Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la Gran Stephenie Meyer y todo el Crédito de la historia va para Rosas rojas ^^


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*Capitulo Final*

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"Amor"

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Su mente se bloqueo automáticamente y lo único que tuvo capacidad de escuchar fue el sonido de las llantas al rechinar. Todo paso demasiado rápido frente a sus ojos y cuando por fin pudo recuperar la movilidad de su cuerpo, se levanto a duras penas y corrió con todo lo que podía hacia el pequeño cobrizo que estaba tirado en la orilla de la calle. Se acerco a él y se agacho torpemente hasta quedar a su altura, empezó a revisarle con la mirada de manera urgida y asustada, tenia las manos temblorosas y el corazón hecho un puño.

-¿Estas bien amor?… Anthony… hijo… ¿Estas bien?- pregunto con voz estrangulada, tocándole mejillas. Anthony estaba como en estado de shock, miraba fijamente la carretera mientras lloraba en silencio tembloroso y pálido. Bella lo atrajo hacia ella y lo abrazo con muchísima fuerza.

No estaba herido… lo único que tenia eran raspones en los brazos y piernas pero nada verdaderamente grave, cerro los ojos y empezó a llorar… lo recordaba todo, absolutamente todo

-Bella … Tony.- grito Rosalie mientras corría hacia donde estaban, la castaña levanto su mirada a ella, de pronto la rubia se detuvo de golpe y abrió desmesuradamente los ojos con la mirada fija en la carretera-. Oh dios.- dijo llevando una mano a su boca mientras las lagrimas empezaban a brotar de sus orbes azules. Bella se tenso de inmediato y se separo de Anthony para luego erguirse en su sitio, apretó los puños y con lentitud dio media vuelta.

Observo la escena frente a sus ojos y su mirada se nublo mientras mas lágrimas bajaban por sus mejillas. Su corazón se estrujo con tanta fuerza que jadeo sin aire, las piernas le temblaron y no supo exactamente como logro mantenerse en pie. Dio automáticamente un paso adelante y luego otro y otro hasta que se hallo corriendo. Se arrodillo frente al cuerpo que estaba tirado boca arriba en el pavimento.

-Edward.- murmullo apenas con voz quebrada moviéndolo suavemente. Las manos empezaron a temblarle mientras perdían calor y las lagrimas descendieron mas seguidamente de sus ojos.

-Edward … Edward por favor… por, por favor des-pierta.- pidió moviéndolo nuevamente-. Despierta amor… despierta… Edward … Ed despierta.- sollozo-. Vamos amor despierta… abre los ojos Edward … Ed-ward ábrelos.- grito con desesperación, empezó a llorar audiblemente con todo el cuerpo temblándole.

-Papá.- llamo Anthony parándose atropelladamente-. Papá … Papa.- dijo acercándose a ellos, se arrodillo a un lado de Edward y empezó a moverle del brazo-. Papá, Papá… no se mueve, mamá no se mueve- le dijo a voz de grito a Bella quien empezó a temblar más bruscamente.

-Rose …Rose.- llamo la castaña fuertemente y la rubia pareció salir de un estado de estupor. Se aproximo a ella con rapidez.

-Papá … despierta Papá.- grito Anthony al borde de la desesperación con las lágrimas bañado su carita, Bella lo tomo de la cintura y quiso alejarlo pero el pequeño empezó a removerse con brusquedad.

-No Mamá yo quiero estar con papá… no mamá.- empezó a luchar por zafarse para acercarse nuevamente a su papá, Rosalie llego le agarro por la espalda y le sujeto firmemente mientras Bella lo soltaba. La castaña dio media vuelta hacia él y le agarro de las mejillas.

-Escúchame amor… papi estará bien ¿si?… sol-solamente esta desmayado… pero, pero te prometo que.- sollozo-. Que te iremos a buscar juntos ¿si mi amor?… ¿si?… recuerda que te amo mucho hijo.- le susurro dándole un sonoro beso en la frente. Se alejo de el y le sonrió.

-Pero, pero mamá… yo…

-Lle-vatelo Rose… llévatelo y asegúrate que este bien.- le dijo a duras penas a la rubia volteando hacia Edward.

-No mamá… suéltame tía… quiero ir a don-de papá.- emitió intentado liberarse.

-Calma Tony.- le ordeno Rose con voz temblorosa pero dura, el pequeño de pronto paro de luchar y se abrazo a ella, la ojiazul lo tomo en brazos y Anthony hundió su cabeza en su pecho, y empezó a llorar fuertemente, Rosalie dirigió una mirada a la castaña y luego dio media vuelta y se fue.

Bella acaricio suavemente la frente de Edward con la mano temblorosa y unos pequeños sollozos empezaron a salir de sus labios.

-Edward.- murmuro con voz trémula, su rostro se contrajo y se apoyo en el pecho del moreno para luego empezar a llorar con libertad.

Edward había llegado de la nada cuando el vehículo estaba a punto de embestir a Anthony, le había empujado con tanta fuerza que saco al pequeño del camino, pero él no tuvo tiempo de salir de la carretera. El conductor apenas había podido frenar pero el cuerpo de Edward impacto contra el parabrisas quebrándolo completamente y cayendo al suelo.

De pronto Bella se alejo del moreno y lo observo fijamente. Había sentido el subir y bajar de su pecho… respiraba.

Apoyo su oreja en el lado izquierdo de su tórax donde se encontraba su corazón y cerro los ojos intentando tranquilizarse y concentrarse.

El corazón de él latía normalmente.

Una sonrisa se formo en sus labios. Edward solamente estaba desmayado por el golpe, analizo rápidamente. Se alejo de él y la sonrisa se borro al instante de su rostro mientras sus ojos se expandían al ver el pequeño hilo de sangre recorrer el pavimento.

Le levanto de la cabeza con cuidado y observo la herida a un lado de esta, no era muy grande pero la sangre no paraba de brotar.

Con las manos temblorosas rasgo su falda arrancando un trozo de tela, lo paso por su cabeza y lo anudo con la suficiente fuerza para parar el sangrado, luego le acaricio las mejillas suavemente y le dio un beso en la comisura de los labios.

Los ojos de Edward empezaron a abrirse con lentitud y una mueca de dolor se formo en su rostro. Ahogo un gemido mientras se retorcía levemente y arqueaba la espalda.

-Edward … ohh Edward.- exclamo lanzándose sobre él.

-Pesas.- fue lo único que susurro el cobrizo con voz rasposa, Bella se alejo rápidamente de él mientras un sonrojo se formaba en sus mejillas, Edward intento levantarse pero ella lo detuvo sosteniéndole por los hombros.

-No te levantes.- le dijo suavemente, Edward la observo por un momento y luego volteo hacia los lados buscando a alguien.

-Anthony … ¿y Tony?- pregunto con desesperación, Bella le agarro de las mejillas firmemente y le hizo verla.

-Él esta bien… Rose se lo llevo.- le explico, el cobrizo abrió desmesuradamente los ojos al escucharla… si ella sabia de quien él hablaba solo podía significar una cosa.

-¿Lo recuerdas?- pregunto con voz ahogada, Bella asintió con lagrimas en los ojos.

-Lo recuerdo todo.- dijo con una sonrisa. Edward se la devolvió y luego intento reincorporarse, pero la castaña nuevamente le detuvo.

-Estoy bien.- emitió el cobrizo y ella suspiro y le dejo resignada, sabia que de nada servia intentar detenerle, Edward era demasiado terco.

Una vez el cobrizo se reincorporo pudo sentir un fuerte dolor de cabeza.

-¿Te duele?… ¿estas bien?- preguntó la castaña con preocupación al ver la expresión de dolor en su rostro. Edward la observo fijamente

-Si.- se limito a responder, apoyo sus manos en el suelo y se puso de rodillas intentando reprimir toda expresión de dolor.

-Edward no lo hagas.- le pidió Bella levantándose.

-Estoy bien.- volvió a repetir impulsándose con sus manos y piernas.

Cuando finalmente se puso de pie un leve mareo le inundo y Bella lo abrazo por la cintura intentado que él consiguiera equilibrio.

El cobrizo paso su brazo izquierdo por sus delicados hombros y llevo una mano a su cabeza intentado de esa manera calmar los horribles malestares que sentía, al hacerlo noto por primera vez el trozo de tela que le apretaba y bajo la mirada hacia Bella.

Centro sus orbes en su rostro de manera curiosa e interrogante hasta que algo mas llamo su atención.

Bajo aun mas la mirada hacia los esbeltos muslos de la castaña que estaban a la vista ya que la falda que ella llevaba puesta estaba rota... y entonces lo comprendió.

Olvido en ese momento el dolor y la situación en la que se encontraba y contra todo pronostico frunció el ceño ignorando la leve punzada en la cabeza que sintió por el gesto. Se alejo de ella y se quito su chaqueta negra para luego dársela. Bella lo miro sin comprender.

-Tápate.- le ordeno él seriamente y fue hasta entonces que ella observo sus piernas expuestas y se sonrojo. Anudo la chaqueta en su cintura y luego se acerco al cobrizo quien la apego a él inmediatamente pasándole un brazo por los hombros.

-Joven… ¿Se encuentra bien?- pregunto un hombre de cabello canoso acercándose a ellos. Edward lo observo seriamente al identificarlo.

-Si estoy bien.- dijo con frialdad.

-Discúlpeme por favor… he llamado a la ambulancia y me dijeron que en unos momentos estarán aquí.- le dijo apenado con la cabeza gacha.

-No se preocupe.- contesto.

-Pero… hay alguna manera de reparar los daños?- pregunto centrando su mirada en la herida de su cabeza. Edward negó.

-Disculpándose lo ha hecho.- dijo y empezó a caminar apoyándose levemente en Bella.

-Pero… joven… ¿Esta seguro que esta bien?- pregunto acercándose a él nuevamente.

-Ya le he dicho que no se preocupe… no ha habido ningún dañó extremo y mi esposa es doctora.- respondió apegando mas a Bella, esta se sonrojo un poco y el señor le comprendió.

-Esta bien… gracias.- dijo con una sonrisa, Edward asintió con la cabeza y luego emprendió camino nuevamente.

-Edward … deberíamos esperar mejor a la ambulancia.- mascullo Bella una vez que estuvieron más lejos.

-Estoy bien.- contesto él seriamente.

-Pero Edward … puedes tener algunas contusiones o hemorragias internas.- le dijo ella con preocupación, el cobrizo suspiro.

-Solo me duele la cabeza… estoy seguro que eso tu puedes solucionarlo… vamos a casa.- le pidió con voz baja. Bella asintió rendida.

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Parqueó frente a su casa y observo a Edward quien estaba en el asiento de copiloto. No le había permitido manejar en su condición y el cobrizo extrañamente no opuso resistencia y solo le paso las llaves, seguramente se sentía bastante mal supuso.

-Edward … no bajes.- le dijo y salió del auto, dio la vuelta al mismo y se detuvo mientras negaba con la cabeza. Edward ya había abierto la puerta y tenia la intención de bajar. Frunció el ceño y se acerco rápidamente a él, le hizo pasar un brazo por sus hombros para que apoyara su peso en ella y se encaminaron a la casa.

Busco entre las llaves la correcta, la introdujo a la cerradura y luego entraron. Bella recorrió con la mirada el lugar recordando cada objeto, cerro la puerta con el pie y se acerco a las escaleras con Edward levemente inclinado en ella.

-Yo pudo solo.- dijo él cuando llegaron a estas.

- Edward.- le llamo la castaña severa, el cobrizo suspiro y no alejo el brazo de sus hombros mas si quito la mayor parte de su peso al saber que aquello se le hacia difícil a Bella.

Subieron las escaleras y luego recorrieron el pasillo de la segunda planta hasta detenerse en su habitación. Bella abrió la puerta y ambos se adentraron a la estancia.

Se acercaron a la cama y la castaña ayudo a Edward a sentarse en esta y después se acerco a la mesita de noche y cogió el teléfono.

Observo fugazmente al cobrizo que tenia la mirada gacha y luego empezó a marcar un numero, puso el teléfono en su oído y espero con cierta impaciencia.

-Alo.- se escucho.

-Rose.- dijo para después tragar saliva con dificultad.

-Bella … dios, estaba tan preocupada… ¿Como esta Edward?- le pregunto rápidamente ansiosa.

-El… el esta bien ¿y Tony?- pregunto volteando a ver al cobrizo, este dirigió su mirada a ella.

-Esta muy preocupado, no ha parado de preguntar por Edward.- contesto ella.

-Puedes… ¿Puedes pasármelo por favor?- pidió suavemente.

-Espérame un momento…Tony.- se escucho, Bella respiro profundamente y se acerco a Edward, lo miro repasando sus facciones algo cansadas e inevitablemente le acarició con suavidad la mejilla derecha, el cobrizo cerro los ojos soltando un inaudible suspiro.

-Mami.- oyó la voz temblorosa de Anthony.

-Amor… ¿Como estas cariño?- le pregunto con dulzura, apartando delicadamente la mano del rostro de Edward.

-Bien Mamá… ¿y Papá?- pregunto él en un tono preocupado.

-Él esta aquí… conmigo… ¿Quieres hablarle?- susurro.

-Si… si- contesto rápidamente. Bella sonrió y le paso el teléfono a Edward, el cobrizo lo cogió y lo llevo a su oreja mientras inhalaba hondamente.

-Tony.- dijo.

-Papá… ¿Es-esta bien?- pregunto él con voz quebrada, una pequeña sonrisa se formo en los labios de Edward y bajo la mirada.

-Si hijo… ¿y tu estas bien?… ¿estas herido?- interrogo rápidamente afligido.

Bella aparto la mirada mientras sus ojos se cristalizaban y sonreía con inevitable alegría, nunca había visto a Edward tan preocupado por Anthony y eso le hacia sentirse muy feliz.

-Si Papá.- respondió el pequeño sollozando.

-Tu mama y yo iremos a buscarte en la tarde hijo… tranquilízate ¿si?… me alegra que estés bien.- susurro el cobrizo.

-Si… adiós Papá.- dijo Anthony con voz mas animada mientras sorbía la nariz.

-Adiós campeón.- murmuró antes de colgar, suspiro y le dio el teléfono a la castaña.

-Quítate la camisa… buscare el botiquín.- dijo esta volteando.

Puso el teléfono en su base y luego fue hacia el baño. El cobrizo se quito la camisa y después de un momento Bella regreso con una pequeña caja en manos. La puso a un lado de Edward y la abrió, luego se puso frente al cobrizo y empezó a desatar con cuidado el trozo de tela que tenia en la cabeza, le limpio y desinfecto la herida, le hizo unas pequeñas puntadas y luego la vendo.

Cogió en manos las gasas y algodones sucios y el trozo sagrado de tela y los boto en un cesto de la basura que se encontraba en una esquina de la habitación, luego se acerco a la cama y se agacho frente a Edward para ver de cerca un moretón que tenia en el abdomen por las costillas, lo toco delicadamente con la yema de los dedos y la piel del cobrizo se erizo por su contacto algo que pudo notar y confundió con dolor.

-¿Te duele?- pregunto suavemente levantando la mirada hacia los ojos esmeraldas, Edward la observo fijamente y negó con la cabeza, Bella suspiro y apoyo su frente en el pecho desnudo de él.

Empezó a sollozar mientras las lagrimas se acumulaban en sus ojos… había tenido tanto miedo de perderlos a él y a Anthony.

Edward le acaricio suavemente la espalda mientras su corazón se contraía al escuchar cada sollozo que ella emitía.

-Perdóname… por todo.- le susurro dándole un beso en la coronilla, Bella tembló y paso sus brazos por su cintura abrazándole fuertemente.

-Tenía tanto miedo.- susurro con voz estrangulada. Edward la cogió en brazos y la elevo sentándola en sus piernas con ella rodeándole la cintura, la castaña escondió su rostro en su pecho y él apoyo su mentón en su cabeza.

-Shh… estoy aquí.- le susurro acariciándole la espalda, poco a poco Bella se relajo y lentamente levanto su rostro hacia él.

-Estas aquí conmigo.- dijo ella acariciándole las mejillas, Edward le sonrió y ella se sonrojo con levedad al ver su sonrisa, sus varoniles y hermosos rasgos se volvían aun mas atractivas cuando él lo hacia.

El cobrizo la miro fijamente y con el dedo pulgar de su mano derecha delineo las delicadas facciones de su rostro hasta detenerse en sus labios, los acaricio suavemente haciendo que Bella se estremeciera y estos le temblaran. Halo hacia abajo el inferior y sin perder tiempo arremetió contra su boca pasando sus manos por su espalda para apegarla a su cuerpo, la castaña a duras penas ahogo un gemido, y el cobrizo la abrazo con fuerza, y se abrió paso a su boca sumergiendo su lengua en esta. Bella tembló entre sus brazos y se arqueo hacia él.

Una vez la falta de oxigeno se hizo presente, se separo de ella y la observo fijamente.

Tenia los ojos levemente cerrados y las mejillas rojas, la respiración bastante mas jadeante que la suya y los labios entreabiertos.

Un fuerte deseo azoto su cuerpo con tal fuerza que toda su piel se erizo, la respiración se le volvió aun mas dificultosa y su cuerpo empezó a calentarse. Le acaricio con la yema de los dedos la espalda suavemente y Bella suspiro cerrando los ojos.

-Eres tan hermosa.- pensó embelesado.

Su pecho fue inundado por una calidez extraña y plena, y sonrió mientras observaba sus gestos tratando de grabarlos en su memoria. Esa mujer le volvía loco… mas que eso, pensar en una vida sin ella era un total martirio… no podría vivir si no la tenia a su lado, ella era su todo… ella y su hijo.

-Te amo.- le susurro, las palabras salieron por si solas de sus labios sorprendiéndolo un poco, lo sentía, pero nunca se creyó capaz de decirlo.

Bella abrió desmesuradamente los ojos y le observo sin asimilar lo que él le había dicho, su mirada se nublo y las lagrimas no tardaron en hacer su aparición.

Era imposible haber escuchado esas palabras salir de su boca… era imposible, simplemente no podía creerlo.

Se sintió a desfallecer y se abrazo a él pensando que posiblemente se desmayaría por las miles de sensaciones hermosas que le inundaron en ese momento, su cuerpo empezó a temblar y Edward la apego a él y le acaricio la espalda intentando tranquilizarla.

-Dime que, que es ver-dad lo que dices.- le susurro con voz ahogada, Edward rió suavemente y un escalofrío le recorrió de pies a cabeza al escucharle.

El cobrizo se alejo de ella y con las manos le cogió las mejillas para verla directamente a los ojos, le limpio con los pulgares todo rastro de lagrimas y luego le sonrió levemente de costado.

-Es verdad.- suspiro abatido-. Yo siento todo el daño que te hice y comprendo que no quieras perdonarme.- le susurro y Bella sollozo al notar la enorme tristeza en sus ojos.

-Edward.- murmullo mirándolo fijamente.

-Yo… tengo tanto miedo de perderte.- susurró él inhalando profundamente mientras le acariciaba las mejillas con la mayor delicadeza posible como si ella fuera de cristal. Bella rió con la mirada vidriosa.

-Te amo… te amo.- le dijo para pasar sus brazos por su cuello y atacar sus labios. Edward inmediatamente le correspondió con furia el apasionado beso, sus manos empezaron a acariciarla con desesperación y Bella gimió separándose de él cuando sintió el prominente bulto que se asomaba entre sus piernas y se apretaba contra sus muslos.

Edward no perdió tiempo y la agarro de las nalgas para levantarse con ella y voltear hacia la cama, la acostó con delicadeza en medio del colchón y se puso sobre ella aguantando su peso en sus antebrazos, para luego atacar sus labios nuevamente dejándola sin respiración. Bella se separo de él con dificultad alejándolo de los hombros suavemente.

-Tie-nes que, que des-cansar.- respiro profundamente-. La heri-da en tu cabeza se, se puede abrir.- le susurro con dificultad. El cuerpo de Edward empezó a temblar y le agarro de las muñecas con una sola mano para luego arrematar contra su cuello mientras se acomodaba entre sus piernas. Bella jadeo al sentir su rígido pene en su zona sensible.

-No puedo.- le dijo acariciándole con la mano libre un pecho, la castaña suspiro-. No puedo parar… te, te necesito tanto.- susurro y casi con desesperación subió su boca y la beso con demanda, Bella lo recibió gustosa, aunque le avergonzara admitirlo ella también le necesitaba, pero aun así sabia que él debía descansar.

-Edward.- suspiro cuando se separaron, pasó saliva difícilmente cuando sintió como él le besaba de manera suave y al mismo tiempo intensa el cuello-. Edward …debes, debes des-descansar.- murmuro con un hilo de voz. El cobrizo se separo de ella agitado para centrar su mirada en sus ojos y Bella se estremeció al observar fijamente sus orbes esmeraldas, que estaban mas oscuros de lo normal.

-Ne-necesito hacerte mía ahora.- demando con voz seria pero con un leve temblor en el cuerpo, la castaña mordió su labio inferior y se sintió tan caliente y húmeda al escucharle.

Edward al ver tan vulnerable arremato contra su cuello atacándolo con lamidas, besos y mordida suaves. Bella gimió y aquello aumento gradualmente su excitación.

-Necesito sentir que eres mía… que eres solo mía.-le susurro contra su piel y Bella pensó que moriría de tanta felicidad y sin esperar le agarro del rostro y fue ella quien le beso la boca con fuerza.

El cobrizo no espero, se separo de ella y le quito la camisa de su solo tirón arrancando algunos botones, puso una mano en su espalda y la elevo levemente para deslizar la prenda de sus hombros, luego la beso mientras guiaba sus manos a su cintura y desanudaba su chaqueta, una vez se la quito, la aventó sin importarle donde fuera a parar y agarro las piernas de la castaña entre sus manos haciendo que ella le rodease la cintura, ambos ahogaron un gemido en el beso al sentir un contacto mas directo de sus sexos.

Edward le acaricio los muslos con suavidad y subió por su silueta hasta llegar a sus pechos, tomo cada uno de ellos entre sus manos y los apretó suavemente haciendo que Bella se arqueara hacia él y rompiera el beso, halo sobre la tela del sujetador los pezones endurecidos y la castaña le llamo en un gemido mientras él le besaba la barbilla.

Sin perder mas tiempo desabrocho el sostén con manos ágiles y ataco sus pechos sin piedad succionando y mordisqueando sus pezones hasta dejarlos rojos, luego bajo entre lamidas por su abdomen mientras con sus manos le bajaba la falda rasgada y con ella la ropa interior, se entretuvo en su ombligo un momento y suspiro mas audiblemente al sentirle tan cerca de su feminidad.

El cobrizo le agarro de las piernas y las puso sobre sus hombros mientras bajaba aun más. Bella tembló a saber lo que venia.

-Edward no… no.- pidió pero el cobrizo no le hizo caso y siguió bajando.

-Quiero probarte.- le susurro antes de dar una lamida a su sexo.

Bella se agarro fuertemente de las sabanas mientras emitía un ronco gemido.

El cobrizo sin esperar mas, hundió su cabeza entre sus piernas y empezó a besar y lamer su interior simulando debes en cuando penetraciones con su lengua.

Bella se sentía a desfallecer, profesaba gemidos llamándole en ellos con desesperación mientras se sujetaba fuertemente de las sabanas como si su vida se fuera en ello.

Todo en su mundo se nublo cuando Edward agarro entre sus dientes el botoncito de carne sobresaliente, se retorció mientras todo le daba vueltas y algo exploto en su interior al llegar al orgasmo. Edward la recibió gustoso en su boca sin derramar una sola gota de sus labios y trago su néctar, luego se irguió con la respiración dificultosa y pesada, y sonrió al verla, todo el cuerpo de la castaña se encendió nuevamente al ver su sonrisa.

Se encogió sobre si misma al observarlo fijamente y se sintió tan pequeña y vulnerable al verlo que él aun vestido mientras que ella ya estaba desnuda.

El cobrizo empezó a quitarse la ropa sin despegar su mirada de ella y Bella sonrojada y ansiosa observo cada uno de sus músculos.

Edward era tan grande y bello, con músculos bien definidos y fuertes, era un delirio y ella quedaba tan encantada de verle que difícilmente podía pensar o accionar.

Cuando el cobrizo bajo el boxer su pene sumamente rígido y grande salto a la vista, Bella lo observo por un momento y luego aparto la mirada avergonzada con las mejillas sumamente calientes sintiéndose como una tonta niña por apenarse de ver ahía pesar del tiempo que llevaban juntos, nunca se había acostumbrado a verle y dudaba que algún día lo hiciera.

Edward sonrió levemente y se inclino sobre ella acostándola en el colchón, una de las cosas que le volvían loco respecto a Bella era su inocencia, le fascinaba que ella fuera tan cohibida y se sonrojara por verle, todo el cuerpo se le encendía al saberla tan inocente y muchas veces pura.

La agarro de las piernas separándolas para acomodarse entre estas y le cogió las muñecas con una mano poniéndolas sobre su cabeza, con su mano libre guió su pene a la cavidad húmeda y caliente de ella y la embistió con fuerza haciendo que el aire escapara de los pulmones de ambos y cerraran los ojos al mismo tiempo.

Edward escondió rápidamente su rostro en su cuello. Sus músculos se contrajeron ante la deliciosa sensación de ser uno nuevamente, era algo difícil de describir pues no existían las palabras para definir los estremecimientos que le recorrían la piel o el regocijo en su pecho.

-Estas tan húmeda para mi.- susurro con los labios temblorosos sobre la piel de su cuello, sintió como los músculos interiores de Bella se contrajeron entorno a su pene y como los líquidos bajaron de su interior.

Ella estaba sumamente excitada y él lo estaba aun más al saberlo.

Abrió los ojos suavemente y lo centro en su rostro, le dio un delicado beso en la mejilla derecha y Bella suspiro y lentamente abrió sus orbes haciendo que algunas gotas cristalinas caerán de estos.

Edward le limpio suavemente las lagrimas con el pulgar y empezó a moverse de manera circular dentro de ella tratando de acostumbrarla a su intromisión mientras intentaba mantener a un limite su autocontrol. Ella estaba tan mojada y estrecha que lo único que quería era embestirla con fervor.

Bella hizo cierta mueca y él se detuvo al no saber interpretarla.

-¿Te he lastimado?- le susurro sobre los labios con la respiración agitada, era difícil controlar el calor que sentía, la castaña negó con la cabeza.

-No… ahh.- se relamió los labios al sentirlos secos y Edward observo el gesto con atención excitándose aun más.

Inhalo profundamente para luego con lentitud salir de ella y adentrarse de igual manera sin dejar de mirarla

-Edward.- suspiro Bella cerrando los ojos.

-No… no cierres los ojos.- dijo él con dificultad-. Quiero verte mientras te hago el amor.- le susurro y la castaña los abrió nuevamente mientras se mordía el labio inferior. El cobrizo soltó sus muñecas para subir a sus manos y entrelazar sus dedos con los de ella.

Sus torsos se rozaron de una forma tan exquisita.

Edward ahogo un suspiro, los pechos de ella estaban rígidos y sus pezones sumamente erguidos, el contacto le nublaba el sentido y le excitaba a morir.

Al contrario de él Bella no se retuvo y le llamo en un gemido, ella estaba igual o peor, el cuerpo de Edward estaba caliente y sus duros pectorales le aplastaban los senos rozándose cada vez que él se movía.

El vaivén empezó, primero lento, Edward salía y entraba en ella con suavidad mientras ambos se miraban a los ojos. Unas gotas de sudor bajaban por la frente del cobrizo hasta su barbilla, algunas caían al cuello de Bella mientras que otras seguían su recorrido bajando por su cuello y perdiéndose entre sus torsos unidos.

Bella suspiraba suavemente, tenia las mejillas rojas y el rostro perlado de sudor, algunas mechones se pegaba a su frente debido a este. Sus labios estaban entreabiertos y su cabello esparcido en el colchón, tenia la mirada fija en los ojos de Edward y este de igual manera se la devolvía con el rostro serio mientras mordía su labio inferior.

Sabia que si no lo hacia este le temblaría, en ese momento estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para controlarse, no quería que todo fuera solamente sexo desenfrenado como antes, él quería disfrutar cada sensación, ser consciente de cada estremecimiento que su cuerpo sufriera y escuchar los suspiros y gemidos de Bella, quería hacerle el amor y demostrarle en ese acto todo lo que ella significaba en su vida pues aunque ya le había dicho que la amaba, creía firmemente que las acciones valían mas que las palabras y estaba seguro que esas dos simples palabras saldrían con mas dificultad de su boca para otra oportunidad, no era tan sencillo pronunciarlas como la primera vez.

Agarro la pierna derecha de Bella y la enrolló en su cadera para penetrarla con mas profundidad.

-Edward.- suspiro la castaña arqueándose hacia él.

La observo fijamente, lagrimas de puro placer se derramaban de sus ojos. Hundió su rostro en el hueco del cuello de ella y Bella le rodeo la cintura con las piernas sin perder tiempo.

-Maldición.- susurro antes de acelerar el ritmo de sus embestidas, la acción de ella había acabado rápidamente con su autocontrol botándolo por un precipicio.

Bella apretó los dedos de él entre los suyos

-Ahh… ahh Edward… mmm.- gimió ella cerrando fuertemente los ojos, Edward le soltó las manos y le agarro de la cadera para penetrarla con más ahínco. Era sumamente excitante escucharla gemir, aquello lograba encenderlo de una forma sin igual.

-Grrr… Bella.- suspiro, el movimiento era delirante y desesperante.

Se detuvo y se puso de rodillas sobre el colchón, la halo aun mas hacia él y empezó a embestirla con mucha mas intensidad

-Ed … ahh dios… ahh.- gimió ella agarrándose fuertemente de las sabanas como si su vida se fuera en ello. Miles de estremecimientos la recorrieron desde la cabeza hasta los dedos de los pies y emito un grito arqueándose hacia él.

-Ya casi… maldita sea… ya casi.-susurro el cobrizo penetrándola con mas fuerza y velocidad.

Dos embestidas mas y ambos llegaron al orgasmo gimiendo el nombre del otro.

Se derramo en ella completamente y Bella se sintió delirar al sentir aquel liquido caliente dentro suyo, cerro los ojos suavemente mientras suspiraba.

Edward tuvo la intención de salir de ella al verla cansada, pero la castaña no soltó el agarre que tenia con sus piernas entorno a su cintura masculina

-Quédate así.- le susurro, él sonrió y se inclino sobre ella, Bella paso sus brazos por su cuello y lo halo hasta que el cobrizo apoyo todo su peso en su cuerpo.

Edward la observo fijamente quitando los mechones que aun se pegaban a su frente

-No tienes idea de lo hermosa que eres.- le susurro mirándola a los ojos, Bella se sonrojo aun más si era posible y le sonrió con tanta dulzura que el corazón de Edward nuevamente empezó a latir a un ritmo desembocado.

-Te amo.- le dijo ella acariciándole la mejilla izquierda con el dorso de su mano.

Ahora ya no había razón para estancar esas palabras en su garganta con antes, ahora se sentía con la libertad de decirlas cada vez que quisiera sin esperar su rechazo de su parte pues sabia que él también la amaba… sonrió aun mas, le era aun difícil asimilarlo.

Las lagrimas empezaron a derramarse de sus ojos, volteo el rostro hacia un lado, todo aquello parecía mas un sueño y no quería despertar si así era

-¿Porque lloras?- le pregunto Edward seriamente agarrandola del mentón.

-Nada.- mintió negando con la cabeza.

-No se llora por nada.- le dijo él limpiándole las mejillas

-Es solo que… es que.- sollozo fuertemente y Edward empezó a preocuparse.

-¿Que pasa Bella?- le pregunto en un tono mas insistente y serio.

-He soñado tantas veces con que tu me digas que me amas que a-hora que pa-so… no lo puedo creer.- le dijo con voz ahogada, el cobrizo sonrió y la miro con ternura.

-Claro que es real.- le dijo-. Siéntelo.- susurro antes de arremeter contra su boca con furia, le beso hasta dejarla sin aliento y luego empezó a bajar por su cuello y entre besos hasta sus pechos donde lamió y succiono cada uno hasta dejarlos nuevamente duros.

Bella gimió fuertemente cuando el pene de Edward se endureció en su interior y el cobrizo se alejo de ella con la respiración agitada.

-Lo ves… maldita sea… me vuelves loco.-le dijo para después acercarse a sus labios y besarlos con demanda.

Bella no tardo en responderle mientras afianzaba sus brazos en su cuello. Se separaron de mala gana cuando la falta de oxigeno se hizo presente y se observaron a los ojos.

Una capa de deseo y pasión nublaba los orbes de ambos.

Edward salió de ella haciéndola gemir su nombre y la castaña le observo con lagrimas en los ojos, estaba caliente y húmeda, quería mas que nada que él le hiciera nuevamente el amor.

Edward al ver la nota de desesperación en sus ojos simplemente sonrió, la agarro de la cintura y la volteo haciéndola quedar bocabajo, se inclino hacia ella y empezó a repartir besos en su espalda mientras le apretaba los pechos.

Bella apretujaba suavemente las sabanas suspirando, el cobrizo subió hasta su oído al mismo tiempo que escabullía una de sus manos entre el colchón y su cuerpo para luego hacerla elevar las caderas.

-Eres tan preciosa que me enloqueces.- le susurro mordiendo el lóbulo de su oreja derecha.

-Edward.- gimió haciéndose para atrás, el pene de Edward rozo el interior de su muslo muy cerca de su intimidad

-Shhh… calma.- le dijo agarrandola de las caderas-. Cuando te mueves así me excitas demasiado.- le susurro sobre la piel de su cuello, Bella suspiro.

-Edward.- le llamo con desesperación moviéndose nuevamente.

Sentía el cuerpo demasiado caliente y quería su contacto.

Edward cerro los ojos por un momento y luego puso una mano en su vientre plano mientras se erguía quedando de rodillas tras ella.

Agarro en su mano libre su miembro y lo acerco su sexo, le acaricio entre los pliegues de su feminidad haciéndola desesperar y mover la cadera en busca de mas contacto.

-Hazlo tu.- le dijo con la respiración agitada y la castaña se sonrojo con furia, trago con dificultad antes de elevar las caderas y pujar hacia atrás haciendo que el pene de Edward se adentrara en ella con lentitud, el cobrizo al no soportarlo puso la mano libre en su cadera y se adentro completamente en ella de una dura embestida.

-Edward.- gimió la castaña echando la cabeza hacia atrás, el cobrizo cerro los ojos ante la deliciosa sensación, en esa posición se podía adentrar mas hondamente en su cálido y estrecho interior.

Empezó un vaivén lento con penetraciones certeras y profundas haciendo que con cada una de ellas la cadera de Bella se elevara, hizo aun mas presión con la mano que tenia en su vientre mientras con la otra agarraba el respaldar de la cama buscando impulsarse.

Bella lanzo un suspiro y echo la cabeza hacia atrás.

Abrió lentamente los ojos y dos lagrimones cayeron de estos, subió la mirada hacia la mano de Edward que sujetaba con mucha fuerza el respaldar de la cama, sus nudillos estaban blancos por la presión.

Su cuerpo empezó a temblar y apretó entre sus dedos la sabana de la cama, se sentía a desfallecer, las sensaciones que en ese momento experimentaba eran demasiado bonitas y placenteras para soportar.

-Edward… ohh Edward … mmm ahh.- gimió mas fuerte.

Los músculos de la espalda del cobrizo se tensaron. Bajo la mano que tenia en su vientre hasta su sexo y estrujo con su pulgar el pedazo de carne que sobresalía duro y caliente.

-Edwardaay dios ahhh.- grito retorciéndose y pujando hacia atrás.

-Maldición.- gruñó el cobrizo entre dientes, afianzo fuertemente el agarre en el respaldar de la cama y sin dejar de jugar con su clítoris la embistió con furor una y otra vez, mientras se inclinaba hacia ella y repartía besos y mordidas en su espalda.

Bella no tardo en llegar a la cúspide y agotada se dejo caer apoyando su frente en el colchón al no poder seguir sosteniendo su peso en sus delicados brazos. Edward la siguió penetrando fuertemente haciéndola suspirar

-Ya faltaba poco… solo un poco.- susurro agitado y jadeante.

Puso ambas manos en su cadera y le dio con fuerza observando fijamente la unión de sus cuerpos hasta que finalmente él también llego al orgasmo y se derramo en ella.

Cayo exhausto sobre Bella sosteniendo a duras la mayor parte de su peso en sus brazos.

Le dio suaves besos en el cuello mientras intentaba recuperar la respiración al igual que la castaña, cuando finalmente lo consiguió, se levanto y salió de su interior, haciendo que ambos gimieran, se tumbo a un lado de su cuerpo y Bella volteo hacia él quedando de lado.

Se observaron fijamente a los ojos con una pequeña sonrisa en los labios.

Edward paso una mano por su cintura apegándola a su cuerpo, la castaña enredo sus piernas con las de él mientras le acariciaba las mejillas, ascendió suavemente por su oreja, mientras el cobrizo cerraba los ojos disfrutando de sus caricias.

Bella subió su mirada a las vendas que se encontraban ahora mal puestas por la acción, se sonrojo con furia a causa de la vergüenza, pero su expresión cambio a una de preocupación al ver como estas estaban manchadas de sangre.

-Edward.- le susurro con voz ronca.

-Mmm.- expreso él abriendo con pereza los ojos, los centro en el rostro de ella.

-Las puntadas se abrieron… te dije que era malo.- le dijo seriamente intentando acomodar mejor las vendas.

-Eso no te preocupaba cuando te hacia mía y gritabas mi nombre.- le dijo él con simpleza.

El rostro de Bella se torno completamente rojo y volteo su mirada a él. Edward siempre había sido directo en todo pero nunca le había hecho un comentario como ese, aquello la hizo avergonzar demasiado.

-Edward.- le reprimió volteando la cara.

El cobrizo rió suavemente y Bella se estremeció, aun no se acostumbraba a escucharlo reír, era algo extraño para ella. Habían pasado tanto años sin que él lo hiciera que ahora era nuevo. Su risa era demasiado melódica y varonil, casi irreal. Edward la agarro del mentón y le hizo voltear hacia él

-Estoy bien, no me duele… déjalo así solo por un momento… quiero estar contigo.- le susurro antes de acercarse a ella y darle un tierno y corto beso. Bella sintió que se derretía y se agarro a sus hombros suspirando.

El cobrizo afianzo el agarre en su cintura y la apego todo lo posible a él, luego cuando se separaron le dio un beso en la coronilla y arrecosto con tranquilidad la cabeza en la mullida almohada mientras cerraba los ojos.

Todo el cuerpo le dolía, primero por el accidente y ahora por las acciones recientes, y aunque no se arrepentía para nada por lo ultimo, lo único que deseaba era descansar al lado de su mujer.

Bella se acurruco contra su pecho y sonrió.

Estaba segura que desde ese momento en adelante su vida seria dichosa y feliz.

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*FIN*

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Bueno hemos llegado al final :/ No se si la Autora ara un Epilogó Pero por mi parte quiero agradecer a : Luz.C.C, Denisse-Pattinson-Cullen, Jupy, Nany87, PekasCullen, Yasmin-Cullen, Patymdn, ThoraPoison, V, Maxi Pau, Naddia-of-Pattz. Por Seguirme desde el principio y a las lectoras que se fueron uniendo en el camino se los agradezco mucho ^^ Creo que me tomare un descanso de FF. Asi que nos leemos en un tiempo mas Bssttss

Las quiere Ame Paz

¿Review?