Generalmente, no falto a ninguno de mis retos. Pero a lo mejor el del miércoles lo subo el jueves. Tengo que estudiar muchísimo, no puedo evitarlo. Espero que os guste este drabble y un beso a Gui, que por lo menos no se olvida de mi.
Disclaimer: Viva Jotaká. Di qué si.
El viento choca violentamente contra la cara de Severus, mientras sobrevolaba aquellos páramos llenos de luces. ¿A quién demonios iba a engañar, no habiéndose puesto al máscara? Lo tacharían de traidor en cuanto le reconocieran, decepcionaría a gente que había conseguido confiar en él. Y todo por servir a ese loco al que ni siquiera hacía caso ya.
Un par de hechizos de vivos colores le pasaron rozando y en pocos segundos el también comenzó a mandar latigazos de color a través de su varita.
Aunque suene extraño, podía ver todo. Severus reconocía caras por todas partes. En absoluto le sorprendía eso de que hubiera Potter's a diestro y siniestro. Él mismo había trazado el plan, sin que ellos lo supiesen.
-¡Impedimenta!-Gritó con fuerza atronadora Remus-¡Desmaius!
-¡Sectumsempra!
Severus no quería herir a nadie, pero el sintió en sus propias carnes el hechizo una vez, y sabía lo poderoso que era. Vio cómo comenzó a salir sangre de la cabeza del Harry Potter que se volvía pelirrojo. Y en ese mismo momento se dio la vuelta en el aire y salió a toda velocidad.
¿Qué había hecho? Esto no entraba en sus planes. Su respiración era violenta y su pulso se agolpaba en su cabeza al igual que la sangre. Le había arrancado una oreja a uno de los Weasley. Se supone que los "aliados" no deben dañar a sus compañeros, ¿no?
