Disclaimer: KHR no me pertenece y esta historia esta levemente basada en Kuroshitsuji.


«PROLOGO»

El cuarto oscuro por las cortinas cerradas deteniendo hasta el más terco rayo de sol que parecía burlarse de la caída del rey, brillando, mostrando que cualquier muerte era absolutamente intrascendental para él mundo.

En la cama estaba el joven, porque no pasaba de los veinticinco años. Su rostro era apacible y con una belleza tan fina como la de los ángeles andrógenos, y aunque solo queda su cuerpo sin vida aun ese éter de magnificencia y candorosa elegancia le envolvía dejándole la faz de alguien tranquilamente dormido.

—Déjame decirte que te vez patético muerto. — dijo la voz masculina que se perdía en la oscuridad. —Aun más frágil que cuando estabas vivo.

Y era verdad, parecía un cuerpo que con una ventisca se convertiría en un montón de cenizas y se esparciría infinitamente.

—Pero tú no iras ni al cielo ni al infierno Tsunayoshi, hace tiempo dejaste de ser humano como para tener esos privilegios…

En la habitación no se escucho más, qué melodía más idónea para la muerte que el silencio. Silencio, tan asfixiante era roto por los solos de lágrimas y dolor sonando como eco entre las paredes del palacio de Nero.


¡Hice un prologo! Y más lo hice porque me gusta que por utilidad, pero como hay varias cosas de la trama seguro terminara sirviendo de algo.

Ojala les guste, yo me divertí muchísimo imaginándome y escribiendo esta historia.

Por cierto, les advierto que soy un desastre con estos de las actualizaciones, pero hare lo posible ^^

—Ruku—