A continuación...la pareja favorita de muchas.


El concierto de aquella noche había sido agotador, pero al igual que todos los demás lo había disfrutado mucho: el ver a toda esa gente reunida, bailar y cantar para ellos, hacer lo que amaba; pero había quedado muy cansado después de aquello.

Así que ahora solamente se quería relajar en la bañera y después irse a dormir.

Estaba intentando hacer eso cuando Tokiya entró en el baño.

-¡To…Tokiya!

-¿Qué?

¿Por qué entras si sabías que yo estaba?

-Sólo vengo a lavarme los dientes, no seas exagerado.

Tokiya fue al lavabo y tomó su cepillo.

Otoya notó que varias veces lo había observado a través del espejo, pero él fingió no darse cuenta.

Aquello era malo, el hecho de que Tokiya también se encontrara en el baño hacía que comenzara a excitarse.

Ya que estaba en sus pensamientos, no se dio cuenta cuando él llegó junto a la bañera y se agachó.

-¿Q…Qué?

-Nada, es sólo que te ves muy estresado. Yo digo que un masaje no te caería nada mal.

-No, T…Toki…ya…

Había metido una mano en el agua y comenzado a masajear su miembro. La combinación del agua tibia más el contacto de la mano de Tokiya se sentía increíble, y fue inevitable que Otoya comenzara a dejar escapar pequeños suspiros y gemidos.

Tokiya dejó de masajear y se puso de pie, pero el pene de Otoya ya estaba completamente erecto.

-¿Crees que haya espacio en la bañera para alguien más?

Comenzó a desnudarse, dejando ver su erección. Entró en el agua y se sentó frente al pelirrojo mientras el agua comenzaba a salir de la bañera. Lo atrajo hacia él y lo besó en la boca. Lo sujetó del cabello mientras Otoya colocaba las manos en su espalda.

Estaban tan cerca que sus miembros se rozaban. Aquello hacía que los estremecimientos comenzaran a recorrer el cuerpo de Otoya.

-¿Tienes frío? No te preocupes, ahorita haré que entres en calor. Levántate un poco.

Otoya lo obedeció y dejó escapar un gran gemido e hizo su cabeza hacia atrás cuando al momento de volverse a sentar, Tokiya lo penetró. En ese momento comenzaron a moverse, lo cual ocasionó que el agua continuara desbordándose.

-Agárrate…de la bañera.

Aquello hacía más fáciles los movimientos, y a Otoya le estaba encantando, pero entonces se le ocurrió algo, por lo que se puso de pie, salió de la bañera y se recargó en la pared, dándole la espalda a Tokiya.

-A…Así. Quiero que…lo hagas así…

A Otoya le encantó la manera en la que Tokiya lo miró. El peliazul se puso de pie y se acercó.

Recorrió las piernas de Otoya con sus manos, lo sujetó de la cadera y lo volvió a penetrar; inmediatamente comenzó con las embestidas.

-¡AH! Así…si…sigue…

Otoya no necesitaba haber dicho aquello, Tokiya continuó embistiéndolo. La mejilla del pelirrojo estaba contra el azulejo, todo su cuerpo estaba así.

Tokiya hizo que sus pies no tocaran el suelo, ante ese movimiento Otoya agarró la cortina y tiró de ella, de manera que ésta cayó.

Los estremecimientos parecían descargas eléctricas recorriendo todo su cuerpo.

Ambos se fueron deslizando por la pared hasta terminar en el suelo.

Otoya quedó apoyado en sus rodillas y manos, mientras que Tokiya quedó hincado.

-To..kiya…¡ah!...me….¡AHHH!

Se había corrido en la mano de Tokiya. Segundos después él también se vino. Otoya se dejó caer por completo en el suelo, y después sintió el peso de Tokiya sobre su espalda, además también sentía su respiración en el cuello.

Se estuvieron así por unos minutos, pero de pronto Otoya comenzó a sentir una presión en su entrada.

-¡Ah! Tokiya…

-No me culpes.

-Vamos, levántate.

Ambos se pusieron de pie. Otoya llevó a Tokiya hasta el retrete y lo sentó en él. Se quedó viendo la erección y después lo miró a él. Tenía aquella sonrisa que lo volvía loco.

Deslizó su dedo por la erección, lo cual hizo que el chico que estaba sentado cerrara los ojos.

Después pasó su lengua por la punta, lo cual ocasionó que los gemidos se volvieran a escuchar.

Otoya también estaba comenzando a excitarse de nuevo.

Pasó su lengua por toda aquella zona.

-¡Otoya!...¡AH!...Se siente…bien…

Entonces lo introdujo a su boca por completo. Se quedó así por unos segundos, entonces comenzó a sacarlo y a meterlo. Sentía cómo se iba haciendo cada vez más grande mientras Tokiya ponía una mano sobre su cabeza y lo acercaba más hacía él si es que eso era posible.

Otoya se estaba masturbando mientras continuaba con la otra tarea.

Los gemidos de Tokiya era lo único que se podía escuchar.

-¡Ya! ¡O..Otoya!

Ittoki lo sacó de su boca y enseguida ambos se corrieron.

Algo de semen salpicó el rostro y el pecho del pelirrojo.

Se recostaron de nuevo en el suelo. Los dos estaban mirando hacia el techo.

-Recuerdo…que yo sólo…quería tomar un baño.

-Lo hiciste. En realidad…tomaste dos. Pero si quieres, podemos volver a entrar a la bañera.

Se quedaron mirando y sonrieron. Otoya se volteó hacía Tokiya y él lo abrazó.

-Va a llegar el momento en el que tendremos que dormir en la calle ya que seremos vetados de todos los hoteles por hacer lo mismo en cada uno al que vamos. Los de limpieza se terminarán quejando.

-Eso sería interesante.

-Jajaja, eres un tonto. Supongo que debe estar a punto de amanecer, así que dentro de unas horas nos iremos.

-¿Quieres dormir?

-Sí…pero no me quiero levantar. Así estoy bien.

-Claro que no. A la cama.

-No quiero, así estoy cómodo.

-Me acostaré contigo.

-De acuerdo, si insistes.

Tokiya lo ayudó a ponerse de pie y se dirigieron a la cama. Otoya se preguntaba si realmente podría dormir o pasaría alguna otra cosa.


Si lo lees...aquí está Maye, no me mates xD

Y de nuevo el bloqueo mental + depresión...así que Masato y Ren probablemente tengan que esperar más

T_T