Cap. 3 ¿Huérfano?

Un autobús atravesaba las enormes puertas del prestigioso instituto Sengoku, el cual era inmenso, las puertas principales, que en ese momento les daban la bienvenida eran de color negro y se levantaban como murallas hasta el tope de la pared, donde en la parte superior se leía con letras doradas: Instituto Sengoku, todo parecía en calma, menos dentro de cierto bus….

— Sal de donde estés Miroku— gritó Inuyasha hacia el aire, mientras buscaba a cierto pelinegro que se encontraba debajo del asiento de Kagome, rezando a todos los dioses que conocía para que su amigo no lo encontrara.

— Buda, te prometo que si me proteges no veré Play Boy los martes— susurraba mientras veía como Inuyasha se acercaba un asiento más.

—Ok, ¿los martes y jueves?—exclamó observando cómo cierto peli plata se aproximaba otro asiento.

— Los lunes, miércoles y viernes y es mi última oferta— murmuro ya algo enojado, pero luego su rostro se puso algo pálido y cerró los ojos con temor al ver frente a su cara las botas de su amigo.

—Quítate— ordenó el ojidorado hacia Kagome con el ceño fruncido.

—Mmmm, déjame pensarlo….NO—respondió con cierto enojo, aunque ella estaba escondiendo a Miroku intencionadamente por el simple hecho de que quería molestar a Inuyasha.

El ambarino ya un poco rojo de la rabia, la tomo del brazo y la intento levantar del asiento a la fuerza, pero ella puso toda su resistencia y al ver que no le ganaría en fuerza, tomo el respaldar del siento con su única mano libre y se impuso hacia adelante, precisamente hasta donde estaba Inuyasha y sin soltarse, le intento dar una patada en la cara, no muy fuerte pero si lo suficiente para hacer que él la soltara para poder esquivar el golpe con su antebrazo, luego de eso cada uno tomo distancia y se miro fijamente a los ojos hasta que…

—Sal Miroku, se que estas escondido como una rata bajo ese asiento— exclamó Inuyasha sin despegar su mirada de la de Kagome.

—Miroku salió, deje su mensaje después del tono, piiiii— contesto una vocecilla proveniente de abajo del asiento.

—Eres un cobarde— respondió Inuyasha

—Y tu eres un violento— contraatacó Miroku

—Y un grosero— intervino la voz de Kagome

—Así, pues tú eres un afeminado— dijo Inuyasha levantando más la voz

—Pero eso te encanta ¿no? — dijo Kagome

En ese momento el bus se detuvo y Miroku al ver que ellos dos estaban enfrascados en su propia pelea, se escabulló lentamente arrastrándose por debajo de su asiento para luego hacer lo mismo por todos los asientos y llegar a la puerta donde se encontraba su equipaje, para luego tomarlo y salir corriendo a toda velocidad, mezclándose con la multitud de estudiantes que descendía del bus.

—Estás loco— continuaba en la disputa Inuyasha, aunque cada vez más nervioso

— Y no puedes vivir sin mi ¿verdad?—comentó la azabache, mientras se acercaba un paso al ambarino.

—Ya quisieras— respondió el peli plata retrocediendo un paso, pero bajando un poco la voz, pues estaba muy nervioso.

—Admítelo, no puedes sacarme de tu cabeza— dijo mientras ya estaba cerca de Inuyasha

— ¿Qué haces?—susurró el ambarino, cuando lo sintió poner sus manos en su pecho

— ¿Por qué tan tenso Inuyasha? Acaso… ¿Te pongo nervioso? —le susurró cerca al oído.

—N..no..po..por supuesto que ..no—fue lo único que pudo articular el peli plata, el cual estaba muy pálido y sentía un ligero mareo…..

— ¿Por qué me siento así?...un momento, me siento débil, en el camino tuve algo de nauseas y ahora estoy un poco mareado eso solo puede significar que…!ESTOY EMBARAZADO! —concluyó en sus pensamientos Inuyasha, comenzando a hiperventilar por su gran descubrimiento.

— ¿Oye, estás bien? —dijo Kagome algo preocupada al ver a Inuyasha demasiado pálido, con los ojos abiertos a más no poder y respirando demasiado agitado, casi parecía como si en cualquier momento le iba a dar un ataque al corazón…

En ese momento Inuyasha bajo la mirada hasta su abdomen y se tocó con una mano para luego murmurar fuera de sí — ¿Quién es el padre?...¿cómo pudo pasarme esto? —a todo eso Kagome lo miró algo asustada y se alejó unos pasos.

— ¿Estás drogado? —fue lo único que se le ocurrió preguntar a la azabache, pues no encontró ninguna otra respuesta a su extraño comportamiento.

—Cállate, ¡!¿Por qué nadie me comprende? —gritó totalmente alterado el ojidorado.

Kagome ante esa reacción lo único que pudo hacer fue darle una cachetada con todas sus fuerzas, para ver si regresaba en sí y de paso para desquitarse un poco con la vida…

—Reacciona—le gritó mientras lo zarandeaba violentamente.

— ¡¿Por qué diablos me golpeaste? —le reclamó un furioso Inuyasha.

—Porque estabas loco, lo único que te faltaba era comenzar a llorar gritando ¡!¿donde están mis hijos?—le respondió Kagome con una sonrisa de burla.

Entonces se hizo un silencio muy denso hasta que luego de 5 minutos Inuyasha dijo — ¡Feh! — y Kagome sintió como una gotita de sudor le resbalaba por la sien.

—Hey, ustedes dos bájense, tienen que estar formados en la cancha principal en diez minutos—ordenó el chofer, mirándolos un poco desconcertado al percatarse de que eran los únicos en el bus, y que parecían haber ignorado su advertencia…

—Si— dijeron al unisonó, mientras se daban la espalda para tomar su respectivo equipaje, pero con expresiones muy diferentes, por un lado estaba Kagome, intentando no soltar una carcajada y por el otro estaba Inuyasha más pálido que un fantasma, repitiéndose en su mente: soy un hombre, los hombres no se embarazan, yo soy el macho entre los machos, todas se mueren por mí, soy irresistibl…

—Quítate, me estorbas el paso—le dijo Kagome interrumpiendo sus pensamientos.

Primero salió Kagome e Inuyasha iba detrás entonces se percato de que Kagome llevaba en una mano una maleta mediana y en la otra una maleta muy pequeña…

—Es extraño que haya traído tan poco equipaje, considerando que esto es un internado—pensaba algo confuso Inuyasha, mientras llevaba tras de sí una maleta enorme de viaje y otra pequeña sobre esta.

Una vez que ambos se bajaron del bus, observaron que a su alrededor no había nadie, solo alcanzaron a escuchar la voz de unos chicos que estaban corriendo ya muy por delante de ellos, pero iban gritando —A los últimos tres los castigarán—

Los dos se los quedaron viendo hasta que desaparecieron de su campo de visión y luego de quedarse ambos como estatuas, reaccionaron tomando sus cosas y corrieron en dirección hacia donde se perdieron los chicos, Kagome iba adelante puesto que su equipaje era más liviano, pero Inuyasha no se quedaba tan atrás.

—Te voy a ganar—le grito Kagome a Inuyasha, retándolo para ver quien llegaba primero.

—En tus sueños—dijo mientras tomaba la delantera.

Kagome se sorprendió de que pudiera correr tan rápido y se dio ánimos mentalmente para poder ganarle, pero por más que lo intentaba Inuyasha le estaba sacando mucha ventaja.

— Ja ja, eres muy lento— dijo y para burlarse se dio la vuelta y comenzó a correr de espaldas.

—Usshh, eres un idiota! —le gritó corriendo aun más rápido.

Inuyasha al ver que acortaba distancia se dio la vuelta, pero se golpeo la cara con la rama de un árbol, cayendo al piso con su equipaje encima.

—jajajajajaja, eso te pasa por imbécil, nos vemos luego— le dijo entre risas mientras lo adelantaba por su costado.

El ambarino primero estaba aturdido pero al escuchar ese comentario, se puso en pie lo más rápido que pudo y continuo corriendo, manteniendo en su mente el único objetivo de llegar antes que Kagome.

Por fin luego de correr y llegar a la cima de una pequeña colina pudieron divisar en su totalidad la cancha principal, esta era enorme y en ella estaban formados todos los de ingreso en columnas frente a un superior respectivamente, al ver a todos ya formados y movilizándose, entraron en pánico y siguieron corriendo, ambos con un pensamiento:

— Ya casi llego—pero de repente fueron interceptados por un hombre alto, tez blanca, cabello negro ondulado, unos ojos de color ocre y una sonrisa algo siniestra…

—Alto estudiantes, ustedes son los últimos y merecen un castigo—afirmo mirándolos.

—Síganme—ordenó, a lo que Inuyasha y Kagome no tuvieron elección.

—Esto es tú culpa, idiota—le susurro Kagome al peli plata

—Feh, tú fuiste el entrometido en todo esto— le contesto mirándolo con algo de resentimiento.

—Es cierto, eso era asunto de Inuyasha y Miroku, supongo que el torpe proxeneta tiene razón, pero ahhhhhhhh, lo detesto—pensó Kagome muy molesta

Siguieron a su superior hasta que llegaron al extremo de cancha, donde se encontraron con un Miroku y su sonrisa de idiota sentado en las gradas, sobándose la mejilla la cual por cierto estaba roja y algo inflamada.

—En vista de que ustedes son los últimos tres, por desobedientes tendrán que compartir un departamento muy peculiar, jajaja—pronuncio con algo de sorna.

—Un momento, porque desobedientes, es decir somos nuevos y nos perdimos es todo —dijo Kagome mirándolo con ojos desafiantes, ese tipo no le caía nada bien—Además quien es usted para decidir si tenemos que compartir habitación o no, en esta institución las habitaciones son individuales—agregó con más confianza, pero por dentro estaba muy nerviosa, porque no quería compartir habitación con ellos, en especial con Inuyasha, eso significaría la ruina de sus planes.

—Para su información yo soy el Rector Naraku—dijo algo molesto—Pero que chico tan insolente—pensó, pero luego se le ocurrió un gran plan.

—Nombre—le pregunto directamente a Kagome, esta algo insegura y un poco pálida respondió—Kagome Higurashi—

Ante la mención de este nombre Naraku amplio un poco sus ojos, pero de inmediato oculto su sorpresa, después de todo los Higurashi habían sido los que aportaban con la mayoría de los donativos para ampliar la institución, pero luego recordó la insolencia de Kagome, por lo que siguió en marcha su plan.

—Vaya, el hijo de Higurashi, pues bien le informo que yo pongo las reglas—respondió el director.

—Admita que cualquier castigo que nos ponga es injusto, además nadie nos dijo nada de llegar primeros o algo por el estilo—exclamo con un ligero frunce en su rostro.

Luego de este comentario Miroku se acercó disimuladamente hacia Inuyasha y Kagome y les susurró —Mientras ustedes estaban peleándose, el chofer dijo que teníamos que llegar lo antes posible o que nos atengamos a las consecuencias— comentó algo nervioso, a lo que ambos le lanzaron miradas asesinas por el comentario tan inapropiado en ese momento.

—Ya escucho a su compañero y por su atrevimiento usted cumplirá solo este castigo—agregó con voz severa.

—Sabe director, a pesar de todo, no creo que a sus padres les agrade la idea de que a su hijo se le imponga un castigo en el primer día, por una falta tan pequeña—intervino Inuyasha, aparentemente tranquilo.

—Lástima que Higurashi sea huérfano—dijo el director mientras miraba con sorna a Kagome, la cual no soporto su mirada venenosa y bajo la mirada.

Inuyasha y Miroku se sorprendieron mucho ante su comentario y no supieron que hacer en tal situación, ambos planeaban decir algo pero fueron interrumpidos…

— ¡Quién diablos le ha otorgado el permiso para hablar de MIS padres! — gritó Kagome roja de la rabia, para el asombro de todos los presentes—Usted solo es un director de cuarta y le prohíbo que siquiera los mencione, ¡me escucho! —terminó de decir mientras se acercaba y lo miraba con odio.

—Pero que insolente, esta es una institución de prestigio y aquí aprenderá a modales quiera o no—comento Naraku levantando la voz, para luego dirigirse hacia Inuyasha y Miroku—Tomen sus cosas y vayan a buscar una habitación—ordenó mientras tomaba el brazo de Kagome fuertemente y lo arrastraba muy lejos de las canchas.

— ¿Qué castigo crees que le dé? —le murmuro Miroku algo asustado, pero lo único que recibió fue un silencio abrumador.

—Kagome, yo nunca imagine que él fuera huérfano, y a pesar de todo lo que le he dicho nos defendió a todos—pensaba Inuyasha, con un gran sentimiento de culpa, porque Naraku se lo llevó y el no hizo nada más que observar.

Continuará…

Ahome Hinata: bueno somos de países vecinos, aunque yo si sopeso la posibilidad de ser un alíen jajajaja, muchas gracias por dejarme un review y espero te haya gustado este capitulo

AkAnEyRaNmA: será un honor leer tu fic, y muchas gracias por comentar n_n

Alabama: me alegra que te haya gustado, y feliz año nuevo para ti también

Es un gusto que les guste el fic, muchas gracias a todos los que dejan reviews como:

KokoroNat , Nigma-E , aya-pame-kagxinu , xLittleRed , InuGirl4ever12 , Angelig , , Mizune-mei , Aika Kuso

Les deseo unas felices fiestas a todos!