Cap5
No sabía qué hacía allí. Quizás no había sido la mejor semana de su vida, pero tampoco había sido la peor. Hacia unos días un grupo de tres cazadores se había presentado en su casa. Le buscaban a él. Al principio creyó que lo mejor sería ignorarles, como había hecho hasta el momento, como su familia se había limitado a hacer durante años. Pero al ver aparecer a aquella mujer, Kate Argent, la misma que hacia unos años también les había estado acechando, decidió quedarse cerca sólo para ver qué hacían. Entonces, la cazadora había empezado a insultar a su hermana, sabiendo que eso le haría enfurecer.
Aún así, él había conseguido aplacar su ira, no queriendo entrar en el juego de los cazadores, hasta que la escuchó relatar como habían matado a Laura. Ni siquiera se paró a pesar si eso era verdad. Su ira se apoderó de él y sin poderse contener más atacó a los cazadores.
Los dos hombres cayeron fácilmente, pero la mujer resultó ser más hábil que sus compañeros. Consiguió darle una descarga eléctrica, dejándole prácticamente indefenso…
Pero la visita de los cazadores no había sido del todo en vano, había aprendido dos cosas importantes. La primera era algo que ya sospechaba. Kate Argent era peligrosa, mucho más que su hermano. Ella disfrutaba con su trabajo de una manera poco sana y no dudaría en matarle si se le presentaba la oportunidad. La segunda era que los cazadores no habían tenido nada que ver con la muerte de Laura. Y con ellos fuera de la ecuación, ya sólo quedaba el Alpha a quien culpar. No es que eso le sorprendiera, estaba prácticamente seguro de cual había sido la suerte de su hermana, pero ahora al menos tenía la confirmación que necesitaba.
Lo que le llevaba al motivo por el que estaba allí esa noche…
Esquivó a un par de personas en su camino a la barra del bar y se sentó en uno de los taburetes frente a ésta. Cuando el camarero se acercó, pidió una cerveza que le sirvió al momento. Sabía que ella estaría en ese bar. La escuchó hablar con el motero el día que la siguió y había visto su coche aparcado fuera. Nada más sentarse, sus finos oídos habían captado su voz al otro lado del local, junto al gran ventanal.
No estaba allí porque necesitara hablar con alguien, ni porque quisiera verla, se había dicho a si mismo antes, sino porque creía que después de todo lo que había pasado al menos podía decirle lo que había averiguado sobre Laura.
Echó una rápida ojeada para ver que estaba en una mesa con varias personas más, que hablaban y reían tranquilamente. A su lado estaba sentado el motero del otro día. Derek dio un nuevo vistazo solo para confirmar que ese hombre estaba demasiado cerca de ella. Por un motivo que no supo entender, eso le molestó. Y también le molestó el hecho de que eso le molestara. Soltó un bufido molesto antes de tomar otro trago de su cerveza. Pero se quedó en la barra, aunque ahora que estaba allí, ya no le parecía tan buena idea el haber ido…
Anne charlaba animadamente con Robb y sus amigos. Había sido una buena idea ir allí esa tarde. Se lo estaba pasando muy bien. Hacia tiempo que no se reía tanto. Se bebió de un trago el resto de su cerveza y les indicó a los demás que iba a por otra.
Se acercó a la barra distraídamente. Cuando el camarero miró hacia ella, simplemente le levantó la botella vacía para indicarle que quería otra igual. El hombre asintió y al poco ya le había sustituido la vacía por una llena y fría. Fue entonces cuando le vio, a unos metros de distancia de ella. En realidad, reconoció la cazadora de cuero y su oscuro cabello, ya que estaba de lado, apoyado en la barra, dándole la espalda. Casi parecía que la evitara expresamente. Qué hacia él allí? pensó. Dudó unos segundos antes de acercarse.
Se sentó en el taburete libre a su lado, pero él siguió dándole la espalda. Anne no sabía si reír o molestarse por su comportamiento, estaba claro que él sabía que ella estaba a su lado. Le dio un par de golpecitos en el hombro. -"Hola"- le dijo, casualmente, mientras él se giraba hacia ella.
Derek se limitó a asentir, mirándola unos segundos antes de volver la vista a su cerveza. Anne notó que él parecía molesto y también preocupado. Se apoyó en la barra junto a él para tener una mejor vista de su cara y se sorprendió al ver que él no se había retirado, manteniendo las distancias con ella, evitando su toque, como había hecho las veces anteriores que se habían visto.
Esto la hizo sentir algo mejor. Al menos, su pequeña charla en su coche hacia unos días había servido de algo.
Se quedaron en silencio unos minutos. Ella sabía que no se trataba de un encuentro casual, así que decidió esperar a que él se decidiera a hablar.
-"Fue el Alpha"- le oyó decir al fin. -"El Alpha mató a Laura"-
Anne le miró sorprendida. -"Cómo sabes…?"-
-"Tuve un pequeño encuentro con unos cazadores hace un par de días."- le dijo, volviéndose para mirarla. Sus claros ojos mostraban algo de rabia. -"Dijeron que ellos no habían tenido nada que ver. Y no mentían."- añadió, antes de dar un trago a su cerveza.
-"Esos cazadores te atacaron?"- preguntó ella un poco alarmada.
-"Vinieron a mi casa"- se limitó a contestar.
-"Y estás bien?"- Derek se volvió hacia ella sorprendido. Hacía siglos que nadie le hacia esa pregunta. Hacia siglos que no se la hacia ni él mismo. Y ella parecía preocupada. Mientras asentía, notó como sus músculos se tensaban al recordar el dolor que le habían provocado las descargas eléctricas.
-"Vaya. Y yo que creía que mi semana había sido mala"- murmuró ella, centrando su atención en su cerveza y tomando un trago. -"Y por que mataría el Alpha a Laura?"-
-"No creo que fuera un Alpha antes de matar a Laura"- Anne le miró sin comprender. Derek dudó unos segundos antes de continuar. -"después del incendio, Laura se convirtió en el líder de nuestra manada, en un Alpha."- le aclaró. Anne no necesitó preguntar a quien se refería por manada. Sabía que sólo habían sobrevivido ellos dos. -"Cuando un hombre lobo mata a un Alpha, automáticamente se convierte en Alpha, en el nuevo líder"-
Anne asintió, eso lo entendía, había visto los suficientes documentales de animales para comprenderlo. -"Eso le convierte en tu líder?"- preguntó ella.
-"No seguiré al asesino de mi hermana"- sentenció él, cerrando los puños con fuerza.
-"Y puedes negarte?"- siguió ella, algo curiosa. -"Eso no le enfurecerá? No intentará…"-
-"Matarme?"- finalizó él su frase. -"No, si yo lo mato primero."- añadió con tono decidido.
Anne le miró unos segundos más, preocupada, antes de volver a centrar su atención de nuevo en la botella de cerveza. Derek estaba en el centro de un gran lío, pensó.
El hombre lobo la observó detenidamente. Parecía preocupada… por él. Normalmente, que la gente le mirara con preocupación o pena le molestaba, pero ese no era el caso con ella. Siguió observándola mientras ella jugaba distraídamente con la etiqueta de la botella. Estaba diferente, llevaba el cabello recogido y no vestía ropa de deporte ni esa ropa tan seria que se ponía para trabajar, sino una sencilla camiseta y unos tejanos gastados que dejaban ver su juventud. Si Derek se fijara en esas cosas como cualquier otro joven de su edad, la consideraría guapa o incluso atractiva. Pero él no era normal y tampoco se podía permitir fijarse en ese tipo de cosas. Su vida era complicada y a veces sentía que no le pertenecía. Desvió la vista de ella y por unos segundos sus ojos se encontraron con los del motero. Gruñó débilmente. Ese hombre le molestaba y aún no comprendía el motivo.
-"Creo que tu novio se impacienta"- le dijo a Anne antes de darle un trago a su cerveza.
-"Qué?"- dijo ella, siguiendo la mirada de Derek y volviéndose hacia Robb, quien ya no les miraba. -"No es mi novio."-
-"Estás segura de que él opina lo mismo?"- dijo él, su tono algo molesto.
Anne le miró sin entender a que se debía esa reacción, hacia unos minutos estaban bien y ahora parecía que la cordialidad de Derek se había agotado. Suspiró pesando en que siempre les había sido casi imposible tener una conversación sin terminar discutiendo. Decidió que lo mejor seria dar por finalizada la conversación. Bajó del taburete de un salto y se colocó bien el bolso, entonces recordó algo.
-"Ay, tengo algo para ti"- dijo, metiendo una mano en su bolso y buscando el sobre que había metido allí hacia unos días -"Tiene que estar por aquí…"-
Derek la observó rebuscar en el bolso, no parecía tan grande como para perder algo en él.
-"Aquí está"- sacó ella un sobre, pero dudó un segundo antes de dejarlo sobre la barra, junto a su mano. -"Iba a dárselo a Scott para que te lo diera, pero luego pensé en que lo más probable era que él o Stiles sintieran la tentación de abrirlo antes de dártelo y preferí no darte motivos para amenazar a ningún niño más"- añadió, volviéndose a sentar junto a él.
Derek cogió el sobre y lo hizo girar en sus manos mientras lo observaba. Echó un rápido vistazo a Anne, quien miraba el sobre con la cabeza apoyada en una mano, antes de abrirlo.
Se sorprendió un poco al ver a su hermana devolviéndole la mirada desde una vieja fotografía. Ella sonreía, contenta y joven, ajena al futuro que les esperaba.
-"No sé cuanto salvasteis del incendio"- escuchó decir a Anne. -"Creí que te gustaría tener alguna."-
Derek no dijo nada. Del incendio apenas habían salvado nada. Sabia que Laura conservaba una chamuscada fotografía familiar, pero él nunca había tenido el valor de mirarla. Fue pasando las fotografías, en todas aparecía su hermana y en todas sonreía. Esa sonrisa que había sido imposible de ver en los últimos años. Se detuvo en la última. En esta aparecían ellos dos. Laura le pasaba un brazo por encima del hombro mientras intentaba quitarle su vaso con la otra mano, él le sonreía juguetonamente a la vez que intentaba alejarse de ella. Recordaba ese día…
-"Siempre conseguía que hiciéramos lo que ella quería"- escuchó decir a la chica a su lado. -"Yo ni siquiera quería ir a ese concierto, pero Laura estaba loca con ese grupo y al final nos convenció a mi y a Tessa a acompañarla"- Recordó en voz alta. El problema era que el concierto era en otra ciudad y no tenían permiso para ir. Laura se inventó una excusa muy convincente sobre ir a la bolera y al cine que se tragaron los padres de las tres chicas. -"Y creo recordar que tú le hiciste chantaje"- añadió Anne, sonriendo.
Por lo visto, Derek había escuchado a Laura hablar con ellas por teléfono y decidió que él también quería ir. A su hermana no le hizo mucha gracia, pero ante la posibilidad de que su hermano se chivara a sus padres y perderse el concierto, terminó accediendo.
-"Y al final tú también viniste. Y también tu amigo, ese chico alto y rubio, cómo se llamaba?"-
Derek, que había estado observando la foto en silencio, murmuró. -"Ben"-
-"Ben, es verdad"- asintió ella. -"Lo que nunca entendí es como vuestros padres descubrieron que no habíamos ido a la bolera. No llegamos tan tarde a casa…"- añadió pensativa.
El hombre lobo alzó la vista de la foto y se tocó la nariz con un par de dedos.
-"No!"- dijo ella, sorprendida.
Derek sólo asintió. -"Oliamos a humo de tabaco y a alcohol"-
Anne no pudo contenerse y empezó a reír. Vivir con alguien que tenía el sentido del olfato tan delicado no debía ser nada fácil.
-"Supongo que el plan de Laura no era tan bueno después de todo"- dijo Derek, mirándola algo divertido, pero sin dejar que se le notara en su expresión.
-"Ya, pero hacia falta decírselo a mi madre"- se quejó, aún sonriendo. -"Ella no se había dado cuenta. Estuve castigada un mes."-
Derek se encogió de hombros. -"Nosotros también. Mismo crimen, mismo castigo."- añadió centrando su atención de nuevo en la foto.
Anne le observó, su expresión seguía siendo distante, pero por la manera en que miraba las fotografías, supo que había sido una buena idea dárselas. De pronto, notó como su cuerpo se tensaba. Sus ojos algo entrecerrados y su cabeza se ladeó un poco. Como si escuchara un sonido lejano. Le vio meter las fotos de nuevo en el sobre y guardarlo en el bolsillo interior de su cazadora antes de ponerse en pie de un salto.
-"Quedate aquí"- le dijo, echándole una rápida mirada, antes de dirigirse a la puerta.
Anne se quedó allí, algo sorprendida por su reacción, antes de ponerse en pie y acercarse a uno de los ventanales. Un todoterreno oscuro había parado bloquendo la salida del camaro negro de Derek y de éste bajaron un corpulento y alto hombre y una esbelta y sonriente mujer.
Anne abrió los ojos sorprendida al reconocerla, era la misma mujer que había visto amenazar a Derek hacia años, durante la fiesta de los hermanos O'Brien. Entonces lo entendió. Esa mujer era uno de los cazadores. Serian ellos los que habían atacado a Derek hacia unos días?
Sin pensárselo dos veces e ignorando las palabras del hombre lobo, le siguió fuera.
-"Dejamos algo a medias el otro día"- decía la cazadora con una gran sonrisa. -"No fue muy educado por tu parte salir corriendo de esa manera."-
El hombre lobo la miraba impasible, sin intención de responder a sus ataques ni de montar un numerito en la puerta de un bar lleno de gente.
Escuchó unos débiles pasos acercarse a ellos y frunció el ceño molesto. Otra vez no, pensó antes de desviar la vista de la cazadora un segundo para fulminar con la mirada a Anne, quien se encontraba a unos metros de ellos.
La expresión del hombre lobo la hizo parar de golpe. El gesto no pasó desapercibido para Kate, quien echó un vistazo a la chica que se les acercaba. Abrió la boca para decir un comentario jocoso que se le acababa de ocurrir, pero en lugar de eso la observó con detenimiento unos segundos más. Había algo familiar en ella.
-"Nos conocemos?"- le preguntó, avanzando hacia Anne.
Derek dio un paso a su vez, interponiéndose en su camino. Esto ya lo hemos vivido, pensó Anne, antes de encogerse de hombros como respuesta a la pregunta de la mujer.
-"Sí"- decía Kate -"Creo que te he amenazado antes"- continuó, mientras intentaba ubicarla entre sus recuerdos. Avanzó un nuevo paso hacia ella, y Derek volvió a imitar el gesto.
Sí, era exactamente la misma situación que hacia unos años, pensó Anne, solo que esta vez, parecía que Derek era capaz de controlar mejor su rabia. Si bien era cierto que miraba a los cazadores de manera amenazante, su cuerpo no emanaba esa aura de rabia incontrolada que Anne sintió la otra vez.
-"Cúal es tu apellido?"- preguntó la cazadora, intentando descubrir si se trataba de algún miembro de alguna otra familia de licántropos.
-"Bennet"- respondió ella alzando una mano y esperando que la otra mujer accediera a estrecharla. -"Y tú eres?"-
Kate miró su mano y su sonrisa se ensanchó. Los hombres lobos no daban la mano y menos a un cazador. Esa chica la estaba poniendo a prueba y ella nunca perdía. Sin vacilar, alzó su mano a la vez que decía: -"Argent"-
Argent… pensó Anne, no era un apellido muy común.
Antes de que Kate pudiera tomar su mano, Derek apartó el brazo de la chica morena y tirando del antebrazo de esta la obligo a quedarse tras él.
-"Eso no ha sido muy educado"- le fulminó con la mirada la cazadora.
-"Creo que esta conversación ha terminado"- dijo fríamente el hombre lobo.
Kate le sonrió, ambos sabían que eso era sólo una pausa. La cazadora nunca dejaba escapar a su presa con vida tan fácilmente. La vieron subir al coche y alejarse. Una vez el todoterreno se perdió entre el tráfico, Derek se volvió hacia Anne.
-"Qué intentabas hacer?"- le dijo, enfadado, atrayéndola hacia él aún sujetándola con fuerza del brazo.
-"Sólo quería echar un vistazo"- le dijo ella, encogiéndose de hombros. Pues sí, había pensado usar su raro sexto sentido con la cazadora. Qué había de malo?
-"Los cazadores son peligrosos"- gruñó Derek. -"Qué crees que pasará si descubren tu secreto?"-
-"Tampoco es como si eso fuera tan sencillo"- se quejó ella, intentado soltarse.
-"Tú sigue cruzándote en su camino y veras de lo que son capaces"- le gruñó de nuevo antes de soltarla.
Anne se frotó el dolorido brazo. La había agarrado con fuerza, seguro que le iba a salir un cardenal. Le miró un segundo, había metido sus manos en los bolsillos de la cazadora y miraba a la carretera atentamente. Anne aventuró su siguiente pregunta, no muy segura si él iba a contestarla. -"Ella es la misma mujer que…?"- dijo, queriendo confirmación de si esa mujer era la misma que les había amenazado años atrás.
-"Sí"- dijo él, cortando su pregunta bruscamente, sin mirarla.
-"Y es la misma que te atacó en tu casa?"- Esa pregunta hizo que él centrara sus claros ojos en ella. Asintió. -"Argent"- murmuró Anne. -"Como en Allison Argent?"- Derek volvió a asentir, -"Tú sabes que Scott y Allison…?"- Él gruñó y Anne supuso que eso era un sí. -"Sabe Scott lo de la familia de su novia?"-
Derek volvió a gruñir. -"No eres la única que no me escucha"- se quejó. -"Te dije que te quedaras dentro"- añadió, enfadado. -"No tienes ni idea de lo que esa gente es capaz de hacer…"- seguía el hombre lobo.
Anne podía notar como cada vez estaba más enfadado con ella. Bueno, una cosa es que se molestara con ella por no haberle hecho caso y otra muy diferente que le soltara una bronca medio gruñéndole culpándola de todos los males del mundo.
-"Espera, espera"- le dijo, alzando una mano para obligarle a guardar silencio. -"Te estás enfadando conmigo? Porque yo no tengo la culpa de nada de lo que ha pasado."- le dijo, ella también se estaba enfadando. Por qué acababa culpándola a ella siempre?
-"Te dije que esperaras…"- empezó él de nuevo.
-"Sí, muy bien."- le cortó ella. -"Pero recapitulemos, vale? No estaríamos aquí…"- dijo, señalando el aparcamiento del bar -"…si tú no te hubieras colado en mi casa el otro día…"- dijo alzando un dedo. -"… ni me hubieras pedido que te echara una mano con tu tío…"- añadió un segundo dedo. -"…ni te hubieras presentado por sorpresa hoy en el bar"- sentenció, alzando tres dedos delante de su cara. -"Lo ves? Tú has venido a buscarme tres veces"- le dio un golpecito en el hombro -"Yo sólo pasaba por aquí. Así ni se te ocurra enfadarte conmigo"-
Derek la miró serio un segundo, como valorando sus palabras, finalmente hizo un gesto con la cabeza, que a Anne le dio la impresión que era una manera de deshacerse de lo que ella le había dicho, antes de decirle. -"Mejor vuelve dentro y sigue con tu cita"- le gruñó.
Ella le miró algo enfadada. Cómo podía ser que después de haber tenido una conversación completamente cordial en el bar, ahora ambos estuvieran tan enfadados.
-"Por qué siempre terminamos discutiendo?"- murmuró ella, antes de girarse y caminar hacia la entrada del bar.
Derek la observó mientras respiraba hondo un par de veces para calmarse. Estaba de acuerdo con ella, no acababa de entender el motivo por el cual siempre terminaban discutiendo. Vio como entraba en el bar y se sentaba junto al motero. El hombre moreno le sonrió al verla y se acercó a ella para hablarle: -"Todo bien?"- le escuchó preguntar.
Anne le devolvió la sonrisa y asintió.
-"Quien era?"- siguió el motero.
Ella se encogió de hombros. -"Nadie. El hermano de una vieja amiga"- respondió ella, sin emoción en la voz.
Vio como el hombre apoyaba deliberadamente una mano sobre su hombro. -"Quieres que te pida otra cerveza?"- le sonrió.
Derek se volvió hacia su coche, ya había tenido bastante. Sintió que su enfado no hacia más que aumentar mientras la escuchaba decir 'nadie' una y otra vez en su cabeza. Así que él no era nadie, muy bien. Cerró la puerta del camaro con más fuerza de la necesaria. Ella tampoco era nadie.
Bueno, hasta aquí por ahora. Espero vuestros comentarios.
Hasta pronto!
