N/A. La cita es de The Ship Song, de Nick Cave.

N/T. Se me pasó por completo seguir este fic. La verdad es que no estoy muy inspirada con mis fics largos, tengo que ponerme algo más seria, pero bueno… esto es una traducción, así que no tiene excusa! ARGGG XD siempre me pasa lo mismo. En este vuelven a salir juntitos los dos, que sé que a la mayoría le gustan más estos xapis, así que bien jeje. Espero que os guste más que el anterior, aunque sea algo más cortito x) Y muchas gracias a todos por los reviews, este fic está empezando a recibir bastantes y os lo agradezco muxo.

Joanne

HIELO

VIII. COME SAIL YOUR SHIPS AROUND ME, AND BURN YOUR BRIDGES DOWN

La fiesta de los Travers era parecida a la mayoría de fiestas de sociedad a las que Narcisa había asistido desde su presentación en sociedad; un aburrimiento mortal. Pero asistiendo del brazo de Lucius era, sin embargo, todo mucho más entretenido. Él tenía un sentido del humor malicioso y un ingenio rápido que la hacía sonreír siempre, aunque supiera que no era apropiado hacerlo en una fiesta. Narcisa dudaba por qué se moría por hacer algo inapropiado, y el sentimiento había ido creciendo desde su encuentro con aquel ladrón en el Callejón Knockturn. Trató de ignorar vivamente esa excitación de lujuria que la había avasallado al ver a Lucius maldecir a ese hombre, pero era difícil de suprimir.

La reacción de Bella a la situación había sorprendido a Narcisa. Por supuesto le había preguntado qué le había ocurrido a su rostro, aunque la pregunta iba más por: "¡Mataré a ese hijo de puta! ¡Cómo se atreve a golpear a mi hermana! Narcisa pudo explicarle con calma que no había sido Lucius quien la había pegado, sino un hombre intentando herirla y robarle las joyas. Bellatrix había detenido un momento su acceso de rabia, sus ojos negros centelleando, y sólo dijo: ¿y qué diablos hacías con Malfoy en el Callejón Knockturn?

Estaba claro para ella que, aunque Bellatrix admitía que Narcisa era inteligente, aún pensaba en su hermana pequeña como una inocente. A pesar de ser parcialmente cierto, no se sentía muy inocente; con la reacción ante Malfoy amenazando a su atacante, y los sueños que plagaron su mente esa noche –confusas imágenes de lujuria y dolor- empezaba a pensar que era tan retorcida como su hermana. Había aplacado a Bella diciendo que quería visitar esa nefaria calle, y había pensado que "Lucius era la protección adecuada (y de hecho llegó a serlo)". Su hermana –bastante sorprendentemente, había pensado Narcisa- aceptó su simple excusa y le mandó una poción para evitar los cardenales. Afortunadamente, Bellatrix había estado tan concentrada por su mandíbula amoratada que no se había fijado en su labio hinchado o bien había asumido que la causa era la misma. Narcisa no la sacó de su error, ni tampoco le explicó por qué no había curado el labio hinchado mientras que se había aplicado la poción generosamente por su mandíbula herida. Disfrutaba pasándose la lengua por el labio e imaginando a Lucius besándola, empujándola con fuerza contra la pared…

Narcisa contuvo la respiración, volviendo su atención a la pareja que justo se le acababa de acercar. Su hermana y su cuñado se habían presentado bastante tarde en la fiesta, ya pasada la hora de la cena, y había un brillo fanático en los ojos de Bellatrix que Narcisa reconocía demasiado bien. Su hermana prácticamente bullía de energía y Rodolphus la contemplaba con adoración en sus límpidos ojos negros. Narcisa obligó a su expresión a recobrar la mascara de educación que solía llevar y trató de no poner los ojos en blanco al notar que Rodolphus y Bellatrix se cogían de la mano. No era tanto que le molestase eso (aunque Narcisa estaba convencida de que coger el brazo de la cita de alguien era la única manera apropiada de comportase en sociedad), sino la forma en que lo hacían, como si se aferraran el uno al otro mientras se ahogaban más que por demostrar algún afecto. Apropiado, pensó y asintió con la cabeza cuando su hermana se dirigió a ella.

-Una fiesta tan aburrida –dijo Bellatrix en su voz sedosa, sus ojos de párpados pesados clavados en Lucius de una forma que puso furiosa a Narcisa-. Estoy tan contenta de que hayamos encontrado algo más entretenido que hacer esta noche, ¿tú no, Rodolphus? –Bellatrix soltó una risita. Narcisa apretó los dientes; alguien que no conociese a Bella pensaría que había bebido demasiado alcohol. Oh, Bellatrix estaba borracha, pero no de champagne.

Rodolphus tan solo asintió, y Narcisa respondió con voz fría:

-Fue una cena encantadora, lamento que no hayáis podido uniros a nosotros.

Bella se encogió de hombros. Su exuberante, voluptuoso cuerpo ceñido por el vestido rojo sangre que era su favorito. Un recuerdo de Andrómeda preguntando a Bella por qué tenía todas sus prendas en un tono de rojo tan perturbador. Bella había sonreído y contestado: "porque el color va conmigo". No se equivocaba; era un complemento perfecto a su oscura, exótica belleza. Parada al lado de Lucius hacían una llamativa pareja: su tenebroso, impresionante atractivo era la pareja perfecta a su fría, pálida perfección. Narcisa pensó que lo mismo pasaba con ella y Rodolphus, e intentó no estremecerse ante la idea. No era exactamente que no le gustase su cuñado, sino que su veneración por su hermana la ponía nerviosa. Aparte de Narcisa, Rodolphus era la única persona que de verdad conocía a Bellatrix y el hecho de que a pesar de eso pudiera adorarla era desconcertante.

Narcisa miró a Lucius, que miraba a Bellatrix y a su marido con una sonrisa burlona en los labios. Por alguna razón esto le gustó inmensamente a Narcisa y se sintió animada, aun sabiendo lo mezquino del sentimiento. Sabía que Lucius y Bellatrix habían estado… juntos… pues recordaba a Bellatrix mencionándolo hace tiempo. Aunque no la molestase exactamente, era alentador saber que su pretendiente no tenía interés en la innegablemente sensual Bellatrix. Narcisa nunca había conocido a un hombre que se resistiese a los encantos de Bella, y que aquella se oponía firmemente a compartir. Después de todo, era una Black.

Bellatrix y Rodolphus se fueron a buscar a Walden McNair y los tres se quedaron en un rincón bebiendo champagne y susurrando excitados. La electricidad alrededor de su hermana vibraba en el aire, y Narcisa notó que muchos ojos se volvían hacia donde estaba ella. Bellatrix era cautivadora, no había duda respecto a eso. Casi como si no pudieran evitarlo, muchos magos y brujas jóvenes se veían atraídos a su lado. Bellatrix siempre había sido igual; atraía y repelía al mismo tiempo.

-Tu hermana ciertamente tiene público –dijo Lucius con sarcasmo, arrastrando las palabras, mirando a los demás agruparse en torno a Bellatrix. Miró a Narcisa, un brillo especulativo en sus ojos-. ¿No te molesta?

Antes de que pudiera contenerse, Narcisa bufó de una forma muy poco femenina, y luego se sonrojó levemente mientras observaba alrededor suyo con una mirada culpable para asegurarse que nadie se había dado cuenta. Viendo que estaban a salvo solos, se encontró con la mirada de Lucius y negó con la cabeza.

-Claro que no –dijo-. Estoy acostumbrada. Además –añadió, dando un sorbo a su vaso de limonada-, ha sido bastante útil en ocasiones.

-¿Ah sí? –preguntó Lucius, su mano en el brazo de ella haciéndola moverse alrededor del perímetro de la zona de baile. No estaba segura de adónde estaban yendo y casi quería detenerse y ver si él la obligaría a seguir. Se resistió a la breve llamarada de deseo que la recorrió por el pensamiento y decidió responder a la pregunta.

-¿Conocías a mi hermana? –preguntó con cautela. Él la miró y enarcó una ceja.

-Fuimos al colegio juntos, claro –respondió-, y ya te conté que fuimos pareja.

-No, no Bellatrix. Me refiero a Andr… a mi otra hermana –terminó, sin querer decir el nombre de Andrómeda. Aunque entendiese las razones detrás del destierro de Andrómeda, no significaba que no sintiese su pérdida. Se moriría antes de admitirlo, claro, pero lo sentía de todas formas. Años atrás, Narcisa se había hecho la promesa de nunca mentirse a sí misma, y no tenía intención de romperla.

-Oh. Ella. Sí, la conocí. ¿Por qué? –Lucius la sacó a la calle y caminaron por una zona boscosa que había en uno de los lados de la propiedad de los Travers.

-¿Adónde vamos? –preguntó Narcisa, distraída momentáneamente. Hacía algo de frío y ella no había traído su chal.

-Tengo algo que darte, y la sala de baile estaba demasiado abarrotada. Muchas personas en un mismo espacio. Pensé que podríamos tomar algo de aire. –No cesó de dar zancadas largas, y siendo más alto que ella y teniendo las piernas más largas, Narcisa tuvo que acelerar el paso para mantenerse a su lado.

-Parece que estamos disfrutando de una carrera nocturna, Lucius. Ve más despacio –soltó Narcisa, y él bajó la velocidad de sus pasos. Alzó una ceja mirándola, y ella suspiro y continuó su historia-. Como estaba diciendo, mis hermanas, por ser tan diferentes, estaban siempre metidas en problemas. Andrómeda intentaba corregir cada error que cometía Bellatrix, y ésta siempre decía que se esforzaría por hacer algo horrible para preocupar a Andrómeda. Cansaban bastante. Una vez, Padre nos llevó de compras a Hogsmeade poco después de que Bella empezara en Hogwarts. Bella había robado algunos caramelos en Honeydukes y Andrómeda lo había visto. Exigió que Bella devolviera lo que había robado, pero Bellatrix la amenazó con maldecirla y le dijo que se estuviera callada. Andrómeda vio a un Auror en la calle y fue hacia él para decirle que su hermana era una ladrona y que debía ser encerrada en Azkaban. –Narcisa suspiró-. Padre estaba completamente humillado, y regañó a Bella por robar y a Andrómeda por ser tan ridículamente dramática y por llamar a un Autor, como si no tuvieran nada mejor que hacer que detener a niñas por robar chocolate. Esa fue más o menos la escena -terminó.

Lucius la llevó hasta quedar bajo un árbol y la obligó a apoyarse contra él. Resultaba muy atractivo en esa posición mientras sonreía por su historia, vestido en sus ropas de gala.

-¿Y qué hizo la más joven de las hermanas Black?

Narcisa sonrió, entretenida a su pesar.

-Por toda la conmoción, Bella dejó caer los caramelos que había robado. Miré a mis hermanas, a mi padre y al Auror: todos hablaban a la vez y se habían olvidado de mi presencia. Cogí una rana de chocolate y me la comí delante de todos sin que ninguno se fijara –dijo-. Padre estaba furioso con Bellatrix cuando devolvió los caramelos y Andrómeda se dio cuenta de que faltaba una rana. Bella acusó a Andy de mentir, y Andy la acusó de esconderla. Ninguno pensó en preguntarme a mí si la tenía. Fue la primera vez que me di cuenta que mi diferente naturaleza podía tener ventajas.

Lucius se rió, y a ella le gustó el sonido –ronco y bajo, estaba segura de que no estaba muy acostumbrado a producirlo.

-Mi Narcisa –dijo, acercándola a él-. Siempre oportunista.

Esbozó una sonrisa de satisfacción, mientras el corazón de ella se aceleraba tanto por las palabras "Mi Narcisa" como por su cercanía.

-Tu labio está hinchado, Narcisa, aunque no veo ni rastro en tu cara del infortunado cardenal. ¿No te pusiste la poción curativa también en el labio?

Alzó la mano y deslizó uno de sus dedos largos, enguantados en piel negra, por su labio inferior. Narcisa tembló, tanto por el contacto como por el leve dolor que le produjo el gesto.

-No –susurró, llevando sus manos a los hombros de él.

-¿Por qué?

Su voz era suave y ella estaba cautivada por su mirada centelleante.

-Porque me… -Bajó los ojos, antes de mirar con ellos sus labios y aguantar la respiración. Narcisa no se echaba atrás ante un desafío, y aunque su instinto era preservar esa relación, clavó sus ojos en los de él y descaradamente se pasó la lengua por el labio inferior- me gusta.

-¿Y ahora? –preguntó en un tono entrecortado que encontró terriblemente atractivo. Inclinó la cabeza y capturó su boca con la suya propia antes de que ella pudiera responder.

Jadeó cuando él succionó levemente su labio entre sus dientes, mordiéndola con gentileza. Las uñas femeninas se clavaron en los hombros del joven y le escuchó gemir. El sonido la complació y decidió que quería oírlo otra vez, así que le mordió el labio superior. No le hizo sangre, aunque llegó a ser agresivo.

Se movió tan repentinamente que ella hizo un ruido que se asemejó a un grito, y que le hubiera horrorizado si se hubiera preocupado por eso. Fue aprisionada con rapidez contra el árbol en el que había estado apoyada. Él cogió sus manos y las capturó por encima de su cabeza. Dio un respingo cuando la corteza arañó la piel descubierta de sus brazos. Él se apretó contra ella, y antes de que pudiera decir nada, volvió a besarla.

Perdió la cuenta del tiempo que permanecieron ahí, contra ese árbol mientras él la besaba salvajemente. Se sentía como si pudiera caerse en cuando él soltase sus brazos, y cuando se frotó contra ella, no pudo más que gemir audiblemente. Él se rió en su oído y llevó su boca a su cuello.

-¿No sabes qué he traído para ti? –masculló, su boca muy cerca de su oreja. Provocó que su cuerpo se viera invadido por los escalofríos y movió el cuello de forma que él pudiera acceder con facilidad a la suave piel de su garganta.

-Pensé que me habías traído esto –respondió e inclinó su cadera contra él, que siseó y le mordió el cuello, y ella se rió encantada.

-¿No tan inocente después de todo, señorita Black? –murmuró, lamiendo la pequeña herida de su cuello.

-¿Cómo puede insinuar tal cosa, señor Malfoy? –replicó, incapaz de detener las reacciones de su cuerpo. Se sentía como si algo se hubiera roto dentro de ella, y la experiencia entera era casi… liberadora.

Soltó una de las dos manos de Narcisa, dejando la otra pegada aún contra la rugosa corteza del tronco. La joven llevó su mano libre al cuello de él, en un intento que acercarle aún más. Él rió con suavidad, y el sonido resultó deliciosamente siniestro en la noche oscura.

-Tengo algo que devolverte –dijo, buscando en su bolsillo. Cuando sacó la mano sostenía una pequeña cajita de terciopelo negro. Se le ofreció en silencio.

N/A. AHHH cuánto he tardado? Podéis empezar a mandarme los reviews amenazandome próximamente xD Ains, es que os cuento. He empezado a ver infinitas series+1 y claro, no tengo tiempo para escribir. Me dedico a ver capítulo tras capítulo sin parar jeje. Afortunadamente con las que estoy más enganchada ya las estoy terminando, así que bueno (ya me engancharé a otras, no os preocupéis xD). La cosa es que hoy se me ha ido internet T.T no sé por qué, así que no puedo poner a cargar Naruto en youtube… por lo que me he puesto a terminar este xapi, y ahora a ver si me voy a escribir algo más. Tengo que aprovechar el no tener internet! (quién lo diría xD). Y no consigo que me funcione el ratón… Voy a pelearme con el pc. Bxtos a todos, y reviews plz!

Cositas varias, jiji, que siempre me olvido de ponerlas. Primero de todo ya tengo hecho el archivo de fanfics de Voldemort y sus mortífagos (sí, esa web de los fics de Bella de la que llevo hablando años… pues ya esta hecha yay!!). Podéis encontrar el link en la biografía de mi profile. Espero que se apunte mucha mucha gente juju :D

Segunda cosita. Voy a hacerme un blog, y quiero hacer una biografía algo más original, y he pensado en hacerla a base de preguntas y respuestas que me haga la gente, así que si os apetece y os interesa, os pido plzplzplzplzplz que me mandéis en los reviews preguntas sobre cosas que os gustaría saber sobre mí (desde dónde he nacido a por qué me gusta tanto Bella, no sé xD). Intentad sed algo originales porfi… porque sino veo que todos me preguntaran por qué me gusta tanto Bella xDD Gracias!

Joanne

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