Bella
Honorable y respetable familia Cullen en relación con la corona inglesa, tenemos el honor de invitarlos a la fiesta de cumpleaños 24 de la señorita María agustina Miller la hija del honorable empresario Roberto Augusto Miller y su Esposa Ann Miller. Que se llevara a cabo en el salón principal del hotel Savoy el jueves 25 del presente mes a las 20:00 horas.
Esperando contar con su grata y distinguida presencia
Familia Miller.
Hoy es 25 – le dije confundida a la abuela Cullen.
Exacto querida, la invitación llego hace un mes, pero como estaba sola pensaba ignorarla, pero ahora que están Edward y tu aquí, me gustaría que fueran, seria tu primera fiesta aquí querida – explico.
Casi trague en seco, y me puse muy nerviosa, con solo mirar la invitación se veía que era muy elegante, y sí, yo estaba acostumbrada a acudir a ese tipo de eventos, pero como organizadora, no como invitada.
Yo, no creo que sea conveniente…
Bella, es tiempo de que te vayas acostumbrando cariño, cuando te cases con Edward asistirás a eventos así todo el tiempo, no será nada raro para ti – dijo suavemente.
Bueno… es que no tengo nada que ponerme…
Bella eso es lo que menos importa, ahora mismo el chofer nos lleva a una exclusiva tienda, donde encontraras el vestido ideal – dijo poniéndose de pie.
Yo, pero…
Ya basta de peros, háblale a Edward para avisarle – dijo tomando el teléfono y tendiéndomelo.
Suspire, no podía discutir más, marque el número y espere a que sonara.
Buenas tardes, oficina del señor Cullen - dijo una voz femenina.
Buenas tardes, estoy buscando a Edward Cullen – respondí.
Disculpe, pero el señor Cullen solo acepta llamadas programadas, tiene que hacer una cita si quiere hablar con él – dijo cortésmente.
Emm bueno, le agradezco mucho, solo le podría decir que Isabella Swan le hablo, grac…
¿Dijo Isabella Swan? – pregunto – Disculpe señorita Isabella – se escuchaba nerviosa.
No, si está ocupado, yo hablare después con el – dije tranquila.
No, no cuelgue por favor, el señor Cullen ordeno que sus llamadas siempre fueran transferidas a su teléfono – explico.
De acuerdo, gracias – dije contenta de ese simple detalle.
Hola – contesto Edward.
Hola, amor soy yo – respondí.
Bella cariño que hermosa sorpresa, es la primera vez que me llamas a la oficina – dijo con alegría.
Lo sé cielo, es que quería decirte algo – comente – bueno, si no estoy interrumpiendo nada – dije apenada.
Nena, tu nunca me interrumpes, al contrario, en medio de tanto trabajo es maravilloso que me hables, distraerme un poco escuchando tu dulce voz – dijo con ternura.
Eres tan dulce Edward, te amo… pero te llamaba para decirte que tu abuela quiere que vayamos hoy a una fiesta por la noche, le he dicho que tal vez estés muy ocupado – le dije.
No amor, supongo que es la fiesta de la hija del señor Miller, hace un rato me reuní con él y me dijo que no faltáramos, a la hora del almuerzo te iba a llamar para preguntarte si querías ir, ¿qué dices cielo? – pregunto.
¿Que si quiero ir? – pregunte, la abuela Cullen me miro asintiendo, me di por vencida.
Si amor, me gustaría mucho ir – dije lo mas convencida que pude.
De acuerdo, amor, no podre ir a la casa, tengo una reunión a las 7:00 ¿te molesta si nos vemos en la fiesta? – pregunto.
No amor, allí te veo, te amo – me despedí.
Te amo bella – dijo y colgó.
¿Qué te dijo Edward? – pregunto.
Solo que no podría venir a casa, que nos veríamos en la fiesta por que tiene una reunión muy tarde – le conté.
Sonrió – perfecto, así se sorprenderá mas de verte con tu vestido nuevo – dijo pícaramente.
¿Alguien dijo vestido nuevo? – dijo Tanya entrando con su enorme bolso y elegante como siempre – hola tía – le dio un beso en la mejilla – hola bella – sonrió y me abraso – escuche algo sobre ir de compras – dijo emocionada.
Si querida, llevare a bella a comprar un vestido para la fiesta de esta noche – le conto.
Ah, yo también necesito un vestido nuevo para la fiesta, he hablado con María Agustina y me dijo que tenía que ir despampanante, así que vamos – dijo sonriendo.
De acuerdo – acepto como si no le quedara opción.
Salimos en el elegante jaguar de la abuela Cullen, miraba por la ventana, aun estaba un poco nerviosa por la fiesta, seguro habrían puros empresarios y personalidades muy importantes, además el hecho de no entrar del brazo de Edward me daba cierta inseguridad.
Y ahora con la presencia de Tanya me incomodaba mas, debo admitir que mi aversión por ella ya no era tan grande, habían pasado dos semanas desde que ella había llegado, los Cullen seguían sin llegar por razones de negocios, pero anunciaban su llegada para cualquier momento, Tanya se había comportado, parecía más amable que al principio, no había vuelto a molestar a Edward a pasadas horas de la noche, ni había lanzado indirectas.
Hablaba a diario con mi padre, lo extrañaba muchísimo, quería verlo cuanto antes, Edward me había prometido que en una semana regresaríamos a los Ángeles para que pudiese ver a mi padre, eso me emocionaba, no me atrevía a preguntarle a Edward que haríamos después, yo quería volver al trabajo, pero más deseaba estar a su lado, todo este tiempo compartiendo como una pareja, me hacían darme cuenta que lo amaba profundamente y seria así para siempre.
El chofer nos dejo en una concurrida avenida frente a una enorme tienda, solo de mirar los aparadores se veía que era muy exclusiva y cara.
Ahh adoro comprar aquí, ya verás los vestidos bella, digo, seguro son algo diferente a los que acostumbras comprar – dijo Tanya bajando.
Fruncí el ceño – en realidad, mi mejor amiga Alice, es hija de un empresario muy importante de estados unidos y siempre compartimos todo así que íbamos de compras juntas, Alice tiene un gusto muy fino y bello por la ropa – me defendí.
Si, imagino – dijo restándole importancia y entrando a la tienda.
Querida, no te dejes llevar por sus insinuaciones, te recuerdo ¿quién es a la que Edward ama? – dijo riendo.
Su comentario me hizo sonreír y le reste importancia a los comentarios de Tanya.
Entramos a la boutique y contemple todos los hermosos diseños, había cientos de todos los colores y tipos.
Una mujer muy elegante se los acerco – buenos días, señora Cullen, señorita Tanya – saludo con amabilidad.
Buenos días Penélope - saludo la abuela Cullen.
Hola Penélope – dijo Tanya – supongo que ya sabrás por que estamos aquí – dijo como si fuera obvio.
Claro, el cumpleaños de la señorita María Agustina, muchos de sus invitados han estado en días anteriores con nosotros, puedo presumir que vestiremos a la mayoría de ellos – dijo la mujer con orgullo.
Perfecto – dijo la abuela Cullen – mira Penélope, ella es Isabella Swan, la novia de mi nieto Edward – me presento.
Un placer señorita Isabella, permítame decirle que me alegra que el joven Edward tenga una novia tan linda como usted – dijo amablemente.
Sentí un sonrojo en las mejillas – gracias Penélope – conteste.
Ahora sí, dime que es lo mas exclusivo y hermoso que tienes – dijo Tanya
Síganme por favor – nos indico.
Me quedaba maravillada con las hermosas prendas que observaba, eran de un gusto exquisito, aunque debían valerlo, muchas cosas me gustaban, la abuela me decía que me probara todo lo que deseara, opte por unos vestidos en tonos claro que se veían muy bien en mi debo admitir, pero no había logrado encontrar nada que llamara demasiado mi atención.
Camine hacia el fondo y vi un vestido que me enamoro completamente, era azul marino y llegaba hasta los pies, tenía una abertura hasta la rodilla, lo que lo hacía sensual y de buen gusto, el escote era discreto pero sexy y la espalda si la dejaba completamente desnuda solo sostenida por algunas finas telas entrecruzadas, si, ese era el vestido perfecto.
Que tanto observas- pregunto Tanya – oh que hermoso, no lo había visto, Penélope, lo quiero en talla 3 – dijo rápidamente.
Fruncí el ceño, pero no pensaba discutir por un vestido, pero la odie por eso.
Lo siento señorita Tanya solo lo tenemos en talla 1, es un diseño único – se disculpo Penélope.
El pequeño diablillo dentro de mí se regocijo – entonces me lo quiero probar yo, es mi talla – dije orgullosa.
Enseguida – respondió.
Bella 1 – taya 0. Sabía que era infantil y si Tanya tenía un cuerpo de revista, pero era más alta y sus caderas más anchas, por primera vez me sentí orgullosa de ser más delgada y menos curvilínea.
Y así fue, el vestido lucia perfecto en mi, Tanya molesta rebusco hasta que encontró algo que le gusto, la abuela también insistió en que comprara joyas y unas hermosas zapatillas en plata.
Regresamos a la mansión cerca de las 6 de la tarde, apenas y tenía tiempo para ducharme y arreglarme.
Muchas gracias por todo esto – dije con sinceridad a la abuela Cullen.
No tienes nada que agradecer cariño, ya imagino la cara de mi nieto cuando te vea con ese vestido – dijo maliciosamente.
Eso espero – sonreí.
Ve y arréglate, el chofer te esperara a las 8:00 en la puerta cariño – me aviso.
Gracias - y no pude evitar abrasarla, sentía un cariño muy especial por ella.
Tanya comento que un amigo le había pedido que fuera su pareja en la fiesta y que pasaría por ella.
Tome una ducha y después comencé con mi sesión se peinado y maquillaje, cuando termine me puse mis zapatillas de tacón, mi vestido y tome mi bolso, camine al espejo y sonreí ante la imagen, me encanto como me veía.
El vestido lucia hermoso en mi cuerpo, ajustado de los pechos y la cintura y en la falda caían líneas de tela hasta el suelo, dejaba mi pierna izquierda a descubierto con sensualidad, mi cabello lo deje suelto y caía hasta media espalda, lacio y con algunas ondas en las puntas, mis ojos resaltaban bastante por el rímel, la sombra y el delineador negro, un labial rojo intenso y el ya conocido rubor en mis mejillas.
Baje las escaleras y en el recibidor estaba Tanya con un elegante vestido amarillo y su cabello peinado en una coleta de lado, se veía muy hermosa, junto a ella estaba un hombre bastante atractivo vistiendo un elegante traje gris, supuse que era su pareja.
Buenas noches - salude.
El giro y al verme me recorrió de arriba abajo con la mirada, me incomodo un poco el escrutinio.
Hola bella, te vez muy bien – dijo Tanya sonriendo ligeramente.
Tu también – dije amablemente.
Creo que te vez exquisita – dijo el hombre sin dejar de mirarme – disculpa, mi nombre es Filipe Lewis tercero – se presento.
Isabella Swan – le tendí la mano.
El la tomo y deposito en ella un beso – es un placer conocer a una dama tan hermosa como tu Isabella –dijo seductoramente.
Gracias – solté mi mano.
Bueno, es hora de irnos – dijo Tanya interrumpiendo.
De acuerdo… ¿vienes con nosotros Isabella? – note el atisbo de interés en su mirada.
Gracias, pero el chofer me espera – agradecí.
Nos vemos entonces en la fiesta, adiós hermosa – me guiño un ojo antes de salir del brazo de Tanya.
Casi me reí, no imaginaba como se pondría Edward si hubiese presenciado todo esto, seguro hubiese estrellado a Filipe contra la pared más cercana y es que Edward era muy celoso a veces.
El chofer me esperaba y me ayudo a subir, me moría por ver a Edward, últimamente tenía muchísimo trabajo y solo nos veíamos a la hora de la cena y en las noches.
Al llegar pude ver un gran número de autos de lujo, sin duda las personas más importantes de Londres estaban reunidas aquí, el chofer me dejo en la entrada donde una especie de mayordomo me abrió la puerta y me ayudo a entrar por un elegante lobby, me indico la entrada del salón principal y me sorprendí al ver los flashes de las cámaras sobre mí, seguro pensarían que era alguien importante.
Entre y frente a mi había un elegante salón, todo lucia perfecto y muy hermoso, habían muchísimas personas vestidas de diseñador y meseros que iban de un lado a otro con champagne, en el fondo mesas con manteles de seda y en medio una pista de baile de cristal, todo parecía sacado de un cuento de hadas.
Baje los escalones con seguridad mientras mi mirada buscaba a una sola persona, que no tarde mucho en encontrar.
Vestía un elegante traje negro con una camisa azul marina y corbata del mismo color, su cabello despeinado y sensual como me encantaba, me recordaba a cuando hacíamos el amor y enredaba mis dedos en el revolviéndolo.
Estaba platicando con algunas personas pero estas voltearon a donde yo estaba haciendo que el girara en automático, me miro fijamente, de una forma muy dulce y sensual, su mirada iba de arriba hacia abajo haciéndome estremecerme, vi como le dijo algo a las personas con las que platicaba y camino rápidamente hasta donde estaba.
Baje el ultimo escalón y el estaba allí sonriendo ampliamente y tendiéndome la mano, la tome sin dudar, anhelando el calor de su piel.
Bella… mi amor estas… hermosa, no, preciosa, no, perfecta – decía nervioso.
Sonreí – gracias amor, tu estas muy guapo – me acerque a rosar sus labios con los míos.
Mmm sé que soy la envidia de la fiesta por tener la novia más hermosa y sensual, pero ya me quiero ir y tenerte para mi solito en nuestra habitación – susurraba sobre mis labios.
Acabo de llegar y ya quieres que nos vayamos – dije bromeando.
Asintió – es que ese vestido… uff, mejor vayamos a que te presente con algunas personas, antes de que me salga lo de hombre de las cavernas – dijo bromeando.
Vamos – acepte riendo.
Algunas personas nos miraban de manera insistente, imaginaba que por que no había pasado mucho tiempo desde el rompimiento de Edward y Victoria, pero prefería ignorar esos pensamientos, Edward me presento algunas personas que trabajaban en su empresa y fueron todos muy amables.
Mas o menos una hora después la cumpleañera apareció en el fondo del salón donde había una especie de escenario, tocando un hermoso piano de madera, debo admitir que era muy talentosa, además de lo hermosa que era, cuando la pieza termino todos aplaudimos y sus padres agradecieron.
Estaba bebiendo una copa con Edward cuando Tanya y Filipe se acercaron a nosotros, este seguía mirándome con insistencia a lo que Edward se percato rápidamente apretándome protectoramente contra sus pecho.
Hola Edward, Isabella, es un placer verte de nuevo – sonrió descaradamente.
¿Volver a ver? – dijo Edward serio.
Si, los he presentado cuando Filipe ha ido por mí a casa – intervino Tanya.
Ah, y ¿cómo está tu padre? – pregunto Edward.
Muy bien, ahora está en Rusia cerrando un negocio con unos petroleros, y comprando una residencia haya… ¿has estado en Rusia Isabella? – me pregunto.
No he tenido el gusto de ir – respondí.
Estas invitada, cuando gustes, solo tienes que avisarme y preparare todo – ofreció.
Gracias yo…
No te molestes Filipe – dijo Edward casi gruñendo – bella y yo vamos a viajar en unos meses que arregle unos asuntos de la empresa, iremos a donde ella desee – dijo cortante.
Ven Filipe, vallamos a saludar a unas amigas – dijo Tanya visiblemente molesta llevándoselo.
Así que un viaje a donde yo quiera – dije frunciendo el ceño.
Si amor, solo dame unos días para arreglar unos asuntos – explico.
Edward, no me gusta cuando tus celos hablan por ti, que tratabas de demostrar, que pensabas ¿que aceptaría irme a Rusia con él? – reclame.
No amor, por supuesto que no, yo solo… me porte como un tonto, pero sabes que me mata la idea que otro hombre pueda alejarte de mí – dijo agachando la mirada.
Eso no va a pasar amor – acaricie su rostro – te amo – dije con seguridad.
Y yo te amo, perdóname por ser un tonto – se disculpo.
Esta olvidado bebe – lo bese suavemente.
Permanecimos un par de horas más en la fiesta, tome un poco de champagne y baile bastante con Edward, el me presento a la cumpleañera, parecía muy amable.
María Agustina Feliz cumpleaños – la abraso con cariño.
Gracias Edward y tu… debes de ser bella – dijo sonriendo.
Así es, mucho gusto y feliz cumpleaños – dije dándole un cordial abraso.
Gracias por venir, se que has estado muy ocupado Edward y bueno ya quería conocer a la famosa bella - sonrió – veras, victoria es mi mejor amiga, y ella me ha contado lo sucedido entre ustedes, me alegra que seas feliz Edward como ella lo está siento con james, tanto que andan de viaje ahora mismo por eso no han podido asistir – explico.
Me sorprendió lo que nos dijo, al parecer no nos juzgaba, por el contrario era feliz por su amiga.
Gracias María Agustina – dijo Edward – esperamos la sigas pasándolo muy bien – le deseo Edward.
Gracias -sonrió.
Fue un placer conocerte – dije con sinceridad.
Momentos después me sentí un poco mareada, debía ser el champagne y el cansancio del todo el día.
Edward, estoy un poco cansada, ¿podríamos retirarnos? – pregunte.
Claro que si mi amor… - el sonido de su móvil nos interrumpió – disculpa –dijo antes de contestar.
Lo vi fruncir el ceño mientras hablaba y después aceptar algo.
¿Pasa algo? – pregunte.
Amor, lo que sucede es que el empresario con el que tengo que hablar para cerrar todo este asunto del accidente quiere que nos reunamos en la sala de juntas del hotel para discutirlo, amor si no resuelvo este asunto ahora, tendré que viajar a Francia a buscarlo y eso retrasaría nuestros planes de regresar a los Ángeles – explico.
Amor, no te preocupes, yo puedo irme en taxi…
No, como se te ocurre amor, tengo mi auto, que el chofer te lleve a casa…amor… solo… podrías esperarme despierta, y sin cambiarte de ropa – me miro sensualmente – tengo grandes planes para es vestido, te prometo que será cuestión de menos de 1 hora – pidió suplicante.
Claro que si amor, te estaré esperando – dije provocativamente.
Me acompaño hasta el auto y me beso sensualmente – pronto voy por ti princesa – dijo con ternura.
Ya de camino a casa me recosté sobre el sillón, la había pasado muy bien con Edward, la mayoría de las personas fueron muy amables y me divertí, quería ver como lucia mi maquillaje y busque mi bolso pero ¡sorpresa! No estaba, seguro lo había dejado en el salón, allí tenía mis credenciales y mi teléfono, así que no dude en pedirle al chofer que regresara.
Cuando entre al salón casi nadie se había retirado, todos bailaban y bebían o conversaban, intente buscar mi bolso pero no lo veía por ninguna parte, tal vez Edward lo había encontrado, así que pregunte por la sala de conferencias y solo había un empleado allí que me indico que la reunión se había cambiado a la suite presidencial en el tercer piso.
Me debatí entre ir a buscar a Edward o no, pero no me podía arriesgar a perder mi identificación y mis tarjetas de crédito así que subí en el elevador, cuando llegue a la habitación 305 que me indicaron toque la puerta y nadie respondió, no sé que me paso pero gire la perilla y estaba abierta la puerta, me asome pero había una especie de sala y entre, por un pasillo de la elegante habitación se veía una luz así que camine hacia allí asomándome… quien diría que lo que encontraría allí, me destruiría completamente.
Eran una enorme y elegante habitación con una cama enorme con sabanas de seda, junto a esta estaba un sillón de cuero café, donde estaba sentado Edward solamente con un par de bóxer por los cuales se notaba su excitación, sonreía y tenía los ojos vendados.
Mi amor, me estas desesperando, no sabes cuánto te he deseado toda la noche gatita – dijo excitado.
Junto a él había una escultural mujer con ropa interior de lencería, ella lo acariciaba mientras el gemía de placer.
Fue como si todo mi mundo callera sobre mi corazón, cuando vi quien era la mujer no pude más que soltar un grito ahogado, era Tanya…
Las lágrimas nublaron mis ojos y sin poder evitarlo salí corriendo de allí, sentí un dolor enorme en el pecho, sentía que me quemaba por dentro y moriría en cualquier momento.
Al salir azote la puerta con todas mis fuerzas, caminaba por inercia y no sé ni cómo llegue al primer piso, escuche como alguien me llamaba pero salí corriendo sin siquiera mirar, quería huir, arrancarme este vestido, que me consumiera el dolor, para ya no sentirlo.
¡Arranque, rápido! – casi le grite al chofer entre sollozos.
¿Está bien? – pregunto.
Que arranque le digo – grite desesperada.
Me obedeció y salimos rumbo a "la mansión Cullen", como… como me había hecho esto, Dios dolía, dolía infinitamente, después de todo lo que había hecho por el, después de dejar a mi padre por seguirlo, después de entregarme a él de mil maneras posibles… me destruía, mataba este amor, lo lanzaba por la borda, me engañaba con esa mujerzuela, y estaba segura de que no era la primera vez.
Sentí asco, un asco profundo de recordarlos allí, casi desnudos…y asquee de mi misma, porque si alguien me hubiese dicho que ellos eran amantes no lo creería, porque era tan estúpida.
Te odio Edward Cullen, te odio… por traidor – fue mi último pensamiento antes de desconectarme del dolor y asumir que todo había terminado.
hola queridisimas lectoras
lamento como siempre la espera, se que me querran asesinar pero ya saben lo dramatica que soy,
ademas prometo estar pronto por aqui! uff se ponen feas las cosas.
'¿ustedes creen que edward sea tan "perro"?
aww me duele que sufran asi!, pero ya no sere una mala escritora actualizare en menos de una semana lo prometo!
gracias por sus reviews, mientras mas leo mas me inspiro para actualizar pronto jeje!
las adoro de verdad! mil besos!
