Ninguno de los personajes me pertenecen, todos ellos son creación y propiedad de Sunrise.

*Antes de empezar a leer... les recomiendo escuchar y leer la letra de la canción "Hey you" de Pink Floyd... este capítulo está bastante entretejido con ella.

Capítulo 8

Es demasiado alto, como puedes ver… ¿Aún quieres intentar?

-¿Cumpleaños?, ¿Navidad?- Natsuki parpadeó un par de veces, bajando la lata de cerveza que el hombre le había lanzado.

-No puedo creer que no lo sepas, Kruger- Rezongó su jefe, cuidando que nada de su cerveza se derramara. –Mira, Takeda te lo explicará, ¿No?- Inquirió, el cliente miró hacia ambos lados y luego se señaló, incrédula. –Claro que tú, hombre, ¿Ves algún otro enclenque con cara de idiota aquí?- El hombre enrojeció, abriendo la boca para replicar, pero una rápida mirada del dueño se la cerró.

-Viola está de cumpleaños el 19, casi una semana antes de navidad, ¿En realidad no lo sabías?, vienes viviendo y… bueno, eso desde hace más de un mes…- Takeda subió los hombros, restándole importancia. Natsuki sintió que le bajaba la temperatura y un escalofrío le recorría la espalda. ¿19 de diciembre?, estaba a dos días de eso. Miró desesperada a su jefe, quién sonrió, cierta maldad se dibujó en la curvatura de su boca.

-Jefe yo…-

-Ni hablar, estamos llenos con autos reventados por los idiotas que no saben manejar en hielo. No puedo dejarte salir antes…- Concluyó, tajante. –Además, ¿Qué planeas regalarle?, ¿Quieres salir cuando ni siquiera sabes que puedes darle?- Yamada se apoyó contra el flanco destrozado de uno de los vehículos que habían recibido en la mañana. Natsuki sintió que la protesta moría en su boca. Lo pensó, nada apareció en su mente. La castaña parecía tener todo lo que su vida necesitaba. El crujido de la lata al ser aplastada la sacó de sus pensamientos.

-Tranquila, Kruger, con acordarte será suficiente para Viola… además, ese día tiene que trabajar. Hay mucha gente pasando por la zona estas fechas-

-¡¿La vas a hacer trabajar en su cumpleaños?- La morena le arrojó su lata vacía, dándole en plena frente –Jodido tacaño- Rezongó. Se llevó una mano al pelo, intentando pensar. No tendría libre ese día, estaba claro. Shizuru no había dicho nada al respecto y ella siquiera lo había imaginado. Le dio un par de vueltas a la llave que tenía en la mano. Ni hablar de llegar tarde para salir a buscar algo, la ciudad era pequeña, no encontraría nada ese día. Tenía que ir a la siguiente, algo más grande. Además, la castaña no trabajaba ese día, se lo había dicho en la mañana, sí, la esperaría con una buena cena. Volvió a mirar a su jefe, desesperada. El hombre de lentes sonrió, antes de indicarle con una mirada que era hora de volver al trabajo.

-Termina hoy Kruger con todo lo que nos queda por hacer y te llevaré yo mismo mañana a buscarlo, aunque más te vale tenerlo bien pensado…- Natsuki asintió, una oleada de alivio le recorrió cálidamente hasta la punta de los pies. Se lanzó sobre el siguiente vehículo que reparar. Su mente dividida, dando vueltas entre lo que debía hacer y lo que podría darle.

Intentó pensar algo, lo que sea… no puedo pasarlo por alto, simplemente no puedo.

Pero… teniendo tan poco esa mujer parece tenerlo todo. ¿Qué puede faltarle? La imagen de ella con una escritura y una correa se le pasó por la mente. La morena sacudió violentamente su cabeza. Ni hablar, no le daría su libertad. No aún, no después. Algo más, debía haber algo más.

-¡Takeda!, ¿No puedes ayudarme con algo?- Inquirió, sin voltearse de su trabajo. El hombre se apoyó contra su propio vehículo, pensativo.

-No lo sé… tiene una buena guitarra, una buena casa… buena compañía- Agregó, observándola. –No me imagino algo, lo siento Kruger-

-Hay una cosa que esa mujer quiere, y tú sabes perfectamente qué es… por lo demás… no, yo tampoco sé- Yamada encendió un cigarrillo y volvió a su trabajo, bajo él un charco de gasolina se extendía, cada ceniza caía como un desafío que nadie tomaba en serio.

-¿Estaré ahí?*- No puedo decirle eso, no importa cuánto lo desee yo también –Algo más ha de haber…- Natsuki siguió trabajando, rebanándose los sesos y trabajando. Pero nada, ella misma se había asegurado que la castaña fuera un misterio para sí.


-Open your heart… I'm coming home*- Natsuki traspasó el umbral de la casa, con un par de bolsas bajo los brazos, un peso en la espalda y una gran mentira tras ella. Mañana Yamada la llevaría, sí, pero ella aún no sabía qué diablos le regalaría. Ella aún no sabía qué diablos haría. Y tampoco sabía qué diablos haría con ellos.

-¿Natsuki?- Sintió sus pasos, suaves, avanzando por el pasillo. No tendría que contestar, ella estaría pronto, tal vez tendría una solución a los problemas, tal vez… -¿Qué tal el trabajo?, ¿Qué traes?- Tomó una de las bolsas y la saludo con un beso. Natsuki pateó la puerta tras ella para cerrarla, mientras que con la mano libre envolvía a la castaña atrayéndola más así. Se sentía bien… tan bien, perdía su mente, se perdía a sí misma.

-Open your heart… I'm coming home*- Susurró, otra vez, cuando la castaña la dejó con una sonrisa. Shizuru levantó una ceja, sin agregar nada a la extraña acotación. Seguramente conocía la canción, pero no veía la conexión, estaba bien, ella tampoco la veía con claridad. –Sólo algunas cosas que pueden faltar a la casa…- Respondió, liberándola de su abrazo. La castaña asintió, antes de indicarle, con una mirada, que pasara. El olor evidenció que la mujer había cumplido su promesa.

-Por cierto, Natsuki, está abierto- Respondió. La morena la observó, extrañada, antes que su cerebro hiciera un ligero click. Por supuesto, la canción. Sus ojos verdes registraron nuevamente a la mujer, completa. Un dejo de tristeza se entreveía en los ojos rojos, que intentaban sonreír. Se acercó por detrás y la abrazó, dejando caer su cabeza en su hombro.

-¿Qué te gustaría hacer para navidad?-

-No lo sé… pasarla contigo debería estar bien…- Le tomó las manos, apretándoselas brevemente antes de hacer que la soltara. –Ven, vamos a la mesa- Natsuki volvió a cerrar el abrazo. De pronto temblaba por completo. Las lágrimas luchaban por escapar de sus ojos- ¿Natsuki?- La apretó con más fuerza. Pronto, si no hacía algo, los sollozos se abrirían paso. -¡¿Natsuki?- La morena negó con la cabeza, ocultándose más en su cuello. Respiró profundo.

Una

Dos

Tres

Ahora estaba mejor, las lágrimas murieron sin nacer. Ahora estaba mejor.

-Lo siento… es sólo qué…- No pararon, estaban ahí, tras esa muralla, ¿puedes sentirlos?, yo sí…- ¿Conoces la canción?-

-Sí…- Shizuru intentó voltearse, pero Natsuki la mantuvo en su posición, un abrazo de hierro le impedía moverse.

-¿La tocarías para mí?-

-Si me dejas moverme…- La morena la liberó de su abrazo. Ocultando aún su rostro. No era justo, estaba segura que no lo era, pero no podía evitarlo. Y no podía evitarlos. De pronto esa muralla le era demasiado real. Shizuru se apresuró hasta el cuarto, Natsuki la siguió, no quería quedarse sola, incluso dentro de su refugio se sentía desprotegida. La mujer sacó la guitarra, tocando cada cuerda para cerciorarse que estuviera en su tono. La miró indecisa y luego, ante el ceño intranquilo de su mujer, empezó a tocar. No lo entendía, realmente era algo extraordinario, Natsuki podía olvidar todo por una buena comida. Y ahí estaba ahora, esperando que tocara una canción de un compositor lejano, esperando encontrar algo con ella, algo que ella no entendía, ese algo que ella muy bien escondía.

-Hey you! Out there in the cold, getting lonely, getting old, can you feel me- Shizuru observó, alarmada como las lágrimas volvían a formarse, pero se decidió a seguir, a seguir hasta que esa locura terminara y la morena le diera una buena explicación.

Porque no lo entiendo, porque no hay como entenderlo…

Natsuki esperó, esperó a que la castaña terminara, espero hasta que las cuerdas dejaron de vibrar y sus lágrimas de correr. Espero. Espero hasta que Shizuru se acercó y la abrazo suavemente, dándole un poco de calor a su entumecido cuerpo. Espero hasta que no aguantó más y, como a veces hacía, como lo hacía sola, empezó a llorar, a llorar de verdad.

-¡No es justo, maldición!, no es justo… siguen aquí, no fue mi culpa, no lo fue. Tampoco fue mi culpa seguir aquí… no importa cuánto lo intente, no puedo ser libre, ni ellos tampoco*. Siguen aquí, tras esa muralla, están esperando por mí…- La castaña la abrazó con más fuerza, bajo ella la mujer apretaba puños y dientes, una impresionante oleada de energía e impotencia la invadía. -¡Y no puedo!, no importa que esté en el camino, no importa lo que haga, ellos no me escucharán, puedo sentirlos, pero ellos no a mí. No quiero oírlo más… no quiero que me digan que ya no hay esperanza*… que ya no hay nada…- Shizuru sintió los brazos que la envolvían, sintió las lágrimas que mojaban su ropa, sintió la pena y la impotencia. Deseó tanto poder ayudarla, poder solucionar sus problemas, acunarla y acallarla. Pero nada había por hacer, Natsuki estaba encerrada tras esa muralla.

-Don't give in without a fight*-


-¿Estás segura?- Yamada observe el paquete que la morena mantenía en su regazo, de regreso ya a casa. La mujer asintió, sonriendo. Era perfecto, estaba segura de ello. Tras el rudo color marrón del papel envoltorio una delicada tela relucía, destellos suaves y morados jugueteaban sobre ella. El hombre se encogió de hombros, fijando la vista en la autopista. Si ella lo decía estaría bien. Estará bien… estaré bien… es hora de empezar a crecer, a sentir.

Open your heart, I'm coming home.

NdA. Hey you!, can you feel me? ... Pink Floyd no es mi grupo favorito, pero su álbum "The Wall" es una obra maestra, a mi parecer, por dónde se mire (y por eso la excepción en el título, no podía dejar de poner una frase modificada de la canción...). Bueno, otra actualización más o menos a tiempo ^^, ok lo vuelvo a admitir (y me vuelvo a contradecir) no sé si me estoy acercando al final, ¿Cuánto falta para que estas mujeres puedan decírselo todo?, ni idea... mientras escucho música, mientras escribo, más y más cosas aparecen y siento que no puedo dejarlas fuera... si siguen disfrutando de ellas, estaré feliz de seguir escribiéndolas. Hasta la siguiente actualización, saludos.

NdA2. Casi lo olvido... hay una referencia también a "Still loving you" de Scorpions... que mal, ando con la cabeza quizás dónde...