no sabia lo que hacia… punto y final.-dijo con seriedad cruzándose de brazos.

-Tanto te gusta ese tipo… tanto lo quieres como para defenderlo después de lo que te hizo.- dijo él con desprecio e ira.

-¿De que hablas?-pregunto Bella desconcertada.

-No te hagas la inocente… acaso tu y el perro tienen algo.-le dijo observándola fijamente, Bella bajo la mirada y mordió su labio inferior, odiaba cuando el la miraba de esa manera tan penetrante, era como si intentara leer su mente y descifrar lo que pensaba.

-Mira… no, no se de que hablas, lo único que quiero es olvidar lo que, que paso esta noche.- dijo retrocediendo un paso.

-¿Son novios?-pregunto él rápidamente dando un paso al frente.

-Ya Edward, entre Mike y yo no hay nada y si lo hubiera es algo que no te incumbe.- le dijo con cierto nerviosismo intentando de esa forma que él parara de preguntar. Estaba realmente nerviosa, las manos le sudaban, el corazón le latía a mil y Edward no ayudaba acercándose a ella y observándola de esa manera.

-Soy tu mejor amigo.- dijo el cobrizo apresuradamente. Bella lentamente frunció el ceño al escuchar sus palabras y todos los nervios que sentía empezaron a esfumarse poco a poco.

-Y yo tu mejor amiga y no por ello me meto en tus, tus relaciones.-le dijo desviando la mirada.

-No lo haría si no fuera con este tipo.-se excuso él seriamente.

-No debes hacerlo.- le dijo con el ceño fruncido, suspiro, estaba agotada por todo lo que había sucedido esa noche y lo que menos deseaba era tener una discusión con Edward -Tengo sueño… me acostare en tu habitación.- le dijo suavemente y luego se encamino por un pasillo. Conocía el apartamento de Edward como la palma de su mano, había estado y dormido tantas veces ahí que podría caminar con los ojos cerrados y nunca tropezar.

Edward la siguió con la mirada y luego bufo por lo bajo, estaba realmente furioso, sentía el cuerpo caliente por la rabia en contra de ese mal nacido que había querido abusar sexualmente de Bella y el solo hecho de imaginar que su mejor amiga tuviera una relación con un canalla como ese le producía tantos sentimientos negativos.

Devolvió la mirada al pasillo y empezó a golpear con su pie el suelo continuamente, la desesperación poco a poco empezó a embargarle y antes de que se diera cuenta se encontraba camino a su habitación. En cuanto llego al marco de la puerta la busco con la mirada y al localizarla se le acerco y la agarro del brazo volteándola hacia el. En ese momento no pensaba muy coherentemente, la rabia nublaba su sentido común y tenia la necesidad de saber si existía algún lazo entre la castaña y el rubio.

-¿Ha pasado algo entre tu y Mike?-le dijo seriamente, observo como el entrecejo de Bella se fruncía y esta se soltó rápidamente de su agarre.

-Ya Edward … olvídalo.- le dijo volteándose hacia la cama.

-¿Has tenido algo que ver con el?.- le pregunto y Bella devolvió su mirada hacia él con los ojos levemente entrecerrados, se acerco unos pasos y luego estiro su mano y la pusosobre su mejilla, la acaricio suavemente.

-¿Que te pasa?… ¿Estas borracho?-le pregunto en un susurro y Edward bajo la mirada hacia sus labios que estaban pintados de un rojo suave.

-No lo estoy.-le dijo él seriamente devolviendo su mirada a sus ojos resplandecientes.

-Seguro has estado tomando y…

-No estoy borracho Bella.- la interrumpió con voz seca.

-Esta bien… mmm…-dudo.- Me acostare.-finalizo con un suspiro y luego dio media vuelta y se acerco nuevamente a la cama. Pronto sintió unos brazos rodear su cintura y su cuerpo entero tembló por el contacto, el corazón empezaba a latirle rápidamente y la respiración sobre su oreja le erizo los vellos de la piel

-Tu cabello huele delicioso.-susurro Edward en su oído, sintió como Bella se estremecía entre sus brazos.

-¿Que tienes Edward?-susurro ella con voz trémula

-No lo se.-le respondió el cobrizo soltándola lentamente.

-Te sientes mal.- dijo ella alejándose de él, las piernas le temblaban y las manos le sudaban. Dio media vuelta hacia él y se encontró de frente con el rostro de Edward a unos solos centímetros, intento retroceder, pero antes de siquiera hacer un movimiento él la atrapo en brazos y ataco sus labios dejándola sin respiración. Su mente quedo en blanco y lo único que atino hacer fue cerrar los ojos y corresponder torpemente el beso.

Edward se separo de ella cuando la falta de oxigeno se hizo presente, la observo fijamente recorriendo con su mirada sus delicadas facciones hasta su cuerpo, que se ceñía perfectamente al vestido negro que ella llevaba. Retrocedió un paso, Bella era hermosa, realmente hermosa, siempre lo había sabido, pero, desde que la había visto entrar al salón donde se llevaba a cabo el baile de navidad prácticamente quedo atontado.

Relamió sus labios y devolvió su mirada a los ojos cafés, la castaña quiso retroceder un paso, pero él no se lo permitió, la agarro de un brazo y la atrajo hacia el, paso sus manos por su cintura y arremato nuevamente contra sus labios de un sabor a fresa, adictivos y dulces. Con sus manos le recorrió el cuerpo con urgencia, el calor le sofocaba. Le acaricio desde los muslos robándole mas de un suspiro mientras le lamía el cuello y luego ascendió por su ancha cadera hasta la pequeña cintura, la envolvió con sus brazos y la pego a el para sentir cada curva de su cuerpo, la sensación fue gloriosa y su cuerpo pareció arder en llamas. Subió sus manos por su espalda hasta llegar al zipper del vestido, lo bajo suavemente y le acaricio la piel desnuda.

Descendió hasta sus piernas y le subió delicadamente la prenda hasta la cadera, luego le agarro de la cintura y la elevo, Bella le cogió de los hombros rápidamente mientras se separaba de sus labios. El cobrizo le acaricio los muslos y bajos por estos hasta sus piernas incitándola a enroscarle con estas, ella lo hizo.

Edward devolvió la mirada a los ojos mientras avanzaba hacia la cama. La acostó con delicadeza en esta y se puso suavemente sobre ella sosteniendo su peso con sus manos. El pecho de Bella subía y bajaba rápidamente y rozaba contra el suyo solamente separados por las prendas que ambos llevaban puestas y que en ese momento estorbaban, tal pensamiento hacia que el calor que sentía se intensificara. Deseaba verla, deseaba ver su cuerpo desnudo y descubrir las curvas que estaba seguro era definidas y delicadas. Quería tocarla, tocar la piel suave y lechosa de Bella, Joder, sentía la necesidad impetuosa de hacerla suya, era una necesidad jamás sentida, nunca había experimentado un deseo tan vehemente, ni un calor tan sofocante. Nunca había deseado tanto a una mujer.

Le subió el vestido lentamente acariciándole la piel que quedaba expuesta y lo saco por los brazos, los pechos de Bella quedaron al descubierto, ella no llevaba sostén y verdaderamente se sentía aliviado por ello, ya que estaba seguro que se volvería loco si alguna otra prenda le impidiera ver esas bondades. Observo sus pechos sin convicción, eran como los imagino, de un tamaño perfecto, redondos, firmes y adornados por un pequeño botón rosado. Los envolvió con sus manos y los apretó levemente haciéndola arquear, luego bajo por su figura hasta sus piernas y las abrió para meterse entre ella. Bella jadeo y él apenas logro retener un gemido cuando sus intimidades se rozaron.

Se envolvió a si mismo con las piernas de ella y la observo fijamente a los ojos. Bella intentaba recuperar la respiración mientras se removía de manera circular bajo él haciendo que el calor que sentía se volviera sofocante. Se irguió levemente para quitarse la camisa de botones lo mas rápido posible, luego se puso sobre ella mientras le agarraba de los brazos y los ponía por sobre su cabeza. Fijo nuevamente su mirada en los ojos cafés y se inclino sobre ella haciendo que sus torsos entraran en contacto, la piel se le erizo ante tan deliciosa fricción, los pezones de ella se endurecieron inmediatamente y la sensación que creaban al chocar contra su torso desnudo era indescriptible y sumamente placentera. Se acerco a su cuello y le lamió hasta llegar a su oreja izquierda.

- Edward.- suspiro la castaña mientras tragaba con dificultad-.E-sto, es-to esta mal.- tartamudeo con los labios temblorosos.

-Shh… necesito hacerte mía.- le susurro al oído. Bella gimió suavemente, escuchar esas palabras de él, le hacían sentir tantas sensaciones juntas que era imposible el poder describirlas a cada una, mordió su labio inferior e intento alejar todas las placenteras sensaciones que sentía, ella no podía permitir que aquello pasara a ser algo mas, no podía permitirse a si misma ilusionarse. No quería hacerlo.

-Ed … Edward por, por favor no…- el cobrizo la acallo con un beso mientras bajaba sus manos a sus piernas y las acariciaba suavemente. Su mente nuevamente quedo en blanco y todas sus fuerzas flaquearon, por mas que se repitiera a si misma que estaba mal, ella lo deseaba, deseaba poder compartir con Edward esa experiencia, quería que Edward fuera el primer hombre en su vida, el era el dueño de su corazón y de alguna manera de su cuerpo también.

Edward se alejo de ella y se irguió levemente, guió sus manos al botón de su pantalón y lo desabrocho rápidamente y de igual manera se lo quito. Levanto su mirada a Bella quien mordía su labio inferior, tenia las mejillas sumamente rojas y se miraba tan tentadora bajo el.

Se inclino nuevamente sobre ella y la beso con intensidad mientras dirigía sus manos a sus muslos, subió a su cadera y agarro entre sus dedos las orillas de la braga negra, la deslizo suavemente por sus piernas y luego se metió entre estas mientras con sus manos acariciaba su cuerpo desnudo.

Le recorrió en un camino de besos y lamidas desde el vientre hasta sus hermosos pechos, se alejo un poco y se relamió los labios al tener una vista gloriosa de esas bondades endurecidas y firmes, entre sus dientes agarro el botoncito rosa del seno derecho y lo halo un poco haciendo que Bella suspirara, la piel de ella era suave, succiono fuertemente el pecho mientras con la mano derecha retorcía el otro seno, Bella levanto levemente la cadera chocando contra su intimidad y le llamo en un gemido haciéndole perder lentamente el control. Tomo la misma atención con el otro pecho y luego ascendió entre lamidas por su piel hasta su oreja. Tenia la respiración sumamente agitada y su sexo palpitaba continuamente. Le beso suavemente el hombro, le recorrió por la quijada hasta los labios, succiono el inferior mientras bajaba sus manos a sus muslos.

-Abre la boca.-le dijo con voz ronca, ella se estremeció y suspiro, lentamente abrió la boca y él sumergió su lengua en su cálida cavidad, un escalofrío les recorrió a ambos cuando sus lenguas entraron en contacto.

Se separo de ella luego de un momento, la miro a los ojos fijamente, sus ojos estaban oscurecidos por el deseo y nublados por las lagrimas que ella retenía, se irguió levemente y se deshizo de la ultima prenda que cubría su cuerpo, luego le agarro de las piernas y la acerco a el, agarro su miembro sumamente rígido y palpitante entre su mano derecha y lo acerco al sexo de ella, el calor que transmitía la intimidad de Bella le erizo la piel y la garganta se le seco, se relamió los labios y lentamente se acerco mientras dirigía su mirada a su rostro, se adentro en ella suavemente agarrandola con firmeza de la cadera, el ceño de Bella se frunció.

Paro de golpe y parpadeo continuamente sorprendido al sentir una barrera impedir su intromisión. Bella era virgen. La castaña mordió su labio inferior y se agarro de sus hombros para acercarlo a ella, sentía una extraña molestia al sentirlo en su interior. Se removió de manera circular y sintió como el cuerpo de Edward se tensaba, le rodeo con las piernas por la cintura y enrosco firmemente sus brazos en su cuello. Edward la observo un momento y luego guió sus manos a su cintura, las paso por su espalda y luego arremató contra su boca mientras se adentraba en ella de una fuerte y certera estocada. Bella contuvo la respiración y las lagrimas se juntaron en sus ojos, su cuerpo se tenso totalmente, el dolor era agudo y latente, mordió su labio inferior evitando profesar algún sonido y escondió su rostro en el hueco del cuello de Edward. Lentamente el dolor en su entrepierna fue desapareciendo y un calor empezó a extenderse por su cuerpo, su piel empezó a arder y apretó los puños, se movió levemente ante la extraña sensación que se esparcía en su interior y cerro los ojos y suspiro al sentir completamente el miembro grueso y duro de Edward palpitar dentro de ella. El cobrizo respiro profundamente al sentirla moverse y la agarro firmemente de la cadera para salir y adentrarse en ella con suavidad.

- Edward.- suspiro Bella en su oído haciendo que los vellos de su cuello se erizaran, paso saliva y repitió la misma acción, pronto el calor que sentía se hizo aun mas intenso y sus mas bajos instintos se hicieron presentes, la fricción de sus cuerpos pareció insuficiente y acelero las embestidas.

-Grrrr… Bella.- gruño entre dientes cerrando con fuerza los ojos, el placer que sentía era casi delirante, quería mas de ella, mucho mas. Paso sus manos por su espalda y la levanto lentamente, sus torsos desnudos y sudados entraron en contacto y Bella afianzo el agarre en su cuello. Se sentó en la orilla de la cama con ella encima y ambos gimieron al unísono al tener un contacto aun mas intimo y profundo, el rostro de Bella quedo frente al suyo y se permitió observarla fijamente ya que ella tenia los ojos cerrados, su frente estaba perlada y brillosa por el sudor y algunos mechones se pegaban en esta, sus mejillas estaban encendidas, tenia la respiración notablemente dificultosa y los labios rojos. La castaña abrió lentamente los ojos y lo observo fijamente.

Edward puso sus manos en su cintura y la elevo para luego dejarla caer sobre su erección, Bella echo la cabeza hacia atrás y él ataco su cuello y volvió a repetir la acción. La agarro de la cadera y la movió de adelante a atrás, pronto la habitación fue inundada por gemidos femeninos, un incentivo para encenderlo. Los pechos de ella rebotaban en una danza sumamente erótica cada vez que la hacia subir y bajar sobre su pene.

- Ed-war… ahh… ahhh Edward.- gimió abrazándose con fuerza a su cuello. Edward acelero las embestidas hasta que finalmente ambos llegaron juntos al orgasmo. Un escalofrío les recorrió y Edward se derramo en ella plenamente, las respiraciones de ambos eran irregulares y el sudor les humedecía la frente. El cobrizo la agarro de la nuca y la atrajo a el, le beso los labios con vehemencia hasta dejarla sin aliento y luego se separo de ella, Bella le observo a los ojos por un momento y luego estos poco a poco se le fueron cerrando, se apoyo en el pecho de Edward y el cansancio le venció, el cobrizo la observo fijamente y luego la cogió de la cintura y se levanto de la cama, se volteo a esta y lentamente la acostó en el centro del colchón intentando no dejar caer su peso, salió de ella y Bella soltó un suspiro y entreabrió los ojos, luego los volvió a cerrar. La miro por un momento mas y luego se acostó a su lado, los arropo a ambos y la abrazo por la cintura hasta apegarla a el. Se dejo vencer por el sueño.

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Mordió su labio y observo por enésima vez la mesita de noche a un lado de la cama en la que estaba sentada. Bajo rápidamente la mirada y frunció delicadamente el ceño mientras intentaba recuperar la respiración. Dirigió su mirada al reloj en su muñeca y su corazón se acelero.

Estaba lista, ya habían pasado cinco minutos exactos. Cerro los ojos y llevo una mano a su pecho sintiendo bajo su palma el impetuoso latido de su corazón. Respiro hondamente antes de estirar su mano temblorosa y coger la prueba de embarazo que estaba bocabajo sobre la superficie de madera.

La puso frente a ella y lentamente le dio la vuelta. Sollozo y con su mano tapo su boca mientras algunas lagrimas empezaban a brotar de sus ojos. Su cuerpo entero tembló y la prueba se deslizo de sus manos y callo al suelo. Su mente quedo por un momento en perdida hasta que de repente logro concentrar sus ideas y comprender la situación en la que se encontraban. Muchos sentimientos inundaron su pecho, desde la tristeza hasta la dicha.

Una pequeña sonrisa se formo en sus labios, llevo una mano a su vientre aun plano y lo acaricio suavemente.

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Estaba embarazada… tendría un hijo de Edward y suyo.

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Tenia la mirada gacha, fija en sus dedos mientras jugaba con ellos, estaba nerviosa… realmente nerviosa. Edward estaba sentado en el sofá frente a ella, en silencio, mirándola fijamente. Podía sentir su mirada sobre ella.

-¿Cuando pensabas decírmelo?.- pregunto él fríamente haciéndola estremecer, Bella se encogió de hombros y cerro fuertemente los ojos. -Mírame.- le exigió duramente, el cuerpo de Bella tembló y lentamente levanto la mirada hasta fijarla en los orbes esmeraldas. El cobrizo la observo por un segundo y luego bajo la mirada mientras con su mano alborotaba su cabello y negaba con la cabeza.

-Hmp… no pensabas decírmelo ¿cierto?-afirmo Edward en un tono de acidez y desprecio. Un molesto escozor empezó a producirse en los ojos de la castaña.

-Como… ¿Como te, te enteraste?-le pregunto con la voz trémula. El morocho rió con sarcasmo.

-Has estado extraña estas últimas semanas, me evitas constantemente. Ayer que saliste corriendo de la clase de literatura decidí seguirte para que me explicaras que demonios te sucedía, entraste al baño y te escuche vomitar… luego te fuiste al apartamento con Rose y mientras dormías yo llegue y le pedí que me permitiera entrar a tu habitación.- sonrió con procacidad mientras negaba con la cabeza. Bella paso saliva con dificultad-.Ahí encontré esto tirado en el piso.- dijo sacando del bolsillo de su chaqueta negra una bolsa transparente. La castaña jadeo al ver el contenido… la prueba de embarazo.

-Lo demás no fue difícil… empecé a atar cabos y luego todo se volvió tan claro como el agua… por eso me evitabas, por eso te habías desmayado en el pasillo de la universidad… por eso vomitaste esa vez, porque estas embarazada… esto es tuyo ¿Cierto?-dijo tirando la bolsita sobre la mesa de centro-.O… ¿Me vas a mentir?-le pregunto seriamente. Bella frunció el ceño y levanto su mirada hacia el.

-No… es mío… y, y si estoy embarazada.- respiro profundamente intentando coger valor-.Pero que… ¿que te hace creer que el bebe es tuyo?-le dijo con toda la seguridad que pudo.

-No juegues conmigo Isabella… cuando te hice mía aun eras virgen.-le contesto Edward entre dientes y con los músculos tensos.

-Y eso que… yo, pude… pude haberme acostado con otro hombre.-le dijo con la barbilla levantada.

-¿Porque te empeñas en mentir y tratar de esconder la verdad?… soy el único que te ha tocado.- dijo él colérico levantándose de golpe de donde estaba. Bella se sobresalto y sus ojos se llenaron de lagrimas, sollozo suavemente y bajo la mirada mientras empezaba a llorar.

-Lo siento.-murmuro con voz quebrada. Los cambios de humor ya habían comenzado hacia unas semanas. Edward suspiro y masajeo su cuello. Dudoso se acerco a ella y se sentó a su lado.

-No llores… sabes que no me gusta.-le susurro sobandole el brazo. Bella levanto su rostro hacia el y lo observo con la mirada nublada. El cobrizo bufo por lo bajo y le limpio suavemente las mejillas con el dorso de su mano derecha.

-Lo, lo siento.-dijo ella bajando la mirada.

-¿Porque me lo ocultaste?-le pregunto con suavidad.

-No quería, yo no quería que tu pensaras que era una, una manera de amarrarte a mi.- dijo Bella intentando inútilmente de dejar de sollozar.

-Nunca pensaría eso de ti.-le respondió él agarrandole de la barbilla para que lo viera directamente a los ojos. Involuntariamente bajo la mirada hacia sus labios y los observo fijamente, se miraban bastante tentadores. Desde la noche en que hizo suya a Bella, no hubo ningún tipo de contacto entre ellos, el había querido olvidar todo lo que había pasado, se había dicho que eso solamente ocurrió por que el había ingerido un poco de alcohol aun sabiendo muy bien que el estaba totalmente lucido en aquel momento.

Quiso que todo volviera a ser como antes, quiso poder borrar los recuerdos de la mente de Bella para que ella no lo esquivara cada vez que podía, para que ella no tuviera que evitarlo. Para que fuera la misma de antes.

Se había dicho hasta el cansancio que había sido un error, se había dicho que no volvería a ocurrir, que no la desearía mas y ahí se encontraba, a unos solos centímetros de su boca que era todo un manjar. Aun recordaba el sabor a fresa que tenia. Y la deseaba, Joder, su piel ardía por tocar nuevamente la de ella. La deseaba y no había nada que le impidiera tomarla. Arremetió contra su boca con furia y apenas logro notar la sorpresa de Bella, que atónita tardo un momento en corresponderle. Lamió, succiono y mordisqueo sus labios suavemente. Luego se separo de ella cuando la falta de oxigeno se hizo presente, con la respiración errática la observo fijamente y la llama dentro de el se encendió. Desvió la mirada.

-Cásate conmigo.- soltó sin pensar y se sorprendió totalmente a si mismo. Un tenso silencio se formo entre ellos, momento que le sirvió para meditar lo que había dicho. En menos de lo que se imagino llego a la conclusión de que esa era la mejor opción. No quería que nadie hablara mal de Bella y además, los principios morales que le habían enseñado su padre y hermano mayor le obligaban prácticamente a pedirle matrimonio. Volteo hacia Bella quien conmocionada parpadeaba continuamente.

-¿Qué?-logro articular la castaña en un hilo de voz.

-Cuidare de ti y de mi hijo… nada les faltara.- declaro Edward firmemente. Los ojos de Bella se cristalizaron.

-¿Estas hablando enserio?-pregunto ella incrédula. No podía creer lo que escuchaba y menos viniendo de Edward para con ella.

-Si Bella.- contesto él con serenidad. La castaña negó con la cabeza intentando organizar sus ideas, se había perdido en cierto punto de la conversación hacia un momento, pero lo ultimo que había escuchado era como un sueño.

-No se que decir.-dijo ella casi sin voz. Edward frunció el ceño y masajeo su cuello

-¿Crees que es apresurado?-le pregunto seriamente. La castaña negó con la cabeza inmediatamente lo escucho

-No… no es eso, es solo que, es que…-respiro profundamente y poco a poco una sonrisa se formo en sus labios-. Es-esta bien.- respondió nerviosamente jugando con sus dedos.

-Perfecto.- le dijo luego de un momento, bajo la mirada y suspiro para luego levantarla hacia ella-.La pasión que sentimos… mantendrá vivo nuestro matrimonio… pero no pidas amor Bella … porque es algo que no tendrás.- le dijo él con voz dura y una expresión seria. Bella bajo la mirada y sintió como su corazón era oprimido fuertemente. Sonrió con levedad y después de unos breves segundos levanto la mirada hacia Edward.

-Lo se Edward… no puedo pedirte mas.- le susurro evitando que su voz se quebrase.

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-Vamos Bells… vamos inhala y exhala.-le pidió Rosalie acariciándole el cabello humedecido de la raíz.

-Duele… ahh, duele.- se quejo la castaña con la voz quebrada y lagrimas en los ojos.

-Ya cariño… ya pasara.- le dijo suavemente.

-Ahh… duele.- emitió la castaña apretándole fuertemente la mano.

-¿Como estas Bella?-pregunto un atractivo peligris entrando a la habitación, era uno de los doctores del hospital y maestro voluntario en la universidad en la que la castaña estaba.

-Ahh… ay.- se quejo Bella entre lamentos.

-Las contracciones cada vez son mas fuertes y frecuentes.- explico una enfermera revisando una carpeta amarilla.

-Esta bien… déjame ver.-dijo poniéndose frente a la castaña-.Ya se ve la cabeza… creo que todos estamos listos.- volteo hacia la enfermera y esta asintió.

-Un momento… un momento.- dijo Edward entrando a la habitación.

-¿Quien es usted señor?… solo se permite a una persona aquí.- declaro el peligris seriamente, el cobrizo se detuvo y lo observo con el ceño fruncido.

-Soy su esposo.- gruño entre dientes.

-Yo… yo estaré afuera… se fuerte desastre.- dijo Rosalie dándole un beso en la frente a la castaña para después salir de la habitación. Edward se acerco rápidamente a Bella.

-¿Estas bien?-le pregunto suavemente con un atisbo de preocupación acariciándole el cabello mientras le agarraba la mano.

-Si… ahh.- exclamo con lagrimas en los ojos.

-Bien Bella … ahora necesito que pujes con todas tus fuerzas.- le pidió el doctor poniéndose nuevamente frente a ella. Bella asintió.

-Aahhh.-grito la castaña apretando fuertemente la mano de Edward mientras pujaba. Se detuvo luego de un momento e intento recuperar la respiración.

-Bien… otra vez.- pidió el doctor y Bella nuevamente lo hizo con todas sus fuerzas. Paro y se recostó en la cama mientras ladeaba el rostro y trataba de controlar su irregular respiración. Sentía los ojos pesados y tenia ganas de dormir… dormir profundamente.

-Vamos bien Bella… vamos bien… solo un poco mas.- dijo el medico. La cabeza del bebe casi estaba afuera.

-Ya no puedo.- susurro la castaña agotada cerrando suavemente los ojos.

-No se duerma… no se duerma.- dijo una enfermera acercándose rápidamente a ella, empezó a golpearle con suavidad la mejilla.

-No te duermas Bella.-dijo el doctor fuertemente con seriedad y un tono de alarma en la voz. Edward comprendió que eso podía ser realmente grave. Se acerco a ella y empezó a moverla con delicadeza intentando que ella reaccionara. Parecía ida en un trance. La castaña por fin abrió los ojos en su totalidad y frunció delicadamente el ceño, mientras jadeaba.

-Bien… ahora escúchame muy bien… falta poco para que el bebe salga y tu me tienes que ayudar Bella … ahora puja.- le pidió suavemente.

-Duele.-emitió la castaña con voz quebrada mientras las lagrimas salían de sus ojos. Edward ladeo el rostro con impotencia. Daría todo por estar él en esa situación, por evitar que ella sufriera de esa manera.

-Lo se… pero tienes que hacerlo… ya falta poco Bella… puja.- la castaña negó con la cabeza.

-Vamos Bella… tu puedes, es por nuestro hijo.- le susurro Edward al oído, acariciándole la frente perlada de sudor. La castaña lo miro a los ojos y asintió levemente. Mordió su labio inferior y apretó fuertemente la mano de Edward mientras pujaba con todas sus fuerzas. Pronto el llanto de un bebe inundo la habitación y Bella se dejo caer en la cama casi sin respiración, ni fuerzas. Volteo su mirada hacia Edward que observaba absorto algo.

-Es un saludable varón.- dijo el peligris luego de un momento extendiéndole un bulto envuelto en una manta. La castaña dirigió rápidamente su mirada hacia el y con las escasas fuerzas que tenia agarro el bultito liviano entre sus manos y lo puso sobre su pecho, lentamente le quito el extremo de la manta que cubría su carita redonda y sonrió mientras las lagrimas bajaban por sus mejillas. Su piel era pálida como la suya, como la de Edward, se le veían un poco las venas. El poco cabello que tenia era cobrizo.

Con su dedo índice contorneo sus bonitas facciones hasta llegar a su pequeña nariz un poco roja, la apretó levemente y el bebe se removió y lentamente empezó a abrir sus ojos. Bella sonrió de felicidad. Sus ojitos eran esmeraldas como los de su papá.

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La risa de un bebe se escuchaba por toda la casa.

-¿Y donde estará el bebe?-pregunto Bella tapando con ambas manos su rostro. -Y Anthony… ¿Donde esta mi bebe?-pregunto la castaña divertida.-Aquí esta.-dijo rápidamente quitando las manos de su cara. El bebe que estaba frente a ella rió y aplaudió, Bella le sonrió mientras con sus manos trataba de asentar el rebelde cabello cobrizo del pequeño, estiro sus manos hacia él y el bebe rió nuevamente mientras balbuceaba silabas al azar.

-Tony … amor… di mama.- le pidió sonriendo, el pequeño se encogió de hombros un momento y luego estallo en risas mientras movía sus manitas

-Vamos cariño… di mama.- dijo la castaña suavemente, esa ultima semana había estado insistiendo para que su bebe pudiera pronunciar esa pequeña palabra y como era obvio los resultados no eran exactamente los que ella deseaba, solo le escuchaba balbucear… nada mas

-Ven hijo.- le dijo agarrándolo en brazos, se arrecosto en el sofá y lo puso bocabajo sobre su pecho. Anthony empezó a jugar con algunos mechones de su cabello y la castaña lo observo fijamente mientras le acariciaba la espalda. De pronto el pequeño se detuvo y fijo sus ojitos esmeraldas en los de ella, la miro un momento y luego empezó a balbucear como si estuviera hablando.

-Ma… ma-ma… mama.-dijo de repente y una gran sonrisa se formo en los labios de Bella.

-Dilo otra vez… dilo otra vez.- pidió emocionada mientras le abrazaba y se incorporaba en el sofá, le sentó sobre sus piernas y espero ansiosa. Anthony la miro un rato antes de empezar nuevamente a balbucear.

-Mama.- soltó agitando sus manitos, Bella rió abrazándolo fuertemente

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-Vamos Tony… así es.-dijo sonriendo al ver como el pequeño cobrizo de aproximadamente once meses intentaba ponerse en pie.

-Levántate hijo.- le animo aplaudiéndole, el bebe poco a poco logro ponerse en pie y luego se tambaleo sin llegar a caerse. Empezó a reír y aplaudir contento por su logro cuando finalmente logro mantener el equilibrio. Bella se puso frente a el de cuclillas y extendió sus brazos.

-Ven cariño.- le dijo haciéndole un ademán para que se acercara. Anthony la miro por un momento y luego dio un paso hacia ella, se detuvo y agito sus manitas mientras nuevamente reía, dio otro paso y otro mas y se detuvo.

-Así se hace amor… ven con mama.- le dijo incitándole a seguir, el pequeño dio otro paso y se tambaleo, cuando iba a caer Bella lo sostuvo de los bracitos para que consiguiera equilibrio y luego estiro sus dedos hacia el. Anthony los apretó con sus manos y la castaña empezó a retroceder haciendo que el bebe la siguiera.

-Bien hecho.- dijo luego de un momento totalmente satisfecha abrazándolo fuertemente, lo cargo y empezó a dar vueltas con el.

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-¿Como te sientes?-pregunto poniéndose de cuclillas frente a el. Arreglo el cuello de la camisa blanca que el niño llevaba puesta y luego agarro su rostro entre sus manos y le obligo a verla.

-¿Estas bien?-le pregunto acariciando sus mejillas.

-Si Mamá.- dijo el pequeño sonriéndole.

-Si no quieres entrar esta bien… podemos ir a casa.- le propuso Bella arreglándole el cabello. Anthony negó con la cabeza.

-No Mamá.- le dijo con serenidad. Bella suspiro.

-Esta bien… estaré aquí cuando las clases terminen.- dijo seriamente, el pequeño asintió-.Cuídate cariño…. Te amo.-le dio un beso en la mejilla y luego se reincorporo. Le observo entrar al salón de clases y suspiro. Parecía que el primer día de clases era mas difícil para ella que para Anthony. Sonrió y observo por ultima vez el salón… Anthony jugaba con un pequeño pelinegro… se divertía. Dio media vuelta y se encamino por el pasillo.

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Acababa de salir del hospital después de una ardua mañana. Esos últimos días las citas médicas se acumulaban debido a la brigada de vacunación que había llegado. Suspiro. Estaba realmente cansada, lo único que deseaba hacer era llegar a casa de Alice para recoger a su hijo e ir a su hogar, pasar un tiempo con el antes de que Edward llegara. Se detuvo en un semáforo en rojo y lanzo un bufido, exhalo ruidosamente mientras dirigía su mirada a la ventana intentando distraerse, en ese momento la paciencia era la virtud de la que carecía. Su atención se centro en un hombre que estaba de espaldas, su porte le resulto tan familiar que no pudo despegar su mirada de el. El hombre se encontraba de brazos cruzados con la mirada fija en el interior del majestuoso hotel frente a el. Se le notaba algo impaciente por la manera en que golpeaba con su pie el suelo.

Bella bajo la mirada y luego la dirigió al frente, mordió su labio inferior y unas extrañas ansias le invadieron, bufo y lentamente devolvió su mirada de nuevo a aquel hombre, le recorrió una y otra vez mientras poco a poco fruncía el ceño, él le era conocido. El hombre de cabello cobrizo dio media vuelta y observo a los lados. Su respiración se volvió pesada al verlo de frente y de la confusión paso al desconcierto ¿Que hacia Edward en un hotel? algunas preguntas empezaron a formularse por su cabeza hasta que el sonido de unos pitidos la saco abruptamente de sus pensamientos. Dirigió su mirada al frente. El semáforo estaba en verde. Negó con la cabeza intentando concentrar sus pensamientos y arranco el vehículo mientras activaba las luces intermitentes, se parqueo en el edificio mas cercano e inhalo con profundidad antes de dirigir su mirada al hotel. Edward se encontraba en la misma posición, de brazos cruzados y con la mirada nuevamente fija en el interior del hotel. Intentó buscar alguna justificación lógica para que el estuviera ahí, alejo los pensamientos maliciosos y trato de convencerse a si misma de que el estaría esperando algún socio o algo por el estilo, pero cuando una mujer salió del hotel y se acerco para besarle… todo se derrumbo en su interior.

Las lágrimas bajaban de sus orbes continuamente. Cerró los ojos con fuerza y los apretó. Estrujo el volante del auto entre sus manos… que estúpida había sido… tantos trabajos hasta la madrugada, cenas, salidas… tantos viajes… fue una idiota… él se lo había dicho, se lo advirtió pero ella como una imbécil creyó poder hacerlo cambiar. Edward nunca la amo y nunca lo haría, todo lo que le causaba era deseo… solo eso… e incluso muchas veces pensó que él la amaba por la forma tan especial y dulce en que le hacía el amor, pero, todo fue su imaginación, un deseo muy lejos de su realidad. Si, él se había vuelto más frió y distante con el pasar de los años y ella deseo creer que era el exceso de trabajo, pero, no era así y frente a sus ojos estaba la prueba.

¿Cómo no se había dado cuenta?... era algo que debía esperar ¿cierto?... el nunca le prometió amor, ella fue la única estúpida… maldito masoquismo… tratando de crearle una historia de amor que nunca existió, que nunca existiría. Él se lo había dicho muchas veces y una vez más se lo demostraba, pero con acciones. Arranco rápidamente el auto, ya no quería ver aquello… le dañaba.

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-Mucho gusto… mi nombre es Riley… soy amigo de este tonto… no le hagas caso no es muy… expresivo.- dijo sonriendo. La castaña le miro y sonrió con timidez.

-Soy… Bella.-dijo suavemente tratando de sonar tranquila. Siguió a su amiga caminando al lado del rubio.

Ese chico era agradable más aun así no le gustaba que la mirara… la hacía sentir incomoda. Desvió la mirada hacia la pista, ahí estaba su amiga con ese tal Emmett. Nunca juzgaba a las personas antes de conocerlas a fondo pero ese chico en realidad no le agradaba… bueno realmente no era desagradable. Tenía una mente muy abierta y un gran interés y pasión por el arte pero todo cambiaba cuando le decía "feíta" que por cierto habían sido más de un par de veces.

-Bella… quieres bailar.- pregunto el rubio extendiéndole la mano. Indecisa la tomo, supuestamente iba a divertirse ¿cierto?, además, un baile entre amigos no era malo ¿no?.

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-¿Dónde estabas?- pregunto seriamente haciendo que un escalofrió recorriera su cuerpo al oírlo. Respiro profundo.

-Con unos amigos.- dijo en apenas un susurro que logro llegar a oídos del cobrizo. Lo miro levantarse y lanzar el vaso estrellándolo con la pared haciéndola sobresaltar.

-Demonios… ¿Sabes qué hora es?-pregunto furioso bajando lentamente los tres escalones que lo separaban del suelo mientras apagaba en el camino el cigarro para luego tirarlo al final. Su ceño se frunció al oírlo decir aquellas palabras… él no tenía ningún derecho a reclamarle cuando él hacía lo mismo.

-Yo no te digo nada cuando sales y llegas en la madrugada.- declaro fuertemente frunciendo el ceño aun mas al sentir ese insoportable nudo en su garganta… ella no había hecho nada malo.

-No me importa… sabes que me gusta manejar mi vida así… pero eso no significa que tú puedas hacerlo.- gruño molesto mirándola furtivo. Estaba furioso… muy furioso.

-Yo… tengo el mismo… derecho que tu.- dijo respirando agitada a causa de la fuerte presión en su pecho y el ardor molesto en sus ojos. Trato de tranquilizarse. Nopodíallorar. No en ese momento… no frente a él.

-Tú eres mi esposa… entiendes… no puedes salir cuando se te plazca.- ordeno sin abnegación. Bella lo miro con incredulidad. Desde cuando Edward era… tan… tan machista. Cerró los ojos fuertemente evitando derramar alguna lagrima. Su cuerpo empezó a temblar de manera casi imperceptible. Abrió los orbes lentamente fijando su mirada en el.

-¿Desde cuándo aquí hay reglas?-pregunto casi en un grito tratando de tranquilizarse.

-Desde el momento en que regrese amicasa ymiesposa no estaba… desde quenocontesta el celular… desde que llega aaltashoras de la noche… desde queno sédonde esta.- clamo molesto mirándola directamente a los ojos. La castaña le miro con impotencia desde cuando a él le importaba lo que ella hacía.

-Yo… tu… no.- balbuceo sin llegar a decir nada por el fuerte nudo en la garganta, simplemente callo y bajo la mirada. Se dispuso a ir hacia el cuarto de huéspedes hasta que sintió como era halada del brazo. Su cuerpo choco contra el torso desnudo del cobrizo. No supo cómo reaccionar cuando los labios de su esposo se movieron desesperados sobre los suyos. Su cartera cayó pero ella no fue consciente de ello. Sus sentidos se aturdieron aun mas cuando su espalda choco bruscamente contra una pared, no supo exactamente en qué momento empezó a corresponder el beso con pasión resguardada.

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-¿Quién era ese hombre?- pregunto con ira contenida haciendo que el cuerpo de Bella temblara, devolvió la mirada a él rápidamente… nunca lo había visto así… tanmolesto.

-El… es… el es un amigo.- dijo nerviosamente tratando inútilmente de sonar con naturalidad, entrelazo sus manos para evitar que estas siguieran temblando, sin perderlo de vista.

-Un amigo… Bella… ese tipo te iba a besar.- gruño molesto mientras su ceño se fruncía, la castaña le miro sorprendida… algo le decía que debía irse de ahí, empezó a retroceder.

-No… el…no.- dijo negando con la cabeza.

-Maldición Isabella… escúchame bien… no te quiero volver a ver cerca de ese tipo.- ordeno mirándola directamente, el rostro de la castaña cambio drásticamente, le observo seriamente mientras su entrecejo se fruncía también.

-El es mi amigo.- clamo enfrentándolo, no dejaría que Edward le dijera que hacer, el no podía.

-No me importa… ese maldito te estaba tocando.- dijo furioso ante la contradicción de su esposa y aun mas de solo recordar a ese mal nacido.

-Es mi amigo.- repitió empezando a molestarse… el no podía ordenarle con quien no establecer una amistad, además el rubio era solo eso… Riley era solo un amigo… estaba segura que lo de el beso fue solo un malentendido… ¿cierto?

-Escucha Bella … yo soy tuesposo… elúnicohombre que te ha tocado y eso se quedara así.- dijo fríamente lo había dicho una vez, Bella erasuya… el solo recordar a ese maldito rubio hacia que su sangre hirviera con más intensidad, la castaña le miro molesta… odiaba que Edward la tratara así… como un objeto de su propiedad.

-Y quién te ha dicho eso.- dijo enfadada sin siquiera pensar en las palabras que salían de su boca, miro como el cobrizo la observaba y por un segundo le pareció ver sus orbes… rojos.

-¿Que quieres decir?- pregunto fuertemente mientras apretaba los puños hasta dejar sus nudillos blancos tratando de contener la ira que sentía al oír las palabras de la castaña.

-No… nada.- dijo temblorosa al comprender la magnitud de sus propias palabras y lo que ahora estaría pensando Edward.

-¿Que quieres decir?- volvió a preguntar colérico… el solo hecho de pensar a otro hombre tocando Bella, hacia que su sangre hirviera con más intensidad y un desagradable nudo se formara en su estomago.

-Nada Edward… nada.- dijo nerviosa retrocediendo, sintió como el cobrizo la agarraba de ambos brazos haciéndola quedar frente a él.

-Elúnicohombre que te puede tocar soy yo… lo entiendes.- dijo mirándola fijamente… solo el… solo él la podía tocar.

-Suéltame.- dijo sintiendo el molesto ardor en los ojos.

-Lo entiendes.- dijo hundiendo su rostro en el cuello de la castaña, esta tembló cuando su cálido aliento choco contra su piel, el cobrizo la soltó pasando rápidamente sus brazos por la pequeña cintura.

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-Eres mía.- dijo mordiendo el lóbulo de su oído mientras aceleraba poco a poco las embestidas.

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-Dime que me amas.- dijo llorando, sus puños poco a poco perdieron fuerza y sus labios temblaron liberando débiles sollozos que salían entrecortados.-Hazlo Edward… dímelo.- susurro débilmente… sabía que no lo haría… lo sabía y eso le dolía aun mas… mucho mas.

-Yo no puedo amar.- dijo fríamente observándola a los ojos… no mostrando ninguna clase de remordimiento o culpabilidad al decir esas palabras que podrían causarle un gran dolor… y así fue… dolió… dolió mucho.

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Frunció el ceño levemente ante el fuerte dolor de cabeza. Observo el techo blanco del lugar y desconcertada ladeo el rostro mirando su alrededor. La habitación era completamente blanca.

Frunció el ceño aturdida… ¿dónde estaba? Trato de apoyarse en sus codos pero algo se lo impidió. Observo por primera vez la cabellera cobriza y su respiración se alteró. Trato de apoyarse en el codo izquierdo pues no podía mover su otro brazo ya que su mano era bien sujeta por algo. Se reincorporo con dificultad y dirigió su mirada a la persona a su lado, sorprendiéndose… era él… era Edward. No supo en ese momento como sentirse pero… Dios, no pudo evitar que en su pecho se instalara una sensación agradable.

-Edward.- quiso llamarlo pero su voz salió como un suave murmullo pues su garganta estaba seca. Empezó a moverlo lentamente y su corazón se aceleró al verlo levantarse al parecer aun no consciente de que estaba despierta. Cuando sus miradas chocaron se sintió extraña por la forma en que el la miraba, algo había cambiado en los orbes esmeraldas.

Edward la observo con incredulidad, su corazón empezó a latir alocado y solo dios sabia como se sentía… era una alegría que imagino no volver a sentir.

-Bella.- susurro aun desorientado sin poder creer que ella estuviera ahí… despierta. Se inclino hacia ella y tomo su rostro entre sus manos observándola fijamente a los ojos. Paso su mano derecha por su cuello sintiendo como su piel se erizaba bajo su tacto y siguió hasta su espalda. Bajo por esta lentamente y la acerco a su cuerpo rodeándolo con su brazo libre… sintiéndola… quería sentir que aquello era real.

-No lo vuelvas hacer.- dijo abrazándola fuertemente. Queriendo sentirla aún más. Se alejó de ella y la tomo del rostro observando sus orbes cafés mientras con sus pulgares acariciaba suavemente sus mejillas.

-No lo vuelvas a hacer Bells.- pidió con una sonrisa. La castaña lo observo aturdida. Su corazón golpeaba fuertemente su pecho amenazando a salir y aun sentía la leve punzada en su cabeza, pero, lo que la tenía en estado de estupor era la actitud de Edward y aun mas su sonrisa. Desde hacía mucho no le veía sonreír… desde hacía mucho.

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-Perdón.- susurro apretándola aún más contra sí.

-¿Qué?... ¿Por qué me pides perdón?-pregunto ella luego de un momento confundido.

-Cuando recuerdes todo lo sabrás.- le dijo roncamente. Sus manos antes quietas empezaron a acariciar suavemente su cintura. Ella se estremeció. Entre sus labios succiono suavemente su piel haciéndola jadear. El calor comenzó a sofocarlo y unas terribles ganas de hacerla suya le incitaron. Bajo suavemente sus manos por sus muslos.

-Edward.- suspiro al sentir las caricias del cobrizo, eran tan placenteras, adictivas y las necesitaba. Edward al no poder soportarlo más la agarro del rostro y estampo sus labios contra los de ella apasionadamente. Sus labios se movieron con frenesí sobre los del otro. El cobrizo se abrió paso a su boca y sumergió su lengua en esta. Bella gimió y una pequeña corriente eléctrica les erizo la piel ante el contacto de sus lenguas. La mano de la castaña se hundió en su cabello cobrizo y Edward la acerco más a él mientras ladeaba la cabeza tratando de tener mayor acceso a su boca.

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-Aléjate de ella… es mía.- dijo con rabia dando un paso hacia adelante. Jacob en ningún momento retrocedió. Bella les observo de manera intercalada y luego rápidamente llevo una mano a su frente al sentir un repentino mareo.

-Y si no quiero ¿qué?... no me hagas reír Edward… hace mucho dejo de pertenecerte… cuando tú mismo lo arruinaste todo.- dijo el moreno sonriendo con cinismo.

-Cierra el pico… y no me tientes.- frunció el ceño.

-Y tú no me retes.- dijo avanzando un paso.

-¿Que están haciendo?… ¿De qué están hablando?-pregunto Bella totalmente confundida. No entendían exactamente lo que ellos decían… hablaban de alguien y la manera en que lo hacían le hacía creer que era de ella, pero al mismo tiempo nada tenía lógica, no alcanzaba a comprender… se sentía abrumada, perdida… todo empezaba a darle vueltas y sentía un pequeño dolor de cabeza.

-No te metas Bella.- dijo Edward intentando suavizar la rabia en su voz.

-No Edward… ¿Qué pasa entre ustedes dos?… eran muy buenos amigos y de la nada parecen odiarse.- dijo aturdida.

-Bella … por favor.- pidió mirándola con suavidad.

-Deberías alejarte de él… te ha dañado demasiado.- dijo Jacob desviando la mirada hacia la castaña. Bella lo observo sin entender.

-Cállate.- dijo Edward fuertemente devolviendo su mirada hacia el.

-¿De qué hablas?-pregunto la castaña.

-Ni se te ocurra decir una palabra.- le advirtió Edward al moreno.

-No soy yo quien debe decírtelo Bella.- dijo Jacob dando un paso hacia atrás, tenía el cuerpo tenso como si estuviera a punto de explotar.

-¿Decirme que?-pregunto Bella completamente perdida.

-Tienes amnesia y no recuerdas muchas cosas y sé que si lo hicieras el no estaría a tu lado.- soltó Jacob con ira contenida señalando a Edward.

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-No puedo evitar dañarte… aunque no lo desee… siempre lo hago.- susurro con tristeza y culpa-.Lo siento tanto.- dijo cerrando fuertemente los ojos. Se acercó a ella y beso sus labios, luego se alejó lo necesario para ver su rostro.

-Eres lo más importante en mi vida… tú y nuestro hijo son lo único que tengo.- acaricio su mejilla izquierda-.Te amo.- susurro antes de alejarse. Se levantó de la cama y se encamino hacia la puerta. La observo por última vez antes de salir de la habitación.

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..::End flashback::..

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Sintió como todo le daba vueltas y las imágenes siguieron reproduciéndose como una película en su cabeza. Algunas lagrimas recorrían libremente sus mejillas y su garganta ardía por el nudo que le atravesaba. Sollozo fuertemente y miro al niño que seguía aun en medio de la calle observándola con preocupación. Lloro fuertemente… su hijo… su bebe.

Un pitido la saco del trance y ladeo el rostro nuevamente hacia el lado izquierdo de la calle. Quiso levantarse y correr hacia su bebe, pero su cuerpo se sentía pesado. Quiso gritar y pedir a alguien que le ayudara, pero las palabras se atoraban en su garganta. Las lagrimas nublaron su mirada y apretó fuertemente los puños arrancando el césped. La única imagen que en ese momento tenia era la de su hijo y un vehículo acercándose a toda velocidad.

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Anthony

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Espero les halla gustado el Capi Es larguisimo. Les dejare la nota que izo la autora al final de Este Capi :D

N/A: ¿Que tal chicos?, después de casi un mes me presento ante ustedes con un capitulo sumamente emocionante, aquí intente aclarar cualquier duda que tuvieran, tiene de todo un poco, desde lemmon hasta la posible muerte de un personaje… mmm… bueno es que me encuentro indecisa en eso… no… no la crean jamás haría algo así.. ¿o si?. Bien chicos solamente faltan dos capítulos, el final y el epilogo. Ahora depende totalmente de ustedes cuanto me tarde, entre mas review tenga, mas me animaran y mas rápido traeré el final que por cierto es una bomba.

Nos leemos

¿Review?