Balder era incapaz de dejar de dar vueltas en su cama. Incontables gotas de sudor recorrían todo su cuerpo y unas vendas, ya bastante manchadas de sangre, ocultaban su torso y gran parte de su brazo izquierdo.
Apenas recordaba fragmentos de la batalla. Los gigantes de hielo los superaban en número, pero aún así tenían bastantes probabilidades de haber ganado la batalla. Pero no habían contado con que su enemigo tuviera un mago entre sus filas. En la primera persona que había pensado había sido en Loki, pero luego recordó que estaba luchando en su bando, de modo que lo descarto.
Dejo de pensar en eso cuando uno de los gigantes trató de atacarlo por la espalda. Venció al gigante, no sin esfuerzo, pero entonces vinieron más. Fue como si quisieran acabar con él a toda costa, como si él fuera el objetivo principal.
Uno de los gigantes logró herirlo, fue solo un roce, pero lo suficiente para distraerlo y que otro de los gigantes lograra herirlo más seriamente.
El filo del hacha se encontró con el pecho del asgardiano, atravesando su camisa y su cota de malla provocando una enorme herida que le recorría todo el pecho y se extendía hasta su brazo izquierdo.
La sangre empezó a brotar de la herida rápidamente.
Los recuerdos a partir de ese momento se tornaban confusos, recordaba que habían intentado atacarlo de nuevo y que alguien los había detenido, estaba casi seguro de que había sido una de las valkirias. Lo último que recordaba eran unos ojos verdes y una voz que le dijo que resistiera, que un príncipe de Asgard no debía ser abatido por un gigante de hielo.
Oyó la puerta abrirse e intentó enfocar la vista pero no pudo. Sintió que alguien se acercaba sigilosamente a él, de modo que intentó ponerse en guardia, pero no tenía fuerzas ni para eso.
-Mi señor Balder,- dijo una voz femenina a su lado- vengo a cuidar vuestras heridas.
Balder dirigió su mirada hacia el lugar de donde provenía la voz, pero lo único que vio fue una silueta femenina, que llevaba un vestido rojo y tenía el pelo rubio.
-Adelante-murmuró el con cierto esfuerzo, intentó incorporarse, pero necesitó la ayuda de la mujer para conseguirlo, y eso no le gustó nada. No es que fuera orgulloso, pero no le gustaba sentirse tan inútil como en aquel momento, no estaba acostumbrado a estarse quieto durante demasiado tiempo.
Ella empezó a quitarle las vendas, las vendas estaban demasiado pegadas por culpa de la sangre y le costo mucho retirarlas. Cuando terminó de quitarlas ella se quedó asombrada, la herida había dejado de sangrar pero aún tenía un aspecto bastante feo.
-¿Cómo te llamas?-preguntó Balder de repente. Ella se sorprendió por la pregunta, no esperaba que un hombre como Balder se interesara por el nombre de una mujer que apenas conocía.
-Me llamo Caelestis mi señor-dijo mientras comenzaba a extender una crema verdosa por las heridas de Balder. Él hizo un gesto de disgusto al notar la crema pero no se quejó. Caelestis era un nombre que le sonaba, quizá conociera a alguien que se llamaba así, aunque no podría asegurarlo en aquellos momentos.
-¿Estuviste en la batalla?-volvió a preguntar. Estaba realmente interesado, pero no en la mujer que se encontraba en su habitación, sino en la valkiria que le había salvado la vida, creía recordar que era rubia.
-Sí, yo era una de los magos que estuvieron en esa batalla.
-Maga-murmuró el para sí mismo-. Entonces no eres ella, no eres una valkiria.
-No mi señor, no soy la mujer que os salvó-Balder intentó enfocar más y vio sus ojos.
-No, sus ojos eran verdes, los tuyos son castaños-dijo con cansancio, volviendo a cerrar los ojos. Ella no pudo evitar reírse por lo bajo.-¿De qué te ríes?-preguntó algo molesto.
-No soy la mujer que buscáis-acabó de esparcir la crema y empezó a colocarle vendas limpias-. Pero la conozco.
Balder abrió los ojos sorprendido.
-¿La conoces?-preguntó sobresaltado.
-No deberíais hacer movimientos bruscos, la herida podría reabriese-apuntó ella intentando calmarlo. Balder se relajó un poco-. La conozco, ella es mi hermana.
-¿Tu hermana?
-Sí, ¿puedo preguntaros para qué la buscáis?
-Pues...-Balder se quedó pensativo un momento, ¿para qué quería verla? La verdad es que no estaba seguro, quería agradecerle que le hubiera salvado la vida, pero más allá de eso no tenía ni idea. Llevaba pensando en ella desde que había recuperado el conocimiento y ni siquiera conocía su rostro, solo sus agradecerle que me haya salvado.
-Comprendo-dijo mientras acababa de colocar las últimas vendas-. Ya he acabado, creo que debería marcharme.
-¿Podrías decirle que quiero verla?
-Lo siento, pero se ha marchado está mañana al territorio de las valkirias y no sé cuándo va a volver- se levantó lentamente y se dirigió a la puerta.
-Espera- Caelestis se dio la vuelta-. ¿Puedes decirme al menos como se llama?
-Hildr-contestó antes de cerrar la puerta de los aposentos de Balder.
Loki caminaba despacio por el helado suelo de Jotumheim. Su pelo negro, que se movía al son del fuerte viento, le tapaba la cara dándole un aspecto siniestro.
Caminó entre los gigantes de hielo que la miraban con escepticismo, ella había luchado en el bando contrario en la reciente batalla y ahora se encontraba allí como si fueran uno de ellos, aunque en teoría lo era, ninguno lo había considerado nunca uno más, solo un aliado conveniente en algunos momentos, pero ahora era aún peor. Su nuevo cuerpo no solo era raro, sino también inquietante.
Loki entró en una de las cuevas, estaba más decorada de lo que normalmente solían estarlo las cuevas de gigante de hielo, pero allí no vivía un gigante de hielo.
Cuando llegó a una de las estancias más ocultas de la cueva vio a una mujer de cabello oscuro vestida de un modo bastante sexy.
La mujer estaba sentada en un sillón de pieles, a su lado se encontraba un sillón igual que el que ella ocupaba y entre ellos se podía ver una pequeña mesa. Loki se sentó en el sillón vacío.
-Thor no está muerto-dijo pausadamente, sin mirar a la mujer. Ella soltó una pequeña carcajada.
-Tú tampoco has cumplido tu parte del trato, Loki- miró a Loki con sus ojos de color lavanda-. Me prometiste que después de la batalla tendría a Balder en mi poder, pero no es así-su expresión se tornó sombría-. Acabaré con la vida de Thor cuando Balder sea mío y solo entonces Loki.- Loki entornó los ojos, no le gustaba nada que su nueva aliada fuera tan impertinente, pero tenia que admitir que en aquellos momentos necesitaba a alguien como ella. Su magia podía ayudarlo a derrotar de una vez por todas a su hermano.
-Matar a Thor es más importante, Karnilla- dijo con un suspiro. Karnilla golpeó la mesa con la palma de la mano, cabreada.
-¿Por qué? Tus asuntos no son más importantes que los míos, si quieres que te ayude con tu pequeño problema -hizo una pausa para mirar la actual apariencia de Loki, dejando claro a que se refería-. Tendrás que jugar con mis reglas Loki, y si no te gusta...
-Como quieras,-dijo Loki, interrumpiéndola mientras se levantaba-. Pero sin mi no podrás llegar hasta tu fetiche Karnilla- ella se quedó pensando un segundo.
-Espera- dijo justo antes de que Loki abandonara la estancia-. Te ayudaré a matar a Thor, pero creo que atacar Asgard con un ejército de gigantes de hielo no fue una buena idea, además de poco efectivo, ni tu ni yo conseguimos lo que queríamos- Loki la miró.
-¿Y que propones?-preguntó con curiosidad.
-He oído que ahora eres la consejera de Balder, creo que podríamos usar eso en nuestro favor- Loki le dedicó una sonrisa.
-Eres perversa Karnilla.
-Los sé- dijo moviéndose en el sillón-. Bueno, ¿y qué se te pasa por la cabeza?- Loki se encogió de hombros.
-Un par de consejos acertados y Balder confiará plenamente en mí y entonces Thor empezará a creer de verdad que he cambiado. Podré empujar a tu fetiche hasta ti y Thor estará a mi alcance- los ojos verdes de Loki parecieron resplandecer-. Las dos saldremos ganando, aunque depende de ti sujetar a Balder, Karnilla.
-No te preocupes por eso- Karnilla sonreía-. No tengo ni la menor intención de dejar que escape.
Loki solo le dedicó una sonrisa como despedida. Después se dirigió rápidamente a la salida de la cueva.
Aquella visita la había divertido bastante. Karnilla pensaba que la necesitaba para llevar a cabo sus planes y que ella era la que mandaba en su asociación, no tenia ni idea de la sorpresa que se iba a llevar. Lo único que Loki quería de ella era poder usar su magia para recuperar todo su poder cuanto antes. No necesitaba el poder de Karnilla para recuperar su cuerpo y mucho menos para acabar con su hermano. Pero de momento necesitaba que ella siguiera creyendo que era importante en el plan. Cuando estuvo lo suficientemente lejos de allí para que nadie la oyera comenzó a reírse, esa vez no pensaba dejar que absolutamente nada saliera mal.
La puerta de la habitación de Balder volvió a abrirse, está vez la persona que atravesó la puerta fue Thor.
Balder abrió los ojos lentamente y sonrió al ver a su hermano.
-¿Cómo estas?- preguntó Thor en voz baja acercándose a la cama de él lentamente. Balder se incorporó un poco.
-Hecho polvo, ¿tengo pinta de estar bien?- dijo casi sonriendo.
-Veo que no has perdido el sentido del humor- Thor sonrió también-. Eso es bueno.
-Eso dicen- después Balder frunció el ceño-. ¿Cómo acabó la batalla?
-No creo que sea el mejor momento para hablar de eso, Balder
-Thor, necesito saberlo- insistió Balder.
-Bueno los gigantes de hielo se retiraron, pero hubo muchas bajas asgardianas, mañana habrá un funeral en honor de todos los guerreros caídos en batalla y el banquete nocturno de todos los días de la próxima semana será en su honor.
-Quiero asistir a ellos, tanto al funeral como a los banquetes- dijo mientras intentaba levantarse, pero Thor lo detuvo.
-No, aún no estas en condiciones de levantarte y menos de ir a ninguna parte, si quieres puedes asistir al último de los banquetes y solo si te encuentras lo suficientemente bien- Balder suspiró exasperado, no soportaba estarse quieto, todo el mundo le decía que debía quedarse en la cama y eso lo ponía realmente enfermo.
-Está bien- susurró-. Pero necesito que me hagas un favor.
-Claro, solo dime de que se trata.
-Necesito que encuentres a la valkiria, a la que me salvó en batalla- Balder cerró los ojos-. Quiero darle las gracias por lo que hizo- Thor lo miró durante un rato.
-Me han dicho que ha vuelto al territorio de las valkirias, y no creo que ninguna de ellas quiera abandonar su hogar, al menos hasta que acabe su guerra contra los demonios.
-Lo sé, pero realmente necesito verla, seguro que hay algo que se pueda hacer para traerla- Thor se quedó pensativo.
- Creo que tengo una idea, tú déjamelo a mí, podrás verla antes de que pase una semana, te lo prometo hermano.
- Gracias Thor- Thor asintió y se dispuso a salir de la habitación.
Bueno aquí os dejo el primer capítulo del fanfic, se centra bastante en Balder, pero bueno, es que él es el protagonista de la historia XD.
También quería presentar un poco a Hildr y a Caelestis, aunque Hildr no salga aún en la historia, en el próximo capitulo podréis conocerla^^, en cuanto a Caelestis, ella tiene su propia historia, que es anterior a está, así que no creo que salga mucho porque no quiero hacer mucho espoiler de su fanfic.
En los próximos capis también podréis leer sobre como Karnilla y Loki se aliaron, entre ellas y con los gigantes de hielo.
Karnilla es un personaje que nunca me ha caído bien pero he querido meterla en la historia porque tiene mucho pasado común con Balder.
Espero que os haya gustado el capítulo.
Muchas gracias a Valdemar por el comentario^^.
