Vengo aquí con otro capítulo más. No sé ya quién me deja review o no, creo que Gui no dejó ni si quiera (lo siento si no es así) la verdad es que no me gustó como quedó el anterior :$ Fue un fiasco total. Pero bueno, aquí viene uno nuevo. Borrón y cuenta nueva.
Disclaimer: Jotaká, espero que pronto abras POTTERMORE para todos ._.
En el momento en que iba a arriesgar todo lo que tenía por él, lo fastidiaba. Había sido una estúpida si creía que llegaría a gustarle después de tantos años. Después de ver en sus ojos azules un brillo de alivio al verla sana y salva, de ser sacada del Ministerio en sus brazos. Se sentó en un escalón y sacó su varita, haciendo aparecer unos canarios al instante. Su vuelo en círculos que variaba con las vueltas y tirabuzones que hacían en el aire, sintió levemente como aquella sensación de ahogo desaparecía brevemente. Escuchó las risitas femeninas y estúpidas de Lavender junto a las carcajadas de Ron y se rompió por dentro. Pero al verlo frente a ella, no dudó ni un solo segundo.
-¡Opugno!
Cada uno de los pequeños canarios voló como un perdigón hacia el horrorizado pelirrojo que salió corriendo. Volvió a sentarse, hundiéndose en su dolor. Las tibias lágrimas bajaron lentamente por sus mejillas, quemándole la piel. Pero entonces sintió un brazo deslizarse por encima de sus hombros y estrecharla con fuerza.
-Tranquila, yo estaré aquí.
Y no hizo falta que levantase la vista para comprobar quien era. Solo se apretó más contra su cuerpo y dejó salir todo lo que sentía. Harry solo supo quedarse ahí, junto a su mejor amiga, apoyándola.
