El más corto hasta ahora, pero debo decir que me gustó mucho el resultado. Ojalá a ustedes también.
Día 19
Tema: Kissing / Besándose
Advertencias: Romance
552 palabras
Summary: Llevaban varios meses saliendo, era normal que hubieran compartido ya bastantes besos, pero Erwin nunca había pensado en qué exactamente era lo que sentía al hacerlo.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, hago esto sin fines de lucro.
Besos
—Entonces, ¿cómo es?
Erwin la miró por un momento, haciendo gala de su habilidad para mantener la calma aunque por dentro sentía crecer su vergüenza.
—¿Cómo es qué, Hanji? —Preguntó tratando de fingir que no entendía su pregunta.
—Besarlo, ¿cómo es? Conociéndolo, debe ser aburrido. —Aclaró la mujer, apoyando su mentón sobre la palma de su mano, sin molestarse en disimular su curiosidad.
Erwin frunció el ceño ante la pregunta. Sabía que sólo estaba molestando, pero en realidad le sorprendía lo diferente que Levi podía ser con él y con el resto del mundo.
La noche anterior le había comentado que le era difícil seguir manteniendo su relación en secreto, a lo que Levi respondió que no tenía problema en que todo el mundo lo supiera. Como el hombre maduro que era, Erwin le sonrió cálidamente en respuesta, aunque internamente quería saltar y gritar de emoción. No era que pensara hacerlo público, pero no tener que fingir delante de sus compañeros más cercanos le daba un poco de alivio y le restaba preocupaciones.
Claro que ese momento no pensó en que podría terminar en esa situación, en medio de un interrogatorio mientras trataba de encontrar una respuesta o una salida, lo que llegara primero.
Llevaban varios meses saliendo, era normal que hubieran compartido ya bastantes besos, pero Erwin nunca había pensado en qué exactamente era lo que sentía al hacerlo. Amor, obviamente, pero debía haber algo más, algo que hiciera que besarlo a él fuera único y que explicara por qué se había vuelto adicto a sus labios.
La primera vez que se besaron se sintió joven e inexperto de nuevo, temeroso de cometer algún error que pudiera arruinar el momento. Había sido el mejor momento de su vida hasta ese entonces. Pero a ese beso siguieron muchos más y cada uno de ellos era diferente, perfecto, glorioso.
Estar cerca de Levi, abrazarlo, inhalar su aroma y besar sus labios, era en definitiva el mejor momento del día. No importaba si había sido un día difícil o había deseado abandonarlo todo, en sus brazos todo era mejor, su infierno personal se volvía más soportable.
Había tantos tipos de besos... Y con Levi los estaba conociendo todos. Cada uno era diferente a los demás. Al principio estaban los besos tímidos, temerosos de ser rechazados; luego, los besos excitantes, los que expresaban el deseo que sentían el uno por el otro; también había besos más serios cuando algo andaba mal.
Besos intensos, juguetones, dolorosos, amargos, resignados. Besos que insinuaban el final de su relación seguidos de besos que pedían disculpas. Besos que juraban amor eterno. Besos cariñosos...
Erwin estaba seguro de que podría seguir la lista eternamente, casi como si sus labios conocieran un idioma privado, exclusivo de ellos dos. Jamás podría siquiera pensar que sus besos eran aburridos.
Besar a Levi era tocar el cielo siendo humano. Besar a Levi era como volver a casa luego de una larga jornada y sentir que ese era su hogar.
—Besarlo es... —Cerró los ojos un momento, pensando en la mejor respuesta. —Besarlo es como morir lentamente sintiéndote inmortal.
Erwin sonrió, satisfecho con su propia respuesta, y volvió al trabajo. Levi llegaría en unas horas y quería estar libre para entonces pues toda esa reflexión le había provocado una necesidad inmensa de probar sus labios.
