Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto ;D
SasuSaku (L)
Continuación…
^^ Espero les guste
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
¡Puede que me equivoque pero… tal vez esto no nos lleve a nada bueno!... No, no me hagas caso… después de todo yo siempre me equivoco…
-Sé razonable – suspiré – ¿te escuchaste? Me acabas de pedir que me case con otros 2 tipos. Sasuke, me acabo de divorciar. Si se que aparentemente estoy bien, pero me duele, ¡joder! me duele mucho, tanto que creo que podría morir…
Él al parecer ni siquiera se inmutó.
-Fueron 2 años… ¡2 años de mi vida, Sasuke!
No, ni siquiera parpadeo.
-¿No dirás nada?
-Estoy tratando de ser razonable, Sakura.
¿Razonable…?
-¿Qué?
Razonable. ¡Sasuke Uchiha trataba de ser razonable! Si no lo conociera… le creería…
-Tú misma me lo dijiste, sé razonable. – Suspiró – si no lo fuera ya te habría dejado aquí sola hablando. Además yo nunca dije que…
-¡YA! Ya entendí, así que…
Me sorprendió a mí misma que aun no me había dado un colapso nervioso o algo parecido.
Me levanté de la silla y tome mi bolso.
-¿Te vas?
-A casa – respondí.
-¿No teníamos un trato?
-¿Trato? – Pregunté incrédula – yo jamás acepte.
-Hmp, así que te vas a rendir antes de intentarlo… - no fue pregunta, fue afirmación.
Suspiré sonoramente.
-Lo pensare.- dicho esto salí lo más rápido posible de aquel bar y subí a mi coche.
En el camino rememore en mi memoria aquellos días en los que todo marchaba bien.
Si, antes de conocer a Kaito. La verdad él era buena persona. Lo había conocido a los 18 en la escuela de medicina y fue sorprendente saber que aparte de eso teníamos gustos parecidos, cuando cumplí 20 años me propuso matrimonio y… desgraciadamente él celebro mi cumpleaños 21 en otra parte… con otra mujer… idiota.
Apenas entré a mi casa me di un largo baño. Planeaba dejar todos mis problemas escurrirse por mi piel y dejarlos ir por la coladera. Para mi desgracia, al acostarme y darme cuenta que el sueño no llegaba a mi… los problemas volvieron.
Específicamente mi problema actual era él. Sasuke-idiota-Uchiha.
Don señor "hágase todo lo que yo mande" sinceramente, ¿Qué tenía en la cabeza?
Nada.
Qué curioso, él no tenía nada en la cabeza ¿Y yo? Lo tenía a él.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Levantarse amenazando al despertador no era una buena forma de empezar el día, pero era la forma a la que ya estaba acostumbrada.
Buscar que ver en la televisión-otra vez-por más de una hora era sumamente aburrido. Demasiado.
Y el resto de mi domingo, mi sagrado domingo, fue exactamente igual a mi sagrado domingo pasado.
Sola, aburrida y patética.
Salí al jardín a regar las plantas que seguramente morirían ahogadas.
Resignada a que ese día sería el más aburrido y rutinario de mi vida tomé la decisión de hacer algo diferente y extremo, algo que nunca hacia a menos que fuera demasiada la desesperación por la rutina. Ese día… iría de compras. ¡Kami! Es que jamás lo hacía. Odiaba ir de compras y no iba ni aunque me pusieran una pistola en la cabeza.
Y al entrar al centro comercial comprendí la razón del porque mi odio a las compras. Demasiada, demasiada gente.
-¿Por qué hoy? – dije dándome media vuelta rumbo a mi coche de nuevo.
Realmente estaba lleno. A duras penas podía avanzar rumbo a la salida. ¿Por qué había demasiada gente?
Es domingo, ¿qué esperabas? – me respondí mentalmente.
-Cierto – murmuré. – Domingo.
-¿Y? – escuché una irritante voz cercana. Algún idiota que iba de salida como yo. El mundo estaba lleno de ellos.
-¿No te gustan los domingos? – escuché la misma voz. Curiosamente, muy parecida a la de él. Ese idiota, me estaba volviendo loca por su culpa. ¿Alucinaba con él ahora? Patético.
-¿Ideas mías o me estas ignorando? – pobre idiota, era ignorado en pleno centro comercial.
Por un momento sentí curiosidad y quise voltear a ver quién era el idiota y quien la que le ignoraba. Mi instinto maduro me dijo que no. Al ver al idiota tal vez no me aguantaría la risa.
Oh,oh, mi lado humano era más fuerte. Quizás solo reírme levemente en su cara, no me haría daño. Además ya casi estaba afuera rumbo al estacionamiento. Un poco de diversión antes de llegar a mi coche y nadie saldría lastimado.
Y estaba a punto de hacerlo si no fuera porque las cosas pasaron en cuestión de segundos.
-Hmp – fue lo último que escuche antes de sufrir un ataque masivo a mis sentidos.
Mientras razonaba donde había escuchado ese "hmp" ya estaba siendo obligada a volver la vista hacia atrás. No, no fue mi impulso, fue otra cosa, unas manos que me jalaban hacia atrás.
Y entonces…
Era Sasuke Uchiha. No alucinaba, no esa vez.
-¿Qué…?
-No me digas que no escuchaste que te hablaba. – dijo casi regañándome.
-Yo…
-¿Qué te pasa?
-¿Por qué estás aquí? – interesante pregunta, ya que me estaba jalando hacia algún lugar del estacionamiento.
-Me aburría en casa – respondió abriendo la puerta de su convertible. – sube.
-Ni loca – respondí.
-¿Por qué no?
-Eres raro – dije soltándome de su agarre.
-¿Raro?
-Me quieres raptar para violarme o algo así, ¿cierto? – desgraciadamente cuando estaba nerviosa hablaba cosas sin sentido.
Pude notar por su expresión que se debatía entre reír o salir huyendo de mi lado.
Su lado humano seguramente estaba activado porque no huyo.
Tal vez solo prefirió quedarse para hacerme sufrir. Tal vez.
-Deja de decir tonterías, suenas como si estuvieras borracha – me dijo al oído – vámonos.
Casi a la fuerza me subió al coche. Por un momento pensé que de verdad me secuestraria. La velocidad a la que iba me decía que era muy probable que así fuera. Pero me resultaba difícil pensar que su escondite fuera una cafetería. Porque ahí fue donde me llevó.
-No terminamos nuestra plática – se justificó sentándose frente a mi.
-Te dije que lo pensaría – le corregí.
-Y ¿lo has pensado?
-No.
-¿No lo has pensado o la respuesta es no?
-La respuesta es no.
-¿no? – preguntó sorprendido.
-Límpiate los oídos – le grité – la respuesta es NO.
-Hmp… eso lo veremos.
Sasuke se levantó sin esperar una respuesta mía y cuando regresó traía un plato de pastel de chocolate consigo.
-Esto es increíble – murmuré.
-¿Qué? – pregunto confundido.
-Nada.
-Como sea – carraspeo - ¿De verdad…?
-Espera – le interrumpí - ¿Qué esperas que haga?
-¿Disculpa? – arqueo una ceja.
-Esto de nuestra promesa… ¿Qué finalidad tiene?
-Fácil – me sonrió – Ayudarte.
-¿Ayudarme? ¿Pretendes ayudarme haciendo que me case cuando acabo de divorciarme?
-En realidad, mi plan es sacarte de esa aburrida vida que llevas. Incluso a mi me aburre.
-¿Mi vida…?
-Se que estas sufriendo por… como se llame, entonces divirtámonos, como en los viejos tiempos.
-¿Es en serio?
-Entonces… ¿aceptas? – pregunto con una voz cargada de inocencia. Como si la que le tortura fuese yo.
-¿Ahora me preguntas si estoy de acuerdo? – me burlé incrédula.
Sasuke suspiro.
-Trato de ser amable para que aceptes – respondió encogiendo los hombros.
-¿Qué? – grité sorprendida después de asimilar sus palabras.
-Creí que a las chicas les gustaba la amabilidad.
¡¿AMABILIDAD?
¿Quién le hizo creer que todas las mujeres queremos a alguien amable con nosotras?
No todas las chicas bonitas quieren chicos lindos. ¿O sí?
Sin embargo, ¿quién nos entiende? Supongo que ni nosotras mismas.
Aun así, ¿quién me manda a mí a escucharle? Después de todo, ahí estaba de nuevo. No sé de qué me quejo si… ahí estaba… escuchando cada estúpida palabra que él decía.
Era igual que cuando empezábamos ser amigos, aunque yo sabía perfectamente que no me amaba, porque, ¡joder, hablamos de Sasuke Uchiha! Aquel tipo que le prometía el sol, luna y estrellas a todas las que tengan falda ¿Por qué iba a ser diferente ahora que tenía 23?
No, él jamás cambiaria. Fue mi amigo casi 2 años. 2 laaaaaaaaaargos y cansados años en los que había tenido que soportar sus constantes cambios de mal humor, su falta de interés en algunas cosas que yo consideraba importantes y peor aun… sus gustos al elegir novias. Sí, eso sin duda era lo peor de él.
¿Celos? ¡Qué va! Es solo que… ni ahora entiendo que es.
Siempre que estaba con él me sentía tan patética simplemente ahí sentada observándole revolver su cabello, pronunciar leves "hmps" y mirar perdidamente a la nada. La mayoría de las veces pensaba que él probablemente ni siquiera sabía que YO estaba ahí. Y siendo sincera me resultaba imposible alejarme de su lado aunque quisiera. Para mí era todo un placer verle fijamente a él y a sus hermosos ojos negros, largas pestañas, cuerpo perfecto-PERFECTO. Ser su amiga me daba acceso a los fines de semana en su piscina-. Si, si alguien sabia de la perfección corporal de Sasuke, era yo.
Y sin duda alguna, también me provocaba placer ver la cara de su fila de admiradoras… todas ellas me veían con ojos suicidas por ser la chica que pasara lo que pasara aun seguía a su lado. Muchas personas me preguntaban cómo podía soportarlo. Siendo sinceros, creo que Sasuke es demasiado, no dudo que siga siendo demasiado bipolar y que, como antes, se moleste por todo lo que no le gusta, odia los dulces, tiene mal genio y se despierta de un humor de los 1000 demonios… si, así es como era entonces… así es ahora.
Pero no todo el tiempo era así… debía reconocer qué… era a veces lindo, a veces simpático y a veces… amable.
Brillante Sakura, tu inteligencia deslumbra
Y por si me faltaba algo… su carta fuerte, esa a la que no me podía negar…
Su sonrisa.
Y con una de esas fue suficiente para que dijera esa palabra que había bloqueado en mi mente.
-Acepto.
-¿Segura?
-Completamente – suspiré sintiéndome derrotada.
-¿No te vas a arrepentir luego? Porque yo tengo buena memoria…
-No – respondí ya cansada.
-Excelente decisión – Sasuke sonrió triunfante.
Sabes que hay algo malo en ti cuando te das cuenta que cometiste un error y lo aceptas… y sabes que eres realmente idiota cuando te das cuenta que es demasiado tarde para arreglar tu error.
Fue un impulso. En un maldito momento de impulso lo hice, y ahora debía cumplir con mi palabra.
Después de apagar el maldito despertador y bañarme, salí rumbo al hospital. Observe a las personas que estaban afuera de mi consultorio esperándome. Probablemente ese sería un laaaaaargo dia.
A pesar de que verdaderamente estaba resultando ese un día pesado, no podía sacarme al idiota de Sasuke de la cabeza. ¿Cómo fui a caer en su juego tan rápido?
A la hora del almuerzo decidí no almorzar en casa sola, sabía que si manejaba hasta ahí con ese humor que tenia probablemente acabaría mal matando a alguien, así que almorcé en el lugar donde sabia iban mis compañeros de trabajo, quienes al verme ahí me invitaron a almorzar con ellos. Todos eran muy agradables, pero se veía que se sentían tensos y sorprendidos con mi presencia, ya que para ser sinceros, yo nunca hablaba con ellos más de lo normal. Prefería almorzar sola ya que así evitaba preguntas sobre mi familia y ex esposo.
Cuando llegue a casa esa tarde recibí una llamada inesperada.
-¿Quién habla? – pregunte cansada.
-¿Quién crees?
Esa maldita voz de nuevo.
-Uchiha, ¿no tienes a nadie más a quien molestar? – Suspiré – espera… ¿Por qué tienes mi número?
-Ino me lo dio.
Lógico.
-¿Estás ahí? – preguntó
-¿Qué quieres?
-Saludarte.
-Saludarme – repetí – ¿y…?
Me parecía imposible que Sasuke Uchiha llamara para saludar. Ni cuando éramos buenos amigos lo hacía.
Le escuche suspirar.
-…Y saber cómo vas.
-Ya madura – dije en un tono que hasta a mi me sonó amargado.
-¿Qué?
-Oye, no tiene ni 24 horas que acepte tu estúpido juego, así que porque no mejor te vas a…
-1 semana – me interrumpió claramente enojado – tienes una semana.
-¿Estás loco?
-Escucha, soy Sasuke Uchiha y todo lo que prometo lo cumplo… así que porque no maduras tú y vas a buscar de una vez…
-Pues, pues… yo me llamo Sakura Haruno y digo que no pienso seguirte el jueguito mas.
-te recuerdo que dijiste que no te echarías para atrás, ¿quieres molestarme Sakura? Porque si es así puedo imponerte condiciones.
-¿Condiciones?
-Tienes una semana… para encontrar a Yuto, Kaito y Rui.
-¿Yuto, Kaito y Rui…?
-Te lo dije, yo tengo buena memoria.
Sasuke colgó y me dejo con la duda. ¿De quienes estaba hablando? Aun más extraño es que yo recuerdo esos nombres, los había escuchado juntos en alguna parte… ¿pero dónde?
Camine a mi habitación tratando de recordar algo de esos nombres. Cuando estuve dispuesta a acostarme a dormir un rato recordé.
-El diario – grité levantándome de la cama.
Busque entre mis cosas la pequeña libretita y cuando di con ella tuve que leer rápidamente casi todo para encontrar lo que estaba buscando.
-… el primero será… Yuto, el segundo Kaito y el tercero… Rui.
Entonces comprendí todo,
¿Estaba idiota o qué?
Tome mi celular y marque el número de la última llamada que recibí. Ese idiota me debía una explicación.
-¿Diga?
-¡Dime que es una broma!
-¿Sakura?
-¿Quién más? – Grite ya desesperada - ¿Dónde supones que buscare a esos tipos?
-Acabas… ¿acabas de recordar…?
-Sí, lo acabo de recordar.
-Hmp
-Pero no me cambies el tema… aunque supiera donde están, ¿cómo le haré para…?
-Tienes 2 semanas.
-Pero…
-¿Es todo?
-Imbécil. – le colgué.
Supongo que esa vez ni siquiera él tenía una respuesta.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Levantarme maldiciendo al despertador no fue precisamente lo que hice esa mañana. Ni siquiera tenía ánimos para eso.
Llame a Ino y le cite para desayunar juntas. Media hora después ella ya estaba parada en mi puerta sonriendo como si acabara de enterarse de algo realmente importante.
-¿A dónde vamos? – pregunto arrancando su coche.
-A desayunar, muero de hambre – respondí suspirando - ¿qué tienes? Luces realmente feliz.
-Lo estoy, frentona – respondió usando mi viejo apodo.
-¿Puedo saber por qué?
-Me hace feliz que me haigas llamado.
-Ya veo.
-Tantísimos años sin salir juntas.
-Exageras…el fin de semana...
-Hay sabes que me gusta hacerte dramas – se burló Ino.
Típico de ella, exagerar todo.
En realidad Ino era muy importante para mí, y el verla de nuevo sabiendo que podía confiar en ella me hizo sentir más tranquila.
-Ino… necesito contarte algo.
Ino me miro sorprendida, como si le acabara de contar acerca de un crimen.
-Te escucho.
Comencé contándole la relación que teníamos Sasuke y yo, hasta llegar a la promesa que teníamos. Ino escucho en silencio y muy tranquila. En ningún momento me interrumpió y solo sonrió cuando la charla lo ameritaba. Realmente ya extrañaba esas pláticas con ella.
-¿Esto es en serio? – preguntó sorprendida cuando termine de contarle lo que pasaba.
-Por desgracia.
-Suena divertido.
-¿Divertido?
-Si – asintió emocionada – te ayudare.
-¿Estás loca? – Dije sorprendida – Ino, no entiendes. Él pretende que me case con…
-Él nunca te dijo como te casarías.
-¿Cómo?
-Te ayudaré, yo sé donde trabajan Yuto y Rui.
-¿De verdad?
-Sí, y este fin de semana habrá una feria en la plaza y recuerdo perfectamente que siempre ponen un registro de matrimonios falsos, solo mientras dura la feria.
-¡Perfecto! – suspire tranquila. – vamos juntas.
-Suena bien – me sonrió antes de terminar su café.
Parecía un sueño, pero no… era más real que mi vida misma.
Esposo #1
Me quedaban exactamente una semana y 1 días. 8 días. Me había tomado mucho tiempo encontrar a Yuto e invitarlo a la feria. Ino le había dicho que era un paseo que daríamos todos.
Puntualmente llegaron Naruto, Hinata, y por supuesto, Sasuke también. ¡Qué sorpresa! Seguramente él nunca se perdería una oportunidad perfecta para humillarme.
-Buenas noches – saludo Sasuke como si fuera la persona más agradable del mundo.
-Buenas noches, Sasuke – le respondí educadamente, pero cuando todos los chicos se alejaron le metí una fuerte patada en la rodilla. Sonreí tranquila cuando volví al lado de Ino buscando protección. Pobre Sasuke, le vi irse detrás de un montón de gente.
Cuando volvió a unirse a nuestro grupo se veía ligeramente enfadado.
-¿Todo bien? – pregunte con tono preocupado.
-Si – respondió sin mirarme.
-Que bueno – le sonreí.
En cuanto Kaito llego corrí a su lado. Sasuke me miro confuso, pero a vi a Ino acercarse discretamente a susurrarle algo y después él sonrió.
-¿Qué le dijiste? – le pregunte a Ino cuando se acerco a mí.
-Que él es Yuto – respondió ladeando la cabeza para señalar a Yuto.
El resto de la bendita noche me la pase buscando el sitio de matrimonios falsos.
-Frentona subamos ahí – me pidió Ino señalando la montaña rusa.
-¿Qué? – pregunte desconcertada, realmente había frio y una rápida montaña rusa seguro no mejoraban las cosas. Además de mi miedo a las alturas.
-No seas miedosa – dijo metiéndome un codazo cerca de las costillas – seguro desde ahí podemos ver toda la feria.
-Cerda eres tan inteligente – grite jalándola para que se sentara a mi lado en el juego.
Le pedí al encargado que revisara varias veces si estaba bien puesto mi cinturón de seguridad.
-Exageras – me regaño Ino.
-Eso dices ahora, pero imagínate si muriera, que será de ti sin mí…
Ino se empezó a reír por mi comentario.
El juego empezó a andar y justo cuando estuvimos arriba… no pude ver nada ya que bajamos tan rápidamente que pensé que deje mi alma en la cima de esa cosa.
-¡Increíble! – gritaba Ino emocionada.
Siendo sincera no vi toda mi vida paras frente a mis ojos, pero sí que vi mi muerte con cada vez que bajaba y subía el carrito velozmente.
Escuché a Ino gritar algo pero no estaba muy segura de lo que decía.
A penas bajamos del juego me sentí feliz de seguir viva, a lo lejos vi a Sasuke riéndose de mis desgracias.
-Lo encontré – gritó Ino sacándome de mis pensamientos y dando pequeños saltitos de emoción.
-¿Cómo? – pregunte emocionada.
-Lo vi desde arriba en la montaña rusa.
-¡Dime donde! – pedí emocionada.
Ino me indicó por donde estaba y entre ella y yo planeamos como llevar a todos hacia ahí.
-Yuto – le llame con la voz más dulce que se me ocurrió - ¿Nos casamos?
-¿Qué? – Yuto me miraba con los ojos bien abiertos y sorprendido por lo que le dije. Sasuke volvió la mirada hacia mi igualmente sorprendido. – Sakura, yo…
-Tranquilo – sonreí – en ese lugar son falsos, solo mientras dura la feria… ¿aceptas? Solo es un juego. – aseguré señalándole el lugar de donde salían varias parejas de jóvenes.
-Pues… suena bien – suspiro.
-0 y va 1 – le dije a Sasuke antes de firmar el papel que nos dieron.
Debo confesar que el resto de la noche fue demasiado aburrido. Una vez conseguido mi objetivo… lo demás me parecía aburrido.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Jelow x3 perdón, estoy terminando mi semana de exámenes y tengo aun muchos trabajos pendientes u.u'
Kimi (: gracias x ayudarme con este capítulo :B jaja es que eres tan dramática q a veces t uso a ti para describir la bipolaridad de Sakura :P
Prometo actualizar pronto :S x cierto, supuestamente iba a ser d 2 caps pero :B mientras escribió sale mas y mas y un poco mas d ideas y aqi estamos D:
En fin, u.u' espero no me linchen x mi falta de imaginación y deseo q tngas buen inicio de semana ;D
Atte
Angiie Hatake Uchiha (Muy pronto ._. )
