Día 24
Tema: Kissing fears away / Besando lejos los miedos
Advertencias: Romance, drama
950 palabras
Summary: No era un secreto para nadie que Levi sufría de insomnio, pero más allá de eso, había noches en que simplemente se negaba a dormir.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, hago esto sin fines de lucro.
Miedos y promesas vacías
En el silencio, en la quietud de la noche, Erwin despertó al sentir que el calor de su pareja se alejaba. Llevaban poco tiempo compartiendo la misma cama, pero ya estaba más que acostumbrado a su presencia, tanto que aún estando dormido, podía saber cuando Levi estaba a su lado y cuando se había levantado porque no podía dormir.
No era un secreto para nadie que Levi sufría de insomnio, pero más allá de eso, había noches como esa en que simplemente se negaba a dormir por mucho que lo necesitara. Así llevara días cansado, Levi podía pasar la noche en vela por su propia voluntad.
Cuando se dio cuenta de aquello, Erwin creyó que sufría pesadillas y esa era la razón para negarse a dormir, especialmente esas noches cuando le encontraba de pie junto a la ventana, con la mirada asustada y el cuerpo temblando. Erwin le abrazaba en silencio y susurraba en su oído que todo estaría bien, aunque él mismo no creía en sus propias palabras. ¿Cómo podía prometerle tan descuidadamente que estarían bien cuando él mismo era quien los mandaba a morir? Levi debía odiar esas palabras tanto como él odiaba decirlas. Pero necesitaba hacerlo, necesitaba creer que estarían bien y Levi también.
Al principio, Levi no decía nada y simplemente se dejaba envolver por el tibio cuerpo de su novio, permitiéndose creer en esa falsa promesa porque necesitaba desesperadamente algo a que aferrarse. Erwin siempre estaba ahí, cada noche, y Levi finalmente desistió de su intento de crear una barrera entre ellos. Le abrazó con urgencia y ocultó su rostro en el pecho de Erwin, mostrándose vulnerable por primera vez, convencido de que al menos por esa noche quería sentirse protegido por él.
Esa fue la primera de muchas noches en que Levi se negaba a dormir y Erwin le abrazaba con fuerza hasta que la noche llegaba a su fin, llevándose consigo sus temores y esa parte de él que durante el día mantenía oculta. Para Erwin, saber que se había abierto a él al grado de mostrarle algo tan privado era una muestra del amor que Levi sentía por él, y deseaba poder corresponderle de la misma forma. Pero abrazarle durante la noche no era suficiente, podía ver en sus ojos que aunque sus brazos le reconfortaban, el miedo seguía ahí, oculto en la oscuridad, esperando que le soltara para consumirlo de nuevo.
Erwin se levantó de la cama, seguro de que le encontraría junto a la ventana como todas las noches iguales a esa. Su mirada estaba perdida en el exterior y Erwin se preguntó si quizás estaría observando las estrellas, que esa noche parecían especialmente brillantes. Se acercó en silencio, lentamente para no asustarlo hasta que estuvo detrás de él y le abrazó por la cintura atrayéndole hacia su cuerpo.
Levi ya no oponía resistencia cuando le abrazaba de esa forma, más bien, cerraba los ojos y se dejaba llevar por ese aroma que se había convertido en un sinónimo de seguridad. Estaba cansado de sentir miedo, de despertar a Erwin en mitad de la noche tan sólo porque no podía hacer frente a su realidad por sí mismo, pero los fuertes brazos que le rodeaban con ternura borraban esos pensamientos, dejándole soñar que Erwin no mentía, que sus promesas no eran falsas, que todo estaría bien.
Para Erwin, era frustrante no poder hacer nada por su amado. Odiaba verle tan frágil, tan destrozado, liberando todo ese dolor que durante el día tendría que ocultar bajo una mascara de indiferencia. Porque Levi necesitaba defensas y él odiaba no ser capaz de traspasarlas. Podía jurarle amor eterno noche tras noche, pero seguiría sintiéndolo lejano.
—Erwin... —Le llamó, sorprendiendo al comandante. Siempre era él quien hablaba mientras Levi se limitaba a aferrarse a él en silencio.
—¿Qué sucede? —Estaba intrigado, pero más fuerte que su curiosidad era su deseo de mantenerlo seguro, tan seguro como le fuera posible aunque fuera una mentira.
El silencio entre ellos, más que incómodo, se volvió íntimo y agradable. Levi nunca había llorado en momentos así, pero Erwin podía sentir su cuerpo tensarse, como si ya estuviera demasiado cansado como para seguir conteniendo sus emociones. Le hizo girar hasta estar frente a frente, suplicando con caricias que le permitiera ver sus ojos, esos ojos tan helados que eran capaces de congelar el tiempo. Erwin se sentía eterno en su mirada.
Observando más allá de lo que Levi le mostraba, Erwin fue capaz de notar el miedo en sus ojos. Levi estaba asustado, no a causa de las pesadillas como tanto había querido creer, estaba asustado de perder lo que tenían, de perder a Erwin, porque perderlo a él seria perder su humanidad. Todo lo que era, lo que tenia, lo que le mantenía con vida, todo era por Erwin.
Besó su frente con cuidado, cerrando los ojos y llenándose de su aroma. Quizo volver a prometerle que todo estaría bien, que no se iría de su lado, pero Erwin ya no quería más mentiras y palabras vacías entre ellos. Las mentiras reconfortan, pero las verdades crueles unen corazones. Le tomó por el mentón, haciendo que elevara el rostro tan sólo lo suficiente para besarle con cuidado, con todo el amor que era capaz de expresar sin palabras.
—Esta bien tener miedo —susurró suavemente sobre sus labios—. Pero mientras yo esté aquí, te aseguro que nada te hará daño. Ni siquiera los recuerdos o la culpa.
Erwin volvió a besarle, saboreando el sabor salado de las lágrimas aunque no sabia si eran suyas o de Levi. Realmente no importaba, mientras estuviera cerca, cada noche se encargaría de besarle hasta que no volviera a sentir miedo.
