Hola, pues aquí os traigo un nuevo capitulo. Espero que os guste y, por favor, dejad un comentario, sólo tardareis un segundito y a mi me animaria muchisimo saber vuestra opinión.
Cap4
-"Es persistente, en eso no ha cambiado"- murmuró Anne para sí, cuando vio bajar a Derek de un coche negro que acababa de aparcar delante del suyo.
Bajó del vehículo no muy segura de qué hacer. Le había dado muchas vueltas a si debía o no acceder a su petición. Había pasado parte de la noche despierta pensando en ello sin llegar a ninguna decisión. No le gustaba usar su raro sexto sentido para inmiscuirse en los sentimientos de otras personas. Poder hacerlo no le daba derecho a hacerlo. Tenía su lección muy bien aprendida. Pero él había insistido en que era importante… y no había sido idea suya, sino de Laura. Si hubiera sido ella quien se lo hubiera pedido, cuál habría sido su respuesta?
Alzó la vista hacia el hombre lobo y sin quererlo su vista se posó en el coche junto a éste. Un camaro negro…
-"Vaya, mientras tú te has hecho mayor, él se ha hecho joven"- comentó, señalando al vehículo, haciendo referencia a que éste no se parecía en nada al destartalado viejo camaro azul que solía compartir con su hermana.
-"No es el mismo coche"- se limitó a medio gruñir él, observándola acercarse.
-"No lo habría dicho nunca"- murmuró ella mientras se paraba a su lado, preguntándose qué le habría pasado a su sentido del humor.
-"Has pensado en lo que hablamos ayer?"- dijo él. Anne asintió. Él alzó una ceja para que elaborara. Ella se encogió de hombros para que elaborara él. -"Y bien?"- cedió él al fin.
-"Sólo haré esto una vez"- le dijo, alzando un dedo ante ella. -"si no obtenemos el resultado que esperas, mala suerte."-
Él asintió, algo más relajado ahora que ella había accedido. Con un gesto le indicó que subiera al coche.
-"Esto va a ser divertido"- la escuchó murmurar mientras se sentaba en el asiento del copiloto. Derek ignoró su comentario y puso el vehículo en marcha.
Condujo durante quince minutos en completo silencio. La radio estaba apagada y ella no hizo ademán de empezar una conversación. La miró de reojo sólo para comprobar que seguía allí, absorta en sus pensamientos, mirando por la ventanilla.
Notaba que estaba nerviosa, su pulso más acelerado de lo habitual, y algo incómoda. Lo que no tenía claro era si eso lo provocaba él o su petición. No le hubiera extrañado si se tratara de lo primero, nunca había sido muy amigable con ella.
Unos minutos más tarde paró el coche frente a un amplio edificio de grandes ventanales. En la puerta de entrada había un gran letrero en el que se podía leer: Beacon Hills Hospital – Long Term Care Facility.
Anne le miró sorprendida mientras bajaba del vehículo. El día anterior no había entendido del todo cuando Derek le dijo que esa persona podía no ser capaz de hablar. Ahora empezaba a tener una idea de qué se trataba.
-"Vas a contarme que hacemos aquí?"- le preguntó, caminando a su lado.
-"Laura te llamó desde aquí"- respondió Derek, abriendo la acristalada puerta y dejándola entrar primero. La guió por un blanco pasillo hasta una de las habitaciones en la que había un hombre sentado en una silla de ruedas. En los cuarenta, delgado, cabello castaño y ojos claros, pero lo que mas destacaba de su aspecto era la quemadura que le cubría el lado derecho de la cara.
-"Quién es?"- le preguntó, volviéndose para ver como Derek cerraba la puerta de la habitación.
-"Mi tío, Peter Hale"- Cuando sus ojos miraron hacia el inmóvil hombre su expresión cambio, por primera vez mostró algo de emoción, algo de pena mezclada con rabia y culpabilidad. Anne estuvo tentada de tocarle para verificarlo, pero se contuvo. -"Fue el único que sobrevivió al incendio"- continuó él sin mirarla -"Está así desde entonces"-
La escuchó moverse algo incómodo. -"No sé exactamente como esperas que te ayude"- Él se volvió para mirarla. -"No soy médium, ni leo la mente. Eso suponiendo que haya algo que leer, puede que ni siquiera nos oiga."-
Derek negó con la cabeza. No iba a aceptar que le dijera que su tío estaba perdido para siempre. Era toda la familia que le quedaba.
-"Aún en el caso de que funcione, no es como si pudiera leer sus pensamientos y darte frases completas, serán solo emociones"- continuó ella.
-"Eso es mejor que nada"- le dijo, mientras colocaba a su tío frente a la cama y se sentaba sobre ésta delante de él.
Anne suspiró, no muy segura de que esto fuera a salir bien, y se sentó al lado de Derek. Algo insegura, alzó su mano derecha y la acercó al enfermo. Dudó un par de segundos antes de decidirse a tocar levemente una de sus pálidas manos.
Derek la observó en silencio como miraba los ojos vacíos de su tío mientras rozaba su piel con dos dedos. Poco a poco cubrió el dorso de su mano con la suya y cerró los ojos. -"Algo?"- preguntó él.
Ella siseó antes de abrir los ojos y retirar su mano. -"Vale, tenemos un ganador."- dijo, mirando al joven hombre lobo a su lado. Derek alzó ambas cejas esperando algo más de información, la vio dudar un segundo antes de seguir. -"Hay mucho dolor y rabia ahí dentro"- dijo al fin, restregándose la palma de la mano contra la tela del pantalón distraídamente. -"No es el mejor de los sitios donde vivir."- Ladeó la cabeza. -"La buena noticia es que parece que sí puede oírnos"- continuó algo más decidida. -"Cuando has hablado he sentido otra emoción, ha sido sólo un segundo, un destello, no he captado bien qué era"-
Derek asintió y apoyó su mano sobre la de su tío. Lo sabía, lo sabía. No estaba sólo.
Anne le observó en silencio, sintiéndose algo incómoda de nuevo. Esa era una situación bastante personal y ella se sentía como una intrusa en esa habitación de hospital.
-"Mmm"- intentó llamar la atención de Derek. -"Cómo lo vamos a hacer?"-
Él soltó la mano de su tío antes de responder. -"Yo le iré haciendo preguntas y tú me dices lo que siente, vale?"- Su expresión había cambiado por completo. Ya no era fría ni tenía ese aura que intimidaba a su alrededor. Ahora realmente aparentaba su edad. Era la primera vez que le dejaba ver a través de su fachada.
-"Preparada?"- le dijo, sacándola de sus pensamientos.
-"Las preguntas tendrán que ser lo más específicas posibles."- le dijo. Cuando vio que él asentía, volvió a poner su mano sobre la del enfermo. -"Dale"-
Derek respiró hondo antes de comenzar. -"Tio, sé que puedes oírme"-
Esta vez Anne captó mejor la emoción que la voz de Derek generaba. -"Afecto"- susurró, no demasiado alta por no interferir en la conversación, pero lo justo para que los oídos de Derek lo escucharan.
-"Laura ha muerto"- dijo éste, directo al grano.
-"Pena"- susurró Anne.
-"Volvió a Beacon Hills buscando respuestas y alguien la mató"-
-"Rabia"- escuchó decir a Anne.
-"Sé que ella vino a verte"- continuó Derek. -"Te dijo si había descubierto algo?"-
Anne negó con la cabeza. -"Demasiado general"- se quejó.
-"Descubrió Laura algo más del incendio?"- reformuló su pregunta.
-"Sólo dolor"- susurró ella.
-"Sabía quien lo había provocado?"- siguió él.
-"Más dolor"- dijo ella de nuevo.
Derek suspiró molesto, viendo que su tío no parecía cooperar demasiado con el tema del incendio o las intenciones de su hermana, así que decidió cambiar de tema.
-"Hay un hombre lobo en la zona que ha atacado a varias personas. Es un Alpha sin manada. Sabes si había alguien más como nosotros en la ciudad?"- preguntó.
Anne frunció el ceño. -"Juraría que eso ha sido culpa pero ha sido sólo un momento"-
Derek se animó, parecía que había dado en el clavo y su tío sí estaba al tanto del asunto del Alpha. -"Es alguien que conocemos?"-
-"Otra vez… Sí, parece culpa y algo más…"- murmuró ella.
-"Está relacionado con nuestra familia?"- siguió Derek con su batería de preguntas. Al ver que Anne asentía, continuó, temiendo la respuesta a su siguiente pregunta. -"Alguien más sobrevivió al incendio?"- dijo al fin. Y si esas muertes las había provocado alguien de su familia?
Vio como Anne se echaba hacia delante, acercándose más a su tío y ponía una segunda mano sobre la de éste. Sus ojos cerrados con fuerza, sus labios apretados en una fina línea, su mente concentrada en captar esa emoción que se le escapaba. De pronto, abrió los ojos de golpe y apartó las manos de su tío como si su contacto le quemara. Escuchó como su corazón se aceleraba y su respiración se trababa en su garganta.
Un latigazo de dolor, extrema agonía, había cruzado la mente del hombre en el momento en que más concentrada estaba, y por tanto, más vulnerable era y no le había dado tiempo a bloquearla. Intentó respirar, cogiendo grandes bocanadas de aire, pero los pulmones le quemaban… y también las manos. Las movió rápidamente para intentar quitar esa sensación. -"Joder, joder"- repetía.
-"Estás bien?"- Escuchó que Derek le preguntaba. Volvió la vista hacia él y se asustó al ver lo cerca que estaba.
-"No me toques, no me toques."- le dijo, medio histérica, intentando alejarse de él. Por desgracia la cama no era tan grande como a ella le habría gustado. Intentó ponerse en pie, pero sus piernas no la sostuvieron.
Con un acto reflejo, al ver que ella iba a caer al suelo, Derek alcanzó su mano. Anne le miró asustada. Y él lo sintió, lo mismo que sentía ella, lo que sentía su tío. Un latigazo de dolor le recorrió el cuerpo cortándole la respiración. Anne le soltó y el dolor desapareció. Aún así, necesitó unos segundos para recuperarse.
-"Lo siento, lo siento"- decía ella, sentada en el suelo, a los pies de la cama.
-"Qué ha sido…?"- preguntó, poniéndose en pie y acercándose a ella. Se arrodilló ante la chica y puso una mano sobre la tela de la chaqueta que le cubría el hombro.
Anne alzó la vista, algo más calmada, pero frotando con fuerza ambas manos contra sus pantalones. -"Si no estuviera catatónico, te diría que lo ha hecho expresamente"- Él la miró sorprendido. -"Ha sido como intentar escuchar un sonido lejano y que, de pronto, alguien te grite en el oído"- le explicó ella. -"No estaba preparada."- Derek asintió, conocía esa sensación. Miró a su tío preocupado. Lo había hecho expresamente? Había algo que no quería que él descubriera?
-"No sé si esto te ha servido de algo"- la escuchó decir y se volvió hacia ella. -"pero no pienso volver a tocarle."- sentenció con un tono que no dejaba lugar a negociación.
Derek asintió, tampoco podía pedirle más en el estado en el que estaba. Su pulso aún estaba acelerado y notaba como sus manos temblaban levemente.
-"Te llevaré a casa"- dijo, mientras la ayudaba a levantarse.
El camino de vuelta se les antojó más largo a ambos. Derek miraba de reojo a la chica a su lado. Ya estaba más tranquila, aún así parecía preocupada. Anne miraba hacia la carretera sin prestar mucha atención a lo que veía. Estaba cansada. Las actividades de esa tarde la habían dejado agotada. No estaba acostumbrada a usar su habilidad de esa manera. Suspiró e intentó reacomodarse en el asiento. Lo último que quería era quedarse dormida en el coche con Derek a su lado.
Le miró de reojo. Su expresión volvía a ser fría. Esa aura intimidante había vuelto a él nada más salir de la habitación de su tío y había fulminado con la mirada a todas las personas con las que se había cruzado en el pasillo. Sus barreras estaban otra vez alzadas, dejando al resto del mundo fuera. Incluida a ella. Y eso le molestó. Había visto que no siempre era así. Con su tío había sido cálido, y de su pequeño ataque de histeria, la había ayudado a recomponerse pacientemente, casi había sido agradable con ella. Y ahora volvía a ser el señor mirada fría. Por algún motivo eso estaba haciendo que se enfadara.
-"Gracias"- le escuchó decir, sin emoción en la voz. Anne le miró, pero él no se volvió hacia ella, su vista fija en la carretera. Eso aún la hizo enfadar más y, sin poder contenerse, contestó: -"No lo he hecho por ti"- Eso sí hizo que la mirara. -"Lo he hecho por Laura. Además no te va a salir gratis."-
Él volvió a mirarla, serio, y le indicó con un gesto que siguiera hablando.
-"Quiero que me contestes a una pregunta"- dijo ella. -"Y quiero la verdad."-
Él centró su atención en la carretera unos segundos, antes de asentir brevemente. Después de todo lo que había pasado esa tarde, se lo había ganado. -"Dispara"-
-"Qué fue lo que le dijiste a Laura?"- preguntó. Derek la miró sin comprender a qué se refería. -"Cuando ella decidió que debíamos dejar de ser amigas, sé que tú tuviste algo que ver."- le aclaró. -"Así que, qué le dijiste?"-
Él se encogió de hombros. -"La verdad"- dijo, simplemente, la vista en la carretera frente a él.
Anne rió sin humor. -"La verdad es subjetiva a cada persona. Es sólo una versión de los hechos. En este caso, tú versión"- le espetó.
-"Mi versión fue bastante fiel a los hechos."- le respondió él, molesto.
-"Seguro"- murmuró ella, deseando llegar a casa cuanto antes.
Era una tradición anual. Los gemelos O'Brien celebraban su cumpleaños invitando a buena parte del instituto a su casa. Esta parecía más una mansión de dos plantas con un gran jardín. Esa era una fiesta que nadie quería perderse, y de la que luego se hablaba y cotilleaba durante semanas.
Anne, intentaba abrirse paso entre la multitud, con un vestido granate que le llegaba un poco por encima de las rodillas y con un ribete negro en la cintura como único complemento. Se sentía un poco fuera de lugar allí. Nunca se había sentido muy cómoda con vestido. Alzó la vista y buscó desesperada al grupo de amigos con el que había ido a la fiesta. Dónde se habían metido? Se había separado un momento, sólo unos segundos, para servirse un refresco y los había perdido de vista. No sólo eso, sino que estaba rodeada de gente que no conocía de nada. Cuando empezaba a plantearse la posibilidad de haber sido misteriosamente teletransportada a un universo paralelo en el que aparentemente no tenía amigos, consiguió ver a alguien que le resultaba familiar.
Esquivando chicos excesivamente alegres, consiguió llegar hasta la puerta del jardín. Desde allí vio como Derek se apoyaba contra su coche. Las manos en los bolsillos de su chaqueta y la cabeza levemente inclinada, parecía que olisqueaba el aire. De pronto, vio como el muchacho se ponía tenso y daba un paso hacia atrás. Un vehículo todoterreno había parado frente a él y de éste habían bajado tres personas que ella no conocía.
Dos de ellos eran hombres y se quedaron junto al vehículo mirando al adolescente intimidantemente. El tercero era una mujer joven, alta y esbelta, con una bonita melena castaña clara. Ésta se había acercado algo más a él y hablaba mientras le sonreía. Pero a Derek no debía gustarle mucho lo que le decía, ya que apretaba sus manos con fuerza y miraba a la mujer con una expresión fría y agresiva que Anne no le había visto nunca.
Eso no tenía muy buena pinta, pensó, mientras volvía la vista a la habitación llena de gente intentando encontrar a Laura. La buscó, desesperada, pero había tanta gente que no lograba distinguir todas las caras. Se subió a una mesita cercana, cogiéndose la falda con fuerza para evitar que uno de los chicos cercanos se la levantara.
-"Que no estamos en el parvulario"- le dijo, antes de darle un rodillazo con la suficiente fuerza para que el chico captara la indirecta y la dejara en paz.
Volvió a escudriñar la habitación. Nada, ni rastro de Laura ni de los demás. Joder, donde se habían metido? Se giró hacia el jardín para ver a la sonriente mujer más cerca de Derek y éste aún más tenso. -"Mierda"- murmuró, antes de bajar de la mesita de un salto y salir corriendo al jardín.
-"Derek, va todo bien?"- le dijo, cuando estuvo a unos pasos de ellos.
-"No te acerques"- le respondió él, sin mirarla, con un tono de voz frío e imperativo que no le había oído nunca antes. Se paró de golpe, algo asustada, a un par de pasos de él.
-"Vaya"- la joven mujer sonrió ampliamente. -"Si ha venido con su novia"- dijo, moviendo sus claros ojos del adolescente a la chica. -"Es bastante mona"- añadió, antes de dar un paso hacia ella. Paso que Derek imitó, quedando entre las dos mujeres.
Ese gesto hizo reír a la mujer. -"Si que somos protectores, eh? Debe ser cosa de familia, o debería decir, de manada?"-
Derek volvió a apretar los puños con fuerza. Anne pudo notar que los músculos de su espalda y piernas estaban completamente tensos, preparados para reaccionar en cualquier momento.
-"Derek…"- susurró Anne, dando un paso hacia él.
-"Vuelve dentro"- le medio gruñó él, girándose levemente. Anne dio un paso atrás, juraría que sus ojos habían tomado un color azul eléctrico por un segundo.
La mujer frente a ellos volvió a sonreír. -"Vaya, vaya, vaya. Así que tu amiguita no conoce tu secretito"- dijo, divertida, dando otro paso hacia Anne. Gesto que volvió a imitar Derek, volviendo a quedar entre ellas.
-"No te preocupes, no voy a desvelarle la sorpresa."- continuó la mujer. -"Aunque sin duda disfrutaría viendo tu cara cuando por fin lo descubras"- añadió, fijando sus ojos claros nuevamente en la chica. -"Dime, Caperucita, en quien confiaras entonces, en el leñador o en el lobo?"-
Anne no entendió en aquel momento el motivo por el que ese comentario provocó las risas de sus dos compañeros y llevó a Derek a un nuevo nivel de rabia. Anne pudo sentirlo, a unos centímetros de ella, como la rabia recorría sus venas y, sin pensarlo, cogió su mano.
Derek se sintió algo más tranquilo casi de inmediato. Ya casi no podía contener su rabia y había estado al borde de la transformación. Lo que habría sido desastroso delante de los cazadores y una casa llena de gente.
La mujer volvió a centrarse en él. -"Dile a tu padre que os estamos vigilando, siempre."- su tono había sido frío, casi letal. La sonrisa había desaparecido de sus labios, ahora parecía realmente amenazadora. Se alejó de ellos sin darles la espalda en ningún momento. Subió al coche y, tras un último vistazo a Derek, se marcharon.
Anne respiró algo más tranquila al ver que se marchaban. Esa mujer le había puesto los pelos de punta. Notó que aún sujetaba la mano de Derek y la soltó un poco incómoda. No entendía ni porque le había dado la mano en primer lugar.
Derek notó como la poca calma que le quedaba desaparecía. Notaba como la rabia volvía con más fuerza y le pedía que se transformara. Apretó las manos, pero no fue suficiente. Es un intento por librarse de esa sensación de ira e impotencia que sentía, avanzó hacia los contenedores de basura cercanos y empezó a golpearlos con fuerza. Cómo se atrevían esos cazadores? Cómo se atrevían a ir hasta allí a amenazarles? Quién se creían que eran?
Anne le miró asustada, nunca le había visto comportarse así. Se acercó a él, preocupada por su estado. -"Derek"- le llamaba, mientras intentaba parar alguna de sus manos y evitar que siguiera golpeando a los indefensos contenedores. Finalmente consiguió alcanzar una. -"Derek"- volvió a llamarle.
Él escuchó su voz y, de pronto, notó como una calma absoluta lo envolvía. La miró, sorprendido y algo atontado.
-"Te encuentras bien? Quién era esa gente?"- le preguntaba ella, a la vez que presionaba su mano. Durante unos segundos sintió el impulso de responderle, de contarle todo lo que sabía sobre esas personas. Bajó la vista a sus manos… -"Qué haces?"- medio gritó, antes de soltarse bruscamente. En ese momento notó como su furia volvía de nuevo. Qué le había hecho?
-"Cómo has hecho eso?"- le espetó furioso.
-"No he hecho nada"- respondió ella, retrocediendo un paso, algo atemorizada por su reacción.
-"No te creo"- le siseó él, acercándose amenazadoramente.
-"Que no he hecho nada"- volvió a repetir ella. Derek la miró unos segundos incapaz de distinguir si le estaba diciendo la verdad. Al ver que ella se movía hacia él, se alejó con un rápido paso. -"No me toques"- le gruñó -"Y no vuelvas a usar esa mierda conmigo"- sentenció, la rabia tomando lo mejor de él.
Anne le miró dolida. Cómo se atrevía a decirle eso? Ese imbécil, por ella podía seguir golpeando los malditos contenedores hasta que se le cayeran las manos.
-"Derek, que ocurre aquí?"- apareció Laura en ese momento, cogiendo a su alterado hermano por el brazo y obligándole a alejarse de la otra chica.
Derek echó un vistazo a Anne para asegurarse que estaba lo suficientemente lejos y no podía oírles, antes de responder.
-"Kate Argent. Esa mujer ha estado aquí"- gruñó.
La expresión de Laura cambió a una de extrema preocupación. Ahora entendía el estado de su hermano. Esa mujer había estado acosando a su familia durante las últimas semanas.
-"Ha dicho algo?"- Sus ojos desviándose brevemente hacia Anne.
Derek captó la indirecta. Quería saber si había dicho algo que hiciera sospechar a Anne de su secreto. -"No"-
-"Bien"- suspiró algo más tranquila. -"Sube al coche. Nos vamos"- le dijo en un tono que era más una orden que una sugerencia. Luego se dirigió hacia su amiga.
-"Quién era esa gente?"- le preguntó ésta cuando la tuvo cerca.
Ella alzó una mano para hacerla callar. -"Tenemos que irnos. Derek no se siente bien."-
Anne la miró sin acabar de creerla. -"Pero…"-
Laura volvió a alzar su mano. -"Te llamaré mañana, vale? Ahora vuelve dentro."- Y con un golpecito se despidió de ella. Anne la observó alejarse algo desconcertada y sin saber qué pensar por lo que acababa de pasar.
Laura se dirigió hacia su coche. Derek ya la esperaba dentro y se marcharon. Miró a su hermano sentado a su lado, parecía algo más calmado.
-"Qué quería la cazadora?"- le preguntó, desviando la vista de la carretera un segundo para mirarle.
Él se encogió de hombros. -"Os estamos observando. Vigilad vuestras espaldas. Lo de siempre…"- respondió sin ganas. Vio como Laura apretaba el volante con fuerza algo enfadada. Ya no eran unos niños. Se daban cuenta que esa situación con los cazadores estaba llegando a limites insostenibles.
Guardaron silencio durante unos minutos más. Un pensamiento rondaba la mente del chico, pero no sabía como planteárselo a su hermana. Dudó un par de minutos más antes de hablar.
-"Sabes que Anne no es como los demás"- dijo sin rodeos, la delicadeza nunca había sido una de sus cualidades. Laura desvió la vista para mirarle y simplemente asintió. Entonces, su hermana también lo había notado. -"Si lo sabias, por qué te hiciste amiga suya?"-
-"No me di cuenta hasta unos meses después de conocerla. Además, no es para tanto. Ella ni siquiera entiende lo que le pasa."- dijo, quitándole importancia.
-"Es peligrosa"- se quejó Derek.
Laura soltó una carcajada. -"Que va a ser peligrosa…"-
-"Pasa mucho tiempo con nosotros, contigo. Tarde o temprano notará algo raro en ti"- continuó Derek. -"Qué pasa si te descubre?"-
Ella le miró algo molesta. -"Hay otros que saben lo nuestro."- se defendió.
-"Sí, y o son miembros de nuestra familia o cazadores."- le dijo su hermano más serio. -"La situación ya es lo suficientemente complicada sin ella de por medio."-
-"Pero es mi mejor amiga"- se quejó ella.
-"Es un punto débil"- siguió él. -"Cuánto crees que tardaran los cazadores en hacerla su objetivo si sospechan que sabe algo? Cuánto crees que tardaría ella en delatarnos?"-
-"Pero… "- negó Laura con la cabeza. Al mirar a su hermano se dio cuenta que él ya tenía decidido lo que había que hacer para solucionar esa situación. -"Es mi mejor amiga"- volvió a repetir ella.
-"Entonces, no la metas en esto."- le dijo, sintiéndose mal por su hermana.
Laura no la llamó en todo el fin de semana, ni le cogió el teléfono, ni contestó a sus quince mensajes. Y por si fuera poco, la había estado evitando todo el día. Se sentó en el banco del vestuario mientras se secaba el pelo con una toalla. No tenía muy claro qué estaba pasando. Se deshizo de la toalla, se puso una camiseta y se sentó de nuevo para ponerse las deportivas.
-"Ey"- escuchó que alguien la saludaba. Alzó la vista y vio a Laura sentarse a su lado.
-"Ey"- dijo ella sonriendo, pero al ver la expresión tan seria que tenía su amiga, su sonrisa desapareció. -"Qué ocurre? Algo va mal?"-
-"Em"- la vio dudar uno segundos. Sus claros ojos evitando los de la otra chica. -"Quería hablar contigo…"-
Anne la miró preocupada. -"Laura, qué pasa?"- la llamó acercando una mano a la suya para captar su atención. Ella la retiró rápidamente antes de que Anne llegara a tocarla. La chica morena miró a su amiga todavía más preocupada.
-"Creo que pasamos mucho tiempo juntas"- dijo Laura al fin, sentada delante suyo, algo incómoda.
Anne la miró sorprendida. A qué venia eso?
-"Quizas deberíamos relacionarnos con otras personas"- continuó.
Anne soltó un bufido molesto. -"Qué estas diciendo? Qué no soy tu novio! No me trates como a un chico del que quieras deshacerte!"-
Laura suspiró. Sí, eso había sonado un poco tópico. -"Lo que intento decirte es que no quiero que sigamos siendo amigas"- dijo al fin, poniéndose en pie.
-"Qué?"- Anne estaba en shock. -"Eres mi mejor amiga. Cómo no vamos a seguir siendo amigas?"- Se levantó y se acercó a la otra chica. –"Estás enfadada? He hecho algo que te ha molestado? No ha sido queriendo. Sólo dime qué es lo que pasa."-
Laura sabía que Anne no lo dejaría estar. Tenía que darle un buen motivo o no lograría convencerla de que hablaba en serio. Tenía que decir algo que no pudiera refutar. Tenía que hacerle daño.
-"Porque eres un bicho raro."- le dijo al final, en un tono enfadado que no sentía. -"Porque a veces sabes cosas que no deberías saber. Porque estás loca."-
Anne la miró sorprendida, sin saber que decir. Eso había sido mucho peor que un puñetazo en el estómago.
Laura vio como su amiga la miraba dolida y no pudo soportarlo más. Había hecho lo que había ido a hacer, ahora sólo quería irse de ahí. Sin decir nada más, salió del vestuario. Se sorprendió al ver a Derek al otro lado de la puerta y eso la molestó. Estaba allí para evitar que cambiara de opinión?
Se acercó a él enfadada. -"Ya está. No hace falta que me vigiles."- le espetó.
Él no dijo nada y cuando ella comenzó a caminar por el pasillo, la siguió un paso por detrás. Su hermana tenía un carácter muy fuerte, sabía que cuando estaba enfadada era mejor no meterse con ella y dejar que se le calmaran los ánimos. La chica pareció pensárselo mejor y se volvió hacia su hermano.
-"Toma"- le dijo, dándole las llaves del coche. Derek se sorprendió, rara vez le dejaba conducir a él. -"Voy a volver a casa andando, necesito despejarme."-
-"Pero…"- Ella le hizo callar con un gesto.
-"Ni se te ocurra seguirme"- le advirtió.
Anne cayó sobre el banco sin fuerzas para nada. Miró al suelo para ver que aún llevaba las deportivas desatadas y le dio igual. Qué acababa de pasar? Laura había roto con ella? Y la había llamado loca? En serio creía Laura que ella estaba loca? Sostuvo su cabeza con sus manos y sin poder evitarlo comenzó a llorar, ajena a las miradas incómodas de las pocas chicas que quedaban en el vestuario. Estuvo unos minutos así, llorando sin poder controlarse. Finalmente, un poco molesta por los susurros a su alrededor, decidió que prefería llorar tranquilamente en su habitación.
No le había pedido a su madre que la fuera a recoger al instituto desde hacia mucho tiempo, pero en cuanto su madre escuchó su voz supo que algo no andaba bien y le aseguró que estaría allí enseguida.
Terminó de vestirse y recogió sus cosas con movimientos monótonos, sin pensar en lo que hacía. Cargó la bolsa en un hombro y salió del vestuario. Se paró sorprendida al ver a Derek allí.
-"Laura se ha marchado hace un rato"- le dijo, sin importarle que su voz sonara como si hubiera estado llorando, creyendo que el chico esperaba a su hermana.
-"Lo sé"- dijo él, observando que parecía desanimada, triste y, aunque sus ojos estaban rojos, supuso que no se debía al cloro del agua de la piscina. -"Pensé que igual necesitabas que te acercaran a casa"- dijo, alzando las llaves del coche, con un tono de voz que a Anne se le antojó apenado.
Qué sabia él de lo que acababa de pasar entre Laura y ella? Habría tenido algo que ver en todo eso? Suspiró cansada. Que más daba. Lo único que quería en esos momentos era encerrarse en su habitación y no salir de allí en los próximos veinte años.
-"No hace falta"- murmuró, antes de pasar por su lado y dirigirse a la puerta principal.
-"Estás segura? Hay un buen trecho hasta tu casa"- insistió él, caminando a su lado.
Anne se volvió para mirarle y otra vez vio que parecía apenado. Por algún motivo que no logró entender, eso la hizo enfurecer. Cómo se atrevía a parecer triste ahora, después de todo lo que le había dicho la otra noche?
-"Hazme un favor"- le dijo, poniendo una mano sobre su pecho, obligándole a parase. -"No vuelvas a dirigirme la palabra, nunca"- añadió, enfadada.
No es como si Derek no se esperara algo así. La observó alejarse y salir del edificio. Varios minutos después, vio como subía al coche de su madre y se marchaban.
-"Fue mejor así"- dijo Derek, la vista fija en la carretera ante él mientras conducía su negro camaro de vuelta del hospital.
-"Mejor para quien?"- murmuró ella, con la vista perdida en el paisaje.
-"Para todos"- sentenció él. Quizás había sido una decisión dura de tomar para Laura, pero había sido la correcta.
-"Pues vale"- susurró ella. Seguía opinando que saber que no era la única rarita del instituto le habría sido de gran ayuda para comprender mejor lo que le pasaba. Pero ya sabia que él no opinaba lo mismo y no tenía ganas de discutir. Estaba cansada.
El resto del camino hasta su casa lo hicieron en completo silencio. Una vez llegaron a su calle, Derek paró el coche frente a su edificio, pero ella no se movió.
La vio alzar una mano y pasársela por el castaño cabello e, instintivamente, él alejó la suya. -"Sabes, es un poco molesto que te mantengas a una distancia prudencial de mi, como si tocándote te fuera a matar"- le dijo, recordando la manera en que él había estado guardado las distancias las ultimas veces que se habían visto.
-"Y qué ha pasado la única vez que no lo he hecho?"- le preguntó el hombre lobo alzando una de sus cejas.
Anne chasqueó la lengua al recordar el pequeño incidente en el hospital. -"Eso ha sido sin querer."- le dijo. -"No soy la única que a veces no puede controlarse, sino podemos preguntarle a Jackson a ver que opina"- le sonrió ella con cierta ironía en la voz.
Derek la miró algo molesto. -"Dónde quieres llegar?"-
-"Sólo para que lo sepas y te relajes un poco, aprendí a controlar mi habilidad hace años."- le dijo. -"La mantengo bloqueada la mayor parte del tiempo, sobretodo si estoy cerca de gente que no me cae bien."- añadió, extendiendo su mano hacia él.
Él la miró algo receloso, como si ella tratara de tenderle una trampa.
-"Tengo tantas ganas de saber lo que hay en tu cabecita como tú de saber lo que en la mía"- le retó.
Vio como sus claros ojos la miraban a los suyos y después a su mano, dudando qué hacer. Ella tenía que admitir que estaba disfrutando un poco con eso, después de tantos años, sus palabras de aquella noche aún le dolían. 'No uses esa mierda conmigo'. Ni que él fuera mejor que ella. Cuando estaba a punto de retirar su mano ya que el joven seguía mirándola inmóvil, una de sus blancas manos tomo la suya en un apretón firme.
-"Contenta"- le oyó decir.
Anne no pudo evitar sonreír. Una sonrisa de verdad. Su mayor detractor había cedido a darle la mano voluntariamente. Estaba sorprendida y encantada con eso.
Ella asintió. -"Sabes la diferencia entre ser valiente y ser estúpido?"- le preguntó sin poder evitarlo.
Él retiró su mano rápidamente, lo que hizo que ella riera. Se lo tenía merecido por haber sido un cretino con ella en el instituto.
Derek la miró enfadado, no había sentido nada fuera de lo normal pero eso no le garantizaba que ella no hubiera leído sus emociones. Además, ahora le sonreía tranquilamente cuando hacia unos minutos había estado seria y distante con él. No entendía el motivo.
-"Tranquilo, campeón. He jugado limpio."- le tranquilizó mientras salía del coche.
Derek no podía esperar a marcharse de allí y perderla de vista. Ella siempre había causado esa extraña reacción en él cuando la tenía cerca. Le ponía nervioso y le hacia sentir incomodo y vulnerable.
