FANTASMAS
6 meses, habían pasado 6 meses desde que su padre se había casado, 6 meses desde que la gran Mansión tenía más de dos cuartos ocupados, 6 meses desde que estaba "ella" en su vida.
-va de salida tan temprano otra vez joven Sasuke?. –decía la vieja sirvienta de la casa al Uchiha.
-saldré a correr durante un rato Kino, volveré para el almuerzo. Decía este mientras terminaba de alistarse para salir.
-pe-pero…. El sonido de la puerta cerrarse de golpe fue todo lo que la anciana escuchó. –pero si está de vacaciones. Pensó.
-Sasuke volvió a escapar verdad?
-niña Hinata!, me ha dado un susto! Escapar? Bueno, ha vuelto a salir si ha eso se refiere, y lleva así varios días.
-a Sasuke no le gusta pasar el tiempo conmigo, ahora que ni Fugaku-san ni mi madre están en casa muy seguido, se ve obligado a convivir con una pequeña hermana que detesta. La anciana la miró atenta, y luego retomó sus quehaceres limpiando cada rincón de la espaciosa casa, mientras respondía las palabras de una peliazul que seguía el recorrido de la anciana descalza, y con el camisón de dormir aun puesto.
-eso no es lo que la señorita Hinata piensa verdad… la ojiperla no dijo vocablo alguno. La anciana prosiguió.
-el Joven Sasuke jamás se preocupa por otras personas, o al menos eso es lo que quiere demostrar, sin embargo, desde que la señorita llegó a la casa, él siempre está tratando de que las cosas marchen bien, y está pendiente de su bien estar, eso era algo que solo hacía cuando su madre y hermano vivían, el hecho de responsabilizarse de alguien màs…
-Por què no le gusta la nieve?… preguntó la muchacha a la anciana mientras se detenía a observar como la nieve caía lenta y tranquila.
-eh? La nieve? Bueno… cuando el joven Itachi y el eran pequeños, solían salir muy temprano en las mañanas a jugar en la nueve….. al joven Itachi le encantaba….. Desde el día que Itachi y su madre murieron, el perdió todo gusto por esta época del año, y su humor se vuelve mucho más agrio….. sin embargo, desde la estancia de usted… su humor está algo más apacible.
-apacible? Respondió la chica con duda.
-asì es, no sé si se deba a usted este cambio, o al hecho de que se ha resignado a la perdida….. Supongo que siempre está, el deseo de volver a tener a tu lado a quienes se han ido, a quienes amaste. El joven Sasuke siempre ha tenido ese deseo, pero no importa lo que uno haga verdad?... los fantasmas no existen.
Hinata se quedó en el gran ventanal observando la nueve. –la perdida de alguien amado. Pensó. Una sonrisa lastimera se formó en su rostro…. –a mí también me gustaría creer en fantasmas…
….
-¿Cuànto tiempo había pasado desde la mañana?, Sasuke miraba por décima vez el reloj mientras vagaba por las calles de la ciudad. Lo cierto es que no quería volver a casa aún, sin embargo por la hora su padre y madrastra ya debían estar en casa y Hinata…
-es cierto, Hinata lleva días saliendo durante las tardes y sin decir a donde… tampoco me lo diría si se lo preguntara…..desde cuándo puede hacer lo que le plazca?. Frunció el ceño en señal de molestia mientras miraba el reloj de su muñeca….. 4:20.
-aùn estoy a tiempo de llegar a la casa y detenerla, si no aprende por las buenas será por las malas.
-maldición! Ya son las 4:20. Debí salir más temprano de casa! Ahora Hinata-chan va a matarme! Seguramente debe estar esperándome y llegaré tarde!. Un rubio de ojos azules corría a toda prisa por Konoha, pero su retraso le costaría más que un regaño de la hermosa peliazul.
-¡!QUITATE DEL CAMINO MALDICIÒN!. La persona que estaba en frente del Uzumaki no se movió ni un centímetro y ambos dos terminaron en el suelo.
-Naruto se incorporó rápidamente para partirle la cara al responsable de tan dolora caída cuando…
-Naruto?
-Sasuke?
-Pero qué diablos te sucede?! Dijo el ojinegro con molestia levantándose del piso. –acaso eres un idiota?
-Sa-saske….., esto es tu culpa! No podías siquiera moverte un poco del camino? Respondió el Rubio colérico.
-Y por qué estás tan acelerado? Vas a algún lugar? Pregunto Sasuke sin interés.
-Ehhhhh… e-es cierto! Te-ngo cosas que hacer…. Dijo algo nervioso. -què hay de ti? Pareces algo molesto….
-eso no te incumbe…. Dijo el Uchiha en seco…
-bien, no puedo quedarme a charlar de lo que no me incumbe Sasuke, -debo ver a Hinata-chan.
-no me quedaría a hablar contigo de todas formas, -tengo que ver a Hinata.
Los dos muchachos se despidieron pasando uno al lado del otro, sin saber que ambos tenían el mismo objetivo, ver a una hermosa ojiperla que esperaba paciente la llegada de quien hasta ese momento, había sido su guía turístico y de entretenciones por casi dos meses.
…
-Hinata-chan! Ya estoy aquí! Esperaste demasiado? Decía el rubio mientras trataba de recuperar el aliento, mientras la ojiperla lo observaba.
-no mucho. Creí que no vendrías Naruto-kun.
-no venir?, eso me costaría un par de huesos rotos. Pensó. –claro que no faltaría a nuestro compromiso Hinata-chan, si llegará a hacerlo probablemente harás que el Teme me parta la cara por salir con su pequeña hermana. dijo entre dientes.
-que bueno que pienses en esto como un compromiso. Dijo Hinata. –odiaría saber qué piensas que es un acto de extorsión...
-que acaso no es esto, un acto de extorsión?... pensó Naruto.
-por cierto Naruto-kun, no tiene nada que decirme? La muchacha lucia un abrigo que la hacìa ver delicada y fresca, y junto a su cabello sujeto a una cola de caballo alta, era probablemente la chica más hermosa que podrías encontrar en un día de invierno.
Naruto al escucharla se detuvo un momento para admirar a la chica, -hermosa, simplemente hermosa. Un sonrojo apareció en sus mejillas.
-que hermosa es Hinata-chan, y pensar que camina por las calles de la ciudad con un sujeto como yo, aunque no creo que eso le importe demasiado, después de todo….. Quien soy yo para ella?, un simple esclavo quizás… una sonrisa se formó en sus labios al pensar en eso, sin embargo había algo màs que la apariencia de la peliazul que le interesaba.
-Hinata-chan, no crees que puede pescar un resfriado? La ojiperla lo mirò extrañada.
-eres de lo peor… por cosas como esta no conseguirás perder la virginidad nunca Naruto-kun.
-EHHHHHH e-espera un momento! Por què dices algo asi Hinata-chan!. Acercándose a la chica.
-no te me acerques demasiado, puede ser contagioso. Dijo la muchacha con ironía dándole la espalda y comenzando a caminar.
El rubio dio un suspiro, Hinata siempre tenía que burlarse de el de alguna manera…-puede que no sean hermanos de sangre, pero hay cosas en la que se parecen como un demonio. Decidió seguirla antes de que la perdiera de vista, caminando siempre detrás de ella, pues esa era la única forma de poder mirarla sin sentirse mal por hacerlo. Llevaban bastante rato caminando así y en silencio, cuando la chica volvió a retomar el hilo de la conversación.
-no te preocupes Naruto-kun, guardare tu secreto de virginidad frente a Sakura-san….
-eh? Pe-per…..
-no es ella el objeto de tu amor no correspondido?, hablas mucho de ella. Dijo sin mucho interés y sin mirarlo.
-no, no es eso. dijo Naruto. –ella es una amiga de la infancia junto con Sasuke, es normal que hable de ella.
-es asì?. Pregunto Hinata.
-claro que sì!, ademas yo no le intereso de esa for…
-solo era un comentario. Interrumpió la morena. –No es necesario que me expliques tus asuntos, además…no me agrada que se hable de otras mujeres en mi presencia. La chica lo miró de reojo, con clara molestia en sus ojos y Naruto sintió un escalofrio helado recorrer su espina.
-co-como digas Hinata-chan. Respondió el rubio nervioso. –por cierto hinata-chan, esta bien esto de permitir que alguien como yo te acompañe todos los días durante las tarde?
-que pasa, acaso ya no quieres hacerlo? Volteándose para mirarlo de frente.
-eh, no, no es eso….. es solo que pienso que puede que no este bien….. la muchacha avanzò hacia la orilla del rio que atraviesa la cuidad de konoha, el atardecer se aproximaba y el color del dia era ya de un marrón incandescente…. la imagen de Hinata a la orilla del rio reflejando los colores del atardecer era fascinante y Naruto no puedo evitar perderse en la escena.
-Naruto-kun, està mal que yo disfrute de pasar el tiempo con un amigo?
-un amigo….. dijo el rubio acercándose también a la orilla del rio. –ella si me ve como un amigo…
-Naruto-kun, puedo pensar en mi relación con Naruto-kun como cercana?…. Parecía como si Hinata hablara con ella misma, sin embargo Naruto sintió que debía decir algo al respecto, -amigos. La palabra volvía a aparecer en su mente. Desde cuando eran amigos? Que no era acaso la relación entre una tiránica chica y un desafortunado muchacho?... –eso no es cierto, si me desagradara estar con Hinata-chan, yo no estaría aquí ahora, además desde un principio he sabido, que Hinata-chan no es capaz de hacer algo para perjudicarme, o para hacer daño a alguien más….. sin embargo, esa es la excusa que uso para poder seguir caminando todas las tardes a su lado.
-creo que ya es hora de que me vaya, ha sido un agradable paseo por hoy. Girò hacia el rubio para darle una reverencia y marcharse a casa.
Naruto la vio alejarse, una figura menuda y delicada junto a un caminar elegante era todo lo que podía ver de la chica. Sonrió al pensar en lo afortunado que era. –dudo que Sasuke pueda sentir, lo que siento yo ahora.
-¡!Hinata-chan! Te espero mañana a la misma hora! Grito el rubio a la morena.
La chica lo miro de reojo, no tuvo que responderle al ojiazul pues este ya sabìa la respuesta. Una sonrisa surco sus labios…..
-mañana a la misma hora, Naruto-kun.
…
-Hinata, Hinata, maldita mocosa! En donde demonios estas metida?. Decía el ojinegro mientras caminaba sin rumbo a paso rápido por las calles de la cuidad. –què diablos estoy haciendo, llege a casa y ella ya no estaba ahì, pero, salir por ella? Debo estar perdiendo la cabeza…
-Sasuke? No me digas que aún no has llegado a casa?. El ojinegro reconoció inmediatamente aquella voz.
-Hinata? Que haces fuera de casa a estas horas? Acaso estás sola? Por que no me dices a dónde vas todos los días? Estas escondiendo al…..
-por què siempre que nos encontramos me recibes con preguntas Sasuke? Interrumpió la morena, no puedes decir un buenas tardes y ya? la chica paso por el lado de su hermanastro sin mirarlo con dirección a casa, el pelinegro sintió inmediatamente el agradable olor a lavanda pasar cerca de él, entonces reparo en la apariencia de la chica, lucia hermosa, ella no era del tipo que se preocupara demasiado de esos detalles, entonces porque ahora?...
-Hinata? Fuiste a algún lugar en particular?
-eh? Lugar? No, solo disfruto del paisaje, konoha es un lugar bello después de todo. Se quedó contemplando a su hermano, este no parecía del todo convencido con la respuesta….
-entonces vas camino a casa ahora? Dijo el pelinregro
-si, ya es tarde y comenzara a nevar pronto. Los primero copos de nieve cayeron depositándose en el cabellos de la chica, un leve temblar de frio fue ágilmente visto por el pelinegro, por lo que entendió rápido que la chica debía tener frio.
-ten, ponte esto, ese abrigo no se ve nada cálido, y estas más pálida que de costumbre. Se quitó su chaqueta y rodeando a la chica con sus brazos, cubrió su espalda y hombros.
Hinata se quedó quieta mientras el pelinegro daba media y retomaba el camino y también….. para evitar ser visto con un evidente color carmesí en sus pómulos. –nunca había visto el rostro de Hinata tan de cerca, tan hermoso, tan infantil.
-no quieres quedarte a observar, como neva sobre la ciudad? Nevar, nieve, lo primero que se venia a su mente era su hermano.
-no disfruto de ese tipo de cosas, puede ver nevar desde la casa si asì lo deseas. Hinata se inclinó un poco para tomar algo de nieve del helado piso. –desde dentro de la casa no se puede jugar con la nieve Sasuke.
El azabache comenzaba a perder la paciencia, que era lo que quería en realidad!.-ya déjate de tonterías Hinata, pescaras un resfriado si…
Odias la nieve? Interrumpio la chica, -odias a la nieve? U odias la muerte de tu familia. Dijo mirando fijamente los profundos ojos negros de Uchiha.
-de que estás hablando. dijo con el semblante ensombrecido, -yo no tengo ningún sentimiento por la nieve, o por la muerte.
La muchacha se acercó lo suficiente hasta quedar frente a frente con su hermano, con sus bellos ojos blancos busco la mirada fría y ahora algo perdida del Uchiha.
-Entonces respóndeme esto Sasuke, que le pedirías a una tumba que nunca podrá darte una respuesta?, decir o pensar cualquier cosa después de la muerte de alguien es algo tardío, que clase de consuelo buscas de una tumba? No tiene sentido, como no tiene sentido odiar aquello que alguna vez te hizo feliz. De pronto los ojos de la chica se posaron en el cielo, nieve seguía cayendo acompasadamente, y las calles prácticamente estaban vacias.
-tarde o temprano, todos vamos a morir. Es por eso que no tratamos de tener una larga vida, Sasuke. Dijo volviendo su rostro hacia él. –vivimos en realidad para morir apropiadamente.
La chica comenzó a dar pequeños saltitos en la nieve, parecía disfrutar de hacerlo, Sasuke por su lado estaba sumergido en las palabras de la chica y en la imagen de su hermano.
Mientras Hinata disfrutaba de la nieve, ajena a lo que ocurría a su alrededor, un auto venia por la calle a toda velocidad, lo que pudo ser vislumbrado por el ojinegro a tiempo.
-Hinata, cuidado! Ambos cayeron al piso a un lado de la acera, Hinata quien estaba debajo de Sasuke lo miraba sin entender muy bien que era lo que había pasado, el azabache por otro lado miraba estupefacto como ambos dos habían salido ilesos.
-acaso estas loca? Pudiste haber muerto Hinata!, dijo colérico. La chica examino su rostro, poco a poco en la comisura de sus labios se formó una sonrisa, que exploto en una carcajada estrepitosa.
-jajajajajaja, Sasuke, deberías ver tu rostro, estas màs pálido que yo. El chico se quedó atónito, jamás había visto a su hermana reír de esa manera, nunca la había visto tan feliz.
-no sè de que tanto te estas riendo, casì pierdes la vida. En ese momento se dio cuenta de la posición en la que estaban, podía ver con claridad las facciones y el cuello blanquecino de la chica, sintió un impulso, más se contuvo, no podía, el, no debía.
-esta es la primera vez que veo tu cara de espanto, fue divertido, además, estabas conmigo en ese momento, se bien que no permitirías que nada malo me ocurra. Dijo la chica desviando su concentración. Sasuke se levantò inmediatamente y la ayudo para que también lo hiciera, removió sus ropas y comenzó el camino de vuelta. – no sè de que hablas. Dijo.
La ojiblanca lo seguía màs atrás, podia ver la espalda de Sasuke con su caminar recto y manos en los bolsillos.
-parece como si no le interesara nada en particular, pero, creo que no ha pensado bien, que no tener más a tu lado, a las personas que más quieres, es una cosa espantosa, como si se perdiera la luz.
-Sasuke, crees que puedas darme lecciones de matemáticas hoy? En unos días màs volveremos al instituto. Dijo con un tono infantil
- esta bien.
-parece ser, que en estos días, la única persona que me da luz es esta niña. Entonces….. por què, por què me siento tan asustado justo ahora.
