Algo que no puede faltar: los personajes no son míos, pertenecen a Stephanie Meyer, y la historia es de Rochelle Allison, yo solo traduzco.
En esta traducción como en las demás sigue presente mi amiga y Beta Erica Castelo. Gracias por seguir apoyándome.
Decidiendo ignorar el mensaje de texto por el momento, cerré mis ojos y me quedé en el agua hasta que estaba tan soñolienta que podía haberme quedado dormida ahí dentro. Pensamientos sobre Edward rondaron por mi cansada mente, y lo que su presencia significaba para mí.
Obviamente, lo deseaba. Físicamente… incluso emocionalmente. Habíamos conectado una vez, y quería experimentar una vez más esa conexión. De varias formas. Sonreí para mí misma, sintiendo mi rostro calentarse con más que solo el vapor del baño.
Pero el desear a Edward a ese nivel era muy diferente a querer algo con él ciertamente. No era realista pensar que lo era, y a menos que ocurriera algo milagroso, no podía prever un futuro con él. Eso me entristecía, pero llegar a esta conclusión—permitiéndome aceptarlo abiertamente—era un alivio. No tenía que hacer nada que no quisiera, pero también iba a ver qué pasaba.
En la cama, apagué la lámpara y alcancé mi teléfono, con la curiosidad de ver que decía el anterior mensaje de Edward.
¿Está él contigo, chica hermosa?
Mi corazón se sobresaltó. Me incorporé, mirando a la pantalla. ¿Con él? ¿Jacob? ¿Me estaba preguntando Edward si estaba saliendo con Jake o si estaba aquí en la casa?
No
A pesar de que mi respuesta se había llevado al menos una hora, la suya fue casi inmediata: ¿Hay alguien contigo?
Me asomé por la ventana, preguntándome si estaba allá afuera en este momento, acechándome. No, escribí. Pero ya lo sabes. ¿No me estás vigilando?
Entonces yo fui la que me quedé esperando, porque no respondió. Dejé mi teléfono a un lado, toqué la almohada y me quedé profundamente dormida.
000
Alice quería almorzar con Rose y conmigo más tarde, pero me disculpé, preguntándole si podíamos hacerlo otro día. Simplemente no estaba de humor. El saber que Edward estaba cerca era lo bastante agotador sin sentir que estaba mintiendo por omisión.
Mi primera clase del día era tarde, y tenía un par de horas para mí antes de salir. Observé la calle mientras bebía café, preguntándome si Edward estaba por ahí. ¿Cuándo vino? ¿Y a dónde iba cuando no estaba aquí? ¿De qué tantos aspectos de mi vida estaba enterado?
Debería estar más afectada al respecto de lo que estaba. Sin estar segura de qué decía eso de mí. En vez de eso, un poco de emoción corrió por mis venas, dándole al día sombrío y gris un trasfondo de anticipación. No sabía cuál era el plan de Edward, o si al menos tenía uno, pero sabía que probablemente lo vería pronto.
En el trabajo no había movimiento, y me dejaron salir temprano. Salí volando a casa, muy apenas manteniendo el límite de velocidad. Mi casita estaba menos tenebrosa esta noche, ya que había dejado la mitad de las luces encendidas incluyendo la del porche. Imaginé que ser un poco ambientalmente irresponsable era mejor que estar asustada. Sin embargo, después de revisar todas las habitaciones, al parecer estaba sola. Lo que era bueno. ¡Obviamente! Era genial.
Leí la mitad de un libro. Comí toronja. Limpié el fregadero de la cocina. Me fui a la cama a una hora decente, por primera vez.
Desperté temprano, sintiéndome descansada y luego un poco decepcionada. Lo que me hizo sentir como una tonta. En lugar de levantarme, agarré mi laptop y comencé a buscar en google, preguntándome si hubo alguna actividad reciente con relación a su caso o a la búsqueda, pero no la había. Edward realmente había desaparecido. Más que desaparecer—era casi como, con la excepción de la obsesión de Jacob, si nunca hubiese existido. Quizás por eso estaba tan confiado ahora conmigo. Sabía que nadie más lo sabía. Sabía que nunca lo contaría.
Perder tiempo en línea me hizo llegar tarde, lo que me hizo saltar el desayuno, lo que me puso de mal y humor y desesperada por un café de Peet's, que estaba lleno de gente. Era aún más tarde para cuando llegué a clase. Y las cosas empeoraron desde allí, como a menudo ocurría. Había olvidado una tarea en casa, y muy probablemente recibiría una calificación baja como resultado. Tenía dolor de cabeza. No tenía que trabajar, pero incluso eso parecía ser como una espada de dos filos: en realidad disfrutaba del descanso que me ofrecía el servir la barra. Podía ser demandante, pero cuando estaba detrás de la barra, nada más importaba.
Ahora todo lo que me quedaba era ir a casa. Ni siquiera tenía un gato. O un perro. Al entrar en mi garaje, sintiendo lástima por mí, me hice una nota mental para conseguir uno. Tal vez ambos.
Mordiendo la uña de mi pulgar, entré en mi recámara, cogí mi teléfono y escribí… ¿Estás ahí?... y en seguida me arrepentí. ¿Qué estaba haciendo? Esta no era yo. No podía hacer esto, ser esta…
¿Quieres que lo esté?
Hice una pausa, paseándome de un lado al otro. No lo sé.
¿No lo sabes? Y luego. Tú siempre lo sabes.
Preocupada de que mi indecisión diera la impresión de que estaba flirteando (y aún más preocupada de que en realidad estaba flirteando) no dije nada después de eso, y tampoco él. Aun así, esa noche dormí como piedra, reconfortada con la idea de que en alguna parte tenía a alguien que me deseaba. Alguien además de Jacob, afortunadamente.
000
Por la mañana, cuando fui a sacar la basura, ya estaba en la acera. Me le quedé mirando perpleja hasta que el camión de la basura pasó haciendo mucho ruido por la calle, trayéndome de vuelta a la realidad.
Justo en ese momento, Jessica Stanley salió de prisa, arrastrando su bote de basura. Sacudió su cabeza, con el rostro rojo. "Todo el maldito tiempo."
Sonriendo con ironía, asentí.
La seguí, regresando al calor de mi casa al mismo tiempo que las gotas de lluvia comenzaron a caer. Era viernes. De verdad no tenía ganas de ir a ninguna parte, pero tenía el lunes libre así que ya tenía un fin de semana de tres días para mí. Podía hacerlo.
Fui a clase. Hablé con Ben, que de forma sospechosa y de la nada parecía estar de nuevo interesado en mí. Encontré a Rose y Alice para tomar un café después del trabajo, haciéndolo breve. El bar estaba concurrido debido a otra actuación en vivo. Me las arreglé, manteniéndome ocupada, tratando de no pensar en Edward.
Y también estaba funcionando, hasta que mi teléfono vibró en mi bolsillo. Por lo general, ni siquiera mantenía el teléfono conmigo mientras trabajaba, pero estos días las cosas eran diferentes. Bajé la vista a la pantalla.
Era una dirección, un motel en el centro.
Pasando saliva, deslicé el teléfono otra vez en mi bolsillo y continué sirviendo bebidas, ignorando el nudo en mi estómago. Trabajé y trabajé, sonriendo y sirviendo en la barra hasta que era tarde y luego me tomé más tiempo del necesario limpiando y reabasteciendo hasta que, Maggie, mi jefa, me estaba prácticamente empujando para salir por la puerta.
"¿Estás bien, cariño?" Me preguntó, mirándome a través de una nube de humo de cigarro. "¿Quieres que Nahuel te acompañe a tu coche?"
"Solo estoy cansada. Estaré bien." Sonreí, dándome la vuelta para irme. "De todos modos, gracias."
"Está bien. ¿Vas a trabajar mañana?"
"Nop. Estoy libre hasta el martes."
"Ah, es cierto. Conduce con cuidado, Bella."
Agité mi mano para despedirme y salí hacia la calle, agradecida de que había logrado estacionarme cerca. Lo que había sido una suave llovizna durante toda la noche finalmente se estaba convirtiendo en lluvia otra vez y no quería que me alcanzara. Sabía que tenía que irme a casa, pero la dirección que había visto estaba haciendo un hoyo en mi cerebro. Él estaba cerca. Había estado cerca, todo este tiempo, pero ahora… podía verlo. El pensarlo aceleró mi respiración e hizo que mi corazón latiera con fuerza.
El Motel Star no era el de más clase, pero tampoco era un basurero. El estacionamiento estaba bien iluminado y casi medio lleno. Leí de nuevo el mensaje, asegurándome que tenía el número de habitación correcto, luego corrí a través del frío húmedo hasta la puerta marcada con el número 17.
Oh, cielos. No había estado así de nerviosa en… un año.
Toqué, luego metí mis manos en la chaqueta para mantenerlas calientes.
La puerta se abrió…
"¿Edward?"
"Entra, nena."
…y pasé como si todo esto fuera completamente normal, como si nos viéramos todo el tiempo.
La cerró rápidamente, poniendo el seguro. Casi tenía miedo de mirarlo, aun cuando también era lo que más deseaba. Su cabello estaba mucho más largo de lo que había estado antes, y ahora podía ver lo rojizo que era. De nuevo tenía algo de barba. Unos jeans oscuros y sueltos. Todavía con una sudadera negra. Aunque una diferente. Por lo que podía ver. Tenis blancos.
Él también me estaba recorriendo con la mirada. Me pregunté que veía, si notó que mi cabello tenía un corte diferente, que estaba más largo. Ahora usaba maquillaje.
Nuestros ojos se encontraron de nuevo, y me sonrió con suficiencia, acercándose, invadiendo mi espacio personal y pegando mi espalda a la puerta. Le encantaba esto, me daba cuenta de ello, le encantaba provocar una reacción en mí, le encantaba desafiarme.
"¿Pensaste en mí, nena? ¿Cuándo me fui?"
"Sí."
"Sé que lo hiciste. Porque yo pensé en ti…" Todavía se acercó más, pasando su nariz por un lado de mi rostro, sus labios rozando mi oreja. "Todo el tiempo."
¡Aaaaaaaah! Juntos otra vez. Es obvio que Bella quería verlo y no pudo resistirse a su llamado. Pero, ¿qué ocurrirá en este encuentro? ¿Creen que Bella vuelva a caer? ¿Qué se vaya con él?
Chicas, las amo pero me están matando jajajajaja. Me tienen al cien, pero voy a cumplir con lo que les dije. Así que, gracias por dejarme sus reviews: Belen, V1V1, Wawis Cullen, Ely Cullen M, glow0718, darkycullen, dushakis, Sara, Anastacia T. Crawford, pili, Adriu, Caniqui, Gabriela Cullen, lizdayanna, Dayis, Mis cullen hale, YessyVL13, PoliFP13, tinafraser, Grecia Anastacia, rosy canul, suhaylc, NoeLiia, Maribel, Shikara65, Ale, freedom2604, Bertlin, labluegirl94, Antonia, tulgarita, Paty Limon, patymdn, Yoliki, Manligrez, SkyC, Mafer, Ericastelo, cary, Dess Cullen, Pam Malfoy Black, gaby9387, Maribel, Tata XOXO, Sully YM, Roxy Sanchez, Jazmin Li, Marie Sellory, bbluelilas, jacke94, y algunos anónimos. Nos leemos en el próximo capítulo.
