Cucu-trastras. Sí, sí, yo loca estar :33. Pero que se le va a hacer. Gracias a Gui y a los que han dejado review (sí, esos que guardais en vuestras cabezas y no podeis mandar lectores) Espero que nos sigais a mi compañera y a mi hasta el final, porque estos retos parecen simples palabras, pero por detrás de todo esto, hay muchas cosas importantes ._.
Disclaimer: ¿Creeis que Jotaká tendrá gripe estomacal de vez en cuando?
Había vivido esto otra vez. Hace dos años exactamente. La sensación de que aspiraban un líquido congelado desde la parte más recóndita de tu cuerpo. Visualizas a Dudley al final del callejón, con la escalofriante bestia cerniéndose encima de él. Por una vez te das cuenta de que algo dentro de ti, palpita, diciéndote que muevas el culo y le salves. Por qué el no se ha buscado esto, ni por asomo. No se merece este final tan atroz. Sin alma. Y encima, en mitad de un oscuro callejón.
-Expecto Patronum-Murmuras casi sin fuerzas, aferrando tu varita.
Y el imponente ciervo, te devuelve todo lo que te ha quitado el dementor. Haces una floritura y le quitas de encima a tu primo el otro. Dudley está realmente pálido, casi de un tono verdoso. Intentas cogerle, pero te cuesta al ser más pequeño que él. Apenas oyes el sonido de un carrito traqueteando por el callejón cuando ves a la vieja Figg.
-Vamos querido, hay que volver a casa.
Le apremia suavemente, tratándolo como un niño pequeño. Miras a Dudley mientras ponéis rumbo hacia Privet Drive Nº4. Y de pronto imaginas como pudo haber sido todo. Sí sus tíos no fueran realmente odiosos, Harry hubiera crecido igual que Dudley, feliz a su manera (pero no tan grueso en carnes, de hecho no pensaba que su cuerpo diese tanto de sí). Por una vez quiso estar en el lugar de Dudley, porque él no sabía nada de ningún mago oscuro que le quería matar y no sabía nada del mundo mágico.
