Cap10
Anne observó como Laura subía al todoterreno, donde ya la esperaban los otros dos chicos, y lo ponía en marcha. Mientras les veía alejarse, pensó en la poca suerte que había tenido en el reparto de conductores. Se volvió hacia Derek quien la miraba sonriente con las manos en los bolsillos de su cazadora.
-"Perfecto"- murmuró, antes de comenzar a caminar hacia él.
-"Qué haces?"- le dijo el chico, una vez ella estuvo frente a la puerta del copiloto.
-"Subir al coche"- respondió ella.
Derek bloqueó las puertas. -"No vas a subir al coche mojada"- le dijo más serio.
-"Qué?"- le miró sorprendida.
-"No vas a subir al coche mojada"- le repitió más despacio.
Ella le miró enfadada. -"Y de quién es culpa de que esté mojada?"- se quejó, apretando la toalla mientras intentaba no temblar por el frío.
-"No importa de quién sea la culpa"- respondió él, quitándole importancia a eso. -"No vas a subir al coche mojada y punto."- Derek no pudo contenerse. No sabía el motivo pero le gustaba hacerla enfadar. Le gustaba la cara que ponía cuando estaba enfadada, como brillaban sus ojos y como siempre dudaba unos instantes antes de responderle, como si su mente eligiera la mejor respuesta de entre varias opciones.
Anne le miró incrédula antes de susurrar. -"Vale"- y darse la vuelta.
Caminó un par de pasos y justo en ese momento se acercó un coche hacia ellos.
-"Eh! Chica! Necesitas que te acerque a algún sitio?"- le dijo el chico al volante que no parecía mucho mayor que ellos. Ella dudó unos segundos. No le hacía gracia meterse en el coche de un desconocido, pero tampoco quería volver a casa a pie y mojada como estaba.
-"No le hace falta. Largate."- contestó bruscamente Derek por ella. -"Tan desesperada estás?"- añadió, mirándola un poco molesto. En serio prefería subirse al coche de un desconocido a estar a solas con él?
-"Entonces, qué? Tengo que ir andando?"- se quejó ella mientras veía desaparecer el coche a lo lejos.
Derek se quitó la cazadora y se la ofreció. Anne le miró alzando una ceja. -"No es negociable"- dijo él -"La ropa mojada la dejas en el maletero"- le indicó, antes de lanzarle la cazadora.
Anne miró sorprendida la cazadora unos segundos, cuando alzó la vista de nuevo, vio que Derek ya se había subido al coche. Suspiró algo molesta. Parecía que no tenía otra alternativa. Por qué Laura la había dejado ahí sola con su hermano? Se quitó la toalla y se secó el pelo con ella, luego la dejó sobre una barandilla cercana. Se le puso la piel de gallina al notar el aire frío. Dio un par de saltitos para entrar en calor antes de bajar la cremallera del vestido. Alzó la vista de nuevo para comprobar que Derek seguía dentro del coche, de todas maneras abrió el maletero y se escudó detrás de la puerta, por si acaso.
Se quitó el vestido y lo dejó en el maletero hecho una bola. Lo miró con un poco de pena. Aunque a ella no le gustaran mucho los vestidos, tenía que reconocer que ese era bonito. Se puso la cazadora de Derek notando el olor a cuero que siempre acompañaba al chico. Las mangas le venían largas y algo anchas, y la tela le cubría hasta medio muslo. No se había dado cuenta de que Derek fuera tan corpulento en comparación con ella, pero se alegró de que así fuera, al menos no se le vería la ropa interior. Subió la cremallera hasta arriba y estiró los bajos de la cazadora para cubrirse las piernas un poco mejor, antes de cerrar el maletero.
Derek la observó desde el interior del coche a través del espejo retrovisor. Vale, quizás hacerla enfadar no era lo único que le gustaba de ella, pensó, mientras veía como se secaba el cabello con la toalla, con su esbelto cuerpo algo inclinado y la mojada tela del vestido pegada a su piel, dejando poco espacio para la imaginación. Gruñó algo decepcionado cuando ella abrió el maletero y se escondió detrás de la puerta. Era lista, eso también le gustaba. Aún así, había algo en ella que le hacía sentir incómodo. Todavía no sabía lo que era, pero a veces tenía la sensación que ella ocultaba algo.
La vio abrir la puerta y sentarse a su lado. No pudo evitar desviar su vista hacia sus largas y blancas piernas.
-"Arranca"- la escuchó gruñirle.
Fue consciente de que ella se había dado cuenta del repaso que le había dado a sus piernas por la manera en que se movió incomoda a su lado. Él sonrió, antes de poner en marcha el vehículo.
-"Qué te hace tanta gracia?"- le preguntó ella. Llevaban cinco minutos en el coche y él no había dejado de sonreír.
-"Nada"- dijo él.
-"Estás disfrutando con esto"- murmuró ella, intentando cubrirse las piernas un poco más, sin éxito.
Él se encogió de hombros. -"Si no hubiéramos salido al jardín, no hubiésemos podido escapar de la policía"- dijo él, señalándole el lado positivo de aquella situación.
Anne sonrió con ironía al notar que él había omitido el pequeño detalle de la piscina.
-"Claro que"- siguió él -"si no hubiésemos salido al jardín, quizás hubieses acabado besuqueándote con Matt"- añadió poniendo cara de asco.
-"Cállate"- le espetó ella. -"A qué ha venido todo eso con Matt?"-
-"Temas pendientes entre nosotros"- le quitó importancia él.
-"Eres un matón"- susurró ella, aunque el fino oído del chico lo captó sin problemas.
-"No lo soy"- se defendió.
-"Sí lo eres"- le corrigió ella. -"Vas por ahí dándole empujones a la gente y echándoles miraditas asesinas"- le dijo, enfadada. -"Cargandote a la gente al hombro como si fueras un maldito hombre de Cromagnon y tirándolos a la piscina en pleno noviembre!"- añadió, un poco más alterada.
-"No ha sido para tanto"- dijo él, un poco a la defensiva.
-"Eres un crío. A ver si maduras de una vez!"- le espetó ella.
El resto del camino lo hicieron en silencio. La radio estaba encendida pero ninguno de los dos le prestaba atención. Poco después, Derek paró el coche delante de la puerta de su casa. Anne bajó de éste y fue al maletero a recoger su arrugado vestido. Después, se dirigió a la puerta del jardín y vio que Derek bajaba del coche y en dos rápidas zancadas se plantaba a su lado.
-"Qué?"- le dijo ella, molesta. Sólo quería que esa noche acabara de una vez.
Él dudó unos segundos antes de murmurar. -"Siento lo de tu vestido"-
Anne le miró sorprendida. Se estaba disculpando? Derek Hale se estaba disculpando? Es que se había congelado el infierno y nadie la había avisado?
Ella sólo asintió, incapaz de encontrar nada que decirle, y se volvió hacia su casa. Notó un tirón en su manga y bajó la vista para ver la mano de Derek sujetando la tela. Se giró de nuevo hacia él sin entender. Derek dio un nuevo tirón, más fuerte esta vez, obligándola a avanzar un paso hacia él. Ella siguió mirándole sin entender que estaba haciendo. Un nuevo tirón y ahora Anne fue consciente de lo cerca que estaban. Sintió como la otra mano del chico sujetaba su otra manga y tiraba de ella de nuevo para acercarla un poco más y quedar a unos centímetros el uno del otro. Ella le miró un poco insegura, vio que de la manera en que la sujetaba, las manos de ella quedaban a la altura de su cintura. Si alguien les hubiese visto en ese momento, hubiese creído que se estaban abrazando. Alzó su vista a los ojos de Derek. Éste la miraba serio, casi inexpresivo. Vio como los claros ojos del chico se desviaban a sus labios y no pudo evitar que su corazón empezara a latir sin control. Notó que él comenzaba a inclinarse hacia ella. Intentó moverse, pero ni sus brazos ni sus piernas le respondían, eso la hizo dudar. En serio quería apartarse de él? Su cuerpo parecía conocer la respuesta a esa pregunta, así que dejó de pelear consigo misma y cerró los ojos, esperando…
-"Qué haces, pececillo?"- le escuchó susurrar en su oído, antes de que él la soltara y comenzara a reír. Ella le miró sin entender nada. -"En serio ibas a dejar que te besara?"- seguía él, riendo frente a ella. -"Yo? Un crío inmaduro?"-
Ella le miró enfadada. Se estaba burlando de ella. Todo eso había sido para devolvérsela por haberle llamado inmaduro?
-"Quién es el que necesita madurar, eh?"- siguió él.
Le dio un empujón para alejarlo de ella, pero eso aún hizo que él riera más fuerte. -"Eres idiota!"- le espetó ella, antes de darse la vuelta y dirigirse a su casa.
-"Espera, espera"- la llamó, volviendo a tirar de su manga. -"Aún quiero mi cazadora"- dijo él, todavía sonriendo.
-"Tú cazadora?"- le miró ella algo incrédula. Había montado todo ese numerito del beso para reírse de ella y recuperar su cazadora. Lo llevaba claro.
-"Sí, mi cazadora"- repitió él, tirando de nuevo de la manga de cuero.
Ella le sonrió, sabía lo mucho que le gustaba esa cazadora y no pensaba ponérselo fácil. -"Quieres la cazadora"- volvió a decir ella. Él asintió, aún sonriendo. -"Atrevete a quitármela"- le retó, alzándole una ceja y moviendo el brazo bruscamente para que la soltara.
Derek se la quedó mirando boquiabierto. Quizás no lo había entendido bien, Anne le acababa de desafiar a quitarle su cazadora? A caso creía que el hecho de que ella no llevara nada más que su ropa interior debajo le iba a detener? Esa era su cazadora favorita… Espera, espera, le estaba dando permiso para que le quitara la cazadora? Su mente adolescente no era capaz de procesar la información de manera coherente.
Anne no llegó a meter la llave en la cerradura, una mano la obligó a girarse bruscamente y su espalda golpeó la madera de la puerta con un suave golpe. Miró a Derek algo sorprendida, en serio iba a tratar de recuperar su cazadora? Ella había confiado en que el chico no se atrevería. Él puso una mano en el cuero que cubría su clavícula y se acercó más a ella. Estaba muy cerca, Anne podía notar su respiración sobre su piel. Igual que había pasado hacia unos minutos, su cuerpo respondió a su cercanía dejando de responderle y su corazón empezó a latir a toda prisa de nuevo.
Él cogió la cremallera y empezó a deslizarla lentamente, a la vez que sus dedos rozaban la piel que iba quedando al descubierto. No pudo evitar sonreír al notar que se erizaba a causa de su contacto. Con su mano libre agarró una de las mangas y tiró levemente de ella, dejando al descubierto uno de sus blancos hombros. Sintió que la respiración de Anne se entrecortaba cuando él se acercó a la piel que había quedado expuesta. Respiró profundamente, inhalando el aroma de ella. Eso había sido lo primero que le había llamado la atención de ella. Era diferente al de los demás, no conocía a nadie que oliera como ella. Ya había identificado dos de los olores que se entremezclaban, le faltaba el tercero… inhaló de nuevo y sonrió al identificarlo.
Anne abrió los ojos sorprendida al escucharle soltar una especie de gruñido. Había sonado más animal que humano y juraría que su pecho había vibrado. La mano de Derek que sujetaba la cremallera se quedó quieta un instante a pocos milímetros de su ombligo antes de recorrer el camino de vuelta a su cuello y dejar la cazadora cerrada de nuevo.
-"Mejor ves pensando en una buena excusa"- le susurró al oído.
Anne no entendió bien sus palabras, demasiado abrumada al sentir sus labios rozar levemente su oído y su suave respiración contra su piel. De pronto, su calido contacto fue reemplazado por el frío aire de la noche. Abrió los ojos sorprendida para ver que Derek caminaba rápido hacia el coche. Antes de entrar, se volvió y le guiñó un ojo. Fue entonces cuando la luz del porche se encendió. Mierda, pensó, al escuchar como la cerradura se abría desde dentro. Una buena excusa, comprendió las palabras de Derek. Explicarle a su madre que volvía a casa con el vestido en la mano y envuelta en la cazadora de un chico iba a ser interesante.
Durante las siguientes dos semanas, Anne trató de evitarle todo lo que pudo. Ni siquiera le devolvió su cazadora personalmente, se la dio a Laura para que ella se la devolviera. No tenia muy claro lo que había pasado la otra noche y no estaba segura de si quería pensarlo detenidamente, además se le hacia muy violento hablarlo con Laura, ya que era su hermano, así que no podía contar son sus consejos. Realmente, no entendía que había pasado. Ellos dos siempre andaban discutiendo, nunca habían sido capaces de tener una conversación normal. Y de pronto, él se acerca a apenas unos centímetros de ella y su cuerpo se vuelve loco y deja de obedecerla!
Pero eso no era lo peor, ahora cada vez que se veían o se cruzaban por los pasillos, su corazón empezaba a latir como un loco, poniendo a prueba la resistencia de su caja torácica. Y entonces, él la miraba y sonreía, como sabiendo el efecto que causaba en ella.
Obviamente, Derek sabía el efecto que causaba en la chica. Podía escuchar como su pulso se aceleraba cada vez que él estaba cerca y eso le gustaba. Le gustaba más que hacerla enfadar. Así que durante dos semanas decidió comportarse, dejar que ella se relajara. Ya tenía decidido cual iba a ser su siguiente paso. En unos días seria la fiesta de los hermanos O'Brien, sabía que ella estaría allí porque la había oído hablar con su hermana, así que sería entonces cuando atacaría. Bueno, atacar en sentido metafórico, claro.
Si tenía que ser sincero, nunca se le había pasado por la cabeza la idea de que ella pudiera estar interesada en él. Al fin de cuentas, no se llevaban muy bien. Pero al sentir su reacción de la otra noche, lo tuvo claro y decidió intentarlo. Qué podía perder? El no ya lo tenía. Así que por el momento la iba a dejar tranquila, esperando que se confiara, para atacar, otra vez en sentido figurado, en la fiesta de los O'Brien… su plan era perfecto. Qué podía salir mal?
Derek llegó a la fiesta con Ben, Laura había requisado el coche para ella con la excusa de que era la mayor, así que él había tenido que pedirle al chico que le llevara. La casa estaba llena de gente, como cada año. Era una de las fiestas más populares del instituto. Era el último año de los gemelos O'Brien, así que teóricamente esa era la última fiesta que darían, pero Derek, igual que medio instituto, esperaba que los gemelos hicieran de eso una tradición anual y siguieran dando esas fiestas.
Avanzó por la atestada sala junto a su amigo. Ben buscaba un poco inquieto a Tessa. Él y la asiática chica no habían dejado de hacerse ojitos desde hacía unas semanas. Ben no había dicho nada, pero Derek intuía que ahí había algo, aunque prefirió no inmiscuirse, tampoco era asunto suyo.
-"Estan ahí"- le dijo a Ben cuando vio al grupo de su hermana al fondo de la sala de estar. Al chico se le iluminó la cara y avanzó rápido hacia ellos.
Derek no pudo evitar sonreír por su comportamiento. Le siguió y no tardó en ver a Anne, junto a otra de las chicas. Llevaba un vestido granate con una tela negra en la cintura. La falda le llegaba un poco por encima de las rodillas y no pudo evitar recordar la forma de esas largas piernas bajo su cazadora hacía unas noches. Derek se unió al grupo, saludando primero a su hermana afectuosamente, antes de girarse hacia Anne. Ella intentaba evitar su mirada y su corazón ya latía como un loco.
Se acercó a ella. –"Estas guapa"- Decidió empezar con un cumplido. Ella le miró un tanto incómoda. -"Quieres que te traiga algo de beber?"- le dijo, al ver que la chica no sujetaba ningún vaso.
Ella le miró algo sorprendida, como si le hubiese preguntado si quería ir a plantar cactus a Marte. Finalmente, asintió. Él le sonrió y despareció entre la gente, dejándola ahí preguntándose a qué venia eso.
La escuchó acercarse a Laura y decirle. -"Tú hermano esta un poco raro hoy"-
Escuchó la risa de Laura. -"Lleva raro desde que aprendió a hablar. No le hagas caso."-le dijo.
A los pocos minutos volvió con dos vasos, se paró al lado de Anne y le tendió uno.
-"Gracias"- le sonrió ella, un poco nerviosa.
Él observó como ella dudaba unos segundos si probar su bebida y al final se decidía por no hacerlo.
Derek le alzó una ceja. -"No está envenenada"-
Ella le miró sorprendida. No se había dado cuenta que él la había estado mirando. -"Es que... Emm"- No sabía como decirle que no acababa de fiarse de su nueva amabilidad.
Él rió antes de quitarle el vaso de las manos y echarle un trago. -"Ves. Es sólo un refresco."- dijo, tendiéndoselo de nuevo.
Ahora ella miró el vaso frunciendo el ceño.
-"Qué pasa ahora?"- dijo él, empezando a molestarse. Tan difícil de creer era que él pudiese ser amable?
-"Es que ahora hay babas tuyas…"- se quejó ella.
-"Oh"- dijo él algo confuso. No había pensado en que eso podría molestarla.
Alzó la vista al escuchar que ella reía. -"Es broma"- le dijo y tomo un sorbo del refresco. -"Ves"-
Él sonrió algo más tranquilo. Vale, tenía que admitir que le había pillado desprevenido.
Anne siguió hablando con su hermana y otra de las chicas a su lado y él decidió ir en busca de alguno de sus compañeros. La siguiente vez que ella se giró, él ya no estaba allí, le buscó con la mirada por la sala, preguntándose a qué vendría tanta amabilidad, antes de volverse hacia sus amigas de nuevo.
Unos minutos más tarde, notó como una mano se apoyaba en su espalda y la obligaba a separarse un poco del grupo. El corazón de Anne se aceleró, alzó la mirada hacia el dueño de esa mano y sintió un leve pinchazo de decepción. Era Matt. El chico le sonreía y le empezó a contar algo gracioso que había pasado en su último entrenamiento, pero ella apenas le prestó atención. Estaba demasiado ocupada intentando entender por que se sentía decepcionada de que fuera Matt quien estaba allí hablando con ella. Llevaba colada por el chico desde el curso anterior, y ahora que él le hacia caso… resulta que a ella le hubiera gustado que fuera otra persona. Mierda, pensó, había intentado evitar llegar a esa conclusión toda la semana.
Buscó a Laura con los ojos y le echó una mirada para que la fuera a rescatar. Su amiga captó la indirecta de inmediato y la cogió del brazo alejándola del estupefacto chico diciendo que tenía una emergencia femenina.
-"Qué es lo que pasa?"- Le preguntó Laura cuando estuvieron lo suficientemente alejadas de Matt.
-"Nada"- le quitó importancia Anne.
-"Nada?"- la miró atenta su amiga. -"Llevas babeando por ese chico meses y ahora me pides que te salve de él. Algo ha tenido que pasar?"-
-"Yo no babeo"- se quejó Anne.
-"Espera"- la miró Laura con suspicacia. Anne intentó huir del escrutinio de su amiga. Sabía por propia experiencia que muy pocas cosas se le escapaban a Laura. Era muy intuitiva. -"A ti te gusta otra persona!"- dijo al fin, una gran sonrisa apareciendo en su rostro.
-"No, no, no es eso"- Ahí es donde Anne no quería ir a parar.
-"Quién es? Por qué no me has dicho nada?"- la bombardeó a preguntas la otra chica.
-"Te digo que no es eso"- insistió ella.
-"Lo que tú digas"- dijo Laura sin creerla. Ella era su mejor amiga, así que sabía que recurriría a ella cuando se sintiera preparada y prefirió no presionarla. Quizás dentro de un rato…
-"Voy a por una bebida"- dijo Anne. Laura asintió y con un gesto le indicó que ella estaría con el resto.
Eso iba de mal en peor. Ahora no solo tenía que convencerse a si misma que cierta persona no le gustaba, sino que también tenía que convencer a Laura, evitando que se enterara que esa persona era su hermano. Suspiró, sintiéndose cansada por todo ese estrés mental. Se apartó de la multitud que abarrotaba la sala de estar y buscó refugió en uno de los pasillos. Se apoyó contra la pared y cerró los ojos. Como deseaba que esa fiesta acabara…
-"Bonito cuadro"- Abrió los ojos sorprendida al escuchar la voz de Derek a su lado. No se volvió hacia él, pero notó que se apoyaba en la pared junto a ella. En lugar de eso, alzó la vista hacia el cuadro que había frente a ellos colgado en la pared. Era una fotografía de los gemelos de pequeños en bañador. La imagen habría sido agradable sino fuera porque en aquella época estaban rollizos y sonrosados por el sol, dándoles el aspecto de un par de cerditos chapoteando en una piscina para bebes.
Anne no pudo evitar reír. Se tapó la boca con la mano, sintiéndose un poco culpable por estarse riendo de los gemelos.
-"De quién te escondes?"- le preguntó Derek.
-"De nadie. Sólo necesitaba un momento."- respondió ella, notando como su corazón comenzaba a acelerarse. Cerró los ojos con fuerza y trató de calmarse.
-"Quieres que te traiga algo?"- se ofreció él.
Anne le miró sorprendida de nuevo. Toda esa amabilidad era tan sospechosa… Negó con la cabeza antes de volver a centrar su vista al frente. -"Estás raro"- le dijo, mirándole de reojo para ver su reacción. -"Estás tramando algo?"-
Derek rió. Claro que tramaba algo, pero no se lo iba a decir. -"Estoy como siempre"- le dijo.
Ella negó con la cabeza y se giró un poco para mirarle. -"Estás como…"- intentó buscar una palabra que lo definiera -"…atento… amable…"- dijo en un tono dubitativo, como si esas palabras no pudieran ser aplicadas al chico que tenía enfrente.
-"Creí que te gustaría más así…"- se encogió de hombros.
Anne le miró sorprendida, notó como comenzaban a subirle los colores al comprender que se estaba comportando así por ella.
En ese momento, un par de chicos empezaron a deslizarse por el largo pasillo y gritar estupideces, mientras sus amigos les vitoreaban. Anne aprovechó la distracción, para desviar la vista de Derek. Se separó de la pared, dispuesta a irse, pero él le cortó el paso, poniéndose delante de ella y acercándose más de lo necesario.
-"Ven fuera conmigo"- dijo, echando una mirada asesina a los chicos que les habían interrumpido. Ella volvió a mirarle, ahora un poco incómoda. -"Prometo que no nos acercaremos a la piscina"- intentó bromear él.
Anne se quedó ahí quieta, incapaz de moverse. Al tenerle tan cerca, su cuerpo reaccionó de la misma manera que la otra noche, y esta vez incluso había perdido el control sobre su voz porque no fue capaz ni de responderle.
Derek parecía un poco decepcionado al ver que ella no le contestaba. Asintió levemente, antes de añadir: -"Estaré fuera, por si cambias de opinión"- le sonrió antes de irse.
El chico se abrió camino entre los alborotados adolescentes a su alrededor y salió al jardín. Se pasó una mano por el pelo y respiró hondo. Ya estaba hecho. Había jugado su última carta, ahora sólo podía esperar. Avanzó hacia su coche y se apoyó en él. Alzó la cabeza al cielo y volvió a respirar hondo. Necesitaba aire fresco.
Lo que pasó después ya era historia. Aparecieron los cazadores, él perdió el control, Anne usó su habilidad extraña con él, él la hirió con sus palabras y luego Laura dejó de ser su amiga… Al principio creyó que sería algo temporal, que una vez los cazadores les dejaran en paz, Laura y Anne podrían volver a ser amigas y que él, bueno, podría intentar, si ella no estaba muy enfadada, disculparse al menos. Pero el incendio lo cambió todo. Y le cambió a él. Después de eso, ya nunca volvió a pensar en nada de lo que había dejado en Beacon Hills. Mirar hacia atrás le resultaba muy doloroso.
Cuando volvió a Beacon Hills ya sabía que tarde o temprano su pasado daría con él. Lo que no esperó fue tener parte de ese pasado temblando y acurrucado en su pecho. Era consciente de que había pasado mucho tiempo. Que él había cambiado. Y se había dado cuenta que ella también. Pero lo que seguía igual era su aroma… y no había empezado todo así la primera vez?
Notó que ella se movía, intentando incorporarse un poco. Aprovechó ese momento para alargar un brazo y cerrar el agua que aun caía sobre ellos. Ella alzó la cabeza y se pasó la mano por el empapado cabello mientras con la otra seguía sujetando con fuerza su cazadora.
-"Siento el… em… "- dijo algo insegura, esforzándose por encontrar una palabra que definiera todo lo que había pasado, pero no dio con ninguna.
-"Estás mejor?"- preguntó él, inclinando un poco la cabeza, buscando los ojos de la chica que le evitaban deliberadamente.
Ella asintió, sintiéndose más despejada y en completo control de su raro sexto sentido de nuevo.
-"Eh?"- insistió él, dando un tirón a su húmeda chaqueta para forzarla a mirarle.
Vio que ella levantaba la vista lentamente, dudando. Cuando al final sus ojos se encontraron, Derek repitió su pregunta: -"Estás mejor?"-
-"Sí"- le respondió.
Vio que ella desviaba un poco la vista y luego se tapaba su sonrisa con una mano. La miró un poco preocupado, igual aun seguía bajo los efectos del alcohol.
-"Qué pasa?"- le preguntó, arrugando la frente.
Ella negó con la cabeza, su mano todavía cubriendo media sonrisa. -"Nada"-
Él alzó una ceja con una expresión que dejaba claro que quería una respuesta.
-"Es que…"- dijo ella, señalándole -"…tu pelo se ha aplastado por el agua"- sonrió de nuevo, sintiéndose un poco culpable al hacerlo.
Derek se pasó una mano por el mojado cabello algo más tranquilo al ver que ella estaba bien. -"Bueno, no está hecho para estar en el agua"- se quejó. El agua nunca había sido su ambiente, en cambio ella… volvió a mirarla, su largo y castaño cabello caía lacio y brillante por su espalda. Alargó una mano y resiguió un empapado mechón. -"Ese es más tu hábitat"-
Ella sonrió de nuevo. -"Sí, es lo que tenemos los pececillos."-
Él no llegó a sonreír, pero su expresión se relajó. -"Pececillo"- susurró, mirándola mientras sus dedos jugueteaban con su mechón.
Anne le miró algo sorprendida. Tiempo atrás, cuando solía llamarla 'pececillo', a ella le había sonado como un insulto o una burla, en cambio ahora había sonado nostálgico, casi afectuoso. Se quedó inmóvil, devolviéndole la mirada. Consciente por primera vez de lo cerca que estaban, que parte de su cuerpo seguía apoyado en su firme pecho y uno de los brazos del hombre lobo le envolvía la cintura, su mano reposando tranquilamente sobre su cadera.
Derek no lo pudo evitar. Su aroma flotaba por toda la pequeña habitación nublando sus sentidos y parte de su razón. Sus ojos se desviaron a sus finos labios, que aún formaban una pequeña sonrisa, y no pudo evitar preguntarse si ella sabría tan bien como olía.
Anne vio que él se inclinaba hacia ella, acortando un poco la distancia, y se quedaba a unos centímetros de su destino, dudando. La primera reacción de su cuerpo, igual que había ocurrido años atrás, fue dejar de responderle. Pero se sobrepuso rápido. Ella ya no era esa chica que se quedaba quieta esperando un beso que no iba a llegar. Cerró los ojos y recorrió los pocos centímetros que les separaban, uniendo sus labios a los de Derek suavemente y acariciando su mejilla con una de sus manos. Notó como el brazo de su cintura cobraba vida, atrayéndola hacia él, mientras sus labios se movían juntos.
Derek enterró su otra mano en su cabello, acercándola más hacia él. Separó un poco sus labios y acarició con su lengua los de la chica. Ella entendió su señal y entreabrió los suyos dejando que él profundizara el beso.
Sabía que ella tenía que saber bien, no había otra alternativa dado lo agradable que era su aroma, pero eso superaba lo que él había imaginado. Sus sentidos estaban abrumados, su olfato solo era capaz de captar su aroma, el gusto disfrutaba con su sabor, el tacto… tenía que hacer algo con esas ropas mojadas que se interponían entre sus manos y su piel.
Anne notó como Derek la cogía por los hombros, obligándola a separarse de él y ponerse en pie, mientras veía como él hacia lo mismo. Se sobresaltó cuando él avanzó hacia ella. Su mirada era tan intensa que Anne no pudo evitar retroceder un paso por cada uno que avanzaba él.
Derek se deshizo de su empapada cazadora antes de acorralarla contra la pared. La observó un instante, su respiración agitada y sus manos de nuevo sobre su pecho, invitándole. Le acarició la mejilla antes de atraerla hacia él y besarla de nuevo. Sintió como sus pequeñas manos recorrían su pecho, sus hombros, su nuca y se enredaban en su corto cabello. Bajó una mano a su cintura y la atrajo hacia él. La escuchó suspirar y notó como ella apoyaba aún más su cuerpo contra el suyo.
Las manos de Derek se deslizaron por su espalda, decidiendo que necesitaban algo más que el contacto con la fría ropa de la chica. Se aferraron a los bajos de la camiseta y, alzándola sobre su cabeza, se deshicieron de la húmeda prenda, dejando al descubierto su blanca piel. Sus manos acariciaron la suave superficie y sus labios descendieron por su cuello a su clavícula, mientras la escuchaba suspirar y notaba como las manos de ella se colaban bajo su camiseta.
Derek pasó una de sus manos por la espalda de ella y notó las cicatrices. Eso le desconcertó un poco, por un momento había olvidado que estaban allí. Volvió a acariciarlas preguntándose como esa mujer se había atrevido a hacerle daño. Con qué derecho? Quién le había dado permiso para dañarla de esa manera? Deslizó ambas manos por su espalda, intentado memorizarlas.
Anne notó como las manos de Derek se paraban en sus cicatrices. Por un momento pensó que le incomodarían, no hubiese sido la primera vez que algo así le ocurría. Se tranquilizó un poco al notar que él las acariciaba, pero solo un poco, no le gustaba que le tocaran las cicatrices, era como si la obligaran a recordar que estaban ahí. Cogió la camiseta de Derek y tiró de ella, consiguiendo así dos cosas, que él dejara de deslizar sus manos por su espalda y una espectacular vista de su torso.
Deslizó sus manos por su pecho, acariciando sus bien definidos músculos. Pero no era suficiente, se acercó a su piel y los resiguió con sus labios. Notó como él se estremecía antes de auparla, haciendo que apoyara su espalda contra la pared y le envolviera la cintura con sus piernas. A esa altura Derek tenía acceso al torso de ella y no desaprovechó el tiempo.
Anne pasó sus manos por la espalda de él, absorta en las sensaciones que los labios de Derek sobre su piel le hacían sentir. Abrió los ojos y sonrió al notar como una de las manos de él se colaba entre su espalda y la pared directa al cierre de su sujetador. Giró un poco la cabeza y vio sus reflejos en el espejo del baño. No había mucha luz, pero pudo ver el tatuaje en su espalda. Pasó una mano sobre éste repasando con los dedos el dibujo y Derek suspiró contra su piel.
Le gustó la sensación que eso le había causado, así que decidió repetirlo, pero esta vez al mirarse en el espejo, su mano no parecía su mano. Sus dedos eran más largos de lo normal y sus uñas parecían garfios, justo el mismo aspecto que habían tenido las de Mia antes de desgarrarle la espalda. Miró su reflejo en el espejo y se vio a si misma devolviéndole la mirada y sonriendo enigmáticamente. Entonces, las palabras de Mia de esa tarde se repitieron en su mente.
El miedo no era la emoción más apropiada para alguien tan sensible como tú. Hay otras emociones de las que nos podemos alimentar.
Miró horrorizada como su reflejo en el espejo alzaba la garra que tenía por mano y la clavaba en la espalda de Derek, hundiéndose en su piel y rasgándola.
Escuchó su grito de dolor, sintió su sangre, cálida, deslizarse entre sus dedos. Qué había hecho…
Pues hasta aquí por ahora. Espero vuestros comentarios.
Hasta pronto!
