¡Y volvió el romance! Espero que disfruten la historia de hoy.

Día 8

Tema: Spooning / Cucharita

Advertencias: Romance, AU

940 palabras

Summary: La reservación había estado equivocada, ¿cómo esperaban que durmieran juntos en una cama individual?

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, hago esto sin fines de lucro.


Cama individual

—¿Cómo que hubo un error?

La molestia en la voz de Levi podía notarse por todo el lugar, pero aun así Erwin no se molestó en reprochárselo. Él mismo estaba bastante molesto por el error y por la negativa de la empleada a solucionarlo. Se suponía que habían reservado una habitación con dos camas matrimoniales para ese viaje de negocios, aunque en realidad solo necesitaban una, pero al llegar al hotel les informaron que había habido un error en su reservación. No sólo había una sola cama en la habitación, ese no hubiera sido un problema realmente, no, en la habitación había únicamente una cama individual.

—Lo lamento mucho, señores, pero no hay nada que podamos hacer, el hotel está lleno. —La asustada chica se disculpó con ellos varias veces, pero incluso eso no arreglaba el problema de dónde pasarían la noche.

Era una ciudad pequeña, y las oficinas de la compañía estaban a las afueras de la ciudad, por lo que no había otro hotel en varios kilómetros, sin mencionar que no había considerado la renta de un vehículo ya que estarían lo suficientemente cerca como para ir caminando. Era simplemente un desastre.

—¿No hay forma de mover otra cama a la habitación? Un colchón, al menos. —Erwin intentó negociar, haciendo uso de sus efectivas técnicas de seducción aunque estaba seguro de que Levi le castigaría después por coquetear con esa mujer. Estaba tan desesperado que prefería aceptar las consecuencias.

—No es posible, todas las camas están ocupadas.

Erwin iba a quejarse por la mala atención y el deficiente servicio del hotel cuando, inesperadamente, Levi interrumpió la conversación.

—Tomaremos la habitación.

Ambos, Erwin y la recepcionista, le vieron con sorpresa. Él porque conocía la personalidad difícil de su pareja y ella porque no esperaba que fueran a ceder. La mujer les entregó la llave y les indicó el camino hasta la habitación, dejando que ambos se hicieran cargo de llevar su equipaje pues tampoco había personal disponible para ayudarles.

—Este lugar es horrible. —Se quejó Erwin, cargando las maletas de ambos mientras Levi abría la puerta y encendía las luces.

Ambos hombres se miraron y suspiraron con cansancio, cerrando la puerta al entrar. La habitación era mucho más pequeña de lo que esperaban, ni siquiera había forma de poner una cama extra en ese lugar y la que estaba ahí, pese a su tamaño, ocupaba la mayor parte del espacio en la habitación. Un pequeño closet y un tocador y adiós al espacio libre. Si tenían que pasar más de dos noches ahí acabarían por sufrir claustrofobia.

—Toma la cama, yo dormiré en el suelo. —Anunció Levi mientras comenzaba a cambiarse de ropa. Había sido un viaje de casi diez horas y, sumado al asunto del hotel, lo único que deseaba era poder dormir, no importaba si era en el suelo o el closet o incluso bajo la cama.

—No. Yo puedo dormir en el suelo, ni siquiera podría acostarme en esa cama tan pequeña.

Los dos miraron la cama al mismo tiempo. Era muy pequeña, tanto el largo como el ancho eran insuficientes para que ambos pudieran dormir ahí, y ni hablar de hacer otras cosas en ella. No serviría ni siquiera para dormir.

Erwin estaba a punto de sugerir que durmieran en el suelo, sentados contra la pared, cuando recordó una de esas películas que habían visto alguna vez, donde los protagonistas dormían en una cama similar a esa en una posición bastante peculiar. No podía recordar el nombre, pero recordaba la posición y supuso que no perdían nada con probar.

—Levi, tengo una idea.

Y así, luego de cambiarse de ropa y lavar sus dientes, le explicó su idea y cómo podría ayudarles a salir del problema. Levi no estaba muy convencido de hacerle caso, sobre todo porque Erwin era demasiado grande y dudaba mucho que hubiera suficiente espacio para los dos, pero al final acabó cediendo, dispuesto a intentarlo.

Erwin fue el primero en entrar a la cama, encorvándose lo suficiente para que sus pies no quedaran volando y al mismo tiempo dejando espacio para que Levi pudiera acostarse también. Una vez que se hubo acomodado, Levi se unió a él, dándole la espalda tal como le había indicado y acercándose tanto como era físicamente posible.

El cuerpo de Erwin se había acoplado perfectamente al suyo y, contrario a lo que pensaba, no era tan incómodo. En su apartamento, aunque dormían juntos, usualmente Erwin le abrazaba por un rato y luego ambos se movían tanto que acababan cada uno en un extremo de la cama, sobre todo los días más calurosos. No era que no amaran dormir juntos, pero era algo inconsciente.

Y, sin embargo, en ese momento estaban tan cerca uno del otro que podían sentirle en todo su cuerpo, como si por primera vez experimentaran el goce de dormir juntos, compartiendo su calor y respirando el aroma del otro.

Erwin rodeó su cintura con un brazo, atrayéndole más cerca para besar su cabello, embriagándose con su aroma. Levi sonrió sabiendo que no podía verle y cubrió la mano de Erwin con la suya. Quizás la posición no era tan mala después de todo, nunca antes se habían sentido tan cercanos y tan llenos del otro como en ese momento.

Justo cuando estaban a punto de quedarse dormidos, Levi no pudo seguir ignorando cierto detalle que llamaba su atención, impidiéndole dormir, y, sin moverse, le llamó suavemente.

—Erwin… ¿estás duro?

La falta de respuesta fue más que suficiente para saber que tenía razón, sin embargo, más que molestarse, Levi pensó que no sería tan malo conseguir una cama así para su apartamento.