SÍ, SÍ! Matarme, desearme que muera entre horribles sufrimientos. Tengo 4 fics abiertos y actualizo más despacio que un adefesio de tortuga y caracol ._. Pero debo agredecerle a Gui que quiera hacer el reto conmigo(:

Disclaimer: Jotaká, Jotaká...¿Tu tienes agujetas en la tripa después de hacer ejercicio?


Tenía un mal presentimiento. Una sensación que corría desde las puntas de sus dedos de los pies, hasta las raíces de su cabello. Algo andaba mal aquel 31 de Octubre. No se oía nada en el exterior. Subió al piso de arriba y entró en el cuarto de su hijo. Miró aquellos ojos verdes exactamente iguales que los suyos y su voz tembló al hablar.

-Cielo, si algo nos pasara a nosotros, mantente con vida.

Acarició el rostro del niño, ganándose una pequeña sonrisa. Hubo un relámpago. El viento, comenzó a moverse de forma violenta.

-Se cauto. Se fuerte.

El suelo retumbó. Y escuchó la voz de James desde la planta de abajo.

-¡Protege a Harry, Lily! ¡Protégete! ¡Yo le distraeré!

Su corazón latió desbocado. Oyó un grito. Vio una luz verde colarse bajo la puerta. Cerró los ojos y sintió las húmedas lágrimas resbalar por sus mejillas. Se mantuvo en pie, intentando buscar la manera de proteger a su hijo con su cuerpo. Al abrir los ojos, se encontró con la alta figura, pálida como la cal. Pudo sentir como a cada grito, su garganta se desgarraba. Pudo ver la ira asomándose en los refulgentes ojos rojos del Señor Tenebroso. Apenas fue otra resplandeciente luz verde, la que acabó con su vida. Al igual que con la de James. La que acabó con sus sueños. Con aquel pensamiento de "todo irá bien". Con su dolor.