Traición

Disclaimer: Los personajes de Sakura card captor no me pertenecen, son propiedad de CLAMP.

¡Disfrútenlo!


Te amé: con todas mis fuerzas

Te amo: más que a mi vida

Te amare: por el resto de la vida

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Una mujer de cabellos rojos caminaba por las oscuras calles de Inglaterra que apenas eran iluminadas por los faros en las banquetas. La mujer se acercó a una limosina negra mientras que el conductor le abría la puerta para dejar que se subiera.

-Buenas noches, señorita Mitsuki. – saludo con cortesía.

-No me molestes. – gruño la pelirroja. El conductor no se sorprendió por tal saludo, puesto que estaba acostumbrado al horrible carácter de la mujer. Mientras que el conductor se subía al auto, la mujer se sentó a lado de otra figura.

-Buenas noches, Tachibana. – saludo con frialdad. La luz de la luna ilumino a la misteriosa figura, dejando ver a un hombre de 28 años de edad, cabello castaño oscuro con reflejos negros, unos ojos rojos tétricos y fríos, piel morena y una sádica sonrisa.

-Ya era hora, Kaho. – bufo molesto. – Espero que hayas terminado tu misión. – dijo con seriedad mientras se giraba para ver a la pelirroja.

-No te preocupes, Tachibana. Que mate a alguien aún más cercano a Daidouji, y que de seguro en este momento, se ha de estar pudriendo en el infierno. – La pelirroja dejo ver una sonrisa retorcida mientras recordaba cómo había sucedido todo…

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Flash back

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Era una bella mañana en Tomoeda, mucha gente salía a la calle para poder disfrutar del aire fresco y de los cálidos rayos del sol. En un apartamento no muy lejos de ahí, una pelinegra se levantaba con una sonrisa en su rostro, la cual ya no mostraba después del "incidente".

-creo que hoy será un muy buen día. – con una gran y brillante sonrisa se levantó de la cama y camino hasta su balcón para poder apreciar la hermosa vista de su jardín, la suave y refrescante brisa de la mañana ondeaba su cabello negro en una hermosa danza, sus ojos se encontraban cerrados tratando de poder escuchar más el hermoso canto de las aves.

El sonido del teléfono destruyo el ambiente relajante que se había creado. Molesta, se dirigió con paso rápido al causante de su enfado.

-Hola.

- ¡Tomoyo, hija! Soy yo, Sonomi. – dijo una voz familiar para la pelinegra.

-¿Mamá? – pregunto sorprendida.

- ¡Claro que soy yo! – reclamo ofendida. - ¿Acaso esperabas a alguien más?

-¡No, no es eso! – dijo rápidamente. – Es solo que me sorprende tu llamada. – aclaro apenada.

-Sí, ya sé que no te he llamado continuamente, pero el trabajo ha estado muy pesado en los últimos meses, pero por fin pude obtener unos días libres. – exclamo con alegría.

-Vaya eso sí que es bueno, mamá. – dijo tranquilamente. – Y no es por nada, pero…. ¿Para qué me llamaste?

-Pues, aparte de querer oírte, ¿recuerdas la proposición de matrimonio de Lee para Sakura?

-¡Claro! Si yo fui quien lo ayudo. – respondió con orgullo.

-Bueno, estaba pensando que como tengo días libres y aparte de que es fin de semana, ¿Por qué no lo celebramos?

-Es una buena idea, mamá. – afirmo con una sonrisa. - ¿Te parece que sea en nuestra casa de verano? – cuestiono al recordar su norme casa a las afueras de la cuidad.

-¡Excelente idea hija! – chillo. – Nos veremos a las tres de la tarde en la casa de verano, tú llevaras la comida y le hablaras a tus amigos y a los de Sakura para que vayan.

- ¿y tú que harás? – cuestiono con el ceño fruncido.

-Yo me encargare de decora la casa y distraer a los chicos.

-Pero, ¡Es mucho para mí! – rezongo Tomoyo.

No hubo contestación.

-¿Mama? – repitió confundida. - ¿Ma-mama? ¿Estás ahí?

No hubo contestación.

-¡Me colgó! – musito indignada. Colgó el teléfono con fuerza y se sentó en el sillón de brazos cruzados.

¡No era justo! ¡A ella le había tocado más cosas por hacer!

Suspiro resignada, no había nada que hacer. Se levantó y se dirigió a la cocina. Entre más rápido empezara, más rápido terminaría.

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Dio un pesado suspiro, mientras miraba la fotografía de él y de Tomoyo. Lentamente se paró y se encamino hacia la salida de su apartamento, detuvo sus acciones cuando una vocecita chillona lo llamo.

-¿A dónde va, amo Eriol? – pregunto un pequeño gatito negro con alas parecido a un muñeco.

-Voy a darle una vuelta al parque. – contesto desanimado.

-¿Quiere que lo acompañe? – pregunto con preocupación.

-No gracias, quiero estar solo. – dijo con una sonrisa triste.

-Como desee, yo mientras preparare el desayuno. – contesto mientras se iba a la cocina.

El pelinegro salió de su casa rumbo al parque en donde había vivido tantas cosas, tanto dolorosas como maravillosas.

Se sentó en un pequeño columpio, la brisa fresca lo hacía sentirse relajado, cerró los ojos disfrutando de los cálidos rayos del sol. Tan distraído estaba, que no se dio cuenta cuando una persona se sentó a su lado.

-¿Disfrutando del clima Hiraguisawa? – pregunto una voz conocida para él.

-¿Qué es lo que quieres ahora Lee? – gruño molesto y frunciendo el ceño.

-Vine a ver como estabas – dijo con simpleza.

-¿No deberías estar con Sakura? – cuestiono extrañado de no verla con ella.

-Ella esta con sus amigas, además de que yo también necesito tiempo para mí – contesto mientras se columpiaba suavemente.

Eriol asintió, columpiándose un poco más fuerte.

-Y… ¿Cómo va la situación con Daidouji? – pregunto mirándolo fijamente.

-Mal. – contesto cortante.

Un incómodo silencio los rodeo.

-¿Sabes una cosa Eriol? – musito Shaoran. – En vez de estar sufriendo y haciéndote de una víctima, deberías pelear por Tomoyo. – dijo con voz dura.

-Lo sé. – suspiro Eriol. – Por eso pienso comenzar de nuevo y hacer bien las cosas.

-¡Bien dicho! – exclamo con ánimo.

Eriol mostro una leve sonrisa, para luego mirar perdidamente el horizonte.

-¿Sucede algo, Eriol? – interrogo el castaño.

-No es nada, solo pienso que esto no estaría pasando si no hubiera llevado a Mitsuki al apartamento. – suspiro con tristeza el pelinegro.

-No lo entiendo, Eriol. – dijo Shaoran. - ¿Cómo fue que terminaste así con Kaho?

-Ni yo lo sé. – frunció el ceño. – Solo recuerdo que nos tomamos unas copas de Whisky, y luego… todo se volvía borroso y no sabía dónde ni con quien estaba.

-Hmp. ¿Crees que Kaho haya hecho algo? – inquirió tomando su barbilla con la mano.

-No lo sé. Pero lo averiguare después de hacer que Tomoyo y yo nos llevemos mejor. – gruño apretando los puños.

-Sakura y yo te apoyaremos, Eriol. – sonrió Shaoran dándole una leve palmada en la espalda.

-Gracias. – susurro con una sonrisa.

-No hay de qué. – Shaoran suspiro. – Bien, me voy. Quede de ir con Yamasaki a ver los trajes de novios, ¿nos acompañas?

-Seguro.

Ambos se levantaron y comenzaron a caminar fuera del parque. Antes de salir, Eriol miro los columpios de nuevo, en donde él y Tomoyo se habían dado su primer beso.

-Tal vez, aún hay esperanza. – musito al aire con una leve sonrisa de lado.

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En una mansión en Inglaterra, se encontraba un joven de unos 28 años, de piel morena, ojos rojos y cabello castaño oscuro revisando unos papeles que se encontraban en su escritorio.

El joven poso su vista en una foto, donde salía una pelinegra de ojos amatistas y bella figura de no más de 17 años sonriendo a la cámara, al lado de un joven pelinegro de ojos azules, piel blanca como la de la joven y mirada misteriosa que sujetaba a la chica por la cintura y sonreía.

-Cuantos tiempo ha pasado sin verte, mi querida Tomoyo. – Decía el joven con voz suave. – En este momento tu estarías aquí…con migo…pero no, decidiste dejarme por ese mal nacido de Hiraguisawa. – mascullo con odio mientras estrellaba la foto con una pared. En ese instante una chica castaña de ojos miel y bonita figura entraba por la puerta y miraba con timidez al joven enfrente de ella.

-J-joven, Hitori. – llamo con timidez. – La señorita M-Mitsuki lo espera afuera. – anuncio moviendo sus manos nerviosamente.

El castaño la miro en silencio y con curiosidad en su mirada, haciendo que la chica se pusiera aún más nerviosa.

-Está bien Etsuko, déjala pasar. – dijo con tranquilidad.

-E-enseguida joven. – La chica salió corriendo del despacho hacia la sala de la mansión, donde una pelirroja estaba sentada con expresión de aburrimiento.

-Ya puede entrar. – dijo con sutileza.

-Ya era hora. – Bufó molesta mientras entraba al despacho. – Y bien, ¿para qué me quieres? – pregunto.

-Un placer volver a verte, Kaho. – dijo con sarcasmo.

-No me vengas con eso, Tachibana. – gruño molesta. - ¿Para qué me llamaste?

-Tu sabes perfectamente que estoy locamente enamorada de Daidouji, ¿cierto?

-Sí. – rodo los ojos.

-Y yo sé que tus estas perdidamente enamorada de Hiraguisawa, ¿No es cierto? – interrogo mirándola con burla.

-¿Quieres dejarte de rodeos y llegar al punto? – bramo enojada.

-Escúchame bien, ahora que ellos dos están separados será más fácil para nosotros enamorarlos. – dijo con seriedad. – Pero esos dos aún se aman y no tardaran en reconciliarse y no podemos permitir eso. – sentencio entrelazando sus manos y poniéndolas bajo su barbilla

-¿Y qué hacemos?

-Tenemos que hacer que Tomoyo esté lejos de Hiraguisawa, así ella se olvidara de él, y él se rendirá de intentar reconquistarla. – explico con una sonrisa.

-¿Por qué debería ayudarte? – cuestiono Kaho con seriedad.

-Porque así Eriol seria tuyo y Tomoyo seria mía, los dos ganamos, además tú te podrás vengarte en cierta forma de Daidouji por haberte humillado. – dijo con una sonrisa burlona. Kaho apretó muy fuerte los puños.

-¿Qué debo hacer? – inquirió en tono sombrío.

-Simple. – se paro y miro la foto en su escritorio. – vas a matar a su mejor amiga, Sakura Kinomoto. – una sonrisa sádica apareció en sus labios, mientras la mujer lo miraba seriamente.

-¿Por qué? – la pelirroja aqueo una ceja, mirándolo sin entender.

-Mi querida Kaho. Si alguien más muere, Tomoyo se sentirá devastada, y como Tomoeda solo le trae tristes recuerdos. – bajo la mirada dramáticamente. – Ya no querrá estar ahí, así que se vendrá hacia acá, y yo aprovechare para que se olvide de Hiraguisawa. Y Hiraguisawa, viendo que ya es muy tarde, necesitara consuelo de alguien que lo ame. Ahí es donde entras tú y te lo ganas. – explico con una sonrisa.

Kaho estuvo unos minutos en silencio, meditando.

-De acuerdo, lo are. – acepto mirándolo fijamente.

-Es un trato, entones. – los dos apretaron sus manos y Kaho se fue de la mansión.

Mientras caminaba, pensaba en el trato que había hecho.

-"¿porque debería acabar con su mejor amiga, si puedo acabar con ella misma?, eso solo haría mis planes más rápidos y así no tendría que preocuparme por que vuelva a entrometerse en mi camino" - Una sonrisa malvada apareció en su labios – "primero me desharé de ella y después de ti, Tachibana. Y así podré disfrutar de mi venganza tranquilamente" – una sonora carcajada salió de su boca. Mientras en Tomoeda, a Tomoyo le daba un fuerte escalofrió, mientras un mal presentimiento se alojaba dentro de ella.

-"¿Pero que me está pasando?" – se preguntó mentalmente de forma aturdida.


¡Mi plan muy pronto se pondrá en marcha!


Notas de la autora:

¡POR FIN ACTUALICE! X3

¡Soy estúpidamente feliz!

Les pido disculpas a todos mis queridos lectores por haberme tardado tanto u.u

¡Pero mi inspiración volvió!

Este cap está dedicado a: ¡Luna love y Tomoyo01!

Y a todos ustedes claro n.n

Les agradezco sus reviews que me hacen a un más estúpidamente feliz n.n

¡Espero le haya gustado el cap!

Perdón por las faltas de ortografía y se aceptan comentarios buenos, malos y demás n.n

Si hay preguntas, pueden hacérmelas, yo con gusto las responderé

¡Nos leemos!

Bye XD

¿Algún review?

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15/08/11

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Bueno, nuevo cap re-editado.

Si se fijan, cambie drásticamente las conversaciones.

Debo admitir que este cap lo hice con mucha flojera, por eso se veía medio raro, las conversaciones estaban a lo tonto, y había cosas revueltas.

En fin. Ya todo está más entendible, ¿no?

Espero que sí.

¡Nos leemos!

Bye xD