ELECCIÒN.

- No puede ser- lloraba desconsoladamente.

-esto no está pasando-

-tù, Naruto tù… no puedes hacerme esto-…

Después de oir al rubio decir que no la invitaría, Sakura sintió que el mundo se caía en frente de sus ojos.

Salió corriendo apresuradamente del lugar, no quería escuchar más, no soportaría las quejas de Ino, era suficiente para ella.

-què voy a hacer ahora?- pensó. Mirò a su alrededor y sintió por primera vez soledad. Naruto siempre había estado detrás de ella apoyándola, cuidando su bienestar, amándola… Si bien Sasuke era su objetivo, el Uzumaki era su comodín siempre que ella lo necesitara, y ahora… ahora mismo no tenía nada…

Cerro sus puños con fuerza -No puedes dejar de quererme Naruto,….. no tù-.

...

Una muchedumbre de féminas se agolpaban en la entrada del Instituto, la llegada de cierto pelinegro era más aclamada que otros días. La inasistencia del Uchiha habia provocado consternación en las chicas, por lo que su presencia nuevamente, se hacía notar, y en verdad que se hacía notar…..

-ya viste Sasuke, las chicas están mas emocionadas que de costumbre- decía el Rubio mientras rascaba su cabeza.

-Que estupidez- pensó el azabache – solo camina dobe, no le prestes atención-. Mientras avanzaba miro de reojo a su hermana que caminaba tras ellos, su mirada perdida en el paisaje lo tranquilizo un poco; los eventos ocurridos en su casa mientras estuvo enfermo lo mantenían inquieto, pues no estaba muy seguro de lo que había pasado entre ellos dos. Una sensación extraña siempre estaba presente cuando él y ella estaban solos, pero aun no podía descifrar que clase de sensación era.

El agradable aroma a lavanda lo saco de sus pensamientos, Hinata acelerando el paso camino por su lado dirigiéndole una pequeña mirada.

-me adelantare, no quiero estar cerca de ti cuando esas chicas se te acerquen, es desagradable, adiós – dijo la peliazul alejándose rápidamente.

-Adios- dijeron al mismo tiempo los amigos, aunque uno con más timidez.

-No está hablando contigo Dobe, no insistas-. Naruto sonrió nerviosamente, olvidaba que a la vista de su amigo, èl y Hinata eran un par de desconocidos. No debía hacerle cambiar de parecer, tenía que ser cuidadoso.

-eh..es cierto Teme! siempre lo olvido, perdón-. Dijo nervioso.

Avanzaron hasta entrar al instituto, la horda de mujeres se abalanzó contra el Azabache pidiendo explicaciones por su ausencia. Naruto vio la escena sorprendida y algo asustado.

-suerte con esto Sasuke!- dijo mientras corría lejos de la situación. –pobre teme- pensó. Una pequeña sonrisa pícara apareció en su rostro. –es en estos momentos cuando me alegro de ser un perdedor-

...

-Sakura! Sakura!- gritaba una Rubia. –Donde demonios te metiste ayer? Desapareciste de repente! Ocurrio algo?- . La pelirosa miro a su amiga asustada, recordando lo que había sucedido el día anterior, su rostro se entristeció y una mueca se formó en sus labios.

-ayer, no me sentía muy bien, así que me fui a casa, discúlpame Ino, no quería preocuparte-.

Ino la miro intranquila, sabía que algo no andaba bien, entonces repaso lo que había ocurrido en la cafetería, su amiga había desaparecido después de escuchar a Naruto, entonces todo se aclaro en su mente.

-lo sabia!- exclamo.

-lo sabias?, que cosa? Pregunto Sakura.

-Sabia que te afectaría lo que dijo Naruto, no puedes negarlo-. La pelirosa la miro asombrada, se sentía completamente descubierta; ella siempre había demostrado desprecio por la atención que Naruto le daba, sin embargo ahora las cosas eran muy diferentes.

-y yo, no estoy….-

-ya basta no trates de negarlo, tu cara habla por ti Sakura…..-

Sakura se quedó en silencio, habia pensado sobre eso toda la noche, que podía hacer para traer a Naruto de vuelta, aun no podía creer que el rubio ya no sintiera interés por ella, tenía que hacer algo, debia hacer algo y pronto.

-Ino, yo sè que no soy muy buena para esto, pero necesito pedirte un favor- la rubia observo a su amiga, tenía una expresión dura en su rostro.

-Te escucho-

-esto es lo que haremos-.

...

El celular de Naruto no paraba de recibir mensajes. –otro mensaje! Ya van 10 en la mañana!, que le pasarà a Hinata-chan….- pensó.

Leyó por decima vez el mensaje " hoy, después de la escuela, no me hagas esperar Naruto-kun, bye."

-tal vez encontró una nueva manera de torturarme-. una sonrisa se dibujó al pensar en eso. La peliazul no era una chica insistente, y tampoco controlaba las acciones del rubio, sin embargo ese día era diferente, no podía imaginar los motivos de su insistencia.

-me extraña…-. el calor comenzó a acumularse en sus mejillas. Eso era demasiada información para él, pero lo cierto era que de todas maneras el si la extrañaba. Había sentido su falta durante la ausencia de ella y el ojinegro. La charla del día de ayer con el resto de sus amigos lo tenía intranquilo, pensaba en Hinata con más intensidad que en el principio de su relacion. Observó el salón examinando a sus compañeros de clase, todos en algún momento habían sido rechazados por la peliazul.

-Técnicamente soy el más odiado de este salón aunque ellos no lo sepan, claro después de Sasuke-. Trago grueso al pensar en lo que pasaría si se enteraran de que él era la razón por la que Hinata no correspondía el amor de ningún otro chico, sobre todo Sasuke.

Mirò de reojo a su amigo quien se sentaba a su lado; miraba por la ventana con la vista perdida. –otra vez esta distraído-. Pensó el rubio.

-què le pasarà al Teme, desde hace un tiempo está actuando algo extraño, estará pasando algo en su casa, serán sus padres, o, será por Hinata-chan?-…

Al Pensar en la posibilidad de que fuera Hinata la razón de la actitud de su amigo, algo punzo en su pecho, como un pequeño pinchazo. Era molesto, por alguna razón se sentía incómodo con la idea. Lo cierto era que Naruto no sabía cuáles eran los pensamiento de Sasuke hacia su hermana, no entendía si la odiaba o le agradaba, el azabache nunca hablaba de ella, sin embargo estaba pendiente de su bienestar y sus acciones la mayor parte del tiempo, cada vez se estaba haciendo más difícil escapar del control del Uchiha y por lo mismo era más difícil ver a su novia a solas.

-Uzumaki, lee la siguiente pagina-.

-eh?... oh! Hai!-. dijo el rubio interrumpiendo sus pensamientos y levantándose rápidamente para comenzar a leer.

...

-Bien chicos evaluare sus jugadas e intervenciones con el balón así que den su mejor esfuerzo-

-Escuchaste eso Sakura? Ahora es el momento, debes hacerlo creíble comprendes?-. la pelirosa asintió con la cabeza; estaba decidida sobre lo que iba a hacer, pues el plan era simple, ella fingiría una lesión que la obligaría a ser llevada a un hospital para revisión, y su rubia amiga se encargaría de hacérselo saber a Naruto. Comprobaria ahora si realmente el Uzumaki se habia olvidado completamente de ella.

-espero que esto funcione -.

Mientras su amiga se preparaba psicológicamente para el espectáculo, Ino se alejo un poco para practicar sus líneas. Estaba decidida a interpretar un buen papel y darle la gravedad que requeria el asunto. De repente diviso a lejos a cierta chica, la observo con recelo arqueando una ceja, solo ella podía provocar tanto odio en la rubia.

-que estará haciendo por aquí esa bruja, seguro ya enamoro al maestro y la dejaron salir del salón- dijo ironica.

La peliazul caminaba cerca del gimnasio, estaba planeando la forma de escabullirse de su hermano y para eso debia salir antes de clases. Habia logrado que la maestra aceptara su retiro argumentado malestar, por lo que ahora solo le quedaba la fuga de instituto.

Se detuvo al sentir que estaba siendo observada, encontrándose con los ojos de la rubia.

esa chica es la amiga de Sakura-san, ahora que lo pienso creo que TenTen me hablo sobre ella-

Se quedo viéndola pues la Yamanaka no alejaba su vista, en ese momento Sakura aparecio a su lado.

-que haces Ino el juego va a comenzar!-

-ahhh voy en seguida!. Respondio.

-esa maldita Uchiha se quedara ahí observ….. Sasuke-kun!. El nombre del ojinegro apareció rápidamente.

-a Sasuke-kun también le diré sobre esto, veremos cuál de los dos llegara al auxilio de Sakura….

...

Vio la hora en su teléfono celular

-15 minutos-

Guardo disimuladamente algunos libros en su bolso.

-tendré que salir rápido-

Un nuevo mensaje llego a su celular.

-Hinata-chan otra vez?-

De: Yamanaka Ino.

"Naruto, Sakura acaba de sufrir un accidente y fue llevada al hospital, no pude acompañarla pues estábamos en plena evaluación y el maestro no lo permitió, ahora mismo está sola espero que puedas hacer algo, estaba muy asustada".

El Uzumaki abrio los ojos de forma abrupta al leer el mensaje, poniéndose de pie rápidamente y pidiendo permiso para salir del salón. Su cara de angustia y determinación sirvieron para que el maestro accediera, saliendo rápidamente con rumbo hacia el hospital.

-Sakura-chan, espero que este bien, estará llorando?, que clase de accidente habrá sido-. Caminaba tan rápido como podía, debía llegar rápido y apoyar a la pelirosa. Miro su celular nuevamente, el nombre en la pantalla de su teléfono lo hizo detenerse abruptamente.

-es cierto, Hinata-chan me está esperando…..-.

-si?-

-Hinata-chan, que bueno que contestas-.

-Estoy esperando por ti Naruto-kun, debes apresurarte-. El Uzumaki dudo un poco, quería ver a su novia, pero por otro lado Sakura….

-Hinata-chan no podre salir contigo hoy, Sakura-chan tuvo un accidente y está sola, ella es mi amiga y debo ir a acompañarla-…..

La peliazul se mantuvo callada; eso al rubio lo estaba matando.

-Hi hinata-ch?-….

-oh, es cierto, debes ir, me pareció que fue algo serio, Sakura-san parecía sufrir-.

-acaso lo viste? Dijo Naruto Intrigado.

-si-

-Estas mo molesta?- cerro sus ojos con fuerza esperando la respuesta de su novia,

-Todo tiene una razón de ser, las tragedias y desgracias suceden a diario, esto no es tu culpa, pero si tu obligación, ve-.

-Gracias, Hinata-chan, prometo compensarte-

Colgó la llamada y se dispuso a ir al hospital. Hinata por su parte se quedó observando su celular. Cerro sus ojos y un suspiro salió de su boca.

-esperaba que este día fuera memorable-. El paisaje a su alrededor estaba teñido de un rojo muy bello. A la ojiblanco le había parecido hermoso hasta ese momento. Sus ojos se dirigieron hacia las blancas nubes del cielo.

-las nubes cambian de forma para que puedas ver las cosas que deseas-. Volvió a ver la pantalla de su móvil.

-hoy tampoco tendré lo que deseo, que lastima-.

...

Caminaba con ambas manos en sus bolsillos luciendo despreocupado. De vez en cuando observaba a su hermana quien lo seguía desde atrás más callada que de costumbre.

-sucede algo?-

-eh? Respondió la peliazul.

-estas escuchándome Hinata?- dijo algo molesto.

-claro-.

-no te burles de mi niña, estoy hablando en serio-. Fruncio el ceño en señal de molestia, más la ojiblanca ni siquiera lo noto.

-lo siento ONI SAMA, así esta mejor?-.

Iba a responder ante las ironías de su hermana pero el sonido proveniente de su celular lo interrumpió.

Un mensaje de texto, de la Yamanaka. –Ino?-. Que podría querer Ino de él.

"Sasuke-kun la frente de marquesina tuvo un accidente grave hoy y fue llevada al hospital…." Detuvo su andar al leer la situación.

"esta sola, por favor si estas con ella no tendrá miedo, ve a apoyarla, de seguro te necesita".

Dudo un poco releyendo el mensaje de Ino, pero luego simplemente guardo su teléfono y continúo caminado.

-era tu padre?-

-era Yamanaka Ino, nada importante-.

-Ah, esa chica, seguro no es importante? Tu amiga tuvo un accidente hoy, pareció ser grave-.

El Uchiha se detuvo viendo a su hermana quien pasaba por su lado mirando el cielo.

-acaso tu lo viste?-

-si, lo vi-.

Hinata siguió caminando, el cielo parecía muy interesante para ella ese dia.

-si soy yo la razón por la que aún no te vas entonces siéntete tranquilo de saber que conozco muy bien el camino a casa.-

Sasuke se quedó viéndola un par de minutos, estaba dudoso de lo que iba a hacer, algo le decía que no debia ir, pero por otro lado Sakura a pesar de todo era una amiga de la infancia.

-estas segura?-

-lo estoy.-

Dio media vuelta y comenzó su camino rumbo al hospital. La ojiblanca por otro lado avanzo un poco mas para luego detenerse.

-Tú también vas a abandonarme hoy-.

Una pequeña gota cristalina se deslizo por la delicada piel de su rostro. Una sonrisa triste se dibujó en sus labios.

- ya veo, hasta ahora no me había dado cuenta de que desapareciendo Naruto y Sasuke de mi vida, el no poder estar con ellos, sería muy solitario, quien hubiera pensado que sería así de solitario-. La nieve caia lentamente como las lagrimas de Hinata. El frio comenzó a colarse por sus ropas, por lo que decidió volver casa rápido.

-Kino, estoy en casa!-.

Se dirigió directamente a la cocina, seguida de la sirvienta. -señorita Hinata le he preparado su platillo favorito, le hubiera hecho algo más elaborado pero solo hace una hora me he enterado de las noticias-.

Hinata observo el exquisito plato de pasta en la mesa, estaba muy bien presentado y expedía un olor delicioso. -no tienes que preocuparte por eso Kino, muchas gracias por hacer esto para mí, es suficiente-.

-espero entonces que sea de su agrado- sonrio. -por cierto, esto llego de parte de la señora y el señor para usted-.

La anciana le entrego un paquete y una tarjeta a la peliazul. Abrio la tarjeta sin tomarle demasiada importancia al paquete. "Feliz cumpleaños hija, espero que te guste este obsequio de Fugaku y mio. Te amamos." Cerro la tarjeta y tomo una pequeña fotografía que siempre llevaba consigo de su familia cuando era pequeña. Observo al hombre que la sostenía en sus brazos. Era una imagen adorable.

-estoy segura de que tú también me deseas un feliz cumpleaños, Papà-.