Notas traductora: Uh, ¡lo siento! Pensaba subir este cap. la semana pasada, el sabado, pero ese mismo día tuvo que romperse mi monitor -sonrojo-. Tuve semana ocupada al empezar la EOI y con el concierto de Versailles (-emocionada-), por lo que el viernes me acosté pensando "mañana lo subo". No fue hasta ayer que supe que el error era del monitor y hoy me compré uno nuevo. ¡Lo siento!-inclinaciones-

DISCLAIMER: Ni D gray ni este fanfic me pertenecen. No me pertenecieron ayer ni hoy, ¡pero si me pertenecen mañana os lo haré saber!-risa-

Capítulo cuatro – Antiguas conexiones

Al despertar a la siguiente mañana la pareja había alcanzado un mutuo pero silencioso acuerdo para fingir que la noche anterior no había pasado.

"¿Kanda?" llamó Allen, frunciendo el ceño mientras abría de un golpe los cajones de su escritorio antes de rendirse y abrir el armario.

"¿Qué?" dijo Kanda bruscamente mientras aparecía del baño, vestido con su camisa blanca del colegio, abierta aunque para enseñar la camiseta negra de debajo, escaqueándose completamente el chaleco opcional.

"¿Has visto a Tim?"

"No, no he visto tu retrasada snitch."

"¡Es un golem! ¡Un golem!" dijo Allen bruscamente, cerrando el armario de un portazo para lanzar una mirada fulminante a su hosco compañero de habitación, quien estaba empacando los libros en la mochila. Kanda miró brevemente para volver a mirar fríamente pero le ignoró la mayor parte.

Allen suspiró. Se había imaginado que una vez se escapara de su maestro Cross tendría más libertad y comodidad en sus condiciones de vida. En cambio, de algún modo había acabado con el solitario temperamental número uno del colegio como compañero de habitación y por algún tipo de extensión por Lenalee y Lavi, 'amigo'.

Allen arrugó la nariz con disgusto por el pensamiento y se echó la mochila sobre un hombro. Kanda como amigo… Eso deja mal sabor… Incluso aunque Allen pensó eso no podía evitar sentirse ligeramente decepcionado de que ninguno de los dos pudiera siquiera intentar llevarse bien.

"Date prisa de una puta vez Moyashi."gruñó Kanda, una mano en el pomo de la puerta abierta y la otra en el bolsillo mientras esperaba impacientemente a Allen.

"Awww… ¿Estás esperándome?"

"Estoy esperando para poder cerrar con llave la maldita puerta."

Allen giró los ojos y pasó tranquilamente a Kanda y fuera de la habitación, después de un breve momento de duda esperándole en el recibidor. Kanda cerró la puerta con un clic y ni siquiera miró a Allen mientras se iba a zancadas, el chico más joven encajaba el ritmo al lado de él. Kanda resopló pero no protestó.

Apenas habían hecho el primer tramo de escaleras cuando Allen escuchó tras ellos unos pasos corriendo y giró justo a tiempo para ser achuchado por Lavi.

"¡Ey, hola Moyashi!" gritó felizmente, moviendo juguetonamente un brazo sobre los hombros de Allen mientras intentaba mantenerse erguido.

"Sigo diciéndote que mi nombre es –."

"¿Querías dirigirte a la cafetería para desayunar?"

"- Ya sabes, no importa. Sé bien que no me estás escuchando de todos modos" Farfulló Allen mientras Lavi le soltaba y Allen se tambaleaba en los últimos pocos pasos, enganchándose el pie en la alfombra de la parte inferior de la escalera, se tropezó hacia delante y enganchó la manga de Kanda para evitar plantar la cara en el suelo.

"Che. Suéltame." Kanda arrebató su brazo del agarre de Allen, girando para poder mirar fríamente a Allen sobre el hombro. Allen giró los ojos.

"Veo que de mal humor como siempre Yu-chan." Comentó Lavi con alegría, empujando la puerta para andar a través del camino sembrado de estudiantes hacia la cafetería.

"No me llames Yu-chan." Dijo Kanda bruscamente, acelerando ligeramente los pasos por lo que Lavi y Allen(1) quedaron un poco detrás de él.

Lavi se rió, elevando una ceja a la espalda de Kanda como si encontrara que el provocarle era increíblemente entretenido – lo cual probablemente era así.

La cafetería aún estaba bastante abarrotada pero un breve vistazo alrededor reveló a Lenalee ocupando una mesa toda para ella, hojeando cuidadosamente unas hojas de papel. Alzó la vista cuando el grupo se acercó, lanzándoles una sonrisa antes de regresar su atención a los papeles.

"¿Qué es eso que tienes ahí?" Preguntó Lavi mientras el trío tomaba asiento.

"Algunos papeles que encontré en el escritorio de Nii-san." Respondió Lenalee distraidamente. Allen abrió la boca, atónito.

"¿Y vas y los coges?" Preguntó, escuchándose escandalizado. Lavi se rió de él mientras Kanda resoplaba su típico che. Lenalee le sonrió amablemente.

"Nii-san nunca hace nada de papeleo, así que soy normalmente yo quien hace toda la clasificación por él." Explicó, empujando los papeles en su mochila que estaba sobre una silla a su lado. "Ahora, ¿vais a ir a pedir vuestro desayuno? Sólo quedan unos quince minutos para que empiece el colegio."

Kanda ya estaba fuera de su asiento y dirigiéndose hacia la barra donde estaba su soba colocada ya preparada.

Allen recitó una rápida lista de comida y Jerry estaba de aquí para allá en la cocina en su apuro para preparar todo.

"Nada para mí, gracias." Dijo Lenalee mientras veía la forma de sus rastas rosas yendo corriendo a la cocina. Lavi parecía estar pasando el momento de su vida narrando cada movimiento de Jerry como si estuviera en una carrera.

" – Y llega a la línea de meta. Ahora depende del juez, Allen Walker, decidir si su espectáculo tiene el nivel requerido." Lavi respiró hondo y le miró con fingida expectación mientras Allen le fruncía el ceño y llevaba su bandeja de comida a la mesa y empezaba a zampárselo.

Kanda le lanzó a Allen una mirada asqueada mientras el chico terminaba el último trozo de su tostada en unísono al hombre japonés, quien colocaba delicadamente los palillos en el plato.

Sin dirigirles una mirada a sus amigos Kanda se levantó, lanzándose la mochila sobre el hombro y se daba un paseo hasta la clase.

"¡Ah! ¡Yu-chan!" Lavi se metió la última de sus tostadas en la boca mientras Allen se limpiaba la boca tranquilamente, enganchando el brazo de Allen corrió tras Kanda. Lenalee les dijo adiós con la mano y se dirigió en dirección a su primera clase.

oOo_O_oOo

El día pasó volando y antes de que Allen pudiera siquiera comprenderlo, estaba sentado en su última hora de clase.

Allen dio golpecitos con su lápiz en el escritorio, intentando con mucha fuerza concentrarse mientras Miranda Lotto – la profesora de electrónica del colegio – balbuceaba una y otra vez acerca del funcionamiento de los relojes.

Un breve vistazo a Lavi mostró que el chico mayor había desfallecido sobre su escritorio, su cuaderno de apuntes estéril y libre de apuntes.

El mismo Kanda parecía haber escrito la mitad de lo que había dicho antes de rendirse y mirar fuera de la ventana.

"-entonces puedes enganchar el minutero en el último engranaje de esa serie y –."

Miranda de repente se cortó a sí misma y se sonrojó de un brillante rojo, mirando uno de los muchos relojes en la pared tras ella. "Oh Dios mío…P-Parece que estamos fuera del tiempo."

La clase se espabiló con eso. Lavi despegó la cabeza de la mesa, como si esas palabras fueran magia que le revivió e incluso Kanda giró la cabeza al frente. Allen soltó un fuerte suspiro y soltó el lápiz, flexionando su mano acalambrada.

"¿Escribiste todo eso?" De repente Lavi parecía estar completamente despierto, inclinándose para arrebatarle a Allen su cuaderno y mirar fijamente atónito la página llena de escritura diminuta, encajada.

Kanda despegó la cabeza de su mano para verlo y dejó salir un molesto 'che', cuando vio los garabatos.

"Perdí mucho de la escuela, así que tengo que prestar atención o me quedaré atrás." Tartamudeó Allen, recuperando su cuaderno y deslizándolo en la mochila. Lavi agitó la cabeza incrédulo.

"No puedo creerlo. Y yo aquí que pensé que había encontrado finalmente a alguien que holgazanearía conmigo." Agitó la cabeza con fingida decepción. "Estoy avergonzado de ti, Moyashi. Eres todo lo inteligente y esas cosas…."

"¡No es así en absoluto!" Protestó Allen, ruborizándose. "Es porque no soy 'inteligente' que necesito prestar atención. ¡Nunca he estado antes en un instituto!"

Eso borró la sonrisa de la cara de Lavi y le miró fijamente. Incluso Kanda parecía estar medianamente interesado.

"¿Nunca has estando antes en un instituto?" preguntó Lavi. Allen agitó la cabeza.

"¿Por qué?" Fue la siguiente pregunta de Lavi y Allen fue afortunadamente salvado de responder por la campana sonando.

"Vamos." Dijo Allen, poniéndose en pie de su silla mientras Lavi y Kanda juntaban sus cosas y las guardaban.

Lenalee estaba esperando en la puerta por ellos; una carpeta de manila bajo el brazo y su mochila sobre el otro hombro.

"¿Cómo fue vuestra clase?" Preguntó. Lavi fue el único que respondió.

"¡Fue tan aburrido! No es que tenga nada en contra de Miranda ni nada, ¡pero todo lo que hace es hablar y hablar en voz monótona sobre relojes! ¡Y la forma que tiene de hablar sobre ellos pensarías que eran su amante o algo!" Lavi suspiró agotado y echó un brazo alrededor de los hombros de Kanda mientras aparentaba desplomarse dramáticamente. Kanda se lo quitó de encima y se derrumbó al suelo.

Lenalee les giró los ojos antes de sonreír a Allen. "Nii-san necesita verte" Dijo. Allen se tensó mientras recordaba su pasado encuentro con el director del colegio y el tormento que había recibido.

"Promete que se portará mejor que nunca esta vez." Añadió Lenalee apresuradamente tras ver la expresión preocupada de Allen. "Lo prometo."

"¿Qué está pasando?" Preguntó Lavi mientras se ponía en pie utilizando el brazo de Allen como palanca.

"Nii-san necesita ver a Allen."

"Che." Kanda frunció el ceño pero la expresión de Lavi se iluminó. "¡Iremos también!" Ofreció Lavi, cogiendo el brazo de Kanda y arrastrándole antes de que pudiera oponerse.

El grupo hizo su camino a través del pasillo lleno de gente, esquivando hábilmente estudiantes mientras Lenalee iba delante.

No fue difícil reconocer cuál era la oficina de Komui, con la placa leyendo DIRECTOR KOMUI pegada en la puerta azul claro.

Lenalee llamó suavemente antes de abrir la puerta.

"Nii-san, Allen está aquí."

El primer pensamiento de Allen fue que había entrado en un sitio de prueba de bombas; con los papeles esparcidos por todos lados y extraños aparatos eléctricos que nunca antes había visto colocados sobre estanterías o enterrados bajo papeleo sin firmar.

Su segundo pensamiento fue que el Director Komui, podría sin duda estar muerto.

"¿Está vivo?" Preguntó Allen inseguro mientras se acercaba al hombre desplomado sobre el escritorio, boina blanca torcida y gafas colgando fuera de su nariz.

"Maldito idiota." Murmuró Kanda.

"¿Yo o él?" Preguntó Allen, señalando con la cabeza a Komui.

"Ambos."

"¿Nii-san?" Lenalee agitó gentilmente a su hermano mayor. "Nii-san, despierta." Komui permaneció dormido. O muerto. Lo que fuera.

"Oh, por el amor de -." Kanda aporreó a Komui en la cabeza y el director cayó de costado, balbuceando.

"¡No estaba dormido! ¡Estaba buscando un trozo de papel!" Le entró el pánico, cavando desesperadamente a través de los papeles amontonados en su escritorio durante un momento antes de levantar la vista y ver que solo eran ellos.

"Nii-san…" Lenalee le frunció el ceño, colocando la carpeta cuidadosamente organizada en el escritorio. "Aquí está el papeleo que clasifiqué esta mañana."

"¡Oh, Lenalee! ¡Me preciosa y amable hermana! ¿Cómo - ." Lenalee cortó su sermón antes de que pudiera llegar más lejos. "Traje a Allen-kun."

Komui paró y miró detenidamente alrededor de ella a Allen, quien estaba ligeramente atrás con Lavi y Kanda. "Sin duda lo hiciste." Estuvo de acuerdo.

"Así que, uh. ¿Para qué me necesitas?" Preguntó Allen torpemente.

Komui tosió, poniéndose las gafas con montura de alambre en la nariz mientras sacaba una hoja de papel del cajón del escritorio. "Justo estaba analizando tu solicitud para la escuela y me di cuenta de que –."

"¡Espera!" Interrumpió Lavi. "¿Estabas analizándolo ahora? Después de admitirle. ¿No antes?"

"Bueno, sí. Eso es lo que dije."

"Se supone que tienes que hacerlo con antelación idiota." Gruñó Kanda.

Komui parecía ofendido. "Soy el director. Tengo cosas más importantes que hacer."

"¿Cómo dormir?" Preguntó Allen.

"Bueno, sí. Ahora, de vuelta al tema. Estaba analizándolo y vi que como padre/o tutor legal tienes puesto a Marian Cross." Komui alzó la vista del papel.

"Marian Cross como, beber y mujeres Marian Cross?"

"¿Conoce a mi Maestro?" Preguntó Allen con sorpresa y Lavi y Kanda se miraron el uno al otro.

Komui sonrió – una amable y cálida sonrisa. "Sí, de hecho sí. Solía trabajar con él. Poco confiable, egoísta, arrogante, mujeriego." Se paró pensativo. "Aunque bueno con su trabajo. Le recuerdo mencionar que se hacía cargo de un aprendiz hace unos años." Komui le evaluó. "Dijo que era un mequetrefe idiota sin ningún valor."

"Eso suena bien como mi Maestro…" dijo Allen con tristeza. Kanda parecía estar perplejo y Lavi tenía una ceja elevada.

Komui deslizó la hoja de papel que estaba sujetando de vuelta al escritorio. "Tendré que hacerle una llamada." Sonrió.

"¿Era eso todo lo que necesitaba?" Preguntó Allen y Komui asintió.

"Puedes irte ahora."

Allen asintió al grupo y se dirigieron a la puerta.

"¡Oh! ¡Y Allen!" llamó Komui casualmente tras él. "Solo pensé en hacerte saber que leí tu archivo la pasada noche – interesante lectura. Por favor ven a verme si necesitas algo." Lavi, Kanda y Lenalee parpadearon con sorpresa mientras la espalda de Allen se tensaba visiblemente y se detenía.

Lentamente giró, una sonrisa impresionablemente brillante en su cara. "Lo haré." Respondió solo casualmente, y salió del despacho.

Kanda se detuvo un momento. No podía estar seguro, pero justo antes de esa sonrisa podría haber jurado que vio esa mirada en los ojos de Allen una vez más.

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Allen y Lavi apenas habían separado los caminos cuando hubo un sonoro golpeteo en la puerta. Allen se detuvo y miró a Kanda quien estaba repanchingado en la cama con un libro. Kanda estrechó los ojos y miró de vuelta al libro – una clara indicación de que sería Allen quien fuera a la puerta.

Suspirando, Allen lanzó sus deberes sobre el escritorio y fue a abrir la puerta.

Lavi estaba apoyado sobre el marco de la puerta, vestido con ropas informales con Lenalee de pie ligeramente detrás de él. Sonrió brillantemente a Allen.

"Te fuiste hace justo cinco minutos." Dijo directamente Allen.

"¡Justo el tiempo suficiente como para cambiarme y ver si mis dos mejores amigos les gustaría acompañar a sus dos mejores amigos fuera!" proclamó Lavi dando palmadas a Allen en el hombro antes de pasarle a zancadas para ver a Kanda.

"No." Kanda ni siquiera levantó la mirada.

"Aww… Vamos Yu-chan. No te haría daño socializar un poco." Lavi tiró del libro de las manos de Kanda y lo lanzó sobre el escritorio. Kanda le lanzó una mirada fulminante.

"Tú ya estás cambiado." Sonrió Lavi. Kanda frunció el ceño e hizo para alcanzar el libro otra vez pero en el segundo que estiró el brazo Lavi lo agarró y arrastró poniéndolo en pie y fuera de la puerta.

"¡Lenalee! ¡Coge la mochila de Kanda!" Llamó tras él y empujó a Kanda fuera de la habitación.

Allen sonrió ligeramente, y dio un paso atrás, permitiendo a Lenalee entrar a la habitación.

"Tú también vienes." Le advirtió.

"Sí, eso supuse." Allen estuvo de acuerdo. "Solo déjame cambiarme y os veré abajo de las escaleras."

Lenalee le sonrió cálidamente y se fue con la mochila de Kanda, Allen cerrando la puerta tras ella.

Dio un profundo suspiro y se pasó una temblorosa mano por el pelo mientras se apoyaba contra la puerta para soporte.

Su visión estaba borrosa y su brazo estaba rígido y cualquier movimiento le enviaba olas de dolor bajando en espiral.

Allen suspiró y se dirigió hacia su escritorio; abriendo el cajón tomó un tarro de pastillas sin etiqueta y agitó unas pocas en su mano, tragándolas en seco rápidamente. Las dejó caer de nuevo en el cajón y lo cerró, deteniéndose un momento mientras los pequeños temblores recorriendo su columna paraban.

Se preguntó cuánta información tenía su archivo. ¿Registraba sus medicaciones? Allen frunció el ceño. Siempre se había sentido incómodo cuando la gente sabía que tomaba medicación; por anormal que pudiera ser.

¿Estaba su vida entera escrita ahí? Eso parecía incluso peor. Sabía que su vida estaba en blanco y negro en muchos archivos de muchos lugares pero el pensamiento de alguien teniendo realmente acceso a ella, alguien siendo capaz de buscar su historia entera como un capricho todavía era desconcertante.

Suspirando, se dirigió al armario, cambiándose rápidamente. Enganchó su mochila y salió de la habitación para unirse a sus amigos.

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(1)En realidad, en el fanfic en inglés pone "Kanda" en vez de "Allen", pero no le veía sentido, ya que es Kanda quien les da la espalda... supongo que sería un fallo de la autora, sino lo siento -sonrojo-