Ahora mismo no recuerdo quien fue y tngo mucha prisa, pero quería decir que recibi una gran critica en el capitulo anterior que me va ha ayudar mucho. Gracias.

Y también gracias al resto.

Cuando tenga tiempo haré esto como es debido, pero por ahora me tengo que ir a trabajar ¡ya! Jeje

Besitos, espero que os guste:

"Lucius se sentó junto a su hijo, que tomaba el sol en la piscina.

-he invitado a los Parkinson esta noche a cenar.

-¿Por qué has hecho eso? – dijo el chico fastidiado.

-bueno – sonrió el hombre – he oído rumores de que anda detrás de ti ¿ya ha pasado algo?

A Draco le pareció que Lucius estaba orgulloso de que las chicas babearan por su hijo.

-no ha pasado nada.

-¿y a que se debe eso?

-bueno, no estoy enamorado de ella, ¿Por qué habría de…?

-enamorado dices – dijo el hombre mirando a su hijo y levantando la voz en exceso – no me hagas reir ¿es que eres una niñita? Que tiene que ver el amor en todo esto. – el hombre se levantó ya para irse – esta noche la llevaras a tu habitación, y quiero que salgas de ella hecho un hombre ¿entiendes chico?

El rubio asintió.

Entendía, claro que entendía, su padre acababa de obligarle a perder la virginidad a sus quince años y con una chica que ni siquiera le gustaba. Y tenía que hacerlo, pues él se enteraría.

Esa noche, sus pensamientos se aferraron a su Hermione más que nunca."

-sueltala ahora mismo Malfoy o…

-¿o que? – le retó el rubio - ¿Qué me harás si no lo hago comadreja?

-¡te obligaré! – y el pelirrojo se lanzó contra él, apartando a Hermione de sus brazos.

La castaña grito de dolor cuando su tobillo hizo contacto con el suelo.

-mira lo que has hecho estúpido – le gritó Draco empujándole tan fuerte que el otro se golpeo la espalda contra la pared. Acto seguido se arrodillo junto a Hermione - ¿te duele? – dijo agarrándole el tobillo con delicadeza.

-¡te he dicho que no la toques! – el chico estaba encolerizado. Levantó a Draco de la camisa y estampó su puño en la cara de este, rompiéndole el labio en él instante.

-Ron, ¡basta! – Draco se levantó dispuesto a lanzarse de nuevo contra Ron, pero la llamada de su Hermione lo retuvo - ¡Draco!

-¿Qué está pasando aquí? – dijo apareciendo Theo por el final de la escalera.

-theo, que alegría verte – dijo el rubio apretando los puños con fuerza y sin dejar de mirar a su contrincante - ¿Por qué no me haces el favor de acompañar a Granger a la enfermería? Yo tengo cosas que hacer…

-no! – gritó la castaña desde el suelo, en medio de los dos chicos – no pienso dejaros aquí solos para que os mateis el uno al otro.

Draco iba a decirle que solo uno moriría, pero se lo ahorró porque sabía que no le haría la misma gracia que a él.

Theo se acercó hasta la castaña y le rodeó el cuello.

-será mejor que nos acompañes Draco, deberían verte ese labio.

Draco miró a Hermione, que le devolvió una mirada suplicante. El rubió aflojó la presión de los puños y relajó la mirada.

-está bien.

Theo había comenzado a andar junto a la chica, ayudándola y Draco Se disponía a seguirles.

-no dejaré que te vayas con dos serpientes hermione.

-dejalo Ron ¿vale? Ya has hecho bastante.

Y desapareció con los dos slytherin.

Madam Pomfrey arregló su tobillo en un periquete, aunque le puso una venda.

-todo listo, acábate esta poción y podrás irte.

-muchas gracias, señora. – la enfermera le sonrió y salió tras la cortina.

Pocos segundos después, Draco apareció y se sentó junto a ella en la cama. La chica bebía y ambos estaban en silencio.

-¿Qué tal tu labio? – Hermione no iba a recriminarle nada, el fin y al cabo el solo la ayudaba cuando Ron apareció, aunque podría haberse mordido un poco la lengua…

-tu noviecito tendrá que seguir viendo mi preciosa cara intacta, ni una marca – dijo el chico sonriendo y mirándola de frente.

Hermione observo sus labios, finos y blancos, casi del mismo tono de su piel. Sabía que hacía ya rato que debía haber apartado su vista, así que poco a poco fue subiendo por su rostro hasta encontrarse con unos ojos color acero que la miraban divertidos. Tuvo el impulso de apartar un mechón rubio que entorpecía su vista, pero en lugar de eso desvió la mirada.

-a veces Ron es un poco impulsivo.

Draco se levantó de la cama.

-no necesito que le disculpes. Nos vemos en clases.

Hermione pensaba que se marcharía sin siquiera echarle un último vistazo, por eso se sorprendió cuando antes de salir, se giró y le guiño un ojo. Después desapareció.

Hermione continuó visualizando en su mente la sonrisa pícara del chico y el guiño que le había vuelto a provocar esas mariposas en el estomago.

¿qué le estaba pasando? Hace apenas tres semanas ni siquiera se había imaginado cruzar una palabra con Draco Malfoy, y ahora… no podía sacárselo de la cabeza ¡hasta soñaba con él, caray!

No quería regresar a su sala común, sabía que tendría que explicar unas cuantas cosas y no se sentía preparada para hablar de su "amistad" con Malfoy.

Y… ¿si mentía?

Estaba mal, y lo sabía. Pero también sabía que sus amigos no la volverían a dejar sola si descubrían que se veía con Draco Malfoy.

-ellos no entenderían que Draco, a su manera, ha cambiado – se dijo en voz alta y por primera vez, se atrevió a llamarlo por su nombre en soledad.

Camino sin que le doliera ya el tobillo y entró en su sala común. Encontró a Ron con Harry y Ginny, al parecer les había estado contando lo ocurrido.

La castaña se sentó frente a ellos en un sillón y espero tranquilamente a que alguno de ellos comenzara.

-¿y? - le insistió su novio.

-"¿y?" ¿Qué? Ronald – le contestó cruzada de Brazos.

Los tres le miraban esperando una explicación, pero solo su novio lo hacía con el ceño fruncido. Hermione se dirigió a los otro dos al hablar.

-cuando subía las escaleras del hall pisé por error un escalón falso, caí y me doble el tobillo. Casualmente Draco pasaba por allí y amablemente se ofreció a llevarme a la enfermería. Aunque le insistí en que no hacía falta el chico me cogió y me ayudo hasta que vuestro amigo Ron le rompió el labio como agradecimiento. Aunque suene raro así fue.

-no sabía que te habías doblado el tobillo.

-pues ahora lo sabes – dijo la chica levantándose y mirando por la pequeña ventana de la sala común. El viento soplaba con fuerza.

Notó como Ron le rodeaba la cintura por detrás y se apoyaba en su hombro.

-lo siento… - se disculpo en su oído y después le besó en la mejilla cerca de la oreja.

Y nada. Era incapaz de sentir siquiera un cosquilleo en el estomago, un pequeño rubor… nada. Cuando con Draco le ocurría con solo escucharle hablar, con una mirada o un roce…

Y sabía lo que eso significaba. Se soltó del pelirrojo.

-no importa – y salió de la sala común.

Una vez fuera corrió escaleras arriba, esta vez fijándose por donde andaba, hasta llegar a la torre más alta, la de astronomía, encontrando lo que buscaba.

Aire.

El viento azotó su cara y alborotó su cabello. Apenas el sol había comenzado a descender, pronto se escondería y ella esperaría ese momento para llorar en silencio en la oscuridad.

Se estaba enamorando de Draco. Él la había buscado y ella como una tonta había caído en sus redes ¿Qué le quedaba ahora? Escuchar su corazón y dañar a su mejor amigo o…

Hermione se apoyó en la barandilla mirando el horizonte.

…olvidarse de todo y guardar sus sentimientos…

Su respuesta llegó rodeándole la cintura con sus blancos brazos.

-este es mi lugar preferido – le susurró al oído. Hermione sintió todo lo que no podía sentir con su novio y se estremeció en sus brazos mientras giraba para verle la cara. - ¿Por qué has estado llorando?

Hermione cogió la camisa del chico por el pecho y la arrugó en sus puños. Él la apretó más contra sí.

-me he dado cuenta de algo hoy.

-te dije que yo era el único que podía hacerte llorar, me pertenece ese derecho, no permitiré que nadie más lo haga. – dijo divertido, intentando animarla.

"y tú lo has provocado ahora también" se dijo a sí misma, pero solo sonrió.

-sabes, ahora mismo te besaría – dijo el chico mirando sus labios – y se que tú me corresponderías – hermione tragó saliva, pues sabía que era cierto – pero no lo haré, sé que no soportarías hacer daño a la comadreja, así que me conformaré con abrazarte…

Dicho esto el rubio escondió la cabeza entre los rizos de Hermione y ella se dejó caer sobre su pecho, con los ojos cerrados y tranquila. Tranquila porque se sabía protegida, se sabía en su lugar.

El viento los empujó con fiereza, alborotándoles las ropas y el cabello, empujándoles queriendo que así se separara, azotándoles los rostros para que volvieran a la fría realidad. Pero los chicos quedaron así por quien sabe cuánto tiempo. Sabiendo que sus corazones se pertenecían, pero que todavía no eran libres para estar juntos.

"hermione bailaba. Estaba muy animada mientras sonreía a su acompañante. Este se acercó a ella y le hablo al oído para que ella le oyera por encima de la música.

-acompañame herrrmione, quierro hablarte.

La castaña le acompaño al jardín algo asustada.

-¿Qué ocurre Victor?

-me gustas mucho Herrrmy – el chico acercó los labios a la castaña y esta los aceptó.

Sabía porque lo hacía.

No estaba enamorada, ni mucho menos. Le gustaba el chico sí, pero sobre todo era la primera vez que alguien se fijaba en ella y sintió que podría ser la única vez que alguien lo hiciera, así que simplemente aprovecho el momento. No quería quedarse sola."