Hyuga Neji parte I.
7:50 de la mañana. Los hermanos Uchiha y el Uzumaki se acercaban al instituto; como siempre, Hinata con su caminar despreocupado y sereno iba adelante mientras los chicos la observaban en silencio desde atrás. Ese día era especial, tanto Sasuke como Naruto lo sabían, ambos esperaban los acontecimientos típicos de una ocasión como esta, sin embargo como todo en el año, las cosas cambiarían.
-Hey Sasuke, creo que me adelantare, es difícil tratar de entrar cuando estas cerca de mi, ya sabes cómo es-. El azabache miro de reojo a su amigo, cerrándolos por comnpleto y asintiendo con la cabeza levemente; entendía a lo que se refería, ese dia las chicas estarían en la entrada del instituto, esperando una oportunidad para hablar, para declararse, o simplemente para entregarle un paquete de chocolates en su mayoría caseros, pues para las fanáticas, era lo menos que se merecía el ojinegro.
Suspiro con cansancio. –lo mismo de todos los años, esto será un fastidio-.
La ojiperla vio acelerar el paso a Naruto, pasando por su lado con gran rapidez, entonces observo a su hermano, y le pareció que estaba molesto; una diminuta sonrisa asomó en su rostro.
-que ocurre Sasuke?, porque tanta prisa de Naruto-kun?-. puso las manos en sus bolsillos, con la vista en otra dirección y una mueca de disgusto.
-hoy es dia de san valentin, será un alboroto-. Dijo con molestia.
No pregunto nada más, era suficiente con ver la cara del Uchiha, siguieron avanzando hasta que fue visible la entrada del instituto, y con él las chicas que esperaban ansiosas el destinatario de sus chocolates. Al llegar avanzo más rápido, era molesto para ella estar entre la orda de chicas; miro a Sasuke buscando su aprobación para poder alejarse; este asintió con la cabeza permitiendo que la muchacha se retirara a su salón, sin embargo la escena en frente de ellos no les permitía avanzar mas; la gran audiencia que creían era solo para Sasuke dejaría un camino libre para que la respetada hermana del azabache pudiera pasar, pero, las féminas ahí presentes no eran solo admiradoras del ojinegro, también estaban las nuevas seguidoras del rubio, quien se había vuelto extremadamente popular, luego de ser elegido como el capitán del equipo de basquetbol y ganar ya varios campeonatos bajo su liderazgo. Dichas chicas abrumaban a Naruto rogando aceptara sus chocolates, y sus sentimientos.
Busco por si misma una forma de salir del alboroto, mientras Sasuke al igual que su amigo trataban de avanzar. Una vez dentro ambos chicos con las manos llenas de pequeños obsequios se miraron algo confundidos, aunque uno más que el otro.
-no creí que también fuera un fastidio para ti-. dijo dirigiéndose hacia su casillero.
-yo tampoco!-. Dijo con una risa nerviosa mientras veía sus brazos llenos de dulces.
Miraba a su amigo mientras guardaba los chocolates en su casillero; tenía una mirada confundida y de sorpresa; entendía porque tenía esa expresión pues el rubio jamás había recibido tanta atención, no recordaba que una chica siquiera se interesara en él, y últimamente era todo lo contrario, en varias oportunidades había sido el ojiazul y no èl quien había recibido una declaración de amor, cosa que era muy extraña. Pensó un poco más en eso….. desde cuando Naruto era tan cotizado?.
-sus calificaciones han mejorado considerablemente, y su desempeño en los deportes va cada vez mejor, su humor es aún mas sobresaliente que de costumbre y ya no luce deprimido, que le estará pasando al dobe?-.
Cerro su casillero y comenzó a caminar hacia su salón.
-será mejor que te prepares Naruto-.
-he?, porque dices eso Teme?-.
-el día recién comienza-.
…..
Habían estado observando todo desde el segundo piso, Sakura apretaba fuertemente el pequeño paquete que sostenía con sus manos; su rostro estaba enrojecido de rabia por la situación que estaba observando, y su amiga quien permanecía a su lado, solo podía dirigirle una mirada de lastima por la situación.
-puedes creerlo Ino, esto jamas habia pasado nunca!, si esto sigue asi, no tendre oportunidad para hablar con Naruto y pedirle que me perdone por lo que hice-. Ino abrio los ojos de par en par al escuchar a su amiga.
-te estas escuchando Sakura? Quieres entregarle esos chocolates a Naruto, A NARUTO? Y que hay de Sasuke-kun? esta aun soltero lo sabias? Que no es èl tu objetivo principal?-. La chica la miro con tristeza y confusión en sus ojos, no sabía bien que responder, agacho la mirada buscando respuestas en el piso, era difícil saber que tenía que hacer.
-Sasuke, Sasuke-kun siempre esta ahì, no importa si esta con una chica o esta solo él siempre está ahí porque no hay nadie que le importe, pero Naruto, Naruto es diferente, si él se enfada conmigo me tratara diferente, si a el ya no le importo a nadie le importare; no importa lo que yo haga Sasuke-kun siempre es igual conmigo pero, si Naruto cambia, entonces lo perderé todo entiendes?.-
Lagrimas caian de sus ojos mientras veía a su amiga. Ino la abrazò fuerte, sentía que entendia a la pelirosa pero a la vez, era un juego sucio el que jugaba, y en algún momento le pasaría la cuenta.
-bien frente de marquesina, te ayudare para que puedas hablar con Naruto, sera después de la final del campeonato escolar, si todo sale bien Naruto estara feliz por haber ganado y no le importara hablar contigo, pero, debes decidir a quien quieres Sakura, porque si deseas que Naruto sea tu perro faldero nuevamente mientras tú sigues en campaña por conquistar a Sasuke, te aseguro que no terminara nada bien-. Cruzo su brazos y dirigio una mirada de determinación a la pelirosa quien se limito a asentir con la cabeza de forma obediente.
-se que estoy locamente enamorada de Sasuke-kun, pero, si no tengo a Sasuke-kun solo me quedas tu Naruto, no puedo perderte.
…
La clase avanzaba pero èl permanecía absorto en sus pensamientos; miraba los chocolates dejados en su mesa antes de que el llegara; tenían tarjetas con palabras de admiración o de amor y se sentía completamente choqueado por la situación.
-què esta pasando aquí, porque toda esta atenciòn?, que les pasa a las chicas!-. simplemente no podía entenderlo. Diviso de reojo a Sasuke, quien al igual que èl tenia chocolates en la mesa de algunas desconocidas, pero a pesar de eso el lucia concentrado y desinteresado por los deliciosos presentes. Riò internamente al recordar que su amigo odiaba el chocolate.
-tanto esfuerzo de las chicas para que terminen en manos del Señor Fugaku, de la vieja Kino o de mi-. Pensó divertido. Volvió su mirada hacia sus propios chocolates…
-mmmm…parece que por esta vez, no sera asi.-
El timbre acusando el término de la clase interrumpió sus pensamientos; el inicio del descanso anunciaba el comienzo del campeonato de equipos de Konoha que se celebraría esa tarde en el instituto y tanto Naruto como Sasuke debían prepararse, pues como capitanes de sus equipos debían defender el honor del instituto a toda costa. Se levantó de su asiento emocionado, debía ganar a como de lugar, pues este sería su primer campeonato de gran importancia a su cargo, y habían muchas expectativas en él. Avanzo hacia una de las salidas del salón cuando una muchacha de tez blanca y cabello rubio se acercó de forma nerviosa y asustada, el Uzumaki la miro algo extrañado.
-ne-necesitas algo?-. la chica se sobresaltó al escuchar la voz del ojiazul, cerrando los ojos con fuerza y pidiéndole un poco de su tiempo para poder hablar con él.
Sorprendido, miro a su alrededor para caer en cuenta de que estaban siendo observados por todos los que estaban y pasaban por ahí, miro a la chica rápidamente y la invitó salir del edificio y asi poder hablar con mayor privacidad. La muchacha ruborizada y con una amplia sonrisa siguió inmediatamente al rubio, caminando tras de el muy emocionada.
-que diablos!?, esta es la octava vez en lo que va de la mañana!- miro de reojo a la chica, observando lo feliz que estaba; solto un suspiro cansado.
-tendré que rechazarla rápido, espero no me odie por esto.- pensó afligido
-esta bien aquí, que es lo que quieres decirme?-.
-bu-bue-no, Naruto-kun, estos cho-colates son caseros, espero que te gusten.- con los brazos estirados hacia el rubio, le ofreció un pequeño y adorable paquete de chocolates. El Uzumaki la miro con calidez, regalándole una sonrisa.
-gracias, eres muy gen….-
-ME GUSTAS!- grito la chica abruptamente, y sus ojos llenos de vergüenza estremecieron el corazón del muchacho, quien la miro por un rato sorprendido; ver el rostro ingenuo de la chica que tenía en frente le recordaba algo…
-Hinata-chan-.
La calidez de su novia no se comparaba con ninguna otra chica, la fragilidad de su novia no se comparaba con ninguna otra chica, y en conclusión, su novia no se comparaba con ninguna otra chica que ese día le había declarado su amor.
-lo siento, de verdad lo siento, pero no puedo aceptar tus sentimientos…. Espero me disculpes.- los ojos de la muchacha se nublaron con las lágrimas que amenazaban con caer, sin embargo su rostro tenía una sonrisa tranquila.
-e-entonces, podrías solo que-darte con los chocolates?.-
-eso te haría feliz?.-
-si- dijo emocionada. –me haría muy feliz-. Entrego los dulces y salió corriendo del lugar mientras era seguida por la mirada del rubio; se quedo un rato viendo los chocolates que tenía en su mano.
-no puedo esperar por los de Hinata-chan.-
…
-Hi-hinata-san, crees que el campeonato tarde demasiado? Pregunto algo nerviosa.
-no lo sé Ten-Ten, por què? Tienes algo que hacer?-. Respondió la ojiperla con ironía.
La chica de los chongos la miro asustada, pues no quería decirle que tenía ciertos planes para esa tarde. Se quedó en silencio un momento, haciendo que la Uchiha soltara una pequeña risita juguetona.
-no te preocupes, no me interesa lo que hagas en tu tiempo libre-. Le dio la espalda y camino hacia el gimnasio; todos los estudiantes debían estar ya instalados, en especial los y las fans de los populares capitanes de equipo quienes eran las figuras en los encuentros. Ten-Ten la siguió desde más atrás, mirándola de forma despectiva; odiaba tanto a la peliazul, pero la popularidad que había ganado por ser la única "amiga" de la chica más notoria del Instituto la mantenía cerca de ella, pues prefería eso a perder el estatus que había ganado, además estaba convencida de que había conseguido novio gracias a eso.
-estaré solo un rato aquí y luego veré la forma de salir para mi cita de hoy- pensó emocionada. Recordó el rostro de su novio, sonrojándose al momento. Nunca en su vida había pensado que podría ser cortejada por un hombre tan fino y atractivo como el que había conocido, y eso según su criterio se lo debía a la popularidad que le daba la Uchiha.
-debo asegurarme de que esta desgraciada no vea nunca a mi novio, o lo perderé!….. tengo que ser cuidadosa.-
Ambas entraron al gimnasio, encontrándose con una multitud de gente, estudiantes de todos los complejos educativos de Konoha estaban presentes. Al ir avanzando, tanto los chicos como las chicas le daban paso a la ojiperla, quien caminaba con tanta elegancia y despreocupación que cautivaba a todos los presentes. Su amiga la seguía desde atrás, observado como la peliazul se robaba las miradas de los chicos y los celos de las chicas. A pesar del gran interés que había por la muchacha, ningún estudiante se acercaba a ella y la razón era muy simple….. Sasuke.
-ya viste? Esa chica es Hinata, es incluso mas bonita de lo que me habían dicho-.
-me dijeron que no tenía novio, crees que es cierto? Es demasiado linda como para no tener uno-.
-ni se les ocurra acercarse a ella-.
-hee, POR QUÈ!?-. Dijeron al unísono.
-no han escuchado los rumores? Si algún chico se le acerca, recibe la paliza de su vida en manos de su hermano mayor!-.
-y quien es el hermano?-
-Uchiha Sasuke, así que será mejor que se mantengan alejados…-.
…..
Salio a la cancha junto a sus compañeros de equipo. La cantidad de asistentes no lo intimido en lo absoluto, pues Sasuke Uchiha era un veterano en este tipo de eventos y estaba acostumbrado a recibir esa cantidad de atención. Miro de reojo a sus rivales.
-esto será ó.
La arrogancia del azabache estaba justificada en su excelente desempeño en cancha, y el nerviosismo del equipo contrario le daba ventaja a la hora de intimidar y provocar.
Busco entre el público a alguien en particular; sintió la pesada mirada de unos ojos blancos, encontrándose con su hermana menor. No tenía ninguna expresión en particular, solo esa mirada fría, como si viera hacia el vacío.
Quería que la ojiperla estuviera presente, cualquier ápice de nerviosismo desaparecía con su presencia. Sabía que ese día debía destacar, pero estaba decidido a hacer incluso más que eso. Sin darse cuenta, el azabache estaba actuando como un típico muchacho de secundaria, que busca llamar la atención de alguna chica usando sus mejores trucos, como un guitarrista en una banda, o un patinador haciendo sus mejores piruetas o, un jugador de futbol haciendo las mejores jugadas….
El jamás había actuado premeditadamente para impresionar a una mujer o a alguien en particular, pues sus acciones por si mismas ya eran destacables, sin embargo esta vez había intención en ellas, y eso no pasaría desapercibido, por lo menos, no para cierta rubia suspicaz.
El partido comienza, y es la gran final decisiva de los equipos de futbol de Konoha. El ojinegro hace sus mejores jugadas, haciendo que el público femenino hierva de emoción; la destreza que demostraba en el campo hacia que todos admiraran sus hablidades. Era atlético, su rostro parecia sacado de revista, su cuerpo se movia tan ligeramente que parecía un espectáculo verlo en acción.
El cuarto gol en el segundo tiempo hizo gritar a la audiencia, provocando el delirio entre los fanáticos. Miraba hacia el publico con un aire de altivez y profundidad, excitando a las féminas más de lo esperado. El Quinto gol marco el final del encuentro, ganando por paliza. El pitazo del árbitro dio el aviso y todos se pudieron de pie; entonces todos se acercaron al Uchiha, quien había sido la brillante estrella del partido; lo abrazaban y felicitaban, pero el solo dirigía su mirada hacia cierto lugar en las gradas. Era profunda y arrogante, como si estuviera probando algo. La ojiperla quien observaba detrás de las gradas pudo sentir la penetrante mirada de su hermano, devolviéndole una pequeña sonrisa aceptando su punto.
-si Sasuke, eres bueno, eres muy bueno, estoy impresionada-.
Recibió ese pequeño gesto de la ojiperla, sintiéndose victorioso por primera vez ante ella, un sonrisa arrogante se dibujó en su cara, logrando provocar la efervescencia de las chicas en las gradas.
Un encuentro terminaba para comenzar otro. El equipo de Futbol salía de la cancha para dar paso al equipo de basquetbol. Los jugadores liderados por el ojiazul eran recibidos por sus pares del equipo de Futbol dándoles ánimos y deseándoles la victoria. Sasuke saludo a Naruto con una palmada en la espalda dirigiéndole una mirada de apoyo.
-que no te intimide el público dobe, tienes que acabarlos.- miro a su amigo con sorpresa. Nunca habia recibido palabras de aliento de su parte. Eso le indicaba que confiaba en el, haciendo que su pecho se inflara. Naruto se veía vigoroso y estilizado, no era una figura grotesca la que poseía, sino más bien fibrosa. El exótico color de su piel bronceada hacia contraste con su cabello rubio y ojos azules. Ciertamente él tenía todas las cualidades para ser un sex simbol entre las chicas, como era posible que jamás nadie lo hubiera notado?...
Los gritos de las chicas lo descolocaron un poco agachando su mirada ruborizándose, gesto que hizo derretirse de ternura a las féminas presentes. Volvió a levantar su rostro, había cierta persona que quería ver ahí; sabía que debía hacerlo bien, que debía ser la estrella del equipo, pero él quería que todo eso fuera visto solo por una chica. Busco detenidamente, hasta que se encontró con los ojos de su novia, tras la gradas. Hablaba con Ten-Ten, quien luego se alejó de la peliazul, entonces ella dirigió su vista hacia la cancha, específicamente hacia el Uzumaki. Sus hermosos ojos le regalaban un cálido saludo, dejándolo sin aliento. Le devolvió una mirada de seguridad, debía ganar ese día, y el triunfo seria para una sola, seria para su novia Hinata Uchiha.
-en-tonces, está bien que me vaya?-. Pregunto con algo de miedo antes que el partido de basquetbal comenzara.
-si quieres, no voy a detenerte-. Dijo sin cuidado.
-bien, entonces nos vemos mañana, bye.- dicho esto salió rápidamente del edificio y del Instituto; debía llegar lo más rápido posible su novio la esperaba. No podía dejar de pensar en su primera cita, cuando casi fue arruinada por la ojiperla. Sonreía ampliamente mientras trataba por el camino de arreglar su cabello y su maquillaje, tenía que lucir fabulosa.
-ya estoy aquí! Perdón por la tardanza, es que no podía salir y dejar sola a Hinata-san.-
-no te preocupes por eso, esta bien.- la chica lo miro emocionada, se veía tan apuesto.
-ten, son chocolates caseros, espero que te gusten.- el muchacho recibió los dulces de forma cortes, sus modales finos y delicados indicaban la clase de persona que era y de donde provenía. Recibió el pequeño presente dando las gracias.
-no es nada.- dijo ruborizándose sin disimulo. – Es lo menos que podía hacer por ti Neji.-
…
La segunda parte la publicare en un par de días…
Muchas gracias a todos los que se dan el tiempo y se entretienen leyendo esta historia.
Me gustaría saber cuáles son sus preferencias… Naruto o Sasuke? Quien prefieren que se quede con Hinata?
Algo mas, que creen que pasara cuando Sasuke se entere de la relacion entre su hermana y su mejor amigo?
Espero sus comentarios, bye.
