Algo que no puede faltar: los personajes no son míos, pertenecen a Stephanie Meyer, y la historia es de Rochelle Allison, yo solo traduzco.

En esta traducción como en las demás sigue presente mi amiga y Beta Erica Castelo. Gracias por seguir apoyándome.


Unos días después, Jacob llevó a Leah al bar.

Era la última persona que deseaba ver, pero al menos estaba en una cita. En su mente seguramente me estaba haciendo un favor, al ser un cliente de mi lugar de trabajo. O tal vez me estaba vigilando.

O tal vez…estaba siendo injusta. Quizás solo quería saludarme. Algunas veces sentía que me estaba volviendo loca, en mi mente había una maraña de pensamientos: Edward, Jacob, su oficina… seguía viendo esa pared, esas fotos. Sabía que Jake estaba dedicado al caso, pero no me había dado cuenta qué tanto. Era algo que cambiaba las reglas del juego para mí, casi paralizándome del miedo; si estaba al tanto de cada pieza de información, entonces era cuestión de tiempo antes de que lograra su cometido. Edward era astuto, pero Jake estaba determinado.

No quería expresarle esto a Edward por un mensaje, y definitivamente no por teléfono, así que teníamos planeado un encuentro para la semana siguiente.

Eso me emocionaba, aun cuando iba a ser algo breve. Necesitaba verlo, necesitaba mi droga.

Solo unos días más…

La idea me levantó el ánimo. Mientras tanto, Jacob estaba haciendo un fantástico trabajo al ser el mejor novio del mundo, prendado de su chica que estaba igual de enamorada. Lo encontraría adorable si no conociera a Jake; no podía evitar preguntarme si esto no era parte de un acto para hacerme sentir celosa. Lo que era una locura, pero… por otro lado, todo estaba cambiando. Yo estaba cambiando, y el Señor sabía que Jake no era quien yo creía.

Sin embargo, los traté bien asegurándome de llenar sus bebidas en seguida y servirles la comida del bar que había ordenado, incluso charlando cuando el lugar estaba tranquilo.

Después de un par de horas Jacob se puso de pie, presuntamente para usar el baño. Me volví hacia Leah, pensando en charlar con ella mientras tanto, pero estaba absorta en su teléfono. Momentos después Jake regresó y pagó la cuenta.

"Ya nos vamos, Bells," me dijo, dando golpecitos a la barra.

"Está bien. Gracias por venir," le dije, dándole a Leah una sonrisa amable.

Ella me dio una pequeña sonrisa superficial y cogió su bolso. "Nos vemos luego."

Al final de mi turno, hice una pausa antes de irme, enviándole a Edward mi acostumbrado mensaje nocturno. No le gustaba cuando trabajaba hasta tarde, y me había pedido que le mandara un mensaje cuando dejara el bar y luego de nuevo cuando llegara a casa. Me había sorprendido al principio—el último hombre que había sido tan protector conmigo fue Jake—pero me pareció dulce. Obviamente estaba demasiado lejos para hacer algo a estas alturas, pero el hecho de que lo hacía sentir tranquilo significaba algo para mí.

Respondió en seguida, y salí a la carretera, deseosa de una ducha caliente y mi cama. Estaba exhausta.

Sin embargo, cuando llegué a casa el coche de Jacob estaba estacionado afuera.

Sorprendida y molesta, entré al garaje. Había sido un día largo, y lo último que necesitaba era la mierda de Jacob. Bostezando, le mandé un mensaje a Edward, avisándole que estaba en casa a salvo, entonces salí, preguntándome qué estaba pasando. Jake había salido del coche para cuando llegué a la acera. Contuve mi molestia, tratando de ver a Jake como un viejo amigo y no el dolor en el trasero en que se había convertido.

"Hola. ¿Todo está bien?" Le pregunté.

"Sí, está bien."

Fruncí el ceño. "Es muy tarde, Jake. Tengo clase mañana."

"Lo sé; lo siento. ¿Puedo pasar rápidamente?"

Exhalando, le hice un gesto para que me siguiera adentro.

"No tardaré mucho," prometió cuando cerraba la puerta. "Pero quería decirte que mañana me voy a ir a una… misión muy secreta. Solo por un par de días."

Lo miré impasible.

"Pensé que te gustaría saberlo porque se puede decir que te involucra."

"¿A mí?"

"Es sobre el tipo que te jodió en la cabaña," añadió.

"¿Te refieres a lo del año pasado?" Le pregunté, fingiendo confusión. No me molesté en decirle que Edward no me había "jodido" en la cabaña; él estaba determinado a creer que era así.

"Correcto."

"Oh. No sabía que seguían con eso… no lo habías vuelto a mencionar…"

"Trato de mantenerte informada," argumentó. "Frecuentemente, de hecho."

"Bueno ha pasado algo de tiempo desde la última vez, supongo." Me encogí de hombros, metiendo mis manos en mis bolsillos.

Me miró expectante. "Tenemos información de que él y su hermano podrían estar en Oregon."

No pensé que fuera cierto, pero por otro lado, tal vez lo era. El alma se me cayó a los pies. ¿Qué es lo que sabía? "¿Cómo lo averiguaste?" Le pregunté.

Sonriendo de forma engreída, se apoyó en la puerta. "Tenemos nuestros medios."

Asentí, deseando en mi mente que se fuera para que pudiera pensar, tal vez contactar a Edward.

"¿Alguna vez te dijo algo sobre algún posible contacto en Oregon? ¿Portland, tal vez?"

"No."

"¿Qué hay de su hermano? ¿Algo de él?"

Bostecé, sin molestarme en ocultarlo. "No, no lo creo."

"¿Estás segura?"

"Jake, eso fue hace siglos… pero no. No lo hizo." Cruzando mis brazos, di un paso hacia atrás. "Pero en este momento es tarde y necesito ir a dormir."

"Está bien." Asintió, colocando su mano en el pomo de la puerta. "Solo pensé que deberías saberlo."

"¿Por qué?"

"¿Por qué?" Se echó a reír. "Porque estoy haciendo esto por ti, Bells."

"¿Por mí?" Ahora fui yo la que se rio, con incredulidad. Estaba haciendo esto por él. "Jake, estoy bien. Seguí con mi vida."

"Sé que dices eso, pero… odio saber que él está allá afuera."

"En realidad nunca se trató de mí," le dije. "Él solo… apareció esa noche. Y de casualidad estaba ahí. No es como si yo hubiese sido su blanco o que de verdad me hubiera hecho algo."

Jacob inclinó su cabeza. "¿Por qué siempre lo defiendes?"

"¡No es así!"

"Lo haces, Bella. Mira, entiendo que tu corazón es noble, pero él es un pedazo de mierda. Tiene que caer."

"Lo sé," murmuré, haciendo un gesto con mi mano. "Solo desearía que dejaras de hablarme de eso. Estoy tratando de olvidarlo todo."

"Y yo estoy tratando de terminar lo que inicié."

Ignorando el nudo en mi estómago, asentí. "Está bien. Bueno, buena suerte."

"Claro, claro. Buenas noches, Bells."

"Buenas noches."

Se dio la vuelta para irse.

"Para que lo sepas, podrías haberme dicho todo esto en el bar," solté.

Mirando por encima de su hombro, sacudió su cabeza. "No quería decir nada enfrente de Leah."

000

Alice había pedido mi ayuda en planear la fiesta de cumpleaños sorpresa para Rose, y estaba esperándola ansiosa. Necesitaba un descanso del trabajo y la escuela; era bastante difícil concentrarse en todo sin Edward y la situación en la oficina de Jake. El solo pensar en lo que había visto me ponía enferma de la preocupación.

Alice vino a mi casa el domingo por la tarde con su libreta y dos cafés—descafeinado para ella. Fiel a su palabra, no había mencionado nada a nadie, ni siquiera a Jasper. Ni siquiera volvió a hablar del tema, respetando mi deseo de privacidad y discreción. Esperaba haber tomado la decisión correcta al confiarle mi secreto. Parecía que sí.

Ayudaba que estuviera tan centrada en la fiesta. Emmett iba a llevar a Rose a cenar en su cumpleaños, algún lugar elegante en el centro de Seattle, de modo que teníamos tiempo suficiente para decorar y hacer todas las cosas que Alice había soñado para la fiesta.

"Solo puedo imaginar cómo van a ser las fiestas de cumpleaños de tus hijos," le dije después de que me explicó la lluvia de globos. Un rosa suave y gris, Bella. Con clase como Rose. Para ser exactos, los globos deberían ser rosa pastel. Como Rose.

"¡Lo sé! No puedo esperar."

Nuestra "reunión" continuó hasta muy entrada la noche, terminando solo porque Jasper llamó, preguntando si tenía planeada una pijamada.

"Sabelotodo," murmuró, terminando la llamada. Aunque, su sonrisa decía otra cosa.

"Conduce con cuidado," le dije, besando su mejilla. "Es tarde."

"Estaré bien. ¡Adiós!"

Solo puse el seguro de las puertas y apagué la luz de la sala cuando mi teléfono se iluminó con un mensaje.

¿Qué estás haciendo?

Mi amiga Alice acaba de irse. Estábamos pasando el rato. ¿Y tú?

Lo mismo. Con mi hermano.

Asentí para mí misma, agachándome para encender el lavavajillas.

No puedo esperar hasta la semana próxima, escribió.

Yo también. Aunque desearía que no fuera tan breve.

Pronto. Tengo un plan.

El ver esas palabras me iluminó por dentro, y sonreí. Eso me alegra.

Luego otro mensaje llegó, pero no de Edward. Fruncí el ceño al ver el número familiar, reconociendo que era de Jake.

¿Estás en casa, Bella?

Le eché un vistazo al reloj—eran casi las doce. ¿Por qué de pronto esas visitas tan tarde? Poniendo mala cara, le escribí, sí, apunto de irme a la cama.

Mi teléfono sonó. Me le quedé mirando, tentada a ignorarlo. ¿Pero qué pasaba si era importante? Suspirando, contesté antes de que se fuera al buzón.

"¿Jacob?"

"Bells. Hola."

Podía darme cuenta que estaba borracho. Esto estaba sucediendo cada vez más seguido conforme pasaba el tiempo, y esperaba que no se estuviera convirtiendo en un problema para él. Habíamos visto a su padre sucumbir a un problema de bebida, y el dolor asociado con eso era emocionalmente agotador.

"Hola. ¿Está todo bien?" Pregunté con cuidado.

"Sí. Solo necesitaba escuchar tu voz, Bells."

"Es tarde. Y dudo que Leah entendería el que me llames—"

"A la mierda con Leah."

"Y esa es mi señal para colgar. Buenas noches, Jake."

"Espera, espera. Mierda. Lo siento…"

Esperé, preguntándome si su llamada tenía un propósito. Finalmente, exhaló ruidosamente y aclaró su garganta. "Nunca me mentirías, ¿cierto?"

"Cierto."

"Sabes que puedes confiar en mí."

Hubo un tiempo en el que hubiese sido un rotundo sí, pero últimamente no siempre estaba tan segura. "Sip."

Cuando se quedó callado de nuevo, perdí mi paciencia. "¿De qué se trata esto, Jake?"

"Necesito hablar contigo sobre algo que encontramos. Pasaré mañana por tu casa."

"¿Qué? Ja—" Pero colgó. Me le quedé mirando a la pantalla, notando que habían llegado dos mensajes más del número más nuevo de Edward.

Vamos a hacer que funcione.

Deberías estar aquí, conmigo.

El comportamiento de Jake me estaba poniendo muy nerviosa. Necesitaba ver a Edward más pronto de lo que habíamos planeado.

¿Qué te parece mañana? Hay cosas que tengo que decirte.

Momentos más tarde, Edward me envió una dirección.


¡Holaaaaaa! Un poco retrasado pero llegó :) … ¡Jake se está convirtiendo en un grano en el trasero! ¿Por qué creen que visitaría a Bella la primera vez, cuando le dijo que iban a Oregon a buscar a Edward y su hermano? ¿Qué encontraría allá para que esté tan desconsolado, bebiendo y preguntándole a Bella si confía en él? ¿Ustedes qué creen?

Pues mi compu todavía no está del todo bien, pero al menos me ha permitido hacer una cositas más antes de que entre a cuidados intensivos. Espero poder subirlos unos capis mientras tanto. ¡Gracias por seguir apoyando con sus reviews! Me hacen sonreír con sus teorías y comentarios. Ely Cullen M, JeniZuluCullenM, Marlecullen, labluegirl94, Lili Cullen-Swan, Dess Cullen, EmDreams Hunter, PEYCI CULLEN, Paulina, Gissy Cullen Swan, suhaylc, Antonia, Manligrez, , freedom2604, tulgarita, rosy canul, Bertlin, angelabarmtz, Tsuruga Lia1412, Wawis Cullen, Gabriela Cullen, Maribel, Yoliki, Laura Katherine, dushakis, YessyVL13, Izarys24, patymdn, Adriu, alondrixcullen1498, Paty Limon, Sully YM, pili, injoa, Roxy Sanchez, Tata XOXO, NAIARA23, Mafer, mercchu, lizdayanna, Marie Sellory, nelsy, y algunas anónimas.